miércoles, 3 de agosto de 2022

 

Libro: Encerrado con el diablo
-La verdadera historia de un héroe caído, un asesino en serie y una peligrosa oferta para la redención-
Autor: James Keene y Hillel Levin
Editorial: Roca Editorial de Libros, S. L.
Traducción: Inés Belaustegui
Edición: Junio de 2011
 
La propuesta de hoy es un viaje a los infiernos, algunos de los que forman el mundo e ignoramos de su existencia. El protagonista es un prometedor jugador universitario de fútbol americano que descubre que puede ganar más dinero y más rápido traficando con droga. Logra ser el principal distribuidor en Chicago y cuando se encontraba en la cresta de la ola es detenido, juzgado y condenado a diez años de prisión. El fiscal que ejerció la acusación le ofrece infiltrarse en la prisión donde se encuentra un asesino en serie, el fiscal y la policía necesitan inculparle para aclarar una serie de asesinatos de chicas jóvenes y encontrar los cuerpos. El protagonista deberá adaptarse al centro penitenciario que es a su vez psiquiátrico, lograr ganarse la confianza del asesino en serie entrando en su mundo de horror y terror. Estilo ágil y logrando captar la atención del lector que sentirá como propios los sentimientos que embargan al protagonista a medida que realiza su infiltración...
 
James Keene creció a las afueras de Chicago en el seno de una familia media y se convirtió en una gran promesa del fútbol. Hijo de un policía, durante la adolescencia inició su relación con el mundo de los traficantes, trapicheando en el instituto con marihuana para sacar algo de dinero para sus gastos. Con los años, llegó a ser el mayor traficante independiente de EEUU, y se codeó con actores famosos, estrellas del porno e hijos de políticos. Hasta que alguien le denunció y fue condenado a diez años de cárcel en un centro de alta seguridad. Apenas llevaba un año en prisión cuando el fiscal que le había condenado le ofreció un trato: si conseguía la declaración de culpabilidad del asesino en serie Larry Hall y la confesión de dónde tenía enterrados los cuerpos de sus víctimas, su pena sería conmutada y le devolverían la libertad.
Hillel Levin, reportero y periodista de investigación ha trabajado para diversos medios impresos. Fue redactor jefe del Chicago Magazine y del Metropolitan Detroit.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición. A continuación unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Un deportista prometedor...

"Cuando llegó el momento de la graduación, en 1982, la mayor parte de los seguidores del equipo de fútbol del instituto Eastridge de Kankakee estaban convencidos de que Keene pronto jugaría de `running back´ en alguna de las universidades más importantes. Pero en vez de eso él se decidió por Triton, un centro estatal de estudios superiores sin residencia para estudiantes, sito en la zona residencial de Chicago. El programa de fútbol gozaba de buen nombre en la localidad, pero no se acercaba ni de lejos a las ligas nacionales. Jimmy le explicó a Big Jim (su padre) que deseaba quedarse cerca de Kankakee. En realidad estaba ganando tanto dinero y se lo estaba pasando tan bien que no quería dejar atrás su negocio de las drogas, que además adquirió nuevos vuelos en cuanto pisó la Ciudad del Viento. Al poco de llegar, `ya tenía la cabeza en otras cosas que no eran ni el deporte ni los estudios´. Continuó reclutando compañeros de fútbol y lucha para que se uniesen a su otro `equipo´, pero procurando ahora no tener trato directo con los clientes. En lugar de esto, se centró en los `contactos´ que pudieran suministrar la droga a su creciente base de comerciales. Para hacer las entregas de dinero organizaba encuentros siempre con la precaución de comunicarse desde teléfonos d epago en lugar de su teléfono particular. Entraba distraídamente en un restaurante con un maletín lleno de billetes, se sentaba frente al correo del proveedor y a continuación dejaba el maletín igual de distraídamente cuando se levantaba para marcharse."
 
Encarcelado en Milan...
"Si su experiencia carcelaria anterior era equiparable al paso por la guardería infantil en lo tocante a entender el sistema, en Milan dio el salto a la escuela de estudios superiores; enseguida desarrolló una vida lo más agradable posible dentro de los confines de una institución correccional federal. Un elemento muy importante que contribuyó a este grado de confort fue su habilidad para evitar el incordio de tener que trabajar a diario en la fábrica de la cárcel. Debido a sus diversas alergias, había recibido una carta de los médicos que le eximían de todo contacto con los gases y demás sustancias propias de un entorno fabril. Le asignaron una mullida silla en la biblioteca de Derecho, donde trabajó junto a Frank Cihak, al que le quedaban otros veinte años de condena por malversación de decenas de millones de dólares en un banco de Houston. El corpachón de Cihak se había encorvado y avejentado hasta el punto de aparentar mucha más edad de los 55 años que tenía; una mata de pelo blanco coronaba su cabeza. Con ojos soñadores rememoraba los tiempos en que viajaba en jet privado para ir a restaurantes finos y desplazarse a elegantes centros vacacionales. Cihak utilizó su trabajo en la biblioteca y su considerable inteligencia para convertirse en un consumado abogado de cárcel. `Estaba cien por cien seguro de que iba a ganar su caso, y no paraba de presentar apelaciones -recuerda Jimmy- . La gente acudía a él sin dudarlo en busca de asesoramiento´. "
 
En la mente de un asesino en serie...
"De pronto Keene se sintió como si también él estuviese ahogándose. Hasta que oyó a Hall hablar de atar los cinturones alrededor del árbol, no había apreciado verdaderamente el horror de lo que Hall le había hecho a aquella muchacha: `Probablemente debería haber cambiado de tema y haberme quedado a charlar un buen rato más, pero es que necesitaba salir de allí´. Cuando Keene volvió a su celda, pensó: `Ojalá tuviese puesto un micro´. Los federales se habían planteado la posibilidad, pero una grabadora escondida, por muy pequeña que fuese, era un elemento imposible de utilizar en una cárcel en la que se cachea constantemente a los internos, además de ser extremadamente peligrosa para el informante si alguien se entera de que la lleva encima. `Aún así, me sentí muy bien por lo que había obtenido. Le había sonsacado una confesión en toda regla, lo que constituía el ochenta por ciento de lo que querían de mi´, cuenta Keene. Sin embargo, junto con el entusiasmo surgió otro sentimiento que s e empeñó en dar al traste con la alegría que pudiera sentir por haber hecho confesar a Hall: `Volví a mi celda y reproduje en mi imaginación lo que me había contado. No podía dejar de ver las imágenes de Jessica Roach que el fiscal Beaumont me había enseñado en la cárcel del condado de Ford, las fotos de su cuerpo en el maizal, y no podía parar de pensar en ella llamando a su madre. Y yo le había dicho que tuviste que hacer lo que tuviste que hacer. Formó parte del número, para que me lo contase. Pero después me sentí fatal por ello. Casi era como si yo también fuese culpable y la hubiese matado´. Desde aquella noche en adelante esa repulsión se convertiría en una bomba de relojería en el interior de Keene. Evitar que explotase acabaría siendo otro desafío inesperado que pondría en riesgo su misión."
 
Lectura ideal para sombrilla en la playa, mesita de noche calurosa y quienes gusten de conocer el sistema penitenciario estadounidense, la mente y el universo de un asesino en serie y un tipo cualquiera atrapado en una disyuntiva de la que depende su libertad. Estilo periodístico que aporta un dinamismo a la narración que os hará devorar sus páginas. Cuidadín con coger ideas que aplicar a la suegra por su posición dominante por la sopa boba, cuidadín...
 

jueves, 21 de julio de 2022

 

Libro: El daño oculto 
– Un viaje por la Alemania de posguerra junto a W. H Auden-
Autor: James Stern
Editorial: Ediciones Lengua de Trapo S.L.
Traducción: Ariel Dilon
Edición: 2010
 
La propuesta de hoy es un viaje a la Alemania derrotada en 1945 de la mano del autor que nos hace partícipes de sus recuerdos, pensamientos y reflexiones. Reclutado al concluir la contienda para realizar entrevistas a la población alemana sobre cómo vivieron la guerra y los bombardeos. Dominando el idioma, conocedor de la Alemania nazi y su sistema, veremos una visión distinta de otros relatos sobre la Alemania derrotada. Lejos de recuerdos escabrosos con generosidad de detalles truculentos, viviremos el periplo por Alemania y los cambios que el autor descubre en sus viejos conocidos, historias de hijos que no volvieron del frente, burguesía que se adapta a las circunstancias conservando las viejas y buenas costumbres y auténtico sostén del régimen en la sociedad, amistades envejecidas prematuramente pero también como la vida se abre paso en el día a día cotidiano...
 
James Stern (1904-1993) nació y creció en County Meath, Irlanda. Más tarde se trasladó a Frankfurt, donde se ganó la vida, simultáneamente, como barman y empleado bancario. Hacia el fin de la década de los veinte, en París, formó parte de un círculo literario que incluía a Kay Boyle y a Samuel Becket. Su primera recopilación de cuentos, The Heartless Land, publicada en 1932, recibió el reconocimiento unánime de la crítica. Aunque su amigo Christopher Isherwood consideraba a Stern como uno de los escritores más importantes de su generación, Stern no fue un escritor prolífico. Autor de varios libros, tradujo del alemán libros de autores como Thomas Mann, Bertolt Brecht , Frank Kafka y los hermanos Grimm.
Datos sacados de la contraportada y a continuación unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Recuerdos rumbo a Europa...
"Después de aflojar nuestros cinturones, estiramos las piernas entre el amasijo de cuerdas, cerramos los ojos, dejamos caer nuestros cuerpos hacia atrás, nuestras cabezas hacia delante, hacia los lados, y otra vez hacia delante. Luego nos sentamos erguidos, apoyamos nuestros codos en las rodillas, los mentones en las manos. En todas las posiciones yo fantaseaba con Europa, viajando de un país a otro, de una ciudad a otra en mis pensamientos. Me estaba volviendo plenamente consciente de la culpa peculiar que le entra al no bombardeado, al no invadido. Los días, los meses, los años de clamorosos titulares y de voces en la radio que anunciaron el horror en ascenso, la siempre creciente destrucción de la vida humana y de las ciudades alguna vez familiares, habían anestesiado desde hacía mucho tiempo la imaginación, adormeciendo, desdibujando y finalmente borrando toda imagen preconcebida del resultado y las secuelas de la guerra total. Pensé en mi hermano que había muerto cuatro años atrás, combatiendo incendios durante un Blitz; y recordé la carta que yo había recibido de Francia hacía poco tiempo: `Jamás sabrá usted -escribía aquel amigo-, cómo era la vida bajo la Ocupación. Cuando nos volvamos a ver, va usted a encontrarnos muy cambiados´. Jamás lo sabría, tuve esa certeza. Ni todo aquello que él pudiese contarme bastaría jamás. Ni oír la noticia de la muerte de un amigo alemán en Belsen, ni ver las sobrecogedoras imágenes de las condiciones en las que se había torturado a esos hombres, para luego dejarlos pudrirse y morir, habría sido suficiente. Tales imágenes volvían tanto más inconcebible la Alemania que yo había conocido."
 
Mostrando el horror nazi a la población alemana...
"Debajo de ese encabezamiento había una serie de fotografías ampliadas, más bien borrosas: cientos de esqueletos humanos desnudos estaban apilados sobre un vagón abierto en un tren de mercancías; lo que parecía una montaña de desechos era una montaña de ceniza y huesos humanos carbonizados; hombres en traje a rayas de presidiario colgaban ahorcados, en tanto que niños y bebés yacían de espaldas sobre el suelo, muertos de inanición. Debajo de cada fotografía, una leyenda informaba al observador del lugar donde se había tomado la imagen. Parado detrás de estos grupos de espectadores, nunca oí a nadie proferir una palabra. Ocasionalmente alguna mujer podía llevarse una mano o un pañuelo a la boca, como para sofocar un gemido o un grito de horror; algún viejo con la boca abierta podía mirar como hipnotizado, durante algunos minutos; luego se iban alejando, uno a uno, silenciosos. Traté de ponerme en el lugar de esas personas e imaginar lo que estaban pensando. Los seguí mentalmente mientras deambulaban despacio a través del parque iluminado por el sol, más allá del hombre cuyo palo rematado en un clavo, en este mundo asesino, pinchaba los trozos de papel debajo de los bancos y los dejaba caer cuidadosa, prolíficamente en el canasto de alambre tejido; los vi pasar ante una fila de ex soldados heridos de la Wehrmacht cuyas manos se alzaban hasta sus gorras con visera cuando se cruzaban con oficiales norteamericanos, a quienes no estaba permitido devolver el saludo; los seguí a través del Sprudelhof, donde los inválidos ricos habían anhelado alguna vez curar sus males con baños de azufre; los vi arrastrar los pies, sin ver, ante el escaparate de un fotógrafo donde se exhibían escenas de esquí y retratos en primer plano de niños y bebés alemanes que reían; y salí con ellos a las calles de hoteles victorianos, y me mantuve muy cerca, a sus espaldas, cuando subieron despacio las escaleras hasta la abarrotada, viciada habitación donde me imaginaba que vivían. Allí, invisiblemente sentado en su presencia, observé la mano temblorosa ir hacia la radio en busca de alivio, y escuché la voz acusatoria resonando por la habitación: ¿Quién es culpable?"
 
Relato del alzamiento estudiantil de Múnich, en enero de 1943...
"La rebelión, leímos, no fue ningún brote local o repentino. Hubo grupos de estudiantes antinazis trabajando clandestinamente en Múnich ya desde el 37. Con la ayuda de las iglesias, la organización secreta se expandió a otras universidades, en particular las de Bonn y Viena. El líder de ese movimiento fue el profesor Kurt Hubert. Cuando estalló la guerra y dispersó los grupos, tres estudiantes -Schurik Schmorell, Hans Scholl y su hermana Sophie- unieron fuerzas con Hubert. Mientras el profesor redactaba panfletos, los estudiantes escribían un manifiesto antinazi (ahora famoso) y emprendieron la tarea más peligrosa de distribuir panfletos incendiarios. También diseñaron carteles, que pegaban por la noche en las paredes de la universidad. Embardunaban las casas de los profesores nazis con enormes esvásticas rojas, y luego las tachaban con pintura negra. Montaron demostraciones que causaron una tremenda agitación entre los estudiantes, pero que finalmente condujeron a ciertas imprudencias de parte de los dirigentes... Otro grupo, liderado por el estudiante Hans Leipelt del Instituto Universitario de Química, hizo circular noticias que habían recogido de emisiones de radio extranjeras. Trataron de contrarrestar la propaganda nazi difundiendo historias sobre la Alemania prehitleriana. Prepararon dinamita para volar la facultad nazi. Un día -concluía el informe-, después de que Hubert, los Scholl y Schmorell fueron detenidos y ejecutados, Leipelt oyó que la viuda y los hijos de Hubert habían quedado en la indigencia. Inmediatamente inició una colecta para ellos en el instituto. Pero alguien los denunció a la Gestapo..."
 
Entrevista a un veterano...
"Los soldados no perdieron la guerra -continuó amargamente-. Fueron los mandos y, particularmente, la S.S. Arruinaron nuestra moral. Yo estuve en la Wehrmacht desde 1938. No pasó mucho tiempo antes de que tratase de abandonarla: la promoción, todo era un gran chanchullo. Pero no lograbas salir. En 1941, me malhirieron cerca de San Petesburgo (sic) y tuvieron que amputarme la pierna derecha. -S recogió los pantalones y me mostró una espantosa y reluciente prótesis color rosa pálido-. Pasé seis meses en diversos hospitales de campaña en Rusia. Cuando me enviaron a casa con licencia por invalidez, traté otra vez de conseguir la baja. En ligar de eso, me enviaron de vuelta al frente ruso con mi pierna de madera, a la edad de cuarenta y ocho años. En el camino pasé por Elbing, mi ciudad natal, y allá estaban los S. S., saludables y sin heridas paseando por las calles. En Rusia, cada vez que nosotros en la Wehrmacht capturábamos prisioneros, los SS nos los arrebataban y los fusilaban. Los SS tenían de todo: toda la comida que querían y las mejores ropas, las más abrigadas. Se emborrachaban y violaban a las mujeres rusas y arruinaban nuestra moral. Mientras nosotros mirábamos cómo sucedía esta clase de cosas, nos llegaron noticias de que en casa a las mujeres alemanas con un solo hijo y con su marido en el frente (¡era mi caso!) se les ordenaría dormir con otro hombre, y de ese modo incrementar la población alemana. Esa era la schweinerei del führer, y arruinaba nuestra moral. Lo mismo hicieron los discursos en los que Hitler, Goering, Himmler y los gauleiters Koch y Geisler juraban que cada aldea alemana sería defendida hasta el último hombre. Habíamos visto lo que eso significaba. Ja! ¿Pero que hicieron? Aquí en Kempten, el bürgermeister Brändler -ese borracho que andaba por ahí jactándose de los millares de mujeres bávaras que poseía-, en el último momento ordenó a los SS que volaran todos los puentes, ¡no para impedir que los americanos entraran, sino para que la población no saliera!"
 
Una ciudad bombardeada por los aliados...
"Pero la Altstadt no era una ciudad muerta. Aparecía total beschädigt, totalmente destruida, como decían los alemanes, pero estaba habitada, y no sólo por bandoleros infantiles. Durante el día no podías decir, ni siquiera creer, que alguien viviera allí, porque no era posible detectar ningún espacio habitable. Tampoco podías creer que las pocas personas que veías caminando sobre los escombros vivieran en aquella repugnante arena. Muchos de ellos no iban mal vestidos, y lucían sorprendentemente limpios. Cargaban ramos de flores silvestres marchitas en la mano y en sus espaldas una mochila o un atado de leña, y te parecía que estaban tomando un atajo a través de las ruinas hacia alguna zona más habitable, en cualquier otra parte. Pero no podías decirlo con certeza. Sólo podías afirmar que había seres humanos que vivían día y noche en la Altstadt si entrabas en ella después de la caída del sol, después del toque de queda: una hora en la que se imponía sobre la desolada ciudad un silencio extraño y siniestro, como una muerte súbita."
 
Lectura ideal para jornadas veraniegas, mesita de noche y amantes de los viajes que disfrutarán del estilo del autor y los amantes de la Historia conocer un aspecto bastante desconocido como fue el año cero para la población de Alemania tras la rendición incondicional donde la población se adaptaba a vivir bajo la ocupación aliada y trataban de comenzar de entre las ruinas de su país y los estragos que el nazismo causó a la sociedad alemana y europea, ahora que la artillería rusa pulveriza las poblaciones ucranianas...
Una lectura apasionante.
 

martes, 5 de julio de 2022

 

Libro: El último narco -La captura del Chapo-
Autor: Malcolm Beith
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: 1ª edición, julio 2014
 
Sólo Pablo Escobar despierta en la memoria colectiva el mundo del narcotráfico y sólo él logra estar a su altura en cuanto a riqueza, violencia y leyenda: el Chapo Guzmán. La propuesta de hoy es un fascinante viaje donde acompañamos al autor en su investigación sobre el narco mexicano; iremos a Sinaloa y oiremos hablar de El Padrino, Don Neto, los hermanos Beltrán Leyva, nombres familiares de escucharlos en noticieros, documentales y series. Es un viaje al mundo del narco y al México de la frontera donde la ley no la dicta el Estado sino el narco. Actualmente el Chapo Guzmán cumple una sentencia, culpable de diez delitos, a cadena perpetua más treinta años de prisión. El libro cubre hasta su detención en 2014 en un penal de máxima seguridad, se fugaría el 11 de junio de 2015 para ser capturado ya definitivamente el 8 de enero de 2016 para ser posteriormente extraditado a EEUU donde cumple condena...
 
Malcolm Beith ha escrito acerca de la guerra contra el narcotráfico para NewsweekWorld Politics Review Jane´s Intelligence Weekly, y ha colaborado en Foreing Policy Soldiers of Fortune. Ex editor de The News, el diario en inglés de circulación nacional en México, también ha sido uno de los editores generales de Newsweek International, publicación para la que trabajó como corresponsal en Irak, Haití, México y Colombia.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura al mundo del Chapo Guzmán:
 
Cumpliendo condena en Puente Grande...
"El día que el Chapo puso el pie en Puente Grande, el 22 de noviembre de 1995, impuso las reglas. Abordaba a guardias y empleados, con frecuencia a solas, y les preguntaba si sabían quién era él. `¿Tu supervisor te ha hablado de mí?´ `¿Estarías dispuesto a trabajar para nosotros?´ En realidad no se trataba de una pregunta, y serían bien recompensados. Aun el personal de limpieza y de cocina era sobornado, y recibía entre 100 y 5000 dólares por su colaboración. El dinero no era un obstáculo: el Chapo y sus aliados en Sinaloa le enviaban efectivo con regularidad. Pronto el Chapo y sus amigos habían establecido un sistema mediante el cual el personal de la prisión incluso llevaba a cabo el reclutamiento por ellos. `Te presento a otra persona que va a trabajar para nosotros´, le diría un guardia al Chapo al presentarle a un nuevo recluta. Los nombres y los roles eran debidamente anotados por uno de los secretarios del Chapo, los cuales también eran prisioneros. Aunque los hombres del Chapo mantenían un registro detallado de la función de cada persona, los trabajos específicos no siempre se asignaban a los que estaban en la nómina. En ocasiones les pagaban por trabajo; casi siempre, la cantidad se entregaba mensualmente. Uno de los asociados del Chapo anotaba un mensaje en clave (`Tengo una entrega del director de la escuela´, era uno de esos mensajes, el cual significaba que el guardia debía recoger su pago en un lugar predeterminado de Guadalajara) en una servilleta, y lo entregaba a uno de sus empleados."
 
Enrique Kiki Camarena, agente de la DEA...
"La búsqueda llevó a un campo en estado central de Michoacán, donde hallaron dos cuerpos: un equipo de patólogos y forenses norteamericanos realizó una autopsia. Su conclusión: uno de los muertos era Camarena. Lo habían torturado al menos por dos días y finalmente murió a causa de `heridas con fuerza contundente en la cabeza´, lo que resultó en un `cráneo aplastado´. Arrestos adicionales -incluyendo los de cinco oficiales de policía que admitieron ser parte de una conspiración para raptar y torturar a Camarena- dejaron rotundamente la culpa en manos de Caro Quintero y Fonseca. Rápidamente fueron detenidos también, y rindieron declaraciones en las que reconocían el secuestro del agente de la DEA, pero no su asesinato. Este fue obra del Padrino, aseguraron. El Padrino aún disfrutaba de protección política, pero lo buscaban las autoridades de Estados Unidos por el `secuestro y asesinato de Camarena, asociación delictuosa, crímenes violentos cometidos en asociación delictuosa, conspiración para cometer crímenes violentos en asociación delictuosa, posesión y conspiración para poseer cocaína con la intención de distribuirla...´, la lista del Departamento de Justicia continuaba. El arresto de Caro Quintero y Fonseca fue prueba suficiente de que la DEA podía tronarle el látigo a los mexicanos si lo quería, así como los mexicanos podían y harían arrestos cuando realmente lo quisieran."
 
La organización del Chapo...
"Todas las actividades -recepción de cargamentos y efectivo, transacciones, deudas por pagar- se registraban en libros de contabilidad. A los encargados de una célula se les daban identidades falsas (pasaportes y credenciales de elector mexicanas) y, en ocasiones, vehículos blindados. Usualmente se comunicaban mediante walkie-talkies, de la misma manera en que lo hacía la gente del Chapo en la sierra. Más adelante, los teléfonos celulares se usarían con más frecuencia. El Chapo sobornaría a encargados de compañías de telecomunicaciones para asegurarse de que los teléfonos que usaba su gente no figuraran en la base de datos de la central. Cada miembro de la organización recibiría un teléfono celular ( en el caso de algunos empleados, hasta tres) y un código con el cual identificarse. Después de su fuga de la prisión, el Chapo también haría una suave transición hacia la era de Internet. Contrató a un contador que digitalizó todos los documentos de su organización. Se cree que siempre viajaba con una laptop y que usaba el correo electrónico para enviar instrucciones a sus subordinados. Organizaba reuniones por medio de salas de chat, y prefería los mensajes en clave en línea a los mensajes en clave por teléfono. En las montañas de Sinaloa, su gente ahora navega por Internet para obtener las novedades más recientes acerca de su jefe. En la sierra, los gomeros todavía usan walkie-talkies. También silban y se llaman unos a otros con sonidos de la naturaleza (como el de los búhos, por ejemplo) cuando escuchan que vienen soldados o intrusos."
 
Presidente Calderón...

"El presidente Calderón, un conservador que fue electo por un margen estrecho en julio de 2006, en medio de acusaciones de fraude electoral, asumió el cargo haciendo promesas de generar empleos. Pero su agenda cambió repentinamente. Habían pasado días de su gestión cuando ocurrió el momento definitorio de su presidencia: ordenó el despliegue de miles de soldados en su estado natal, Michoacán, para que libraran la guerra contra el narcotráfico. Los cínicos siguen diciendo que Calderón emprendió la guerra para desviar la atención de los alegatos de fraude. El nuevo régimen, según el exsecretario de Relaciones Exteriores de México y destacado académico Jorge Castañeda, no `asumió el poder´ sino hasta después de la investidura presidencial, cuando Calderón, `ataviado con casaca militar, declaró la guerra total contra la delincuencia organizada y el tráfico de drogas. Sacó al Ejército mexicano de las barracas y los mandó a las calles, autopistas y poblaciones del país´. Otros críticos creen que Calderón actuó a instancias de Washington. Pero parece que Estados Unidos no tuvo tanta influencia en sus decisiones. Por su parte, la DEA ha respaldado completamente la decisión de Calderón. `Si alguien no se hubiera hecho cargo de estos necios, México bien podría haberse convertido en un Estado narco´, dijo un exagente de la DEA."

 

Conexiones internacionales del Chapo...

"Por toda Europa los agentes mexicanos estaban distribuyendo cocaína y heroína. Estaban reclutando miembros de pandillas de Centroamérica para representarlos en Europa, de acuerdo con la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de Naciones Unidas. Un reporte publicado en el periódico El Universal, que aseguraba que el Chapo estaba enviando a sus pistoleros a recibir entrenamiento en Irán, fue desechado por Estados Unidos. Pero en algunas instancias los mexicanos en definitiva se estaban comunicando directamente con el crimen organizado en otros continentes. África era particularmente atractiva para el cártel de Sinaloa por sus Estados debilitados y sus movimientos rebeldes. Algunos expertos advirtieron que los cárteles mexicanos ahora tenían presencia en 47 naciones africanas. Fue fácil para los traficantes de droga mexicanos obtener pasaportes locales y viajar por toda África con armas y drogas; todo lo que necesitaban era un contacto con el gobierno local y un poco de dinero en efectivo. Los narcos sudamericanos también estaban creando compañías falsas -pesquerías en Senegal, por ejemplo- a través de las cuales pudieran lavar dinero. De acuerdo con expertos en el terreno, que estudian la actividad del cártel, incluso algunos gobiernos del oeste de África eran sospechosos; el ingreso de dinero extranjero en sus arcas se consideraba altamente sospechoso."
 
Lectura fascinante y teniendo en cuenta que en el momento de la publicación el Chapo Guzmán estaba encarcelado. Viaje a las entrañas del México controlado por los narcos y lectura ilustrativa de un mundo que se rige por sus propias reglas, se dirige como una gran multinacional y utiliza la violencia indiscriminada y cruel, en ocasiones amparados por la corrupción de los gobernantes sin que el actual presidente de México pueda echar la culpa al Imperio Español. Más allá de chiste fácil, libro ideal para lectura veraniega, guardias y estancias nocturnas hospitalarias y para quien guste de conocer un mundo, el del narcotráfico, que va más allá de las noticias de cadáveres decapitados, secuestros y fugas espectaculares, es una visita guiada a la guerra contra las drogas que se libra en algún lugar de la frontera en estos instantes. No regalar a la suegra que podría coger ideas para ejercer su poder de la sopa boba...

martes, 14 de junio de 2022

 

 
Libro: Diario de Berlín 
-Un corresponsal extranjero en la Alemania de Hitler (1934-1941)-
Autor: William Shirer
Editorial: Random House Mondadori, S. A.
Traducción: Francisco Javier Calzada
Edición: Primera edición, noviembre de 2008
 
La propuesta de hoy es un fascinante viaje en el tiempo a la Alemania del ascenso al poder del régimen nazi de Adolf Hitler. Escrito por una leyenda del periodismo radiofónico, nos permite compartir la intimidad de un diario que es el testimonio directo de un testigo de excepción del sometimiento del pueblo alemán al totalitarismo y la guerra. Resulta una mezcla sorprendente comparar el presente y el pasado reciente. También un viaje fascinante a la historia de la radio, jugando el papel que ahora juegan las comunicaciones digitales, y que alcanzó su mayoría de edad con las corresponsalías y los avances técnicos de un medio de comunicación que sería vital en la II Guerra Mundial, tanto como fuente de información como de control de la misma y la propaganda dirigida a la ciudadanía...
 
William L. Shirer nació en Chicago en 1904. Su vocación de escritor le llevó a París, donde
tuvo que ganarse la vida como corresponsal para varios periódicos estadounidenses. Tras pasar un año sabático en España, en enero de 1934 tuvo que retomar el periodismo para ganarse la vida, primero en París y más tarde en Berlín, como reportero para el New York Herald. En 1937 Edward Murrow le fichó para la CBS en la capital alemana y de esta época datan sus legendarias transmisiones (ganadoras en dos ocasiones del prestigioso Headlines Club Award), que inauguraron una nueva era del periodismo internacional. Tras haber presenciado de cerca varios de los acontecimientos más extraordinarios y significativos de la época, tuvo que dejar Alemania en diciembre de 1940. A su regreso a Estados Unidos publicó Diario de Berlín, que cubre esos años y obtuvo un inmenso éxito. En la década de los cincuenta investigó y recuperó sus escritos sobre la Segunda Guerra Mundial y en 1961 publicó The rise and Fall of the Third Reich, obra capital de la historiografía bélica, ganadora del National Book Award y del Sydney Hillman Foundation Award. Murió en Boston en 1993, a los ochenta y nueve años.
Datos sacados de la contraportada y en Internet tenéis más información sobre el autor, y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Nurenberg, 5 de septiembre de 1934...
"Me parece que estoy empezando a entender algunas de las razones del asombroso éxito de Hitler. Tomando prestado un capítulo de la Iglesia romana, está devolviendo la pompa, el colorido y el misticismo a las grises vidas de los alemanes del siglo XX. El encuentro inaugural de esta mañana en el Luitpold Hall, en las afueras de Nurenberg, fue más que un espectáculo espléndido: tuvo también algo del misticismo y del fervor religioso de una misa de Pascua o de Navidad en una gran catedral gótica. El recinto era un mar de banderas de colores brillantes. Incluso la llegada de Hitler fue espectacular. La banda dejó de tocar. Se hizo un silencio respetuoso entre las treinta mil personas congregadas allí. Y, entonces, la banda atacó las notas de la `Badenweiler March´, una música muy pegadiza y que sólo se emplea, según me han dicho, para cuando Hitler hace una de sus entradas solemnes. Hitler apareció en la parte de atrás del auditorio y, seguido por sus ayudantes, Göring, Goebbles, Hess, Himmler y los demás, avanzó caminando lentamente por el largo pasillo central mientras treinta mil manos se alzaban para saludarlo. Es el ritual que ha seguido siempre, según los veteranos. Después, una inmensa orquesta sinfónica interpretó la obertura de Egmont de Beethoven. Grandes focos iluminaron el escenario, en el que Hitler tomó asiento rodeado de un centenar de altos cargos del partido y oficiales del ejército y de la armada. Detrás de estos entró la `bandera ensangrentada´, la esvástica llevada por las calles de Munich cuando el malhadado Putsch, a la que siguieron cuatrocientos o quinientos estandartes de las SA. Cuando la música cesó, Rudolf Hess, el más íntimo confidente de Hitler, se levantó y leyó despacio los nombres de los `mártires´ nazis -camisas pardas muertos en la lucha por alcanzar el poder-, una letanía de difuntos que pareció conmover mucho a los treinta mil circunstantes."
 
Berlín, 27 de julio de 1936...
"Parece que el gobierno español lleva las de ganar. Ha sofocado la revuelta en Barcelona y Madrid, las dos ciudades españolas más importantes. Pero se trata de un asunto mucho más serio de lo que parecía hace una semana. Los nazis están en contra del gobierno español y los círculos del partido están empezando a hablar de ayudar a los rebeldes. ¡Qué tragedia para ese país! Y justamente ahora, cuando había tantas esperanzas puestas en la República. Pero aquí el interés se concentra en los Juegos Olímpicos que se inauguran la semana que viene, con los nazis superándose a sí mismos para crear una impresión favorable en los visitantes extranjeros. Han construido un centro deportivo, con un estadio con capacidad para cien mil espectadores, unas piscinas para competiciones que darán cabida a diez mil espectadores, y así todo. Gallico está aquí y hemos disfrutado de una agradable cena con él y con Eleanor Holm Jarret, una extraordinaria y guapísima nadadora norteamericana que, según parece, va a ser excluida del equipo por una supuesta borrachera de champán en el barco que les trajo aquí."
 
Berlín, 27 de septiembre de 1937
"(...) Algunas veces pienso que, a pesar de nuestro trabajo como reporteros, aún entendemos poco el Tercer Reich: lo que es, a lo que aspira, a dónde va, ya sea aquí o en cualquier otra parte en el extranjero. Es un cuadro complejo. Y puede ser que nosotros sólo hayamos dado unas cuantas fuertes y gruesas pinceladas al boceto, sin ninguna coordinación, dejando el lienzo tan confuso y falto de sentido como un Picasso de la primera época. Es muy cierto: los británicos y los franceses no entienden la Alemania de Hitler. Tal vez, como dicen los nazis, las democracias occidentales se hayan vuelto enfermas, decadentes y hayan alcanzado ese estado de deterioro que predecía Splenger. Pero Splenger incluía a Alemania en la decadencia de Occidente, y ocurre que la reversión nazi a los antiguos y primitivos mitos germánicos es una señal de su retroceso, como lo son sus quemas de libros y la supresión de la libertad y el derecho a aprender. Pero Alemania es más fuerte de lo que piensan sus enemigos. Es cierto que se trata de de un país pobre en materias primas y agricultura; pero está remediando esta pobreza con espíritu de superación, una implacable planificación estatal, dirección concentrada del esfuerzo y la formación de una poderosa maquinaria militar con la que respaldar su espíritu agresivo. Es verdad, también, que este pasado invierno hemos visto largas colas de gente huraña ante las tiendas de alimentación, que hay escasez de carne, mantequilla, frutas y grasas, que la crema de leche está `verboten´, que los trajes de caballero y los vestidos de las mujeres se hacen cada vez más de fibras sacadas de pulpa de madera, que se saca gasolina del carbón y caucho sintético de carbón y cal, que no hay un respaldo de oro para el marco alemán, o para cualquier otra cosa, ni siquiera para las importaciones más vitales. Todas estas son, en su mayoría, grandes debilidades, tal como hemos advertido repetidamente en nuestras crónicas."
 
Viena, 20 de febrero de 1938...
"Tess, Ed Taylor y yo hemos pasado esta tarde de domingo sentados cabizbajos alrededor de la radio escuchando los bramidos de Hitler ante el Reichstag en Berlín. Hoy se ha sacado de la manga su teoría de que Alemania tiene que encargarse de proteger a los diez millones de alemanes que viven fuera de las fronteras del Reich, aludiendo, implícitamente, a los siete millones que viven en Austria y a los tres millones en los Sudetes, en Checoslovaquia. Ha llegado incluso a proclamar su derecho a la `autodeterminación racial´. Con estas palabras: `Hay algo de lo que no puede caber ninguna duda: que la separación política del Reich no puede conducir a una privación de derechos; es decir, de los derechos generales de autodeterminación. A la larga, resulta insoportable para una potencia mundial saber que existen junto a ella camaradas de raza afligidos constantemente con los más severos sufrimientos por su simpatía o su deseo de unidad con la nación entera, con su destino y su Weltanschauung. A los intereses del Reich alemán les corresponde proteger a esos pueblos alemanes que no están en condiciones de asegurar, por sus propios esfuerzos, junto a nuestras fronteras, su libertad política y espiritual."
 
París, 6 de diciembre de 1938...
"Bonnet, uno de los artífices clave de Munich y figura siniestra de la política francesa, firmó hoy con Ribbentrop, otro personaje siniestro, una declaración de `buena vecindad´ en el Quai d´Orsay. Yo diría que París se ha recuperado un tanto de su pánico derrotista de los días de Munich. Hoy, cuando el coche de Ribbentrop circulaba por las calles proveniente de la estación de Orsay, no había nadie en las aceras. Varios miembros del gabinete y muchas figuras prominentes se han negado a asistir a los actos sociales previstos en su honor. Por otra parte, los admiradores franceses de Ribbentrop ocupan altos puestos en los círculos políticos, financieros y sociales. El acuerdo de hoy afirma que los dos países declaran solemnemente que en la actualidad no existe entre ambos ningún problema territorial o fronterizo, y que se consultarán en el caso de que surja en el futuro algún desacuerdo. ¡Menuda farsa!"
 
Berlín, 1 de septiembre de 1939...
"¡Es un `contraataque´! Hoy al amanecer Hitler ha actuado contra Polonia. Es un flagrante acto de agresión, inexcusable, sin provocación previa. Pero Hitler y el Alto Mando lo denominan `contraataque´. El día ha amanecido hoy gris y nublado. La gente de la calle estaba apática cuando me dirigí a la Rundfunk para mi primera emisión del día a las ocho y cuarto. Enfrente del Adlon, los trabajadores del turno de la mañana ocupaban sus puestos en el nuevo edificio de la I. G. Farben como si no hubiera sucedido nada. Ninguno de los que entraban compraba las ediciones extra de los periódicos que voceaban los chiquillos. A lo largo del ala oeste, los hombres de la Luftwaffe montaban cinco grandes cañones antiaéreos para proteger a Hitler cuando se dirija al Reichstag a las diez de la mañana. Jordan y yo tuvimos que permanecer en la radio para ocuparnos de transmitir a Estados Unidos el discurso de Hitler."
 
Berlín, 24 de septiembre de 1940...
"Realmente los británicos llegaron a Berlín con ganas de trabajar. Estuvieron bombardeando intensamente y con excelente puntería durante cuatro horas. Alcanzaron importantes fábricas en el norte de la ciudad, una gran empresa de gas y los depósitos ferroviarios situados al norte de las estaciones de Stettin y Lehrt. Pero no pudimos narrar la información. Las autoridades dijeron que no se había producido ningún daño militar de importancia, y el Ministerio de Propaganda, muy nervioso de pronto por la destrucción de la pasada noche, nos avisó a los corresponsales de que sólo podríamos informar de lo que los militares dijeran. El Ministerio de Propaganda canceló incluso su habitual recorrido guiado por la capital tras una incursión, poniendo como excusa que no había gran cosa que ver y que había escaso tiempo para verlo. La prensa y la radio alemanas jamás se han visto obligadas a mentir tanto como hoy a propósito de un ataque aéreo. Hasta los estólidos berlineses, a juzgar por sus conversaciones, parecían turbados por las mentiras de sus propios periódicos. Decía la declaración oficial: `A pesar del violento fuego antiaéreo, unos pocos bombarderos británicos consiguieron alcanzar anoche los suburbios del norte y el este de Berlín y lanzaron sobre ellos cierto número de bombas. La ubicación de sus impactos, muy alejados de todos los objetivos militares o industriales, constituye una nueva prueba de que los aviadores británicos atacan deliberadamente zonas residenciales. No se produjeron daños de importancia militar´. Incluso el Alto Mando, en cuya veracidad creen todavía muchos alemanes, repitió después la mentira en su comunicado de guerra diario."
 
Breves pinceladas de un libro que nos sumerge en la Alemania nazi y su sistema. Es fascinante que los argumentos, los hechos y la guerra de 1939 tenga tantos paralelismos con la invasión de Ucrania por tropas rusas. Salvar compatriotas oprimidos como causa, no hablar de invasión y sí de operación especial, la represión de la sociedad rusa y la propaganda a nivel mundial hacen que la lectura resulte en ocasiones inquietante. Libro para amantes de la historia, guardias nocturnas de verano, de mesita de noche en vacaciones y tumbona de playa.
 

martes, 31 de mayo de 2022

 

Libro: El mundo de ayer 

-Memorias de un europeo-

Autor: Stefan Zweig
Editorial: Quaderns Crema, S. A.
Traducción: J. Fontcuberta y A. Orzeszek
Edición: Diciembre de 2018
 
La propuesta de hoy es una deliciosa lectura que nos llevará a la Viena imperial de antes de la I Guerra Mundial hasta el exilio del autor debido a las leyes antisemitas nazis, siendo su obra catalogada de prohibida por el nazismo. Por el camino viajaremos por un mundo ya desaparecido que guarda sin embargo aterradoras similitudes con el presente. Disfrutaremos de la sensibilidad del autor, su viajes por Europa y sus anhelos de una patria común europea que ya es realidad y que vuelve a ser amenazada como entonces. Quienes gusten de la literatura disfrutarán de las inquietudes creativas del autor, sus visitas a nombres ilustres de su tiempo, compartir su admiración por los autores a la par que él mismo triunfa con sus libros y traducciones. De fondo, una Europa y una sociedad cambiante ante la llegada de tecnología que acorta distancias y cambia las costumbres. Es también la odisea de un judío errante, que anhela una patria que ama y escribe en su idioma pero que acabará convertido en apátrida cuando ser judío se convierte en un tormento en Alemania contagiando a su Austria natal...
 
Stefan Zweig (Viena 1881- Petrópolis 1942) fue un escritor y crítico austriaco. Hijo de industriales, no siguió ninguna carrera y desde muy joven se dio a conocer como poeta, impresionado por Verlaine. Desde 1919 vivió en Salzburgo, en 1934 emigró a Inglaterra y en 1940 a Brasil, donde se suicidó. Escribió novelas, dramas y ensayos, pero lo mejor de su producción son sus biografías por el análisis psicológico de las grandes personalidades que retrata. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas.
Datos sacados de la contraportada y sin más dilación unas breves reseñas que os inciten a su fascinante lectura:
 
Judíos de la Viena imperial...
"Esta clase de nobleza, que muchas familias judías se otorgaban de motu propio, a mi hermano y a mí desde pequeños ya nos divertía, ya nos irritaba. Constantemente oíamos decir que éstos eran gente `fina´ y aquéllos gente `ordinaria´, de todos nuestros amigos se investigaba si eran de `buena´ familia y se comprobaba tanto el origen de sus parientes hasta la última generación como el de su fortuna. Esta manía de clasificar, que era realmente el objeto principal de todas las conversaciones familiares y sociales, nos parecía de lo más ridículo y esnob a la vez, ya que en el fondo todas las familias judías procedían del mismo gheto, con una diferencia de cincuenta o cien años. Sólo más tarde comprendí que el concepto de `buena familia´, que a los niños nos parecía una farsa y una parodia de una pseudo aristocracia artificial, expresaba una de las tendencias más íntimas y secretas del carácter judío. En opinión generalmente aceptada, la verdadera y típica finalidad de la vida de un judío consiste en hacerse rico. Nada más falso. Para él, llegar a ser rico significa sólo un escalón, un medio para lograr el auténtico objetivo, pero nunca es un fin en sí mismo. El deseo propiamente dicho del judío, su ideal inmanente, es ascender al mundo del espíritu, a un estrato cultural superior."
 
Ídolos poéticos de los estudiantes vieneses...
"Rilke, a su vez, significó para nosotros un estímulo de otra naturaleza, que completaba el de Hofmannsthal con un efecto sedante. Porque rivalizar con Hofmannsthal habría parecido blasfemo hasta al más osado de entre nosotros. Sabíamos que era un prodigio inimitable de perfección precoz que no se podía repetir, y cuando, a nuestros dieciséis años, comparábamos nuestros propios versos con los ya celebérrimos que él había escrito a la misma edad, nos moríamos de vergüenza; asimismo, nos sentíamos humillados en nuestro saber ante el vuelo de águila con el que él, todavía en el instituto, había recorrido el universo del espíritu. Rilke también había empezado a escribir y a publicar versos igual de pronto, a los diecisiete o dieciocho años, pero, a diferencia de Hofmannsthal, además en el sentido absoluto, sus poesías resultaban inmaduras, infantiles e ingenuas; sólo con indulgencia se podía hallar algunas huellas de un talento áureo. No fue sino más tarde, a sus veintidós o veintitrés años, cuando ese poeta extraordinario, al que nosotros amábamos con desmesura, empezó a moldear su personalidad, cosa que por sí sola ya era un consuelo para nosotros. De modo que no era imprescindible ser perfecto ya en el instituto, como Hofmannsthal; podíamos probar, ensayar, formarnos, progresar como Rilke. No era necesario darnos por vencidos enseguida sólo porque de momento escribíamos cosas imperfectas, inmaduras e irresponsables, pues a lo mejor éramos capaces de repetir, ya no el milagro de Hofmannsthal, pero sí el ascenso más pausado y normal de Rilke."
 
Primeras publicaciones...
"Donde más repercusión tuvo mi admisión solemne en el Suplemento Literario de la Neue Freie Presse fue en mi vida privada. Gracias a ella adquirí una seguridad inesperada ante mi familia. Mis padres eran poco dados a la literatura y no se atrevían a dar su opinión; para ellos, como para toda la burguesía vienesa, era importante todo lo que la Neue Freie Presse alababa e insignificante todo lo que el periódico ignoraba o censuraba. Lo que salía publicado en el `Folletín´ les parecía estar garantizado por una autoridad suprema, ya que quien juzgaba y sentenciaba desde sus páginas inspiraba respeto por el solo hecho de ocupar posición tan elevada. Pues bien, imagínese el lector de una de esas familias que todos los días pasea su mirada, con respeto y esperanza, por la primera página del periódico y una buena mañana descubre, incrédula, que al descuidado y desordenado muchacho de diecinueve años que se sienta a su propia mesa, que jamás ha sobresalido en la escuela y cuyos garabatos habían aceptado con indulgencia como chiquilladas `inofensivas´ (de todas formas, una ocupación mejor que jugar a cartas o flirtear con muchachas atolondradas), se le había permitido el uso de la palabra en aquel lugar de tanta responsabilidad, entre hombres famosos y experimentados, para exponer sus opiniones (no muy apreciadas entonces en casa)."
 
De viaje en Nueva York...

"La primera impresión fue formidable, a pesar de que Nueva York no tenía aún esa embriagadora belleza nocturna de hoy. No existían aún las impetuosas cataratas de luz del Times Square ni el fantástico cielo estrellado de la ciudad que de noche tiñe de rojo a las reales y auténticas estrellas del firmamento con millones de estrellas artificiales. El aspecto de la ciudad, así como la circulación, carecían de la osada munificencia de hoy, pues la nueva arquitectura se ensayaba todavía con inseguridad en algunos grandes edificios aislados; también el sorprendente auge del gusto por los escaparates y los adornos se hallaba en sus tímidos inicios. Ahora bien, contemplar el puerto desde el puente de Brooklyn, siempre con una ligera oscilación, y pasear por los desfiladeros de piedra de las avenidas era una verdadera fuente de descubrimientos y de emociones, si bien es verdad que, al cabo de dos o tres días, cedieron a una sensación diferente más fuerte: la sensación de extrema soledad. No tenía nada que hacer en Nueva York y, en aquella época, una persona ociosa en ninguna parte estaba más fuera de lugar que allí."

 

La misma guerra en épocas diferentes...

"He aquí, pues, lo que diferenciaba, para bien, la Primera Guerra Mundial de la Segunda:
la palabra todavía tenía autoridad entonces. Todavía no la había echado a perder la mentira organizada, la `propaganda´, la gente todavía hacía caso de la palabra escrita, la esperaba. En tanto que en 1939 ni una sola manifestación de un escritor producía el más mínimo efecto, ni para bien ni para mal, y en tanto que hoy ni un solo libro, opúsculo, artículo o poesía conmueve el corazón de las masas ni influye en su pensamiento, en 1914 una poesía de catorce versos, como aquel `Canto del odio´ de Lissasuer, una declaración tan necia como la de los `93 intelectuales alemanes´ y por otro lado, un artículo de ocho páginas como el `Au-dessus de la mêlée´ de Rolland o una novela como Le feu de Barbusse, podían llegar a convertirse en todo un acontecimiento. Y es que la conciencia moral del mundo todavía no estaba tan agotada ni desalentada como lo está hoy, aún reaccionaba con vehemencia, con la fuerza de una convicción secular, ante toda violación del derecho internacional y de los derechos humanos. Una violación de la ley, tal como la invasión de la neutral Bélgica por Alemania -algo que hoy apenas sería objeto de críticas serias, desde que Hitler ha convertido la mentira en una cosa natural y ha elevado a la categoría de ley todo acto antihumano- en aquellos días todavía era capaz de sublevar al mundo de un extremo a otro. El fusilamiento de la enfermera Cavell y el torpedeamiento del Lusitania fueron más nefastos para Alemania -debido a un estallido de indignación ética universal- que una batalla perdida."
 
De viaje en la nueva Rusia...
"De entre aquellos viajes, sobre todo uno me resultó en sumo grado emocionante e instructivo: el que hice a la nueva Rusia. En 1914, poco antes de la guerra, cuando trabajaba en mi libro sobre Dostoiesvski, ya tenía previsto ese viaje; pero se había interpuesto entonces la guadaña sangrienta de la guerra y a partir de aquel momento me retuvieron las dudas. Con el experimento bolchevique, Rusia se había convertido para todos los intelectuales en el país más fascinante de la posguerra, admirado con tanto entusiasmo como fanáticamente combatido, y en ambos casos sin suficiente conocimiento de causa. Nadie sabía a ciencia cierta -debido por un lado a la propaganda y por otro la rabiosa contrapropaganda- qué pasaba en aquel país. Pero sí sabíamos que allí se gestaba algo completamente nuevo, algo que, de buen grado o por la fuerza, podía resultar determinante parea la futura forma de nuestro mundo. Shaw, Wells, Barbusse, Istrati, Gride y muchos otros habían viajado hasta allí, unos regresaban entusiasmados, otros decepcionados, y yo no habría sido un hombre vinculado al mundo del espíritu, interesado en lo nuevo, si no me hubiese seducido también a mí la perspectiva de hacerme una idea de primera mano. Mis libros habían tenido allí una difusión extraordinaria, no tan sólo en la edición completa prologada por Maxim Gorki, sino también en ediciones pequeñas y baratas, a cuatro kópecs un ejemplar, destinadas a amplios círculos de la población; de manera que podía estar seguro de una buena acogida. Lo que, sin embargo, aún me retenía era el hecho de que viajar a Rusia en aquellos momentos significaba en cierto modo ya a priori tomar partido, cosa que me obligaba a pronunciarme públicamente en uno de los dos sentidos: reconocimiento o rechazo."
 
Una Austria acorralada...
"No me hicieron falta más que dos o tres días en Austria para ver cómo había empeorado la situación en aquellos pocos meses. Volver a la atmósfera tranquila y segura de Inglaterra a aquella Austria sacudida por fiebres y luchas era como salir de un local con aire acondicionado de Nueva York en un día caluroso de julio y hallarse de golpe en la bochornosa calle. La presión nacionalsocialista empezaba a destrozar poco a poco los nervios de los círculos clericales y burgueses; sentían que cada vez con más fuerza se estrechaba en su cuello el dogal de la economía, la presión subversiva de la impaciente Alemania. El gobierno de Dollfuss, que quería mantener a Austria independiente y ponerla a salvo de Hitler, buscaba cada vez más desesperado un último apoyo. Francia e Inglaterra estaban demasiado lejos y, en el fondo, también mantenían una actitud demasiado indiferente; Checoslovaquia estaba llena de rivalidad y rencor contra Viena, Quedaba sólo Italia, que aspiraba a un protectorado económico y político sobre Austria para proteger los pasos alpinos y Trieste. Sin embargo, a cambio de esta protección Mussolini exigía un elevado precio. Austria debía adaptarse a las tendencias fascistas, suprimir el parlamento y, por lo tanto, la democracia. Ahora bien, eso no era posible sin eliminar o declarar ilegal el partido socialdemócrata, el más fuerte y mejor organizado de Austria. Para vencerlo no había otro camino que la fuerza bruta."
 
Hitler mintió a Chamberlain...
"En la opinión de todos; también la mía aquel día. Y el día siguiente también fue un día feliz. Los periódicos se mostraban unánimes en su júbilo, los valores de la bolsa subieron espectacularmente, por primera vez desde hacía años llegaban voces de amistad desde Alemania y en Francia proponían levantar un monumento a Chamberlain. Pero, ay, sólo fue la última llamarada de un fuego que iba a extinguirse definitivamente. En los días siguientes empezaron a filtrarse los fatales detalles: cuán absoluta había sido la capitulación ante Hitler y cuán ignominiosa la entrega de Checoslovaquia, a la que se había garantizado ayuda y apoyo; y hacia el fin de semana ya era público que ni siquiera la capitulación había satisfecho a Hitler y que, incluso antes de que se hubiera secado la firma del pacto, él ya había violado en todos sus puntos. Sin ninguna clase de escrúpulos Goebbels proclamó entonces públicamente y a los cuatro vientos que en Munich habían acorralado a Inglaterra contra la pared. La gran luz de esperanza se había apagado. Pero había brillado durante un día o dos y nos había calentado los corazones. No quiero ni puedo olvidar aquellos días."
 
Apasionantes memorias de un intelectual que nos lleva a lomos de sus recuerdos y experiencias vitales por un mundo y una Europa perdida tras la I Guerra Mundial, los sueños y esperanzas en el futuro de la humanidad, así como de una Europa unida y libre de guerras, que se vuelve en una pesadilla ante el ascenso al poder de Hitler y el nazismo. Lectura para amantes de la literatura, aficionados a las memorias y a quienes ven con inquietud una similitud aterradora de aquellos tiempos a los actuales donde el expansionismo de Putin y su régimen cumple casi a la perfección los pasos de Hitler para adueñarse de Europa. Es también la memoria de un judío que terminó siendo apátrida, alguien que se sentía Austriaco y miembro de la burguesía de Viena, un judío errante como tantos miles que se vieron a golpe de decreto sin patria, hogar y sueños. Lectura recomendable aunque sólo sea para recordarnos que la guerra acaba tarde o temprano por afectarnos directamente...
 

viernes, 13 de mayo de 2022

 

 
Libro: Soldados de hierro 
-Los voluntarios de la División Azul-
Autor: Francisco Torres
Editorial: Editorial ACTAS, S. L.
Edición: Segunda edición, noviembre 2014
 
Sin duda, la participación de tropas españolas en la II Guerra Mundial son las grandes olvidadas en las crónicas, documentales y bibliografía sobre la misma. Dentro de la ignorancia en general, quienes combatieron en el bando aliado, quienes sirvieron en el Ejercito Rojo y la importancia de España y Portugal en la guerra han visto la aparición de obras que ponen en su lugar, importante, la neutralidad de España. Pero hubo una participación española encuadrada dentro de la Wehrmacht en el bando alemán que ha sido injustamente tratada por quienes estudian la participación española en la guerra. Lejos de ser una alegoría más o menos soterrada del franquismo, cosa que sucede en muchas obras tanto de un bando como de otro, el autor nos lleva a la época inmediata tras el fin de la Guerra Civil y el comienzo de la guerra mundial. Una España donde la lucha contra el comunismo es el discurso oficial y se sigue con ansia el progreso de las fuerzas nazis conquistando Europa y la guerra en el frente del este contra la URSS. Franco y su régimen deben mantener la neutralidad y mostrar a la vez al régimen nazi su apoyo. Así nace la División Azul de voluntarios para participar en la lucha contra el comunismo y donde el ideal falangista y la Falange ven la oportunidad de participar en lo que se preveía como una fácil victoria alemana. Veteranos de la guerra civil, falangistas de camisa vieja, jóvenes idealistas que han visto y padecido la retaguardia republicana y amantes de la aventura se alistan...
 
El acierto del autor reside en sumergirnos dentro del ambiente de quienes se sienten partícipes de la victoria y donde el ideal falangista y la dictadura de Franco son el inicio de una nueva España. Se nos muestra con datos verídicos que algunas leyendas sobre el reclutamiento que han contribuido a denigrar a la División Azul no son ciertas ni en la proporción que figura en otros autores. Sentiremos el ansia de alistarse a combatir en la lucha que entonces libraban dos ideologías antagonistas lejos de estereotipos de tropas fanatizadas. Eran personas de su tiempo que luchaban en un bando donde también otros compatriotas luchaban. Centrado el relato en la historia de la División Azul en Murcia, podemos sacar extrapolaciones aplicables al resto del contingente. Despedidos con la gloria de los héroes, quienes regresaron del frente y quienes regresaron tras sufrir cautiverio, volvieron a un mundo distinto donde el régimen de Franco se consolidaba y retornaron como parte de un ejército derrotado...
 
Francisco Torres García, historiador y articulista, catedrático de Instituto, profesor de Enseñanza Secundaria, es licenciado en Letras por la Universidad de Murcia en la división de Geografía e Historia en la especialidad de Historia Moderna y Contemporánea. En 1986 alcanzaba el grado con la presentación de su trabajo Un análisis del Movimiento en Murcia: de la FET a la División Azul que obtuvo la máxima calificación. Es uno de los más destacados especialistas españoles en la historia de la División Azul y ha centrado su investigación en las etapas más recientes de la España contemporánea, publicando artículos en revistas de divulgación histórica, participando también en diversos congresos con ponencias y comunicaciones.
Datos sacados de la contraportada actualizados al año de la edición y en Internet podéis consultar más información sobre el autor. Y sin más dilación, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
El papel de la División Azul en el contexto de la época...
"La División española de Voluntarios jugó un papel destacado en ese juego diplomático. En el verano de 1941, tras las reiteradas negativas de España a entrar en la guerra, el envío de una unidad combatiente era el gesto máximo de aproximación que podía sentar a la nación en la conferencia de paz si la URSS se hundía, y pocos esperaban que Rusia consiguiera lo que no habían logrado los ejércitos europeos. El envío de la unidad militar española suponía la máxima aproximación externa española al Tercer Reich y alimentaba en las mentes germanas la posibilidad de que fuera el primer paso hacia un cambio decisivo de la posición española. A partir de 1942 el mantenimiento de la División Azul en el frente facilitaría la imprescindible ayuda alemana en materia de armamento y aliviaría las tentaciones intervencionistas pero, al mismo tiempo, sería necesario que la unidad militar continuara en el frente, pese a las presiones aliadas, porque una retirada podría suponer la ruptura de relaciones con el Tercer Reich y precipitar la invasión teutona. Todo ello sin obviar la resistencia que mostraron las autoridades españolas a retirar una unidad que simbólicamente representaba el combate de la España de la Victoria contra el comunismo."
 
Voluntarios no falangistas...
"En muy pocos casos los expedientes, en los que no se precisa el referente ideológico, nos permiten pensar que pudiera tratarse de voluntarios con orígenes izquierdistas o que hubieran servido en el Ejército Popular que buscaran, de algún modo, lavar su pecado original. Este podría ser el caso de Rafael Permuy Guillén, sargento del Ejército Republicano, que había pasado sin mayor problema el proceso de depuración. Y quizás también el de Adalberto Liarte, que había servido en las filas de la Armada republicana y pasado por el 34 Batallón de Trabajadores. Licenciado en 1940 se incorporó a la División en junio de 1942. Años después de volver de Rusia ingresó en la Policía Armada, para lo cual era preciso tener un expediente político limpio. Entre los alistados también encontramos un pequeño número de militantes de partidos y sindicatos de izquierda que quisieron formar parte, voluntariamente, de la División Azul. Rafael Navarro Candel intentó alistarse en las Milicias en febrero de 1942, no fue admitido por `malos antecedentes (rojo)´. Manuel Gálvez Muñoz, militante del PCE, no fue seleccionado por razones obvias. Tampoco consiguió ir, en el tardío febrero de 1943, cuando en teoría todos los que se presentaran eran admitidos, José García Villalba, de oficio rastrillador, quien, pese a su militancia en la UGT y en el PCE, con permiso paterno, se presentó en la oficina de Milicias. Igual suerte corrió el ugetista Joaquín Hernández Pellicer, aunque en su ficha conste que se afilió al sindicato socialista por razones de trabajo. Algo distinto fue el destino de Rafael González Franco, quien consiguió estar un mes en la División Azul; se alistó el nueve de marzo de 1943 y fue dado de baja, probablemente por sus antecedentes, el uno de abril. Sin embargo, José Monserrat, afiliado a la UGT durante la guerra y de oficio panadero sí tuvo plaza en marzo de 1943, aunque en su ficha constaba que tuvo que que militar en el sindicato socialista a la fuerza pero que poseía una `excelente conducta´. Igualmente se reconocía, aunque no consiguiera plaza en la unidad, que el médico Mariano Giménez Casalins había servido en el Ejército Rojo a la fuerza."
 
Defensa de Possad...
"La encarnizada resistencia de Possad y la decisión soviética de acabar con aquel punto que inexplicablemente resistía, sin grandes refuerzos y con poca aunque certera cobertura artillera, desde el día cuatro, debió de evitar que se aplicara la lógica. En vez de continuar machacando las posiciones hispanas con la artillería y la aviación, el mando de la continuamente reforzada 305ª División rusa optó por el asalto. Nuevamente el día siete, alas cinco de la mañana, se repitió la intensa preparación artillera y el bombardeo de la aviación que actuó en vuelo rasante. Después los rusos lanzaron el que consideraban que sería el ataque definitivo apoyado por carros blindados. Desde los cuatro puntos cardinales, los rusos se precipitan sobre la aldea. A las diez y media de la mañana Possad está rodeado. La aviación rusa se ceba con Otensky buscando acallar los cañones españoles que protegen con gran acierto Possad. El general Muñoz Grandes teme perder la posición e inútilmente pide a los alemanes apoyo aéreo. García Rebull reclama desesperadamente refuerzos. Nada se puede enviar desde Otensky que bastante hace con resistir. Entre las cinco y las seis de la tarde aparecen los carros. Los rusos sobrepasan las posiciones y penetran en el pueblo. Sin apoyos, las noticias que transmite Muñoz Grandes al Cuartel del 16 ejército no pueden ser más desalentadoras: `la situación no está aclarada al momento de cerrar el parte y debe ser considerada como extremadamente crítica´. El mando alemán da por perdido Possad y Otensky por lo que los rusos avanzarán hasta la orilla del Voljov´. Los españoles iban a escribir la historia de otro modo. En medio de los combates, recuerda Luis Luna, como junto al tradicional `¡Hurra!´ de la infantería soviética resonaba el `¡Ispanki Kaput!´ como grito de guerra."
 
Promesas incumplidas a los veteranos licenciados...
"Desde el punto de vista laboral es evidente que promesas, anunciadas a bombo y platillo, habían tenido muchas, pero, al final, se quedaron sólo en eso. A principios de 1942, el gobernador civil había enviado una nota a los Ayuntamientos y a la Diputación señalando `la conveniencia de que aquellos funcionarios que desempeñaran sus cargos con carácter interino y se alistaron en la División Azul sean considerados de plantilla concediéndoles el cargo en propiedad´ como muestra de la `honda gratitud que debe guardarse a quienes en tierras de Rusia han defendido y están defendiendo a la auténtica España´. Pero, una vez más, no se trataba de una norma; era una sugerencia que quedaba sujeta a la arbitrariedad de la autoridad y, a la hora de la verdad, eran muy pocos los que se encontraban en tal situación. Sí cumplió con lo acordado, aunque en diciembre de 1943, el Servicio Español de Magisterio: los maestros que habían formado parte de la División Azul, que en el caso de Murcia eran numerosos, y que habían aprobado la oposición de 1941, pero que no se habían incorporado, ocuparían el lugar que les correspondía en los listados, pero tampoco esto puede presentarse como un trato de favor. Un número significativo de voluntarios, si nos atenemos a la cualificación profesional que figura en sus expedientes, pertenecía a familias de clase media por lo que se reintegraron a la vida civil con mayor o menor dificultad en función de las heridas morales que trajeran. Sin embargo, un grupo bastante extenso de divisionarios carecía de cualificación profesional y ahora tenía que buscarse la vida. Haber luchado en la División Azul debería, teóricamente, haberles abierto puertas pero, en ningún caso, se podría hablar de una actuación genérica de las autoridades a favor de los voluntarios. Si, como hemos visto, el tener un hijo o un padre muerto en el frente no era garantía de nada no es difícil estimar que debieron abundar los casos en los que, con el paso de los años, muchos ex-divisionarios quedaron desamparados."
 
Cobrar las pensiones alemanas como veteranos de la Wehrmacht...
"El número real de los que tenían derecho a cobrar esa pensión era mucho más alto del que inicialmente habían previsto las autoridades germanas: el número de mutilados podría triplicar la cifra inicial, ya que habían de añadirse los casos de aquellos voluntarios con secuelas derivadas de heridas aparentemente curadas. Las Hermandades se afanaron a la hora de tramitar las peticiones. Desde 1959 la Hermandad murciana trabajaba en la confección de los expedientes de los excombatientes para solicitar la tramitación de las pensiones para los familiares de los caídos. Para ello habían confeccionado un listado de los mismos, procediendo de igual forma en el caso de los mutilados, independientemente de que tuvieran reconocida dicha categoría por el estado español; sobre todo porque eran varios los que habían desarrollado enfermedades a raíz de las heridas recibidas en el frente y que por ello no tenían tal consideración. En 1963 ya tenían bastante adelantado el trabajo, pues habían contactado con sesenta y seis familiares de caídos. La confección de los expedientes no era sencilla ya que era preciso reunir cuantos datos e informes fuera posible. La Hermandad era consciente de que, como se desprende de los expedientes de las pensiones denegadas, la revisión sería estricta."
 
Libro que trasciende la ideología de la época para ser la crónica de una unidad militar española en la II Guerra Mundial que combatió en el lado del Eje y que paradójicamente algunos de sus miembros acabarían siendo carne de gulag junto a los compatriotas que luchaban en el bando soviético. Olvidados desde que la dictadura franquista varió su postura para adaptarse al mundo surgido en 1945, tildados de fascistas, mercenarios por la soldada, alistados a la fuerza y demás epítetos que siempre sufren los ejércitos derrotados. También para recordar que hubo hombres y mujeres de ambos bandos que decidieron continuar la lucha contra el fascismo y el comunismo terminada la contienda en España cuyas sepulturas permanecen olvidadas en Rusia y que son las y los grandes olvidados en las crónicas de la guerra. Ideal para amantes de la historia militar, de la historia de España y amantes de obras basadas en el estudio de archivos y documentos que encontrarán en las notas a pie de página complementos a la historia que se nos muestra. Y también un homenaje a unos soldados que sufrieron y padecieron convencidos de una causa justa y aspirando a un mundo mejor que volvieron con la vitola de la derrota y testigos incómodos de la intervención de la dictadura franquista de posguerra a favor de la Alemania nazi.
 

martes, 12 de abril de 2022

 

 

Libro: Interrogatorios 

-El Tercer Reich en el banquillo-

Autor: Richard Overy
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: María Luz García de la Hoz
Edición: 1ª edición, octubre 2003
 
La guerra en Ucrania ha devuelto a la actualidad el concepto de `crímenes de guerra´, concepto afianzado en la psique colectiva y la jurisprudencia que, sin embargo, se trata de un concepto nacido a raíz de la voluntad de los aliados en juzgar a la jerarquía nazi por los desmanes cometidos durante la II Guerra Mundial. La propuesta de hoy es un fascinante viaje al nacimiento del concepto y su aplicación, no exenta de polémica jurídica. Es además una muestra de los interrogatorios efectuados durante la recopilación de pruebas a los jerarcas nazis en poder de los aliados y juzgados posteriormente en el proceso conocido como Los juicios de Nuremberg y pilar del concepto para acusar de crímenes de guerra. Resulta estremecedor leer las declaraciones pero también esclarecedor del pensamiento de unos hombres responsables como el conjunto de integrantes del sistema nazi que se ven encerrados en una celda y que se sorprenden de la acusación de criminales de guerra...
 
Richard Overy, nacido en 1946, se doctoró en Historia por la Universidad de Cambridge y en la actualidad (2003) es catedrático de Historia en el King´s College de Londres. Su interés se centra en la historia de Alemania entre 1900 y 1945, la aviación militar y la segunda guerra mundial, periodo del que es el mayor experto de su generación.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, en Internet podréis encontrar más información y, sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante lectura:
 

Pensando en el futuro inmediato tras derrotar a Hitler...

El futuro proceso comenzó a perfilarse en el Departamento de Defensa, en un memorando de octubre de 1944 del general Myron C. Cramer, asesor jurídico general del Ejército, para quien era incontestable que se constituyera alguna clase de tribunal militar internacional y que los principales criminales de guerra tuvieran el mismo derecho que cualquier otro prisionero a defenderse de acusaciones formuladas con claridad. El 9 de noviembre, McCloy organizó una reunión en el Pentágono para abordar este tema y en ella se aprobó la idea de celebrar un `consejo de guerra en toda regla, ante un tribunal internacional´. El criterio judicial y la idea británica del `acto político´ de venganza quedaron frente a frente. En enero, el Departamento de Defensa, apoyado por el de Asuntos Exteriores y por el fiscal general del Estado, presentó a Roosevelt una propuesta en firme para constituir un tribunal internacional que procesara a los criminales de guerra alemanes de acuerdo con `conceptos jurídicos firmemente arraigados en nuestra legislación´. Incluso Morgenthau, aunque a regañadientes, aceptó la propuesta. En aquel mismo mes el secretario del Tesoro comunicó a McCloy que también él era partidario de instruir un juicio rápido, sencillo y directo, siempre que Hitler no utilizara el juzgado como tribuna `para predicar las doctrinas expuestas en Mein Kampf´. “
 
Responsabilidad de los crímenes de guerra...
"La idea norteamericana de quién era responsable de crímenes de guerra difería de la británica en un detalle fundamental. Desde el principio de los preparativos del proceso se daba por establecido no sólo que serían acusados individuos concretos, sino también organizaciones criminales. El inspirador de la idea de la culpabilidad colectiva era el coronel Murray Bernays, un letrado neoyorquino que trabajaba en la sección administrativa del Estado Mayor del Ejército y uno de los más destacados cerebros jurídicos que desde el otoño de 1944 se esforzaban por definir el carácter del proceso y de las acusaciones. Aducía que en un proceso se podía acusar a una organización a través de cualquier miembro que se tuviera por representante de la misma; una vez declarado culpable de conspirar para cometer crímenes, tanto el miembro juzgado con los miembros restantes de la organización serían considerados culpables. Este dudosísimo procedimiento -sin precedentes en el derecho estadounidense ni en el internacional- permitiría arremeter contra la Gestapo o las SS en general y no sólo contra el par de individuos que daban órdenes desde la cúspide.”
 
Prisioneros de los aliados...
Se les custodiaba día y noche. La idea era que el guardián pasara por delante de la celda una vez por minuto y comprobara a través de la mirilla si el preso seguía allí. Durante las horas nocturnas se les obligaba a dormir con la cabeza y las manos a la vista, no bajo la manta; los inodoros estaban situados de modo que se vieran los pies. Esta vigilancia crispaba tanto a los presos como a los guardianes: uno de éstos se desmayó por haber estado observando por la mirilla de alambre, minuto tras minuto, la chaqueta de cuadros de Kaltenbrunner. La reacción de los detenidos fue heterogénea: unos aceptaron las condiciones vigentes con bastante estoicismo, mientras que otros ya estaban muy nerviosos cuando llegaron a Nuremberg. El peor caso fue el de Von Ribbentrop, quien, según Andrus, estaba a punto de derrumbarse por completo. Veía mal, había adelgazado mucho en Mondorf y ya ni siquiera se aseaba. Sólo dos presos acabaron en el hospital. Kaltenbrunner sufrió una hemorragia cerebral tres días antes del proceso y no estuvo presente en las sesiones de las primeras semanas. A comienzos de octubre se informó de que un testigo, que estaba retenido en el bloque de los presos en condiciones menos severas, había estado a punto de suicidarse. Un mes después, ya en evidente crisis psicótica, se le envió a una institución psiquiátrica. Los presos pasaban todos los días una revisión médica para comprobar su estado físico; dos psiquiatras, Douglas Kelley y Gustave gilbert, comprobaban su estado mental. Gilbert se encargó también de que hicieran una prueba con una versión alemana del test de inteligencia para adultos Wechsler-Bellevue, que tenía en cuenta la senilidad. La puntuación más alta la consiguió Schacht -logró 143, cuando la media era de 90-110-, pero fue debido a las ventajas que se otorgaban en función de la edad del sujeto; Streicher consiguió la más baja, 106. Lo más sorprendente de todo fue la prontitud con que quisieron someterse a la prueba. Tras pasar semanas de silencio forzoso, Kelley los vio `deseosos de hablar´, `sin que apenas hiciera falta incitarlos o tirarles de la lengua´.”
 
Buscando a Hitler...
Sin embargo, los rumores continuaron. A comienzos de septiembre, un parte radiofónico anunció en Roma que Hitler había sido visto en Hamburgo. Donde vivía con identidad falsa. Los aliados occidentales no podían fingir ignorancia de estos hechos por miedo a las censuras soviéticas. El espionaje británico `peinó Hamburgo durante varios días y envió lanchas de vigilancia para interceptar un velero de color caoba en el que, al parecer, habían huido Hitler y Eva Braun. Cierto doctor Pleve afirmó que el Führer se había sometido a una operación plástica que le había cambiado la cara, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores británico salió al paso de esta revelación con una réplica tajante: `Paparruchas: la 'operación plástica' que le 'cambió la cara' se practicó seguramente con un revolver de reglamento en el ' Führerbunker' ´. Irritado por la incertidumbre que rodeaba el final de Hitler, el servicio de información militar británico organizó una investigación exhaustiva de todas las pruebas disponibles en el bloque occidental y la encargó al comandante Hugh Trevor-Roper, oficial de información y futuro historiador. Su informe, redactado a finales de octubre de 1945 y comunicado a la prensa el 2 de noviembre en versión resumida, decía que Hitler se había suicidado de un tiro y no con veneno, que Eva Braun sí había ingerido veneno y que los dos cadáveres se habían sacado a los terrenos de la Cancillería y que habían ardido hasta ser imposible su identificación. El informe bastó para convencer a los aliados de que, al menos, no iban a tener que enfrentarse con el procesamiento de Hitler.”
 
Lectura apasionante que en la segunda parte del libro permite leer los interrogatorios, informes y opiniones que se pidieron a los acusados con el fin de preparar las acusaciones, Goering, Speer, Keitel y resto de juzgados y condenados que son además la fuente de trabajo de distintos autores que tratan del nazismo. Ideal ahora que las hordas de Putin siembran de cadáveres las ciudades de Ucrania siendo de suponer que también habrá atrocidades del lado ucraniano como sucede en todas las guerras. La diferencia es que hay un orden, algo desordenado sin duda, que documenta y prepara las acusaciones por los hechos que en el siglo XXI ofrecen por primera vez en la historia ver en tiempo real los estragos de la guerra. Para amantes de la historia, amantes de beber de las fuentes de los autores y lectura casi obligada en estos tiempos donde Europa y Occidente ven las nubes que anuncian un gran conflicto bélico e imprescindible para entorno de Putin y que mediten si es la hora de retirarlo a su dacha por motivos de salud...
 

miércoles, 30 de marzo de 2022

 

Libro: La noche quedó atrás
Autor: Jan Valtin
Editorial: Seix Barral S. A.
Traducción: Julio Bernal
Edición: 2008
 
Si algo no se puede negar es que esta década de los 20´s del siglo XXI es tan tumultuosa como la misma década del pasado siglo. La propuesta de hoy es un fascinante viaje a la época de entre guerras mundiales del siglo XX donde Rusia era tan temida y peligrosa como ahora. La revolución ha triunfado y el imperio ruso ha pasado a ser un imperio de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas regido por la entonces ilusionante, esperanzadora y redentora social para una parte del mundo y una terrible amenaza al orden geoestratégico establecido, doctrina comunista; un sistema que se anuncia como el triunfo revolucionario del proletariado que acabará con el capitalismo y el sistema capitalista que incluía a las democracias, imperios y repúblicas. Surge entonces un movimiento internacionalista sin patria salvo el paraíso del proletariado soviético, dirigido desde Moscú por el Komitern siendo el principal campo de batalla la efervescente Alemania de la República de Weimar. De la mano del protagonista que irá escalando peldaño a peldaño en el partido, a los ojos del Komitern y de la GPU, pero también abriendo los ojos a la realidad de Stalin y cómo se puso fin al sueño de miles de hombres y mujeres que sacrificaron vidas, sueños e ilusiones en la utopía que parecía ser posible en la URSS.
 
El libro es una delicia además de una historia fascinante. Las entrañas del internacionalismo y las estrategias del Komitern, las luchas internas por el poder, la colaboración de comunistas y nazis para socavar a la socialdemocracia en Alemania. Porque el autor nos desvela una historia de ascenso del nazismo, sus métodos de control, de acabar con la resistencia humana en los interrogatorios que también aplicaba el GPU. El protagonista de la historia es un joven que se hace marino profesional y fascinado por la utopía comunista y la camaradería del internacionalismo, entra a formar parte del engranaje del Komitern desde el puesto de simple correo. Haremos con él la singladura por puertos de todo el mundo trabajando para el partido, sacrificando una vida con su amada y logrando que ella decida seguirle en su lucha. Es un retrato de una época que abarca hasta casi el inicio de la II guerra Mundial y la parte del relato de su captura y sometido al sistema de interrogatorios de la Gestapo es desasosegante por su simple mecanismo de crueldad y dominar al detenido...
 
Jan Valtin, uno de los alias de Richard Julius Hermann Krebs, nació en Alemania en 1905, y fue un destacado miembro del Partido Comunista y de la GPU en el periodo de entreguerras. Inició sus actividades subversivas en 1923, y poco a poco fue implicándose en el partido, escalando posiciones de mando y llevando a cabo infinidad de acciones revolucionarias por todo el mundo, especialmente relacionadas con el sector marino y portuario. La ascensión del nazismo complicó aún más sus actividades; fue capturado por la Gestapo, torturado y condenado a reclusión, que eludió al hacerse pasar, por orden del GPU, por colaborador nazi. Enviado de misión de espionaje a Dinamarca, evitó ser secuestrado por los bolcheviques, y huyó a Estados Unidos, donde se alistó en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial. Finalizada ésta, y después de sufrir las investigaciones del Comité de Actividades Antiamericanas, consiguió la nacionalidad estadounidense en 1947. Falleció en 1951.
Datos sacados de la contraportada y, sin más verborrea, unos breves pasajes que os inciten a su apasionante lectura:
 
Una familia errante...
Mi padre dedicó al mar el mayor tiempo de su vida. Pero a pesar de sus viajes por el mundo, conservó siempre la devoción del caminante por la tierra donde había nacido, una devoción de la que no he podido participar. Durante la década que precedió a la guerra mundial, mi padre fue agregado al servicio de inspección náutica del Lloyd Norte Alemán en el Oriente y en Italia. Era un empleo en tierra firme, que le permitía llevar a su familia de puerto en puerto, a costa de la compañía. Uno de los resultados de este nomadismo fue que yo, al contar unos catorce años, hablara. Además de mi lengua nativa, algo de chino y malayo, teniendo también un conocimiento superficial del sueco, inglés, italiano y algo de esa jerga indomable del `pidgin-English´, es decir, del inglés que suelen hablar los culis chinos radicados en los puertos. Otro resultado fue que, desde niño, adquirí conciencia de mi inferioridad frente a los hombres que tenían el privilegio de vivir su juventud en un solo país, frente al fanatismo provocador de quienes han podido arraigarse y decir: `Ésta es mi tierra, éste es el mejor país´. Todo esto me dio una triste inestabilidad. Mi desquite fue observar con desprecio de muchacho las sanas manifestaciones de los nacionalistas.”
 
De polizón rumbo a Inglaterra...
A la noche siguiente ya estuve en camino a Liverpool, oculto en la carbonera de una pequeña embarcación. Acostado sobre sacos extendidos encima del carbón y con un paquete de sándwiches como almohada, contaba las vigas que veía encima mío y las gotas de lluvia que penetraban a través de la rendija en la escotilla del pañol del carbón. Apenas hubimos salido del canal que une Gante con el mar del Norte, fui descubierto por un cargador de carbón que entró a la carbonera con una lámpara de queroseno encendida. Di al hombre diez chelines en plata de los dieciséis que había recibido de la `tesorería´ de Bandura. Convino en no decir nada. Por los diez chelines me entregó una frazada y comida -a bordo de esta clase de embarcaciones los marineros se compran y se preparan ellos mismos su comida- y me mantuvo informado sobre el avance del barco a lo largo de las costas de Inglaterra y Gales. Marchamos al norte del canal de Bristol entre la neblina; los alaridos quejumbrosos de la sirena continuaron hasta que alcanzamos el Morsey, después de un accidentado viaje. Me oculté todo lo que pude dentro del carbón mientras duró el registro de los aduaneros, y cuando eso hubo pasado me introduje en la sala de calderas, dándome una ducha con baldes de agua caliente. Los barrios de las clases obreras en las ciudades británicas son los más sombríos del mundo. Las verjas del puerto estaban bien vigiladas. A las once de la noche toda la ciudad dormía ya, salvo algunos hombres tambaleantes que se dirigían a sus casas y algunas mujeres eternamente borrachas de whisky. Todo lo que me rodeaba me disgustó profundamente. Los contratistas ilegales me exigían cuatro libras pagadas por adelantado par un puesto legal en un barco griego o báltico. Durante dos noches dormí en una pensión para negros con destino a las Indias Occidentales, en una casa que era atendida por una bruja desdentada que cobraba nueve peniques por cama por una sola noche. Me conseguí comida durante mis andanzas por los muelles, lavando la vajilla para los cocineros de a bordo. Tuve la suerte de encontrarme con tripulantes de un barco alemán que me dijeron que su vapor estaba listo para zarpar hacia la costa Oeste de Estados Unidos.”
 
En el Moscú de los soviets...
Cada jornada preparatoria de los planes para las futuras campañas terminaba a altas
horas de la noche en una verdadera orgía. Los únicos grupos que dejaban de participar en ella eran los rusos, los chinos de rostros graves y los comunistas viejos que se retiraban, a fin de preparar y reunir material para los discursos y discusiones del día siguiente. El resto de las delegaciones acudía a sus hoteles, el Bristol y el famoso Lux, donde la mayoría de los funcionarios del Komitern tenían su residencia. Siempre había allí vodka, vinos y variedad de dulces y pastas baratas. A menudo se reunían más de veinticinco personas en una habitación de cinco a siete metros cuadrados. Entre los usuales `juegos´ que allí se cultivaban, citaremos el de que repentinamente se desnudara a algún visitante desprevenido; también se realizaban mutuas duchas con agua fría, torneos de bebedores de vodka y la `nacionalización de mujeres´, una sátira jugosa a la conocida propaganda burguesa. Este juego consistía en que los hombres aparecían con vestidos femeninos y las muchachas vestidas como estibadores y campesinos. Todo participante estaba obligado -una vez que se habían apagado las luces- a reconquistar sus vestimentas propias antes de que el que oficiaba de maestro de ceremonias volviera a encender las luces. Una especie cómica de `Tribunales proletarios´ aplicaba entonces los castigos a aquellos que no habían podido terminar de vestirse, siendo sorprendidos, por tanto, en posición grotesca y a medio vestir. Nuestras diversiones terminaban, por lo general, a medianoche, pues ningún comunista quería arriesgarse a finalizar vencido por el sueño durante las tareas del día siguiente. Los viejos bolcheviques no solían perdonar tales faltas.”
 
Enviado del Komitern en Dinamarca...
El Partido Comunista de Dinamarca era pequeño, pero perfecto. Contaba con cuatro periódicos y once mil afiliados. Disponía de una eficaz colaboración militar y un grupo excepcionalmente activo de colaboradores culturales, dirigido éste por un arquitecto bien conocido en Copenhague: Paul Henningsen. Dinamarca no era un país industrial. De faltarle su marina mercante y su exportación de productos lácteos, tendría que soportar días extremadamente difíciles. De este modo, los obreros marítimos eran, desde el punto soviético, la parte decisiva de la clase trabajadora danesa. Debilitar la influencia de los socialistas en los puertos y conseguir suficiente fuerza como para poder amenazar al gobierno danés con un bloqueo de su exportación.-lo cual lo haría accesible a las demandas de Moscú-, era el objeto principal de los esfuerzos del Komitern en Dinamarca. Para manejar con éxito el garrote de un bloqueo de la exportación, era esencial asegurarse los sindicatos de los obreros marítimos. El sindicato de los marineros y el de los fogoneros eran organizaciones ricas y poderosas, afiliadas a la Internacional Socialista de Ámsterdam (ITF) bajo la dirección del gran luchador holandés Edo Fimmen. Su eventual conquista por células comunistas, trabajando desde dentro o fuera, fue mencionada más tarde en Moscú como un ejemplo clásico de cómo un sindicato extranjero debe ser conquistado y entregado al poder soviético.”
 
Prisionero en el campo de concentración de Fuhlsbüttel...
Las celdas tenían tres metros de largo por metro y medio de ancho. Aparte de un catre bajito de hierro y un retrete roto, no contenían nada. Pesadas puertas de acero se abrían en estrecha fila. Cada celda tenía una pequeña ventana enrejada, a dos metros del suelo, y los cristales de la mayoría de las ventanas de las celdas estaban rotos, pues los jóvenes SS se divertían a todas horas del día y de la noche disparando sus armas al azar a través de las ventanas de las celdas. Los tiros de rifle y los ruidos de vidrio roto eran tan comunes como el zumbido de los aviones que llegaban o partían. La mayoría de los guardias eran jóvenes de dieciocho a veintitrés años. Era la misma gente que había sido antagonista nuestra en la guerra de guerrilla de los años pasados. Y ahora, el encontrarse en posición triunfadora, con sus odiados enemigos incondicionalmente a su merced, se erigía en el papel de vengadora. Fanáticos, entrenados en una despiadada crueldad, esos jóvenes se consideraban a sí mismos con orgullo como los llamados a exterminar la `peste´ marxista. Aparte del trato especial que la Gestapo había establecido para vencer la resistencia de ciertos presos con el fin de lograr que diesen nombres y direcciones de sus camaradas, los guardias de estos campos inventaron por su cuenta las más horribles torturas. Éstas incluían desde los `ejercicios´ físicos a que obligaban a los presos exhaustos, hasta el asesinato metódico e ingeniosamente organizado.”
 
Stalin cambia las reglas del internacionalismo...
Pasaron los meses de mayo y junio. La tensión creada en las filas internacionales comunistas por la ferocidad no disminuida de la purga de Stalin, que ya contaba tres años de duración continua, fue aún en aumento por la lucha sangrienta de las hordas de la GPU contra los anarquistas de Barcelona y otras ciudades leales en Cataluña. A cada instante podía observarse la desconfianza mutua entre los camaradas, que crecía cada vez más con los éxitos de la política del Frente Popular. Viejos amigos se rehuían y, si se reunían, lo hacían por asuntos oficiales. Cada uno reunía `material´ contra cualquier otro. No encontré mi sitio en semejante ambiente. El Komitern ya no era lo que había sido en 1923. tampoco era yo el mismo joven que había asaltado fortalezas policiales y luchado en las barricadas con un arma en la mano. Mi esposa significaba ahora mucho más para mí que Stalin o la Constitución soviética. (…) Día y noche busqué obsesivamente una oportunidad para sacar a mi mujer y a mi hijo de Alemania. Pero los camaradas a quienes me acerqué con esta petición no me prestaron ayuda. El miedo ante la purga de Stalin aturdía sus cabezas; este miedo había matado en ellos toda iniciativa y había extinguido el espíritu de camaradería. El Komitern estaba ahora infectado de una nueva especie de espías. Una palabra descuidada, pronunciada frente a un buen amigo, podía ser interpretada malévolamente y transmitida a la GPU, con una repentina llamada a Moscú como consecuencia inmediata. La PGU tenía atrapados a los líderes comunistas en todas partes y siempre podían encontrar un camino, si era necesario, para arrojar un lazo alrededor de su cuello.”
 
Apasionante biografía de un internacionalista en la época de entreguerras que nos da una observación privilegiada de la lucha por exportar la revolución del proletariado a todo el mundo. Las entrañas de un sistema que ha marcado escuela y que sigue vigente en las dictaduras comunistas que aún perduran como sistema político comunista. Ideal para amantes de la Historia y público inquieto por tratar de desentrañar los misterios del presente y los orígenes de estos barros que nos acosan. Recomendable a generaciones digitales que se tragan la propaganda del neocomunismo que, en realidad, es una versión del Komitern auspiciada por el régimen del señor Putin en Rusia a través de sus canales de comunicación globales. Porque lo más fascinante y, en cierta forma, aterrador es el paralelismo entre los métodos de hace cien años y los de cien años después donde quitada la pátina de ideología vemos el mismo expansionismo geopolítico, los mismos métodos de controlar y librarse de los adversarios y que siguen vigentes los métodos de tortura de la Gestapo y la PGU en todas las guerras desde entonces. Imprescindible para amantes de documentales del periodo histórico donde tratar de identificar a personajes...
Uno de esos libros que te atrapan y te sorprenden con la magia de su lectura.
 

martes, 1 de marzo de 2022

 
Libro: La lista negra 
-Los espías nazis protegidos por Franco y la Iglesia-

 Autor: José María Irujo

Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Edición: Segunda edición, febrero de 2003
 
La propuesta de hoy es un relato apasionante sobre la historia de los nazis que al finalizar la contienda encontraron refugio y protección en la España de la dictadura fascista del general Franco, en deuda con la Alemania nazi por la asistencia técnica y militar que prestó a los sublevados tras rebelarse. Mientras Europa estallaba en un nuevo conflicto mundial, Lisboa y Madrid era un destino apasionante para diplomáticos y espías de ambos bandos. En el caso de España y debido a su amplio litoral, la presencia de funcionarios y agentes nazis era constante, encargados de recopilar información, propaganda a favor de las fuerzas del Eje así como preparar la logística para el abastecimiento de los submarinos alemanes. Tras la derrota nazi, cientos de alemanes buscados por los aliados, criminales de guerra y ciudadanos involucrados en la maquinaria exterminadora nazi, encontraron refugio y protección de las autoridades españolas y la complicidad de la Iglesia católica para lograr embarcar rumbo a Buenos Aires donde eran bien recibidos por el gobierno argentino...
 
José María Irujo Amatria (Pamplona 1955), licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, ha trabajado en El GloboCambio 16 y Diario 16. Desde 1996 ejerce en El País como periodista de investigación. Por sus investigaciones periodísticas, entre las que destaca el descubrimiento del caso Roldán, ha recibido, entre otros, los premios Ortega y Gasset, Javier Bueno (Asociación de la Prensa), Mariano José de Larra (Unión de Periodistas), León Felipe, Continente y el concedido por el Club Internacional de Prensa.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, en Internet podéis encontrar más datos sobre el autor, como es habitual. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a la apasionante lectura de la poco conocida historia de los espías nazis protegidos por Franco y la Iglesia...
 
Max Hohenlohe-Langenburg...
Hohenlohe estaba casado con Piedita Iturbe, marquesa de Belvís, hija del embajador de México en Madrid, y única heredera de su madre, Trinidad, condesa de Parsent, casada en segundas nupcias. La condesa gozaba de una enorme influencia en los círculos más poderosos de la nueva España de Franco. Max y Piedita vivían con sus hijos en El Quexigal, una finca situada en Ávila en la que habían invertido mucho dinero para su reforma y ampliación. Aquel lugar era un remanso de paz y naturaleza que sólo rompían las fiestas y reuniones de aristócratas y empresarios de la época, en fuerte contraste con lo que ocurría en Madrid, que empezaba a reconstruir los barrios devastados por la artillería nacional y donde miles de personas pasaban hambre y formaban largas colas con sus cartillas de racionamiento en la mano. Pero aquel escenario de penuria que se vivía en Madrid no parecía inquietar a esta familia, que continuaba con su intensa vida social y viajaba por toda Europa antes de que estallara la guerra. Max era un hombre inquieto y emprendedor que, por sus negocios, tenía conexiones con los políticos más importantes de Occidente. Reinhard Spitzy, espía a las órdenes de Cannaris, y Hohenlohe se entendieron enseguida. Los dos tenían en común su formación burguesa y acomodada, eran cosmopolitas y en aquel mes de abril de 1942, se mostraban críticos con la política exterior de Ribbentrop. Además, a ambos les inquietaba la marcha del conflicto bélico.”
 
Testaferros camuflando empresas nazis...
El rey del wolframio, Franz Bernhardt no era el único testaferro de los nazis. El comerciante alemán y coronel de las SS se sirvió de una cohorte de notables miembros de la aristocracia española encabezados por José María Martínez Ortega, conde de Arguillo, que se convirtieron en sus socios y aceptaron gustosos el papel de hombres de paja de los intereses económicos nazis en España. Aunque Franco había aprobado en 1939 una ley sobre nacionalización de industrias que impedía que el capital extranjero superara el 25 por ciento de las sociedades españolas, personas conectadas con el régimen burlaron la ley y pusieron su nombre a disposición del imperio industrial de Hitler en España. Algunos colaboradores de Bernhardt, como el mencionado conde de Arguillo, se movían en el mismo ambiente social del Club Puerta de Hierro y las alfombras del Palace por las que Aline Griffith paseaba ya con gran desenvoltura en busca de cualquier información interesante para la OSS y tras el rastro del tapado de la Gestapo en Madrid. ¿A cambio de qué prestaron su identidad esta red de testaferros? ¿Sólo por su afinidad ideológica con el nazismo? Sin duda, lo hicieron a cambio de dinero y de la influencia que les podía reportar apostar por los que creían que iban a ser los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.”
 
Esquivando a las autoridades aliadas...
Spitzy sabía que no podía permanecer oculto siempre bajo el manto de la Iglesia. Llevaba más de tres años desaparecido y los Hohenlohe no podían hacer más por él. Había quer tomar una decisión definitiva: seguir en España como un topo en la madriguera o huir a Argentina, el país en el que estaban recalando numerosos agentes nazis. Argentina era una posibilidad: estaba gobernada por Perón, se acogía a los antiguos colaboradores nazis con los brazos abiertos y se hablaba español. El país suramericano era un escenario en el que, además, contaría con el apoyo del coronel Vélez, el antiguo agregado militar en Madrid con el que había trabado una estrecha amistad. Pero además de esas circunstancias, ¿por qué pensó Spitzy en Argentina? Desde que terminó la guerra, los Aliados sospechaban que los consulados argentinos en España facilitaban pasaportes a agentes nazis, a los que hacía pasar por nativos de Buenos Aires e hijos de alemanes. De esta forma podían conservar su nombre original. Su sospecha no iba mal encaminada, tal y como demostró en 1946 la declaración de Herbert Senner, un ex agente de la SD, ante el Consejo Aliado de Alemania. El espía arrepentido aseguró que había una red en Madrid organizada para llevar a Argentina a agentes alemanes perseguidos. Senner fue muy preciso y dio el nombre del responsable: Ramón de la Peña, un presunto agente que había trabajado para la Abwehr. Ayudó a 150 o 200 alemanes a huir a Buenos Aires desde Cádiz, entre agosto y septiembre de ese mismo año. En su tarea le ayudaba un tal Escat, un francés simpatizante de los nazis y director de la revista `Je suis partout´.”
 
Tumba española para un viejo SS...
El viejo Galler, ex comandante de un batallón de las Waffen-SS, murió a los 80 años de edad, en marzo de 1995, en este precioso pueblo alicantino. Pocas personas asistieron a su entierro y casi nadie sabía quién era este hombre de aspecto tranquilo y afable que paseaba con su perro por las calles de Denia desde que se instaló, a mediados de los años ochenta, en el número 45 de la calle Partida Florida, en una casa sencilla, en compañía de Elfe, su segunda esposa. Galler aparentaba ser uno de esos jubilados alemanes, austriacos y suizos -más de 10.000- que viven en esta localidad turística. Pero tras la apariencia tranquila de Galler, siempre paseando en compañía de sus esposa y de su perro, se ocultaba la historia inconfesable del principal responsable de una de las mayores matanzas cometidas por las tropas de Hitler durante la ocupación italiana. Su batallón protagonizó la masacre cometida en el verano de 1944 en el pueblo montañés de Sant´Anna en el que murieron asesinados 400 civiles, en su mayoría mujeres y niños.”
 
Lectura ideal para amantes de la Historia, espionaje y el papel poco divulgado que jugó la Península Ibérica en el transcurso y final de la II Guerra Mundial donde la neutralidad de España y Portugal propiciaba la guerra secreta de Aliados y fuerzas del Eje. Recomendable para quienes creen que ante la agresión militar lo mejor es el pacifismo de pancarta y que en una guerra no hay neutralidad cuando se sufre una agresión como sucede en Ucrania y el régimen de Putin. Ideal para lectura de vigilias nocturnas, mesita de noche o tiempo muerto en el estrés diario. Cuidadín con leerlo la suegra, que puede tener ocurrencias de espía para controlar la sopa boba...
 

viernes, 18 de febrero de 2022

 

Libro: El viaje del yihadista 
-Dentro de la militancia musulmana-
Autor: Fawaz A. Gerges
Editorial: La Vanguardia Ediciones, S. A.
Traducción: Anunciata Bremón
Edición: Primera edición, febrero 2007
 
Los atentados a las torres gemelas el 11-S cambiaron el mundo y se analizado de múltiples formas y maneras cómo afectó a Occidente y sus sociedades. Sin embargo, la percepción del mundo islámico que ya era bastante desconocido para el público occidental, se redujo a musulmanes terroristas y musulmanes aliados en la Guerra al Terrorismo que desembocaría en la invasión de Iraq y Afganistán por tropas estadounidenses y de la OTAN. La propuesta de hoy es un título publicado en 2007 que además de ser un agudo análisis, que ya anticipaba los derroteros que culminaron con la proclamación del Estado Islámico, nos muestra las consecuencias de los atentados en Nueva York en una parte de la sociedad musulmana que, por distintas causas, aspiraban a la creación de un califato acorde a los preceptos religiosos y donde el ascenso de Bin Laden y su organización terrorista cambió el sentido del yihadismo a toda una generación que vio en EEUU una imposición imperial de valores occidentales para debilitar y cambiar el mundo musulmán que vio su mayor ofensa en el establecimiento de tropas estadounidenses en Arabia Saudí, cambiando el concepto localista de aspirar a un califato para declarar una guerra global contra los EEUU y sus aliados. Podremos apreciar la fractura interna y la división de opiniones en el yihadismo que pasó totalmente desapercibida para la sociedad occidental.
 
Fawaz A. Gerges es uno de los expertos de mayor prestigio mundial sobre los movimientos islamistas, la historia de los países árabes y la política norteamericana en Oriente Medio. Nació en Líbano, en una familia ortodoxa y en un pueblo donde árabes y cristianos convivían pacíficamente. Actualmente (2007) es catedrático de Estudios sobre Oriente Medio y Asuntos Internacionales de la Universidad Sarah Lawrence, en Bronxville (Nueva York), donde ha llegado tras enseñar en Harvard, Princeton y Columbia. Colabora regularmente como analista en La Vanguardia y en los programas ABC News y Morning Edition NPR, de televisión y radio respectivamente. Ha colaborado también en medios audiovisuales como la CNN, la BBC y AL Yazira, y en escritos como The New York Times, The Washington Post, Foreing Affairs, Foreing Policy, y Al Mustaqbal, entre muchos otros así como autor de diversos ensayos.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, en Internet se puede encontrar más información y, sin más verborrea, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e instructiva lectura:
 
Viaje al interior del islamismo...
Mi propio camino al interior del yihadismo empezó pues en ese viaje, dos años antes del 11 de septiembre y de todo lo que vino después. Las palabras `yihadista´ y `yihadismo´ todavía no habían entrado en el vocabulario del americano corriente, pero yo estaba decidido a averiguar más sobre lo que estaba sucediendo fuera del ángulo de visión occidental. No obstante, cuando finalmente conseguí organizar la cita con Kamal, sus amigos y colaboradores me advirtieron de que el hombre con el que me iba a encontrar ya no era el agitador que había dedicado su vida a poner el mundo boca abajo. Él y su generación habían aprendido en su carne lo que ocurría cuando tratabas de islamizar a la sociedad por la fuerza. El resultado había sido un terrible baño de sangre, con ejecuciones y largas penas de prisión (Kamal pasó diez años en una cárcel egipcia). Familias enteras habían quedado destrozadas. Ahora, me dijeron él y otros antiguos `guerreros de Dios´ se estaban replanteando sus anteriores trayectorias. Estaban trazando un nuevo rumbo, comprometido no con la revolución violenta sino con la persuasión política y la daua o llamada religiosa. Ahora eran más viejos y más sabios. Lo que yo esperaba averiguar con Kamal era hasta qué punto había arraigado esa refundación. Su historia me resultó fascinante, ya que parecía a la vez una contradicción y un reflejo de lo que estaba ocurriendo en el mundo árabe.”
 
Segunda generación de islamistas...
Abu Yandal pasó cuatro años -de 1996 a 2000- al lado de Bin Laden, protegiéndole y realizando misiones delicadas para él. Era parte del círculo íntimo de aquél, particularmente cercano a su familia y a menudo estaba presente cuando se discutían operaciones y se tomaban decisiones. Ahora, Abu Yandal pasa los días en su pequeña biblioteca en Sanaa, la capital del Yemen. En una fotografía en la que aparece sacando un libro de un estante, podría pasar por un medievalista de Oxford, incluso por un joven rabino inmerso en las sutilezas de la Torá. Su barba cuidadosamente recortada no recuerda en nada el aspecto guerrero de sus viejos camaradas de Afganistán. Me han dicho que si te cruzaras con él por la calle, te parecería un amable y benevolente padre de familia, con sus ojos brillantes destilando humor y las comisuras de la boca hacia arriba con el aire de un pariente bondadoso. Pero que le miraras más de cerca podrías percibir una peculiar tensión entre sus ojos y su porte entero: la forma en que se mueve sugiere una resolución que intimida. Esa contradicción puede verse claramente en las fotografías de Aby Yandal vestido con los ropajes tradicionales yemeníes: turbante, vestido blanco, una daga enfundada en su vaina y metida por dentro de un cinturón negro ancho; el tipo de vestido que una mente occidental relaciona con las imágenes de Osama Bin laden cuando da a conocer sus proclamas y amenazas. Abu Yandal representa lo que yo llamaría la segunda generación de la yihad.”
 
Sayid Qutb...
Para Qutb, cuya ambición juvenil era ser poeta, la máquina del progreso occidental se había hecho tan arrolladoramente consumista que destruía todo en su camino, aniquilando las propias expresiones de intimidad que definen lo que significa el ser humano. Ni él ni sus seguidores contemporáneos están solos en esa percepción, como podemos ver actualmente en el creciente movimiento antiglobalización. Cuando la maquinaria de la productividad anula todos los demás valores humanos, mantenía, se pierden las mismas bases de la moralidad. El fracaso del impulso moral de América deriva, teorizaba Qutb, de la peculiar naturaleza de su creación, es el resultado de su `nacimiento deforme´: un cruce de la ciencia de la Ilustración europea con la naturaleza salvaje, en estado puro, del Nuevo Mundo. `En América´, escribió, `el hombre nació ya con la ciencia, y por lo tanto sólo creía en ella... Dado que recibió una naturaleza completamente virgen e indomable, y luchó sólo con sus manos para convertirla en su morada, la ciencia aplicada fue su gran aliada en esa violenta lucha. La ciencia aplicada le tendió la mano con sus instrumentos eficaces para crear, edificar, organizar y producir´. La obsesión de los americanos con la tecnología, afirmaba Qutb, tenía un alto coste para su corazón y su alma.”
 
Hizbulah...
"Durante el almuerzo busqué a Nauaf. Quería que me dijera exactamente cómo veía Hizbulah los ataques de Nueva York y Washington y sus potenciales repercusiones. En primer lugar, Nauaf quería que yo comprendiera claramente que su partido no tenía lazos de ningún tipo con Al Qaeda y carecía de ambiciones mundiales. `Nuestro movimiento islámico trabaja para expulsar a los ocupantes sionistas de las últimas granjas en el sur del Líbano y mantener a Israel acorralado. Somos un partido de resistencia local y una organización política convencional con un programa muy específico´, me dijo mientras comíamos contemplando el Mediterráneo. `Yo no sé si Al Qaeda llevó a cabo los ataques en Nueva York y Washington. No tengo fe en lo que dicen los dirigentes estadounidenses. Pero nosotros, como partido, no aprobamos no aprobamos ni propiciamos la matanza de civiles, de ningún tipo de civiles. Los americanos no son únicos. No deberían ser tratados de forma diferente de otras víctimas, incluidos los cientos de miles de musulmanes que perecieron en el Líbano, Palestina, Iraq, Irán y Cachemira. La historia no empieza ni acaba el 11 de septiembre. Los americanos no tienen el monopolio del sufrimiento y el dolor´. Añadió que esperaba que América utilizara los ataques `como un catalizador para construir puentes con los árabes y musulmanes y empezar el proceso de cicatrización´, pero que dudaba de que fuera así. `Mi instinto me dice que Bush hijo explotará la pérdida de vidas americanas para sacar ventaja en política interna y dará una respuesta militarista´.”
 
La Guerra al Terrorismo...
Kamal ha observado un nuevo consenso entre islamistas y yihadistas de todos los colores en que los Estados Unidos se han convertido en el enemigo implacable. `A nuestros ojos, América encabeza la lista de amenazas a la nación islámica´. Como otros muchos, Kamal vio la guerra contra el terror americana como una guerra contra el Islam y los musulmanes. Después de que los Estados Unidos atacaran a los talibanes y Al Qaeda, Kamal escribió un artículo titulado 'El choque de culturas deja de ser un eslogan para convertirse en estrategia: América declara la Tercera Guerra Mundial contra el mundo musulmán.'. `La declaración de guerra de América a Afganistán el 6 de octubre de 2001 fue una declaración de guerra al Islam´, escribió. La guerra no tiene que ver con el 11 de septiembre. `La verdad es que la Tercera Guerra Mundial del Occidente cristiano contra el Oriente islámico es una guerra de civilizaciones, religiosa y cultural diseñada para silenciar a todos esos musulmanes que todavía hablan de aferrarse con fuerza al Islam para resistir la sucia marea de la tiránica civilización occidental´. A pesar de lo que los gobiernos árabes y musulmanes nos quieren hacer creer, dice Kamal a sus lectores, `los talibanes y Afganistán representan en nuestra estima la primera línea de defensa del mundo musulmán en esta nueva guerra, porque nuestra seguridad nacional es una y la misma.”
 
Libro cuya actualidad sigue vigente más de una década después de su publicación, con Bin Laden eliminado, un Estado Islámico que mostró la crueldad sanguinaria del mismo en base a preceptos religiosos, un Oriente Medio en plena ebullición bélica y un Afganistán donde Occidente ha salido por piernas escenificando el fracaso en el entendimiento entre dos mundos donde la imagen maligna y satánica de Estados Unidos en el mundo árabe y musulmán sólo es comparable a la leyenda negra española que sostenía el protestantismo en guerra con el catolicismo. Es también una visión de una sociedad donde los atentados del 11-S hicieron ver a la gran mayoría que Bin Laden no representaba al islamismo pero una minoría vio la yihad contra Estados Unidos la manera de defender su mundo. Lectura ideal para conocer los entresijos y las historias humanas, religiosas y políticas que en 2022 siguen plenamente vigentes y la herida del 11-S está lejos de cicatrizar haciendo chocar dos mundos condenados a entenderse en la era digital y el futuro que conlleva y del que ya vivimos su presente.

miércoles, 2 de febrero de 2022

 

Libro: Breve historia del espionaje
Autor: Juan Carlos Herrera Hermosilla
Editorial: Ediciones Nowtilus, S. L.
Edición: Abril 2012
 
La propuesta de hoy es un delicioso libro, de los que inducen a leer otros libros y que suponen en su brevedad una didáctica introducción a un tema, el fascinante mundo del espionaje en este caso. Un rápido repaso a la historia del espionaje que hará las delicias de profanos y amantes de la materia donde se nos muestra con detalles significativos las distintas peripecias de un arte que la Humanidad lleva practicando desde los albores de la misma. No es una obra que requiera conocimientos previos y sí, reitero, la magia de hacernos buscar títulos que calmen la sed inducida tras beber de sus páginas...
 
Juan Carlos Herrera Hermosilla (Madrid, 1963) es licenciado en Filología Clásica, por la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado diversos artículos sobre mitología, lingüística y retórica. Su interés por la Historia se ha centrado fundamentalmente en el siglo XIX. Trabaja como profesor de Enseñanza Secundaria y Bachillerato en un centro de Madrid.
Datos actualizados al año de edición y sacados de la contraportada.
Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Los albores de la Historia...
Las primeras manifestaciones de la utilización de los servicios de inteligencia y espionaje los encontramos en Mesopotamia en el III milenio a. C., cuando Sargón I de Acad se hizo con el poder, reuniendo bajo su cetro un imperio que abarcaba desde las costas de Siria hasta el sur del actual Irán. Así, su dominio se extendía desde el Golfo Pérsico al Mediterráneo; había creado el Imperio acadio. Para su formación, Sargón I era consciente de la necesidad de información, de inteligencia, más allá de las tierras de Acad. Por ello se sirvió de espías que lo informaban puntualmente, a modo de exploradores, de las características de las tierras que se disponía a conquistar. Una tablilla en acadio, datada hacia el 2210 a. C. y escrita con caracteres cuneiformes, nos muestra cómo el rey de Acad utilizó mercaderes, verdaderos espías durmientes del imperio, para que lo informaran sobre las regiones que planeaba dominar y así proveerle de inteligencia con la que planificar adecuadamente la marcha de sus ejércitos.”
 
El espionaje del Imperio español...
El rey español Felipe II, basándose en el sistema diplomático establecido por su padre, el emperador Carlos I de España, mantuvo una amplia red de espionaje cuyos centros neurálgicos eran las embajadas. No obstante, también todos los órganos de gobierno del Imperio español, virreyes, gobernadores generales y militares sirvieron a la Corona como receptores de la información obtenida por los medios más diversos. El órgano que regulaba la adquisición y la proporción de inteligencia a los órganos políticos decisorios era el Consejo de Estado, que a su vez nombraba a los embajadores en el extranjero. La supervisión y control de ese organismo estatal recaían en el secretario de Estado, que era, en última instancia, el encargado de la coordinación de hombres y recursos con el fin de obtener la información necesaria para la toma de decisiones.”
 
La Orquesta Roja...
Stalin no sólo desoyó los informes de la Orquesta Roja sobre la invasión alemana de la Unión Soviética, también hizo caso omiso del mejor agente que tenía bajo su mando: Richard Sorge. `El hombre que salvó el comunismo´, como llegó a ser llamado Sorge, aunque nació en Baku, en la actual Azarbayán, era de nacionalidad alemana, lo que le permitió actuar como agente del servicio secreto soviético bajo la cobertura de periodista del diario alemán Frankfurter Zeitung e incluso unirse al partido nazi en 1929. Como corresponsal de dicho periódico, viajó a la ciudad china de Shangái en 1930 para recabar información sin levantar sospechas y fomentar la revolución comunista. Tres años después comenzó su aventura japonesa con el fin de organizar una red de espionaje en el país nipón. Llegó a Japón el 6 de septiembre. Allí estableció una red de espionaje que estaba formada por individuos cercanos al primer ministro japonés.”
 
El Mossad...
No todos los agentes del Mossad tuvieron la misma suerte que Wolfgang Lotz. Uno de los más grandes espías de la historia de los servicios secretos israelíes, el egipcio Eli Cohen, acabó a los cuarenta años ahorcado públicamente en la plaza de la ciudad siria de Damasco el 19 de mayo de 1965. Cohen se hizo pasar por un sirio de nombre Kamel Amin Tsa'abet, y se trasladó desde Argentina a la capital siria, Damasco, donde se ganó la confianza de altos cargos políticos y militares, de los que sacaba gran cantidad de información. La consideración que se tenía a Eli Cohen en Siria era tal que fue propuesto para formar parte, como viceministro, del Ministerio de Defensa Sirio. Entre sus grandes logros destaca que consiguiera transmitir a Israel la posición de las fuerzas antiaéreas sirias en los Altos del Golán, con lo que el ejército israelí tuvo información privilegiada para destruirlos en la Guerra de los Seis Días, del 5 al 10 de junio de 1967. Finalmente, Cohen fue descubierto retransmitiendo información a los servicios secretos israelíes; se le condenó a morir en la horca, como ya quedó dicho. Incluso Siria se negó a realizar un canje de espías con Israel y devolver los restos mortales del espía a sus familiares.”
 
Breves pinceladas de un relato de la historia del espionaje desde el neolítico hasta la reciente Guerra al Terrorismo y los nuevos espionajes relacionados con la tecnología digital. Para el orbe hispano, contiene un interesante apartado dedicado a la evolución de los servicios secretos españoles desde la dictadura de Franco hasta el mundo actual. Libro ideal para lectura a intervalos, mesita de noche y vigilias de diferente índole que nos introduce en el mundillo y nos deja ganas y apetencia de buscar otros libros que sacien la curiosidad. Cuidado con dejarlo a la suegra que puede aprender truquillos para amargarnos la sopa boba, que conste.

martes, 25 de enero de 2022

 

 
Libro: Memorias
Autor: Andrei Sajarov
Editorial: Círculo de Lectores, S. A.
Traducción: María Elena Aparicio Aldazábal
Edición: 1992
 
La propuesta de hoy es uno de esos libros que cobran actualidad décadas después de su publicación y el fallecimiento del autor. Nada menos que las memorias del padre de la bomba H soviética, ciudadano privilegiado del sistema comunista por su labor de físico, héroe de la URSS que hasta disponía de coche oficial, convencido de que la bomba H era necesaria para que Rusia estuviera en paridad con EEUU en la disuasión nuclear y que, trabajando en las consecuencias de la explosión de la bomba de hidrógeno en la atmósfera para los seres humanos, se percata de que la disuasión nuclear debe ser sustituida por el diálogo sincero de las dos superpotencias de la Guerra Fría. También abrió los ojos al realidad de la sociedad bajo el régimen comunista con su propaganda y ausencia de acceso a noticias del exterior, con presos políticos y la presión que sufrieron tanto él como su familia por parte del KGB. Un hombre cuyos pensamientos lograron romper la barrera del adoctrinamiento desde la infancia del régimen soviético y que tuvo el valor de afrontar sus convencimientos respecto a la guerra nuclear y las reformas que reclamaba la disidencia en el sistema comunista...
 
Fallecido en 1989 sin llegar a ver la desintegración total de la URSS, su voz resulta recomendable ahora que el presidente de Rusia retoma el camino de sacar músculo militar para buscar su seguridad en el mundo. Lejos del futuro que soñó, donde la diplomacia y el intercambio cultural y de ideas haría avanzar a la Humanidad, seguramente quedaría perplejo ante la actual proliferación nuclear que se utiliza no como disuasión de una guerra atómica, los países desarrollan bombas nucleares anunciando que serán utilizadas. Y podría no creer que un miembro del KGB sea quien rige los destinos de Rusia, que se sigue eliminando a los oponentes y reprimiendo a quienes protestan. A continuación unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 
La URSS...
Nunca había oído a mi padre criticar el régimen tan directamente. Pero en una ocasión, en 1950, denunció a Stalin con tal vehemencia que mi madre temió por su vida. Tal vez es que hasta entonces mi padre se había aguantado las ganas de expresar sus verdaderos sentimientos por mí; puede que estuviese preocupado de que al comprender muchas cosas demasiado pronto me fuese difícil sobrevivir en este mundo. Su negativa a revelar sus ideas, incluso a su propio hijo, puede constituir uno de los hechos más significativos de la época. Pero la condena indirecta que mi padre hacía del régimen salía continuamente a la superficie de una forma u otra. Por otra parte, el tío Iván discutía de política y economía con menos problemas, o por lo menos eso recuerdo. (Mis conocimientos sobre estos temas dependen en gran medida de las conversaciones que mantuve con mi padre en los últimos años de su vida, y tal vez mi memoria se haya visto influenciada por mis puntos de vista actuales). El tío Iván consideraba que el sistema socialista era un instrumento eficaz para consolidar el poder, pero que da muy pocas satisfacciones a las necesidades humanas. Todavía tengo en la cabeza uno de sus dichos: En el capitalismo, el vendedor va en pos del comprador y esto hace que los dos trabajen mejor; pero en el socialismo, el comprador anda detrás del vendedor y ninguno de los dos tiene tiempo para trabajar. No cabe duda de que sólo es un aforismo, pero refleja cierta verdad.”
 
La prueba de 1955...
En esta ocasión, después de haber leído el Libro Negro de los norteamericanos, no me
puse las gafas oscuras: si te las quitas después de la explosión, los ojos necesitan tiempo para acostumbrarse al resplandor; si te las dejas puestas no puedes ver mucho a través de los cristales oscuros. Así pues, me puse de espaldas al campo cero y me di la vuelta rápidamente cuando el edificio y el cielo se iluminaron con el fogonazo. Vi cómo una cegadora esfera blanca y amarilla que crecía rápidamente, se tornaba anaranjada en una fracción de segundo; más tarde adquirió un tono rojo brillante y alcanzó el horizonte, aplastándose en su base. No pasó mucho tiempo antes de que todo se oscureciese debido a una gran nube de polvo de color gris azulado que formaba una especie de torbellino, en cuya superficie centelleaban aterradores destellos carmesíes. Entre la nube y el torbellino de polvo se formó una especie de pedicelo de un hongo, todavía más grueso que el que se formó durante la primera prueba termonuclear. Ondas de choque cruzaban el cielo en todas direcciones, emitiendo de vez en cuando unos conos blanco-lechosos y reforzando la imagen del hongo. Sentí un calor como cuando se abre un horno y el calor te da en la cara y esto ocurría con un tiempo helador y a decenas de kilómetros del campo cero. Todo este mágico espectáculo tuvo lugar en completo silencio. Pasaron varios minutos y luego, de repente, la onda de choque expansiva se echó encima de nosotros, aproximándose a toda velocidad, aplastando la hierba.”
 
Gestión soviética del lago Baikal...
Las malas lenguas dicen que Orlov había escogido el emplazamiento simplemente señalando un punto en la ribera mientras navegaba en una motora con sus amigotes. La construcción ya estaba en marcha cuando los defensores del Baikal descubrieron que éste fue el punto preciso en el que el famoso terremoto Verninski había provocado que el lago se engullese treinta y cinco acres de terreno costero durante el último siglo; era una región sísmicamente activa. Se enviaron inmediatamente telegramas a Moscú, pero en lugar de cancelar el proyecto, que era la única acción razonable, las autoridades transfirieron la responsabilidad a un nuevo contratista, el ministro de Construcción de Máquinas Medias. (Petrianov me preguntó con sarcasmo: `¿Sabe quién está al mando del pelotón de ejecución del Baikal? ¡El propio Slavski!´) Se prepararon nuevos palnos para la construcción de edificios de varios pisos a base de aluminio y vidrio con estructuras resistentes a los movimientos sísmicos ancladas sobre soportes de acero. Era un milagro de la ingeniería, pero aunque los costes de la construcción se habían disparado, los edificios todavía son vulnerables a los grandes terremotos que se habían producido en la zona una o dos veces cada siglo. Como recompensa ¡el Ministro de Construcción de Máquinas Medias obtuvo permiso para cortar madera en la reserva del Baikal!”
 
Cartas a un disidente en la URSS...
Las amenazas probablemente eran obra del KGB, mientras que las críticas por acciones específicas mías podían ser cartas espontáneas escritas por ciudadanos ofendidos y únicamente en casos excepcionales pienso que fueran obra del KGB. Aquí, sin embargo, quiero hablar de las cartas enviaban pidiéndome ayuda. Empezaron a llegar poco después de fundar el Comité de Derechos Humanos en noviembre de 1970, el mismo periodo en el que comenzaron a presentarse desconocidos en mi casa. En los nueve años siguientes, hasta mi exilio en Gorki, recibí cientos de cartas y de visitas, cada una de ellas motivada por un grave problema que los organismos soviéticos no podían o no querían solucionar. La gente venía a mí desesperada; no obstante, desde el principio tuve muy claro que no iba a poder ayudar a todos. Es difícil transmitir el dolor que me causaban sus expectativas mal encaminadas; y lamentablemente, sin saber cómo responder, desorganizado y preocupado en otras cuestiones urgentes, con frecuencia elegía la salida más fácil: iba retrasando la respuesta un día tras otro, una semana y otra, hasta que finalmente la carta se perdía o no tenía sentido responderla. Todavía me pesa sobre la conciencia.”
 
Expectativas de futuro...
Al igual que muchos de mis contemporáneos, he llegado al convencimiento de que la seguridad y la paz internacionales no se pueden sostener a menos que podamos asegurar la apertura de la sociedad, el respeto a los derechos humanos y una convergencia definitiva de los dos sistemas opuestos, socialismo y capitalismo. Di especial importancia en mi artículo a la necesidad de reformas pluralistas en el mundo socialista para terminar con el monopolio mantenido por el Partido y el Estado sobre la economía, ideología y cultura. Necesitamos `libertad de opinión; difusión libre de la información; control del pueblo sobre la vida nacional, incluyendo decisiones que afecten a la guerra y la paz; libertad de culto; libertad de movimiento; libertad de asociación; y la liberalización incondicional de todos los presos de conciencia de las cárceles y hospitales psiquiátricos´. Creo que la mayoría de nuestros ciudadanos aceptan el sistema soviético y su modo de vida, y no solamente porque la mayoría de ellos carezca de oportunidades de comparar y elegir. Sin tratar de idealizar en modo alguno la forma de vida de la URSS, uno debe reconocer que el sistema soviético tiene a su favor unos cuantos logros sustanciales. La convergencia y las reformas pluralistas son, a mí modo de ver, vías para la libertad y prosperidad de las gentes de las naciones socialistas, y para la paz mundial. Soy un reformista convencido, opuesto por ,principio a la revolución o contrarrevolución violenta; y todavía más a su exportación. (A menudo encuentro difícil distinguir entre ellas.)”
 
Huelga de hambre como forma de protesta
Al contrario que en 1984, en esta ocasión alcancé un grado razonable de coexistencia pacífica con el equipo de alimentación forzada, lo que me permitió prolongar mi huelga de hambre indefinidamente. Normalmente me resistía cuando comenzaba la alimentación, pero las últimas cucharadas las comía voluntariamente (Estos eran los momentos que la KGB filmaba con cámaras ocultas.) Cuando la dotación del equipo de alimentación era de pocas personas, les advertía: `Hoy no conseguirán que coma.´ Ponía la comida sobre la mesa y la dejaban allí sin decir una palabra. Solía cubrirla con una servilleta a fin de que no me molestara la visión de la comida y soplándola fuera de la cuchara. Entonces aplicaban un separador que me impedía cerrar la boca, pero me desollaba la piel de los carrillos y me producía escoriaciones en las paredes bucales. Mis `solícitos´ doctores me curaban las heridas con antiséptico. Mi peso habitual era de alrededor de setenta y cinco kilos, pero para el 13 de agosto había bajado hasta los sesenta. Ese día comenzaron con inyecciones subcutáneas(en ambos muslos) e intravenosa para complementar la alimentación forzada. En agosto y septiembre me aplicaron quince infusiones subcutáneas y diez intravenosas. Cada alimentación subcutánea duraba varias horas y me producía una dolorosa inflamación de las piernas que me dejaba incapaz de caminar el resto de ese día y a veces tampoco podía hacerlo al día siguiente.”
 
Memorias que cobran vigencia para comprender el sistema ruso de un ciudadano soviético, socialista convencido de que el socialismo podía evolucionar y que viendo la Rusia del presidente Putin es como si los peores presagios de Sajarov se hubieran hecho realidad con represión de la opinión pública, eliminación de los contrarios al régimen y un expansionismo con exportación del régimen sin respetar fronteras ni naciones soberanas. También una muestra de lo que fue la URSS de la mano de un héroe de la misma y creador de la bomba de hidrógeno que sufrió la represión total del sistema soviético cuando se hizo disidente y defensor de los derechos humanos. Lectura recomendable para comprender y tratar de desentrañar parte de los interrogantes de que Europa se encuentre a las puertas de un conflicto armado...
Sobrecogedor.
 

martes, 21 de diciembre de 2021

 

 
Libro: Las tres Españas del 36
Autor: Paul Preston
Editorial: Plaza & Janés Editores S. A.
Edición: Séptima edición, marzo, 1998
 
Terminamos este pandémico 2021 visitando el escenario de la Guerra Civil española, ese conflicto que aún supura gracias a que los extremos que llevaron a la misma vuelven por sus fueros aprovechando los nuevos tiempos. De la mano del prestigioso hispanista Paul Preston, conoceremos a personajes que representan las tres corrientes que se vieron envueltas en el conflicto, por un lado los vencedores que luchaban contra el comunismo, los perdedores que en nombre de la república buscaban vencer al fascismo y proclamar un sistema inspirado en la URSS y en medio aquellas personas que viendo los estragos y previendo las consecuencias tanto si vencían unos como otros, aspiraban a una democracia verdadera que tardaría cuarenta años en cristalizar tras una sanguinaria guerra entre hermanos patrios, una dictadura bajo el régimen franquista y una Transición donde los representantes de las dos Españas de la Guerra Civil y los demócratas nacidos tras la misma pactaron llevar a España por el camino de una monarquía constitucional. Todo ello con el fondo internacional donde el totalitarismo comunista y fascista eran opciones reales de gobierno siendo la URSS de Stalin y la Italia fascista de Mussolini las referencias, sobre ambas, la siniestra sombra del régimen nazi en Alemania que llevaron la lucha a tierras españolas como anticipo de la guerra mundial que se avecinaba. En medio, unas democracias vulnerables y que ansiando la paz mediante la diplomacia llevaron a Europa a una nueva guerra civil europea que desembocó en conflicto mundial...
 
Paul Preston (Liverpool, 1946) es catedrático `Príncipe de Asturias´ de historia contemporánea española, y director del Centro Cañada Blanch para el Estudio de la España Contemporánea de la London School of Economics & Political Science. Educado en Liverpool y en la Universidad de Oxford, de 1973 a 1991 fue sucesivamente profesor de historia en la Universidad de Reading, Inglaterra; en el centro de Estudios Mediterráneos de Roma; y en el Queen Mary College de la Universidad de Londres, donde ganó la cátedra de historia contemporánea en 1985, pasando a la London Scholl en 1991. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España, colaborador de diversos periódicos y revistas.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición y en Internet podéis poneros al día sobre el autor, y sin más rollos, unas breves reseñas que os animen a su interesante e ilustradora lectura:
 
Millán Astray, el novio de la muerte...
En opinión de Franco, Millán se había comportado como era debido en la confrontación con Unamuno. El que alguien como el general se ganara el respeto del Caudillo, dice mucho de la naturaleza de éste y su corte. Franco lo hizo más o menos responsable de la moral de las tropas nacionales, en calidad de lo cual Millán iba a menudo al frente y a los hospitales militares. Sin duda, como uno de los colaboradores más allegados de Franco, participaba en sus tertulias nocturnas, en las que el Generalísimo hablaba de los progresos de la guerra con los jefes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, el coronel Francisco Martínez Moreno, el general Alfredo Kindelán y el almirante Juan Cervera respectivamente. Tenía acceso directo a Franco. Se hallaba a menudo presente cuando el teniente coronel Lorenzo Martínez Fuset le llevaba, para su visto bueno, fajos de condenas a muerte. Aún después de que Franco reconociera que el crecimiento de su maquinaria propagandística requería de un aparato burocrático, para cuya administración quizá Millán no fuese el hombre más indicado, lo empleaba a menudo como una suerte de guía turístico de los dignatarios de visita. En una ocasión, ante una delegación de la extrema derecha francesa que se disponía a ver a Franco, les advirtió que estaban a punto de encontrarse en presencia de `la voz de Dios´.”
 
Julián Besteiro, la tragedia de un pacifista en la guerra...
Después del fracaso de su misión de paz, Besteiro volvió a su puesto en la universidad y a su posición en el ayuntamiento de Madrid, donde sus experiencias aumentaron su admiración por la abnegación del pueblo de Madrid. Juan Simeón Vidarte, subsecretario del ministro del Interior u miembro del Comité Ejecutivo del PSOE afirmó que como concejal del ayuntamiento, Besteiro trabajó de firme para solucionar los problemas de la capital sitiada. Vidarte se conmocionó cuando le vio: `Era un espectro pálido, ojeroso, de pómulos hundidos, con el cabello blanco y revuelto´. Estaba tan delgado que Vidarte quiso proporcionarle comida extra a causa de su mala salud. Pero Besteiro no aceptó más raciones de las que le correspondían como simple ciudadano. Le torturaba la idea de que los errores cometidos a principios de 1930, en particular la participación socialista en el gobierno, fueran responsables de la guerra. También estaba horrorizado por la violencia de ésta y, especialmente, por el ruido de los pelotones de fusilamiento y los disparos que se oían por la noche, que consideraba ecos de asesinatos políticos.”
 
Dolores Ibárruri, pasionaria de acero...
Puesto que sus hijos no podían asistir al colegio y a menudo se quedaban solos todo el día mientras ella se dedicaba al trabajo político, el PCE le sugirió que los enviara a Rusia. La decisión de hacerlo le causó mucho dolor y un fuerte sentimiento de culpa. Al principio se suponía que se quedarían allí apenas unos meses, si bien, dada la agitación política de la primavera de 1936, seguida por la guerra civil, no volvería a verlos hasta años más tarde. Rubén, de quince años, fue colocado de aprendiz de mecánico en la fábrica de coches Stalin, en Moscú; Amaya, de doce, en una residencia para hijos de comunistas extranjeros, en la ciudad textil de Ivanovo. Separados el uno del otro y de su madre, en un país extraño, lavida se les hizo amargamente dura. Dolores pudo visitarlos enjulio de 1935, tras el mismo recorrido por las montañas, sólo que con destino a Moscú. La habían nombrado, con José Díaz, delegada al VII Congreso de la Komitern, en el que se adoptó la política del Frente Popular. De nuevo se reunió con Mijail Koltsov, quien recordaría que `escuchaba ella atentamente los discursos de los oradores, tomaba sus notas con mucho cuidado, en un cuaderno, e intervino con un discurso de altos vuelos, apasionado y brillante´. A Díaz le dieron un puesto en la ejecutiva de la Komitern, y Dolores fue elegida suplente. Su viaje de regreso a España, en el yate `prestado´ de Juan Ignacio Luca de Tena, propietario de ABC, resultó memorable. Una vez en España, vivió en la clandestinidad, mudándose de un apartamento a otro a fin de evitar la vigilancia policial.”
 
Lectura necesaria en estos tiempos donde unos siguen en 1939 y otros en 1936 amargando la existencia a quienes viven en el siglo XXI, triste ejercicio interesado de desmemoria que supone un lastre en apariencia eterno a casi cien años de la Guerra Civil española. Ideal para lectura navideña, curiosos de la Historia y las pequeñas historias de los protagonistas que fueron simplemente personas de su tiempo, antesala de la Segunda Guerra Mundial y cuando las democracias peligraban ante el triunfo en apariencia imparable de los totalitarismos fascista y comunista. Lectura que sirve de homenaje a quienes padecieron aquellos tiempos y que si nos vieran ahora nos dirían que no mereció la pena tanto dolor, sangre, represión y desencuentro entre españoles. Cuidado de dejarlo a la suegra que se le irá la olla y querrá mandar donativos para bautizar a chinitos y cosas por el estilo, cuidadín.
 

martes, 7 de diciembre de 2021

 

 

Título: Cisnes Salvajes 

-Tres hijas de China-

Autor: Jung Chang
Editorial: CIRCE Ediciones S. A.
Traducción: Gian Castelli Gair
Edición: Décima edición, noviembre, 1996
 
Atención seguidores y seguidoras de la sección porque la propuesta de hoy es una historia fascinante, de tomo tocho cuyas páginas se devoran, enganchados tanto a la historia que narra como al estilo que nos hace transportarnos a la piel de la protagonista. Es la historia del siempre fascinante mundo de la cultura y la Historia de China, potencia emergente a superpotencia donde en ocasiones resulta difícil digerir las cantidades de masa humana que habitan el país. La autora nos lleva de la mano a la historia personal de tres generaciones de mujeres que a su vez son llevadas de la mano de la historia china del siglo XX y que ha configurado la China política del siglo XXI. La abuela, concubina de un señor de la guerra y posteriormente esposa y madre en la China surgida de la mano de Mao y la ideología comunista tratando de mantener las tradiciones ancestrales que dejaban de tener vigencia. La madre, joven comunista empapada de la revolución, veterana de la lucha social que anunciaba el nuevo orden comunista y posteriormente, junto con su marido, convertida en blanco de la revolución cultural de Mao y sus purgas y padecimientos. La hija, joven creyente en Mao, disciplinada joven comunista pero donde la realidad cotidiana, el sufrimiento de sus padres y conocer la China rural con sus padecimientos, le abren los ojos a que existe, debe de existir, algo más allá del poder personal de Mao y su esposa...
 
Jung Chang nació en Yibin, provincia de Sichuan, China, en 1952. Fue Guardia Roja durante un breve periodo y posteriormente trabajó como campesina, `doctora descalza´, obrera del metal y electricista hasta convertirse en estudiante de lengua inglesa y, más tarde, en profesora adjunta de la Universidad de Sichuan. En 1978, abandonó China para viajar a Gran Bretaña, donde obtuvo una beca de la Universidad de York. Se doctoró en Lingüística en 1982, convirtiéndose en el primer ciudadano de la República Popular China que obtenía un doctorado de una universidad británica. Ha impartido clases en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres. Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición y en Internet se puede encontrar más datos de la autora. Y sin más verborrea, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante y fascinante lectura:
 
Una niña en la China imperial de comienzos del siglo XX...
Los pies de mi abuela habían sido vendados cuando tenía dos años de edad. Su madre, quien también llevaba los pies vendados, comenzó por atar en torno a sus pies una cinta de tela de unos seis metros de longitud, doblándole todos los dedos -a excepción del más grueso- bajo la planta. A continuación, depositó sobre ellos una piedra de grandes dimensiones para aplastar el arco del pie. Mi abuela gritó de dolor, suplicándole que se detuviera, a lo que su madre respondió embutiéndole un trozo de tela en la boca. Tras ello, mi abuela se desmayó varias veces a causa del dolor. El proceso duró varios años. Incluso una vez rotos los huesos, los pies tenían que ser vendados día y noche con un grueso tejido debido a que intentaban recobrar su forma original tan pronto se sentían liberados. Durante años, mi abuela vivió sometida a un dolor atroz e interminable. Cuando rogaba a su madre que la liberara de las ataduras, ésta rompía en sollozos y le explicaba que unos pies sin vendar destrozarían su vida entera y que lo hacía por su propia felicidad.”
 
Manchukuo...
El 11 de septiembre de 1939, cuando mi madre cursaba su segundo año de enseñanza elemental, Pu Yi -emperador de Manchukuo- y su esposa llegaron a Jinzhou en visita oficial. Mi madre resultó elegida para entregar un ramo de flores a la Emperatriz a su llegada. Sobre un estrado alegremente decorado esperaba una gran muchedumbre salpicada de banderitas amarillas de papel con los colores de Manchukuo. Mi madre recibió un enorme ramo de flores. Se sentía llena de confianza en sí misma mientras aguardaba entre la banda de música y un grupo de dignatarios ataviados con chaqués. Un muchacho que tendría aproximadamente la edad de mi madre permanecía severamente erguido junto a ella con el ramo de flores que debía entregar a Pu Yi. Cuando la real pareja hizo su aparición, la banda acometió el himno nacional de Manchukuo. Todos los presentes se pusieron firmes. Mi madre se adelantó e hizo una reverencia mientras sostenía el ramo con mano experta. La Emperatriz lucía un vestido blanco y unos elegantes guantes del mismo color que le llegaban a los codos. Mi madre pensó que era extraordinariamente hermosa. Se las arregló para hurtar la mirada en dirección a Pu Yi, quien vestía un uniforme militar, y pensó que tras sus gruesos lentes tenía `ojos de cerdito´.
 
La vida bajo el Partido...
El continuo entrometimiento del Partido en las vidas de las personas constituía la base fundamental del proceso conocido como la `reforma del pensamiento´. Mao no sólo perseguía una absoluta disciplina externa sino también el total sometimiento de los pensamientos del individuo, ya fueran profundos o no. Todas las semanas, aquellos que se encontraban ` en la revolución´ celebraban una reunión destinada al ´examen del pensamiento´. Todos habían de criticarse a sí mismos por haber concebido pensamientos incorrectos y eran posteriormente criticados por los demás. Las reuniones tendían a verse dominadas por personas soberbias y mezquinas que utilizaban a los asistentes para descargar sus envidias y frustraciones; la gente de origen campesino solía utilizarles para atacar a quienes procedían de un pasado `burgués´. La idea era que la gente debía reformarse para parecerse más a los campesinos, porque la revolución comunista era esencialmente una revolución campesina. Este proceso estimulaba los sentimientos de culpabilidad de las personas ilustradas: habían vivido mejor que los campesinos, y ello era un hecho que debían subrayar en sus autocríticas.”
 
Mao crea la Guardia Roja...
Para despertar una violencia colectiva controlada entre los jóvenes era necesario disponer de víctimas. Los objetivos más evidentes de cualquier colegio eran los profesores, algunos de los cuales ya habían estado en el punto de mira de los equipos de trabajo y las autoridades académicas a lo largo de los últimos meses. Ahora, se abalanzaron sobre ellos los jóvenes rebeldes. Los profesores constituían mejor objetivo que los padres, a los que únicamente hubiera podido atacarse de un modo individual y aislado. Además, representaban en la cultura china una figura de autoridad más importante que la de los progenitores. Así, apenas hubo escuela china en la que los profesores no se vieran insultados y golpeados, a veces con consecuencias fatales. Algunos alumnos organizaron prisiones en las que sus maestros eran torturados. Sin embargo, aquello no bastaba por sí mismo para generar la clase de terror que perseguía Mao.”
 
La lealtad al Partido y Mao no libraba de las purgas...
Los malos tratos físicos no tardaron en alcanzar a mi madre. No provinieron de las personas que trabajaban a su cargo, sino principalmente de ex-presidiarios que trabajaban en los talleres callejeros de su Distrito Oriental: ladrones, violadores, contrabandistas de droga y proxenetas. A diferencia de los `criminales políticos´ -entonces objetivos de la Revolución Cultural- aquellos delincuentes comunes eran incitados a atacar a víctimas designadas. Personalmente, no tenían nada en contra de mi madre, pero les bastaba el hecho de que hubiera sido uno de los líderes superiores de su distrito. Aquellos ex presidiarios se mostraban especialmente activos durante las asambleas celebradas para denunciarla. Un día, regresó a casa con el rostro desencajado de dolor. Se le había ordenado que se arrodillara sobre trozos de cristal roto. Mi abuela se pasó la tarde sacando fragmentos de vidrio de sus rodillas con unas pinzas y una aguja. Al día siguiente, le fabricó un par de gruesas rodilleras, así como una riñonera acolchada, ya que la débil estructura de la cintura era la zona preferida por los asaltantes para dirigir sus golpes. Mi madre fue paseada por las calles en varias ocasiones con un grotesco gorro en la cabeza y un pesado cartel colgando del cuello en el que aparecía su nombre escrito junto a una gran cruz en señal de humillación y eliminación. Cada pocos pasos, ella y sus colegas eran forzados a arrodillarse y hacer el kowtow frente a la muchedumbre. Algunos gritaban que sus kowtows no habían sido lo bastante sonoros y exigían que se repitieran. En tales ocasiones, mi madre y sus colegas se veían obligados a golpearse la cabeza ruidosamente sobre el pavimento de piedra.”
 
Rehabilitación tras el terror revolucionario...
La razón de que Mao hubiera autorizado aquella rehabilitación en masa no era que por fin hubiera recobrado el sentido, sino que la muerte de Lin Biao y la inevitable purga de sus hombres le había hecho perder el poder con que controlaba al Ejército. Dado que había destituido y apartado virtualmente de sus funciones a todos los demás mariscales, opuestos a la Revolución Cultural, se había visto obligado a depender casi exclusivamente de Lin. Había situado a su esposa y parientes, así como a las estrellas de la Revolución Cultural, en los puestos más importantes del Ejército, pero se trataba de personas sin antecedentes militares y, por ello, no contaban con la lealtad de las fuerzas armadas. Tras la desaparición de Lin, Mao hubo de recurrir a los líderes previamente purgados que aún inspiraban fidelidad a los militares, entre ellos Deng Xiaoping, quien no tardaría en reaparecer. La primera concesión que tuvo que hacer Mao fue devolver a sus puestos a la mayoría de los funcionarios denunciados. El líder sabía también que su poder dependía del funcionamiento de la economía. Sus Comités revolucionarios eran irremediablemente incompetentes y se encontraban divididos por lo que no contaba con modo alguno de poner el país en marcha. No tuvo otra elección que recurrir de nuevo a los antiguos funcionarios que había hecho caer en desgracia.”
 
Un libro que nos lleva a recorrer la lucha de las mujeres, de los idealistas que consagraron su existencia al Partido para ser luego purgados sufriendo calvarios como los padres de la protagonista y la historia de una época marcada por la dictadura a todos los niveles de Mao que nos ayuda a comprender la dictadura de Corea del Norte, por poner un ejemplo, pero también una historia de fe en los ideales, en la lucha por la mejora social de una nación milenaria que fue traicionada por el mismo a quien veneraban y mantenían una fe inquebrantable. También para asumir que disfrutamos de sistemas democráticos que amparan la libertad individual a diferencia de los sistemas totalitarios, fascismo y comunismo, que parecen encontrar en estos tiempos de crisis global un caldo de cultivo y votantes que creen los paraísos que anuncian de llegar al poder. Lectura para mesilla de noche, vigilias hospitalarias y en general para quienes gustan de conocer los hechos, todo ello de la mano de tres generaciones de mujeres y sus vicisitudes personales que quedan sepultadas en los libros de Historia y condenadas a que nadie sepa de sus historias...
Una lectura apasionante.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

 
Libro: Perdedores 
-Testimonios de alemanes y japoneses durante la Segunda Guerra Mundial-
Autor: Nigel Cawthorne
Editorial: Sello Editorial, S. L.
Traducción: Daniel Aldea Rossell
Edición: 1ª edición, abril 2011
 
Visitamos la II Guerra Mundial de la mano de diarios y testimonios que el autor recopila para mostrar la realidad de la derrota en la ciudadanía alemana y japonesa. La desilusión, la cruda realidad de los bombardeos, las batallas en la jungla, cobran una nueva dimensión al leer los pensamientos de personas que plasmaron los mismos en diarios, anotaciones y testimonios durante y al finalizar la contienda. Gente anónima que quedan solapados por las batallas y escenarios, olvidados salvo para los suyos y que de alguna forma no fueron conscientes de la magnitud de la derrota y que sirven para recordarnos que los conflictos bélicos, más allá de la propaganda, arrasan con vidas además de la destrucción y padecimientos que provocan...
 
Nigel Cawthorne es un prolífico escritor angloamericano con más de 90 títulos a su espalda. Es especialmente reconocido por sus obras de historia militar y por sus colaboraciones en The Guardian, The Daily Telegraph, Daily Mail y The New York Times, además de otros medios como la BBC.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición, y sin más verborrea unas breves reseñas que os animen a su interesante y apasionada lectura:
 
Piloto de la Luftwaffe Fritz Mölders a bordo de un caza Messerschmitt Me 109 durante la invasión de Francia...
... A unos 5.000 metros pongo en fila a mi grupo, elijo rápidamente un objetivo y ¡nos lanzamos a por él! Dirijo el avión un poco más a la derecha; sobrevolamos Compiégne. Tras un rápido intercambio de fuego, fragmentos del caza enemigo vuelan a mi alrededor. Percibo un fuerte estallido en mi aparato -momentos de pánico- pero el motor sigue funcionando, por suerte. En mi costado, dos Me se encargan del adversario. El Leutnant Claus derriba a uno de ellos. ¿Dónde está el avión de reconocimiento? ¡Debemos deshacernos de él! Ahí abajo, cerca del suelo, un Bloch sigue con él. Desciendo en picado hacia el Bloch, pero voy demasiado deprisa, no puedo disparar; de repente estoy en su costado; veo al piloto con claridad; se mantiene pegado obstinadamente al avión de reconocimiento que debe proteger; lleva la cabina abierta y yo ladeo un poco mi aparato. Me mira horrorizado y ¡zuuum!, sale disparado a toda velocidad. Es lo que pretendía que hiciera. Porque ahora puedo descender directamente sobre el avión de reconocimiento. Pero el tipo es un piloto fantástico. Sobrevuela un pueblo a poca altura, por debajo de la torre de una iglesia y a lo largo de un valle fluvial; lo tengo brevemente en mi mira, presa segura, cargo, descendemos, pasamos entre dos álamos, ahora estoy sólo a 50 metros de él; subo el morro para evitar un cable telefónico y vuelvo a bajar para sobrevolar un prado a sólo un metro de altura; lo tengo a tiro. Lo pillo desprevenido, se precipita al suelo dejando una larga columna de fuego de treinta metros a su cola. No hará más fotografías.”
 
Soldados alemanes reponiendo fuerzas en París en 1943 mientras se reconstruye su regimiento tras la derrota en Stalingrado...
Los siguientes días nos dedicamos al turismo. Aunque estábamos en pies desde la mañana
hasta la noche, sólo pudimos ver los monumentos principales de París. Recorrimos la amplia avenida de los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo a la Plaza de la Concordia. De vez en cuando nos deteníamos para observar los escaparates. Era una lástima que no dispusiéramos de más dinero, pues aquellas tiendas ofrecían productos que ya escaseaban en Alemania. Cuando empezaban a dolernos los pies, descansábamos en uno de los muchos cafés y observábamos a los transeuntes mientras disfrutábamos de un café au lait acompañado de deliciosas petits fours. París seguía bullendo como si la guerra no existiera. Lamentablemente, el Louvre estaba cerrado... Existía una orden especial que prohibía a los grupos separarse por la noche. Al ser aficionado a la ópera, me hubiera gustado asistir a una representación, pero mis compañeros se decidieron por el Folies Bergére. Pese a ir prácticamente desnudas, la representación fue artística y poco vulgar. El cuerpo de la mujer no sólo existe para la lujuria del hombre... La última mañana en París fuimos a Montmartre, el barrio donde viven los artistas, visitamos algunas de sus exposiciones, comimos en uno de los restaurantes bohemios... Fue como estar de vacaciones, excepto que nuestras esposas no podían estar con nosotros.”
 
Interrogatorio a una partidaria nazi de 21 años que trabajaba en la fábrica Focke-Wulf en Bremen sobre la ocupación de Alemania tras la derrota nazi...
No tengo ningún problema con el gobierno de ocupación ni con los soldados. Ya no tengo bicicleta; me la robaron los polacos. Intenté pedir ayuda a unos cuantos soldados ingleses, y tuve la sensación de que, de haberme entendido, me la habrían proporcionado. Para cuando logré hacerles entender lo que deseaba de ellos, los polacos habían desaparecido... Tanto yo como el resto de la gente sólo creíamos lo que leíamos en los periódicos, etc. Creía que todos los hombres menores de 65 años serían trasladados a otros lugares para trabajar. Creía que todos los que nos quedáramos aquí tendríamos que hacer trabajos forzados y tendríamos estatus de esclavos, picando piedra, retirando escombros ey cosas así. Temía que nos trasladaran arbitrariamente de una ciudad a otra. Temía que no dispusiéramos de la comida suficiente para sobrevivir. Temía las violaciones y la violencia y el desorden general. También temía graves limitaciones de la movilidad. Esperaba que sólo nos dejaran salir de casa unas dos o tres horas al día. Por otro lado, esperaba que terminaran los bombardeos; aquello era un consuelo parcial.”
 
Juzo Mori, suboficial del Ejército del Aire destacado en el portaaviones Soryu durante la segunda oleada contra Pearl Harbor...
los objetivos asignados de los torpederos-bombarderos del Soryu eran los acorazados
estadounidenses que esperábamos encontrar fondeados en el muelle del Arsenal Naval de Oahu. Acometimos nuestro ataque a máxima velocidad y baja altura, y cuando me encontraba casi en la posición para soltar mi torpedo, me di cuenta dew que mi objetivo asignado no era un acorazado, sino un crucero. Volaba justo por detrás del teniente Nagai, y sobrevolamos la isla de Oahu antes de descender a posición de ataque. Pese al plan original de atacar a los acorazados enemigos, el teniente Nagai no modificó la trayectoria que nos llevaba directamente al crucero. Sin embargo yo no tenía muchas esperanzas de sobrevivir al ataque, pues esperábamos una intensa resistencia enemiga. Si debíamos morir, pensé, al menos quiero saber que hemos torpedeado a un acorazado. Dado que ya se habían producido las oleadas sobre Akagi y Kaga, el ataque de los aparatos del Soryu fue recibido con un intenso fuego antiaéreo procedente de la flota enemiga. Mi bombardero se estremeció y sacudió con los impactos de las ametralladoras y metralla enemigas. Pese a mi intención de desviarme del curso del crucero, ahora justo enfrente de mi aparato, para atacar al grupo de acorazados fondeados junto a Fort Island, recibí órdenes de volar en línea recta hacia la nube mortal de fuego antiaéreo. Debido a esto y a la topografía circundante, sobrevolé directamente los acorazados enemigos en Fort Island y después tracé un amplio giro hacia la izquierda. El fuego antiaéreo no afectó a la maniobra, por lo que fijé como mi nuevo objetivo un acorazado fondeado a cierta distancia del grupo principal que ya estaba siendo torpedeado por otros aparatos del Soryu. Aquel parecía ser el único acorazado que aún no había sufrido daños.”
 
Reflexiones del soldado japonés Kubota en su diario durante el cerco de Bataan en 1942...
22 de febrero: Han pasado dos meses desde el desembarco. Aún no hay señal de la bandera blanca ondeando en Bataan. Nuestras tácticas contra el enemigo se limitaban a luchar y avanzar. Hemos pagado un precio muy alto. Ahora los hemos cercado. Habrá menos sacrificios, pero la guerra se alargará irremediablemente. ¿Cuándo caerá Bataan? Seguramente para abril o mayo. Los soldados Shimizu y Ishikami han sido enviados de vuelta a la base. Nuestra rutina se ha normalizado aunque el intercambio de fuego continúa. Sólo el río fluye tranquilamente. Desconocemos lo que nos depara el mañana. Hoy estamos vivos, pero tal vez mañana no. Ni siquiera podemos controlar lo que nos ocurrirá en las siguientes horas. Cada vez que un proyectil hace estallar un árbol, las hojas y la metralla caen sobre nosotros y nos sentimos aliviados. Sin embargo, vivir bajo la amenaza de la artillería no resulta fácil. Ahora debemos responder a su provocación. Empezamos a disparar. El fuego aumenta de intensidad y, a través del humo y el polvo, vemos sufrir a nuestros camaradas... El enemigo empieza a bombardear en cuanto se pone el sol. Las enormes copas de estos árboles se astillan como cerillas y un proyectil nos sobrevuela con un sonido sibilante y estalla detrás de nuestra posición. El polvo y las piedras caen como una lluvia torrencial. Tras un instante de silencio, circula la noticia de que todo el mundo está bien y todos respiramos aliviados.”
 
Testimonio de un estudiante de instituto sobre el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima...
Jamás olvidaré aquel día. Tras terminar los saludos matinales en el patio de la escuela,
estábamos esperando en el aula a que empezara el trabajo de demolición. De repente, un amigo gritó: `¡Un B-29!´. Al mismo tiempo vio un fogonazo muy intenso. El edificio se derrumbó de golpe y quedamos atrapados entre los escombros. No sé cuánto tiempo pasé inconsciente. Cuando desperté, no podía moverme. Tenía cortes en la cara y en las manos que me dolían mucho. Había perdido los dientes de delante y tenía la camiseta empapada en sangre. Me arrastré como pude y asomé la cabeza por entre los escombros. La escuela había desaparecido. Se había desvanecido y ahora sólo quedaba un montón de escombros. Más allá de la escuela, hacia el centro de la ciudad, sólo se veían llamas. Tenía tanto miedo que no podía dejar de temblar. Avanzando lentamente, pude salir del edificio derruidos, y caminando en contra del viento para escapar de los numerosos incendios, me abrí paso entre las ruinas de la ciudad.”
 
Breves pinceladas de un mosaico de testimonios que van desde el optimismo y euforia de la victoria al pesimismo de la derrota y ver como inexorablemente todo un mundo se hace trizas. Ideal para lecturas reposada en vigilias nocturnas o en mesita de noche. Un recordatorio de los estragos de la guerra y voz de los derrotados que nunca se escucha sepultadas entre imágenes de noticiarios y las grandes crónicas con personajes históricos. Son testimonios de personas normales atrapadas en la vorágine de su tiempo y que conviene escuchar para recordarnos que la paz es un tesoro que debemos cuidar y velar entre todos, que el todos ya abarca a todas sin falta de añadirlo pese a las soflamas feministas de lenguaje inclusivo que se gasta la suegra últimamente...
 

martes, 26 de octubre de 2021

 

Libro: Imperiofobia y leyenda negra 
– Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español-
Autor: María Elvira Roca Barea
Editorial: Ediciones Siruela, S. A.
Edición: 4ª edición, junio de 2019
 

Apasionante lectura para el orbe hispano el título que os proponemos hoy y que versa sobre los motivos y circunstancias que han fomentado la leyenda negra sobre los imperios de turno, especialmente el caso de la leyenda negra española que con el auge del protestantismo dio lugar en el siglo XVI a identificar el Imperio español con Satanás y al mundo católico como símbolo de represión inquisitorial. La propaganda contra el Imperio español ha creado unos tópicos que perduran hoy en día y que incluso han sido asumidos por la propia Hispanidad, tenemos ejemplos en el populismo indigenista en Hispanoamérica o en los nacionalismos periféricos que siguen utilizando la leyenda negra. Con la revolución industrial y la expansión de la influencia estadounidense en el continente americano, España siguió siendo acusada de oscurantismo, catolicismo inquisitorial y que su Imperio en América es la causa de todos los males que azotan a las repúblicas hispanoamericanas. Un libro fascinante que nos muestra las circunstancias, los hechos y las motivaciones de que se considere los 300 años de Imperio español como algo dañino, empezando por llamar colonias y colonialismo español lo que eran territorios de la Corona española donde se fundaron universidades y la integración racial mientras que el colonialismo europeo procuraba eliminar a la población indígena y explotar los recursos, sin embargo el éxito de gestión del Imperio español que Francia, Inglaterra y Alemania trataron de imitar nunca fue efectivo pese a que perdura todo lo contrario para el gran público, para ello se compara la leyenda negra de otros imperios para demostrar y mostrar los porqué de que perdure la leyenda negra y la hispanofobia.

No hay datos de la autora en la contraportada, así que unos breves pasajes que os animen a su ilustrativa y apasionante lectura:
 
Imperio romano...
En la propaganda anti romana los historiadores saben de la existencia de tópicos reiterados que, organizados como modelos, fueron empleados no sólo por Mitrídates sino también en otros importantes núcleos del Mediterráneo Oriental como Judea, Armenia, Alejandría, las ciudades griegas continentales y del Asia Menor, etcétera. Aparecen reflejados en cartas y discursos como los que hemos visto, pero se manifiestan también de otro modo: en vaticinios y profecías que anuncian la destrucción del imperio, generalmente en medio de grandes catástrofes o por la venida de un salvador, rey o profeta. Los oráculos forman parte del modelo de la propaganda antiimperial. Los veremos de nuevo en el caso del Imperio español y es seguramente una de la más interesantes manifestaciones de este complejo combinado de admiración y envidia que el imperio despierta en la órbita de su influencia y que se manifiesta en las leyendas negras. Son los imperiales como semidioses y semidemonios, y las divinidades se ocupan preferentemente de enviar mensajes que anuncian a los oprimidos que aquella terrible hybris tendrá su castigo”
Rusia...
 
Algunos autores, como García Cárcel, consideran que la leyenda negra en realidad no existe sino que es el resultado de la tendencia de los españoles a perderse en los laberínticos senderos sobre su identidad. También los rusos mantienen con ellos mismos una relación conflictiva y no por ese motivo se han inventado la rusofobia. Los rusos como imperio se cuestionan a sí mismos desde el principio. En tiempos de Catalina II las ideas hostiles a la guerra y a la expansión territorial circulaban libremente y en abundancia. El hábito de la autoexposición y la manera torrencial en que los rusos tienden a mostrarse así mismos, lo mejor y lo peor de ellos, causa, principalmente entre los protestantes europeos, gran desasosiego. Es lógico; estos son educados en la idea d ella contención y en el principio de que la buena educación exige velar cuidadosamente el interior de cada cual. Para Anatoli Lieven resulta evidente que la rusofobia no procede sólo de la hostilidad hacia la Unión Soviética en los tiempos de la Guerra Fría. Hay por tanto , en el caso de los rusos ese componente de respetabilidad intelectual característico de los prejuicios antiimperiales en oposición a otras clases de prejuicios. Va ligado a la rusofobia desde la Ilustración. Este factor quedó diluido cuando en 1917 triunfó la revolución y Rusia pasó a ser la tierra prometida sin necesidad de llegar al más allá. Diluido pero no muerto.”
 
Aportación alemana a la leyenda negra española...
Para la oligarquía de la Frisia Oriental los españoles eran `Erzfeinde und Verhöner der löblichen Teutschen´ (archienemigos y vilipendiadores de la ilustre nación alemana). Otro panfleto dice imprimirse como `un recordatorio muy necesario en el que se ponen de manifiesto la tiranía, el carácter taimado, los usos y las prácticas de los españoles con el objeto de preservar el bien común, la libertad y la prosperidad de toda la cristiandad´. Durante las décadas de los treinta y los cuarenta del siglo XVI la virulencia propagandística va en aumento y, para cuando muere el emperador, los españoles son ya la personificación de Satanás: `se denunciaba el advenimiento del Anticristo y su séquito español en panfletos, libelos ilustrados, cantos de iglesia y sermones dominicales y se instaba a que los feligreses tomaran partido sin ambages en contra de los españoles´.”
 
Trato a los pueblos indígenas...
Nadie con un mínimo de cultura niega ya el papel pionero que tuvieron los legisladores y la maquinaria imperial española en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Hay que colocar en su contexto y en su tiempo las ideas revolucionarias expresadas primero por los dominicos, y luego por otras órdenes. La justicia exige que se mencione a los dominicos en primer lugar, esas bestias negras de la intolerancia y la barbarie, se gún la imagen habitual que de ellos ha transmitido el protestantismo primero, y más tarde, la Ilustración. Muchos intelectuales y hombres de gobierno, incluidos los propios reyes, asumieron sus ideas en España. Hasta entonces nadie se había planteado que los pueblos conquistados pudieran tener derechos o que los individuos de una civilización salvaje, considerada universalmente no cristiana e inferior, fuesen también seres humanos que merecían respeto. Y esto, que ha cambiado nuestra noción de lo humano a nivel planetario es, nos guste o no, un trabajo de la Iglesia romana. En general, las iglesias protestantes no sintieron por los indios interés ni cultural ni religioso, con algunas excepciones dignas de admiración.”
 
Hispanofobia en EEUU legitimando la guerra contra España en 1898...
Uno de los episodios más famosos que creó la prensa amarilla estadounidense es el de Clemencia Arango, que venía a actualizar el viejo tópico de la leyenda negra según el cual los españoles son moralmente depravados. Sucedió en 1897. Clemencia era una atractiva joven que fue detenida a bordo del barco estadounidense `Olivette´ acusada de llevar cartas a los rebeldes exiliados. Hearst y sus colegas crearon una fantástica historia de vejaciones, indecentes manoseos y todo lo imaginable en el registro a la joven, que fue llevada a cabo por varias matronas del servicio de policía. El titular `¿Protege nuestra bandera a las mujeres?´ iba acompañado de un dibujo donde se veía a una indefensa y desnuda Clemencia rodeada de policías españoles. Era pues un deber básico de la decencia intervenir en aquella guerra. Hay que decir en honor a la verdad que Clemencia Arango, nada más llegar a Nueva York, intentó por todos los medios deshacer lo que ella creía un equívoco y contó a todo el que quiso oírla que la policía española la había tratado con total corrección. Lo que sucede es que su voz no llegó nunca a la opinión pública. Ya lo dice el viejo lema: `No dejes que la verdad te estropee un buen titular´. Aparte de todo lo esperable en este contexto, la guerra tuvo una consecuencia inesperada: hizo emerger una contestación también estadounidense a la explosión de hispanofobia amarillista, la cual, andando el tiempo, daría lugar a una corriente de revisión histórica que todavía producirá muchos frutos y que se muestra en vertientes diversas. Afectan poco o nada a España, pero tiene mucha importancia para el porvenir de la cultura hispana.”
 
Apasionante e ilustrativa lectura para desentrañar las razones de la hispanofobia surgida a rebufo del protestantismo primero, la Ilustración posteriormente y que aún perdura en el mundo anglosajón, y en nacionalistas periféricos prófugos de la justicia española, que a base de leyenda negra acusaron al Imperio español de satánico y a la Iglesia católica de su ramera. Apropiada lectura para el orbe hispano donde el populismo político explota la leyenda negra y hacen el juego a quienes ven en el odio a lo hispano una fuerza para cortar el auge y riqueza cultural heredada de una historia imperial que ya hubieran querido para sí los naturales nativos exterminados y explotados de los distintos imperios posteriores donde ni británicos ni franceses llegaron a la altura y duración del Imperio español que dio lugar a la Hispanidad. Nada de dejar a la suegra, que cogería ideas para crear una leyenda negra de los sufridos usuarios de su sopa boba...
 

miércoles, 22 de septiembre de 2021

 

 
Libro: Crónicas de la América profunda
Autor: Joe Bageant
Editorial: Los libros del lince, s.l.
Traducción: Pablo Manzano Migliozzi
Edición: Mayo de 2008
 

Aún tenemos frescas en la memoria las imágenes del asalto al Congreso de los EEUU por una horda de furibundos y armados seguidores y votantes del advenedizo del Donald Trump al final de su mandato. Todavía nos preguntamos cómo alguien como Trump fue votado para presidente de la nación referente para las democracias del mundo y que obtuviera ochenta millones de votos en las últimas elecciones. Todavía estamos asombrados de ver a Donal Trump presidente fotografiarse con una Biblia ante una iglesia y apoyado por distintas congregaciones cristianas que daban gracias a Dios por tener a Donald Trump de presidente. Y todavía imaginamos a un grupo de palurdos bebedores de cerveza, amantes de las armas de fuego y trazas de tramperos como sus votantes. La propuesta de hoy es un libro donde el autor toma de referencia su localidad natal en tierras de Virginia y a sus vecinos cuando regresa tras una vida fuera de allí. Sin piedad, Joe Bageant nos muestra con el saber de quien forma parte pero pudo salir un fresco de la clase obrera blanca estadounidense atrapados en un círculo vicioso por las grandes fortunas del partido republicano, el Sistema, la televisión y el fundamentalismo cristiano expansionista que, al igual que el fundamentalismo musulmán, busca implantar un orden basado en un texto religioso tergiversado, la Biblia en este caso...

 

Joe Bageant, fallecido en 2011, trabajó treinta años de su vida como redactor de mesa en el Oeste hasta que un día decidió regresar al barrio pobre de Winchester (Virginia) donde había nacido y escribir una primera crónica contando las tristes vidas de sus vecinos, la gente que había ido con él al instituto. Mandó el texto por e-mail y, de la noche a la mañana, se convirtió en uno de los blogueros más leídos de su país. “Soy, indudablemente, un producto de internet”, dice, aunque aquella primera vez no sabía ni qué debía hacer para proponer a alguien que colgara un documento en una web. La publicación de su primer libro en Estados Unidos fue apoteósica: en dos semanas había agotado 30.000 ejemplares. La crítica y los escritores norteamericanos han saludado su obra con admiración.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, aunque el escritor falleció en 2011. Y sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante lectura:

 

Obreros blancos y pobres...

El desarrollo intelectual y vital de esta gente, la de los currantes más jodidos, no sólo se ve entorpecido por la estrechez mental provinciana de la sociedad en la que han nacido. Son seres predestinados a convertirse en siervos y permanecer toda la vida así por la existencia de una red local de familias adineradas, gente de la banca y la construcción, abogados y empresarios, a los que les va muy bien por tener mano de obra barata, incondicional y obediente, capaz de pagar alquileres elevados y costosas facturas médicas. Esa élite social realiza una importante inversión en el cultivo de estas fuerzas de trabajo a base de no invertir en absoluto (¡a eso se le llama sacar dinero de la nada!) en educación y calidad de vida, salvo en las suyas propias. Lugares como Winchester son, tal como ellos dicen, `paraísos del inversor´. Lo cual se traduce en que son ciudades con impuestos bajos, pocas o nulas normativas locales, ningún movimiento sindical y una cámara de comercio dispuesta como una manada de putas a dar la bienvenida a cualquier nueva industria contaminante de ácido para baterías a cuyos empleados les esté prohibido la afiliación sindical. `¡La contaminación me la suda, tío! Vamos a vender unos terrenitos, amigo. ¡Vamos a trapichear con bienes raíces, que es lo que mola!´. Grandes constructores, agentes inmobiliarios, abogados..., todo el mundo se lleva su tajada del pastel, todos excepto los mediocres y gilipollas palurdos no sindicados, que serán contratados con sueldos míseros en esa fantástica nueva fábrica de humos contaminantes.”

 

El exterior, un mundo desconocido...

Para la mayoría de los trabajadores que viven aquí, el mundo exterior, es decir, todo lo que se encuentra más allá del Royal Lunch, de Rubbermaid o de Winchester, Virginia, es una fantasía, algo que carece de existencia real. Claro que hay quien decide viajar a Orlando, o a Branson, Misuri, o a la Pensilvania holandesa, pero si te pasas los días aletargado por un trabajo repetitivo y por las noches te espera la tarea de cambiar los neumáticos del coche, reparar la instalación eléctrica de tu casa, llevarle a tu anciana madre una carga de leña -como hizo Tom al día siguiente de nuestra conversación-, o recuperarte de dicho trabajo tumbándote en el sofá contemplando el recibo de los últimos gastos realizados con tus tarjetas de crédito, ¿de dónde vas a sacar el tiempo y los medios necesarios para pensar en las consecuencias del calentamiento global? Eres como un muerto viviente, así que un par de noches a la semana te dejas caer por el Royal Lunch y riegas con cerveza tu masa gris inerte. Recuerdo que hace algún tiempo vi a una multitud reunida en un bar que miraba atentamente y en absoluto silencio un canal de televisión donde salían unos afganos jugando al polo con una cabra decapitada. Si aquellos no eran muertos vivientes, a saber qué eran.”

 

Una casa en propiedad, que es una caravana en realidad...

En la mayor parte de los casos el comprador no puede escoger a su depredador. A quien entra en un establecimiento comercial, pongamos por caso la Earl, Fabricación y Venta de Casas Móviles, nadie le dejará salir por la misma puerta para que vaya a otro sitio a comparar ofertas. Y ésa es una de aquellas cosas que nunca fallan. Los vendedores tienen unas cuantas tácticas para desalentar la comparación de precios y productos para colocar el suyo. Por ejemplo, aunque la comprobación bancaria del crédito que tiene un comprador potencial le cuesta al vendedor unos pocos dólares, siempre le carga al cliente un importe de veinticinco dólares o más a cuenta de dicha comprobación o de `gastos de solicitud´. Me han dicho que en ocasiones los gastos de solicitud alcanzan los 150 dólares. Por lo general a esto hay que añadir un depósito de entre 300 y 400 dólares que uno debe pagar antes de que lo dejen salir, y así consiguen atar al cliente a esa `atractiva casa prefabricada multiespacio´. Los fabricantes y vendedores cuentan maravillas de lo mucho que han mejorado las casas modulares, y no dejan de resaltar lo bonitas que son y el hecho de que no tienen nada que ver con las caravanas, pero sin embargo siguen siendo cajas de madera laminada que se transportan sobre ruedas rumbo al terreno en el que finalmente van a ser montadas, como ocurre con cualquier caravana.”

 

Cristianismo fundamentalista...

La religión fundamentalista nos exige gratitud por todo lo que Dios nos ha concedido. De modo que esta gente está más que agradecida de ganar apenas tres dólares por encima del salario mínimo: `Al fin y al cabo, ¿no estamos mejor de lo que estaban nuestros padres?´. Quizá, si no fuera porque la mayoría de sus padres contaban con seguro médico y se las apañaban sin que hubieran de trabajar los dos miembros de la pareja. Pero, claro, ellos tienen más `cosas´ de las que llegaron a poseer sus padres. Así pagan por un par de zapatillas de marca para sus hijos ,más de los que sus padres pagaban por la comida de un mes. Como la cifra de las nóminas ha ido creciendo con los años, su casa está repleta de chismes, y con eso les basta para creer que nadan en la abundancia y que tienen el deber de sentirse agradecidos, pese a que alguna que otra vez no les queda más remedio que comprar la comida con tarjeta de crédito. Porque en la India la gente pasa hambre, ¿no? De acuerdo: a juzgar por los traseros descomunales que ocupan los bancos de la iglesia, aquí nadie pasa hambre. Dios provee Big Macs y bollería industrial para todos. Son un montón de cosas por las que tenemos que dar las gracias. Pero por encima de todo debemos estar agradecidos por formar parte de esta iglesia. Hay que reconocer que, a diferencia de las escuelas públicas o los centros cívicos, la iglesia fundamentalista es una de las estructuras sociales que todavía funcionan en América y donde todo el mundo es bienvenido, rico o pobre, bueno o malo. Si echan un vistazo a los fieles que acuden a todas estas iglesias verán que no son en absoluto malas personas, sólo trabajadores cuya vida interior fue aniquilada a golpes hacia finales del siglo XX. Forman parte del resurgimiento global del fundamentalismo que empezó a producirse cuando el materialismo se elevó triunfante después de la era de la Ilustración. (¡Pobre y querida Ilustración! ¡Qué poco duró! Sólo faltaron para liquidarla del todo dos guerras mundiales, Verdún, Dresde y Auschwitz, los gulags, las armas nucleares y ahora el inminente desastre ecológico.) Dos generaciones consecutivas de ciudadanos que se criaron en escuelas cristianas en medio de la hostilidad tenaz y el miedo avivados por la guerra fría. ¿Acaso debe sorprendernos que se vean tan seducidos por el anuncio del Apocalipsis? Todos y cada uno de ellos se asoman a la ventana en sus hogares y lo que ven coincide con lo que les enseñaron: se aproxima el fin del mundo.”

 

Asistencia médica...

No son miedos injustificados. Les diré que, al igual que la mayor parte de los hospitales regionales de esta clase en el corazón del país, el Winchester Medical Center es el mayor generador de bancarrotas de nuestra zona. En estados Unidos las facturas médicas son la principal causa de quiebra personal para la gente que carece de seguro de salud. La mitad de los no asegurados debe dinero a los hospitales, y en un momento u otro un tercio de ellos acaban siendo perseguidos por las agencias de cobros, que no dudan un segundo en demandarlos incluso por una suma de apenas cien dólares. En 2005, un estudio de la Universidad de Harvard reveló que el cincuenta por ciento de los expedientes de quiebra personal eran consecuencia total o parcial de los desembolsos para gastos médicos, y esto supone un incremento del 2.200 por ciento desde 1981. La deuda media de los individuos que tienen que pagar a los médicos de su propio bolsillo y que han terminado declarándose insolventes es de 12.000 dólares. En Estados Unidos cada treinta segundos alguien se declara en bancarrota como consecuencia de un problema de salud grave.”

 

Una visión de una parte de la sociedad de EEUU que eligió a alguien como Donald Trump para presidente y cuyas consecuencias globales nos afectan a todos. Un libro donde el tiempo ha dado la razón no a un visionario, a un miembro de la clase trabajadora blanca que pudo salir del círculo vicioso para ver mundo y darse cuenta de la explotación sin redención a la que está condenada la clase obrera blanca y pobre que lejos del glamour del consumismo son los nuevos siervos del sistema capitalista en EEUU y cuyos fundamentos encuentran ecos en los populismos de derechas de todo el mundo civilizado. Imprescindible para comprender y entender los derroteros políticos en EEUU que permitió a Donald Trump ser presidente y que les empujo a tomar al asalto el templo de la democracia convencidos de su patriotismo y estar bendecidos por Dios en sus acciones cuando en realidad son carne de cañón obrera y voto inducido por los mismos que les empujan a la servidumbre.
 

 

jueves, 9 de septiembre de 2021

 

Libro: La Inquisición española
-Una revisión histórica-

Autor: Henry Kamen

Editorial: Editorial Crítica S. A.
Traducción: María Morrás
Edición: 1999
 

Cuando en Europa, y en Occidente en general, se piensa en la Inquisición, nos viene a la mente España y los tópicos asociados a la leyenda negra que siguen vigentes, tópicos que se dan en todas las naciones europeas. Pero Inquisición es sinónimo de autos de fe, hogueras con brujas y salas de tortura sin escatimar en medios de crueldad y sufrir dolor. Es lo que uno se espera cuando se pilla un título sobre la Inquisición española y la propuesta de hoy es un estudio y análisis de la Inquisición española que comienza en los albores de la conquista de Granada y se prolonga por todo el imperio español hasta su derogación ya entrado el siglo XIX. El autor nos muestra con pruebas y datos la realidad de un estamento que evolucionó de la busca y captura de judaizantes y falsos conversos a combatir la herejía, sorprende que en realidad la Inquisición ejercía su poder en las urbes y cómo los distintos reinos de España aceptaron o rechazaron al Santo Oficio. Es un libro con rigor y que nos ilustra e ilumina sobre la Inquisición y su poder en España. Se echa en falta un estudio de la Inquisición en los virreinatos, que no colonias, en América que sin duda daría para otro volumen...

 
Henry Kamen es un prestigioso escritor e hispanista británico, miembro de la Royal Historical Society y profesor del Consejo superior de Investigaciones Científicas en Barcelona. Ha publicado un gran número de obras destinadas a la comprensión de la historia moderna española. `La Inquisición española´ es un estudio que consiguió el reconocimiento unánime del mundo académico y el favor del público, convirtiéndose en un clásico de la historiografía. Kamen ha trabajado y reformado el texto original en su afán ineludible por ofrecer una revisión avalada por años de investigación de la aún indescifrable, oscura y compleja Inquisición española.
Datos sacados de la contraportada actualizados al año de edición y en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e ilustrativa lectura:
 
La convivencia de tres culturas en los reinos de España en el siglo XV...
Las comunidades de cristianos, judíos y musulmanes nunca habían vivido en pie de igualdad; la llamada convivencia fue siempre una relación entre desiguales. Dentro de esa desigualdad, las minorías trataron de desempeñar sus papeles dentro del marco establecido tratando de evitar los conflictos. En la Murcia del siglo XV, los musulmanes eran una mano de obra indispensable tanto en el campo como en la ciudad, y como tal eran protegidos por las leyes municipales. Por su parte, los judíos contribuían a la economía local de manera esencial como artesanos y pequeños productores en las industrias de marroquinería, joyería y textil. También tenían importancia por su papel en el fisco y en la medicina. En teoría, ambas minorías tenían restringida la movilidad a áreas específicas de las ciudades en las que vivían; en la práctica, las leyes acerca de la separación raramente se llevaban a la práctica. En Valladolid, por esta misma época, los musulmanes aumentaron en número e importancia, escogían libremente su lugar de residencia y poseían casas, tierras y viñedos. Aunque no tenían los mismos derechos de los cristianos, los musulmanes de Valladolid no estaban marginados. La tolerancia de la coexistencia pavimentó el camino para la conversión masiva de 1502.”

El Reino de Aragón se opone a la Inquisición...

 

En el seno de la Corona de Aragón se dio una fuerte oposición a que se instaurara el tribunal castellano. Aunque Castilla y Aragón se habían unido con el matrimonio de los Reyes Católicos, permanecieron separados a nivel político y cada reino conservó su administración y sus libertades. En los reinos orientales, los fueros conferían la autoridad suprema no tanto a la persona del rey, como sucedía en Castilla, cuanto en el rey y las Cortes conjuntamente; cuando no había Cortes, sus representantes en la Diputación de cada uno de los reinos vigilaban el cumplimiento de las leyes. El resurgimiento de la Inquisición papal suponía una amenaza para los conversos, pero no era una innovación y suscitó pocas críticas. Asunto diferente fue cuando los inquisidores castellanos fueron nombrados en reinos donde los fueros estipulaban que los cargos más importantes debían ser desempeñados por los oriundos del país. Las clases privilegiadas conversas encontraron en ello un argumento constitucional en que basar su hostilidad.”

 

El Índice de libros prohibidos...

El primer Índice impreso que se utilizó en España, publicado bajo los auspicios del inquisidor general Valdés en septiembre de 1551, no era más que una reimpresión del Índice compilado por la Universidad de Lovaina en 1550, con un apéndice especialmente dedicado a los libros españoles. Se tomaron medidas para que el Índice fuera distribuido por los tribunales. Cada tribunal podía modificar su versión local, así que conocemos por lo menos cinco Índices publicados entre 1551 y 1552 por los tribunales de Toledo, Valladolid, Valencia, Granada y Sevilla. La obra de dieciséis autores, en especial la de los líderes de la Reforma, fue condenada en su totalidad; por lo demás, la Inquisición se conformó con prohibir otras 61 obras específicas, decretando también regulaciones sobre Biblias, libros en hebreo y árabe, y otras impresas sin autorización.”

 

Auto de fe...

Aunque el propósito de los autos eran impresionar a la gente, es posible que en el siglo XVII se convirtieran en una ocasión menos atrayente para el público; o al menos ésa es la impresión que se desprende de una representación pictórica del auto de fe de Sevilla del 13 de abril de 1660 en la que el público se muestra mayoritariamente indiferente a la ceremonia de doce horas que se desarrollaba ante sus ojos. En el siglo XVIII, la falta de víctimas y el coste creciente de las ceremonias públicas supuso la caída gradual en desuso de los autos de fe. Felipe V, de la recién entronizada Casa de Borbón, fue el primer monarca español que se negó a asistir a un auto de fe que fue celebrado en 1701 para festejar su ascensión al trono. El reinado de Felipe vio el final de la persecución en masa en España. En la segunda mitad del siglo, la Inquisición ya celebraba sólo autos privados. No nos adelantemos a atribuir esto a un aumento d ella tolerancia. La sencilla razón es que los heréticos habían sido purgados con tanto éxito que, al acabar con su existencia, el tribunal se privó a sí mismo de combustible para sus hogueras.”

 

Cristianos viejos y cristianos nuevos...

Los ecos de la aplicación de los criterios de limpieza de sangre se prolongan hasta el siglo XVIII. En 1751, el ministro José de Carvajal halló tan convincente el tratado de Agustín Salucio que ordenó que le hicieran una copia, y el conde de Floridablanca consideró injustas las condenas por impureza, porque `se castiga la más santa acción del hombre, que es su conversión a nuestra santa fe, con la misma pena que el mayor delito, que es apostatar de ella´. Pese a tales críticas, el concepto de limpieza de sangre sobrevivió a la abolición de la Inquisición. Un resultado menos notorio, pero no menos importante de la limpieza, fue la perpetuación del concepto del `honor´ en su peor sentido social. La pureza de sangre llegó a estar tan lejos de toda relación con el problema judío, que en 1788 encontramos al conde de Aranda, ministro de Carlos III, utilizando la frase `limpieza de sangre´ en el sentido de limpieza de toda mácula de oficios y comercios serviles, así que a finales del siglo comenzó a utilizarse el término sinónimo de `limpieza de oficios´. Oficialmente, la limpieza de sangre dejó de ser reconocida como necesaria por una Real orden del 31 de enero de 1835 dirigida a la Sociedad económica de Madrid, aunque hasta 1859 era todavía necesaria para entrar como cadete en los cuerpos de oficiales. El último acto oficial fue una ley del 16 de mayo de 1865 aboliendo las pruebas de limpieza para los matrimonios y para ciertos cargos gubernamentales. La supresión de las barreras legales no podía, evidentemente, borrar de un plumazo una actitud enraizada en una práctica secular. A comienzos del siglo XIX, Blanco White aún recordaba cómo en su pueblo, cerca de Sevilla, incluso los niños guardaban memoria del oprobio sufrido por tal o cual familia que había tenido algún encontronazo con la Inquisición varias generaciones atrás.”

 

Sefarad...

Pero la añoranza por Sefarad impregnó el pensamiento de los judíos de la Europa
occidental, estimulando el desarrollo de las ideas y la literatura. Paradójicamente, los conversos que vivían en el extranjero pensaban que eran diferentes a los otros, diferentes incluso a los otros judíos, precisamente porque procedían de Sefarad. El cultivo de las costumbres ibéricas se convirtió en un rasgo característico e las comunidades en el exilio. En Ansterdam había libertad de prensa a disposición de los que quisieran publicar, pero Sefarad seguía representando el hogar, y muchos eran profundamente conscientes de que sus raíces estaban allí. Entre ellos estaba el joven Spinoza, de origen español aunque pensamiento especulativo judío, un hecho que llevó al exilio a los personajes conversos más conocidos de este periodo. Isaac Cardoso (m. 1680), profesor en Madrid y Valladolid y médico de Felipe IV, dejó el país en 1648 y fue a vivir como judío a Venecia, donde publicó su Philosophia libera (1673), que era una exposición de filosofía atomista basada en Gassendi y que poco debía al judaísmo.” 

 

Leyenda negra...

En los Países Bajos se temía que los españoles intentaran introducir la Inquisición como un medio para sojuzgar el país. Durante las guerras religiosas en Francia, los hugonotes temieron que Enrique III en complicidad con Felipe II de España, proyectara establecer una Inquisición nacional. Guillermo de Orange y el conde de Egmont se sintieron tan inquietos por ello, que pidieron en 1561 al cardenal Granvela que desmintiera el informe. Felipe II aseguró a Granvela que el modelo español de Inquisición no podía ser trasladado a los Países Bajos o a Italia. Incluso en Inglaterra, donde ejerció cierta influencia como consorte de la reina María Tudor, no se dieron jamás pasos para introducir el tribunal. La verdad es que la mayoría de los países europeos ya tenían su propia maquinaria para dar cuenta de los herejes, y no necesitaban ayuda exterior. Además de esto, el tribunal español no era por naturaleza una institución principalmente antiprotestante, y habría necesitado una sustancial modificación para ser introducido en algunos estados europeos. Finalmente, la política exterior de Felipe II no era siempre antiprotestante, así que la imagen de una España como potencia rabiosamente católica es una tergiversación de la realidad de la política internacional del siglo XVI.”

 

Lectura recomendable para amantes de los entresijos de la historia y quienes desean conocer algo sobre la Inquisición española, ideal para lecturas vacacionales fuera de temporada, estancias hospitalarias y de mesita de noche. El acierto del autor es mostrar los hechos dentro de su contexto sin inclinarse a favor u en contra y es el lector quien saca sus propias conclusiones que derriban los tópicos de la leyenda negra surgida por la preponderancia de España en Europa durante el siglo XVI pero también ilumina sobre una institución que ya existía en otros reinos de Europa antes de su implantación en España. Cuidadín de regalar a la suegra que podría establecer un régimen inquisitorial en la sopa boba, cuidadín...

 

miércoles, 25 de agosto de 2021

 

Libro: Cumbres 
– seis reuniones que forjaron el siglo XX-
Autor: David Reynolds
Editorial: Editorial Ariel, S. A.
Traducción: Isabel Ferrer y Carlos Milla
Edición: 1ª edición, septiembre de 2008
 

Para entender el presente hay que comprender el pasado, y no se puede comprender el mundo del siglo XX que nos ha llevado hasta este siglo XXI sin entender el sentido de las cumbres entre líderes mundiales, que ahora son moneda corriente. El término fue acuñado por Churchill en plena efervescencia de las crónicas de alpinistas llegando al Everest y otras cumbres hasta entonces inalcanzables, pero las reuniones al máximo nivel entre líderes tuvieron su pistoletazo de salida en 1938 en la ciudad de Múnich con la reunión entre el británico Chamberlain y el alemán Hitler. El autor nos lleva de la mano para conocer la parte oculta de las cumbres entre líderes, cómo se preparan, cómo llegaban los protagonistas al encuentro, las relaciones entre los asesores, las aspiraciones y las formas de negociar...

 

David Reynolds es profesor de Historia Internacional en la Universidad de Cambridge. Ha
sido profesor visitante en las universidades de Harvard y Nihon en Tokio. Es autor o editor de una docena de libros sobre la historia del siglo XX. Galardonado con el premio Wolfson de Historia.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero en Internet podéis encontrar información más extensa del autor. Y sin más zarandajas, unas breves reseñas que os incite a su apasionante lectura:

 

Orígenes del término `cumbre´...

El término `cumbre´ fue acuñado por Winston Churchill. En un discurso pronunciado en Edimburgo el 14 de febrero de 1950, durante los días oscuros de la guerra fría, pidió `otra conversación con la Unión Soviética al más alto nivel´ y añadió que `no es fácil ver cómo podrían empeorar las cosas con un parlamento en la cumbre´. No se sabe con certeza qué indujo a Churchill a aplicar el término `cumbre´ a la diplomacia, pero por entonces la palabra aparecía a continuamente en la prensa británica con motivo de la reanudación, a finales de la década de 1940, de las expediciones para escalar el Everest, el pico más alto del mundo. Al repetir su llamamiento a `una conferencia al nivel más alto´ el 11 de mayo de 1953, Churchill pidió una voluntad de paz `en la cumbre de las naciones´. Pronunció este discurso en la Cámara de los Comunes mientras se acometía el octavo intento de escalar el Everest: la cumbre se coronó a finales de ese mismo mes.”

 

Antecedentes del siglo XIX...

El Congreso de Berlín se celebró, en gran medida, gracias a las vías de ferrocarril. Disraelí tardó cuatro días en viajar de Londres a Berlín, pero eso fue porque insistió en hacer paradas por las noches para conservar intactas sus energías; el viaje de vuelta, impulsado por el éxito, duró menos de tres. Los jefes de gobierno no fueron los únicos que aprovecharon la mejora en las comunicaciones. También se beneficiaron los monarcas, muchos de los cuales estaban, como es lógico, emparentados a través de la red de matrimonios tejida en torno a los hijos y nietos de la reina Victoria. El más célebre aficionado a la diplomacia dinástica fue Guillermo II de Alemania, quien, dos años después de ser nombrado káiser en 1888, había echado al veterano Bismark y afirmado: `Yo soy dueño y señor en la política alemana y mi país debe seguirme allí adonde vaya´. Y fue en todas direcciones, literal y metafóricamente, pues le encantaba viajar en tren y por mar para reunirse con sus parientes monárquicos, si bien carecía de una política coherente y tendía a los cambios de rumbo. Su diplomacia personal fue un auténtico quebradero de cabeza para sus ministros -uno de ellos, el conde Philipp zu Eulenburg, dijo con hastío que `una conversación entre dos príncipes sólo es propicia cuando se limitan a hablar del tiempo´-, que tenían que hacer verdaderos esfuerzos para lidiar con los vaivenes de ánimo de su káiser y compensar sus intervenciones.”

 

Munich 1938...

Como cumbre, la de Munich fue muy distinta de las de Berchtesgaden y Goedberg. Para empezar, también asistieron Daladier y Mussolini: el primer ministro francés, comedido e incómodo; el máximo dirigente italiano deleitándose en su papel de mediador. Éste se había pasado la cena en el tren nocturno procedente de Roma haciendo observaciones sociológicas despectivas acerca de los británicos, atribuyendo la pasión por la paz del país al desequilibrio en el número de hombres y mujeres después de la Gran Guerra. `Cuatro millones de mujeres con carencias sexuales... Incapaces de abrazar a un hombre, abrazan a toda la humanidad´. También en contraste con las demás cumbres, la organización en Munich fue desastrosa. Chamberlain llegó al aeropuerto a mediodía, acompañado del inevitable Wilson, además de Strang y Malkin. Los llevaron directamente al Führerbau -la sede del partido nazi, cerca de Königsplatz, en el noroeste de Munich- y allí se les comunicó que la reunión se iniciaría de inmediato. Chamberlain no había consultado con Daladier previamente, mientras que Hitler y Mussolini habían tenido ocasión de hablar largo y tendido. Ambos dictadores contaban asimismo con el apoyo de sus ministros de Asuntos Exteriores, mientras que, una vez más, Halifax se había quedado en casa. Los participantes no se sentaron en torno a una mesa, sino en sillas en un amplio círculo, con los británicos demasiado lejos de los franceses para coordinarse, aunque Chamberlain tampoco albergaba el menor deseo de hacerlo.”

 

Jruschov y sus tribulaciones sobre Kennedy...

Jruschov, aunque también deseaba una cumbre, veía las cosas de otra manera. `No entiendo a Kennedy -dijo a su hijo después de lo de Bahía Cochinos-. ¿Qué le pasa? ¿Es posible que sea tan indeciso?´. La incapacidad del presidente para volcar el poder norteamericano sobre Castro reforzó la creencia del líder soviético de que había llegado el momento de una reunión; la sorprendente debilitado de seguir adelante con una cumbre le dio aún más seguridad. Como Kennedy, Jruschov quería algo más que una charla en Viena, pero su agenda era muy distinta. Como dejaron claro las instrucciones a Bolshakov, el Kremlin veía improbable una prohibición de los ensayos nucleares y ésta no figuraba entre sus prioridades. Para los soviéticos, el tema más importante seguía siendo Berlín. Sin embargo, el 21 de mayo Bobby dijo a Bolshakov que el presidente `tratará este asunto con Jruschov en Viena, pero sólo para hablar de él y no para llegar a un acuerdo en este encuentro´. Los dos líderes se dirigían con paso vigoroso hacia la cumbre, pero seguían mapas muy distintos.”

 

Preparando el encuentro de Nixon y Mao...

Siguieron diecisiete horas de conversaciones con Zhou Enlai. Kissinger se encontró con un hombre inteligente, culto y encantador; duro a la hora de negociar, pero que, a diferencia de Gromiko, pensaba las cosas a lo grande. `No hubo las típicas tretas, el esfuerzo por anotarse puntos, la rigidez ni los intentos de intimidación propios de los rusos´, explicó Kissinger a Nixon más tarde. Zhou `habló con una claridad y una elocuencia casi naturales´, prácticamente sin emplear notas escritas. `Se sentía tan cómodo con los temas filosóficos, el análisis histórico o el sondeo táctico como con la conversación superficial. Su dominio de los datos, y en particular su conocimiento de la actualidad norteamericana, era notable´. En pocas palabras, afirmó Kissinger, deshaciéndose en elogios, Zhou Enlai `es, junto con Charles de Gaulle, el político extranjero más impresionante que he conocido´. En realidad, como sabemos ahora, Mao trataba a Zhou como su factótum diplomático a todas horas del día y la noche, obligándolo a veces a postrarse ante él de forma incluso más abyecta que Gromiko ante Jruschov. En 1972, Mao le negó a Zhou un tratamiento para un cáncer de vejiga por temor a que su primer ministro viviera más tiempo que él, y ni siquiera permitía que se le hiciera un diagnóstico completo. El político que deslumbro a Kissinger era, en realidad, el `esclavo sobornado´ de Mao.”

 

Llevar los acuerdos a la práctica...

El tercer aspecto de la puesta en práctica, lo que podríamos llamar la ejecución, es el más difícil: dejar al descubierto las grietas tapadas en la cumbre durante la precipitada búsqueda de un acuerdo. La violación de los acuerdos de Munich de 1938 por parte de Hitler en la primavera siguiente fue una de las principales razones por las que gran Bretaña ofreció garantías a Polonia y Europa se precipitó hacia la segunda guerra mundial; los acuerdos de Yalta se vinieron abajo en la primavera de 1945 cuando Churchill y Stalin se olieron la traición. Y la actitud de Beguin después de Camp David, que a juicio de Carter se dedicó a dar largas y engañar, emponzoñó su posterior relación. O de lo contrario, los líderes recurren al engaño en un intento de hacer que las realidades internas de su propia nación se adapten a lo acordado en la cumbre, como en el gobierno de Blair en 2002-2003. Los apretones de mano en la cima señalan un breve momento de convergencia entre los mandatarios. Respetar esas promesas después del descenso a la cruda realidad nacional a menudo resulta muy difícil o incluso políticamente imposible.”

 

Breves pinceladas de un libro que se devora con avidez y que nos muestra aspectos de las cumbres entre líderes mundiales desconocidos para el gran público y que nos muestra de forma inquietante cómo decisiones que afectan a las vidas de millones de personas y al devenir histórico son dependientes del trabajo de los subalternos previo a la cumbre, el estado de ánimo de los líderes o simplemente ignorar a los consejeros para dejarlo todo en manos del encanto personal. Ideal para amantes de la historia y sus entresijos, nostálgicos de la Guerra Fría y para jóvenes de la revolución digital que no creen que este maravilloso mundo que disfrutan ha estado pendiente de un hilo nuclear hasta 1989. Se puede regalar a la suegra y con el cuento de preparar una cumbre acerca de la sopa boba, sacar unos aurelios para gastos de organización...

 

miércoles, 10 de agosto de 2021

 

Libro: Las Zarinas -poderosas y depravadas-
Autor: Henri Troyat
Editorial: Ediciones B, S. A.
Traducción: Teresa Clavel
Edición: 1ª edición, marzo 2003
 

Si pensamos en el Antiguo Régimen y en Rusia, nos vienen a la memoria Pedro El Grande como Zar y Catalina La Grande como Zarina, pero en el intervalo entre ambos se sucedieron tres zarinas que quedan solapadas por su predecesora. El autor rescata del olvido a las susodichas en un delicioso estilo donde condensa a la vez que desgrana de forma amena, entretenida e ilustrativa, una época donde los monarcas tenían un poder absoluto que gobernaban sobre sus súbditos pero también eran humanos en sus debilidades, desde la comida hasta el sexo pasando por la crueldad. En ese sentido la mujer podía ser tan absolutista y depravada como sus homólogos masculinos coronados. Asistimos a las intrigas sucesorias, los cortesanos más intrigantes aún y remando siempre a favor de sus monarcas, amantes y lujuria de los sentidos que sólo el poder permite y la siempre fascinante historia de Rusia...

 
Nacido en Moscú en 1911, Henry Troyat (pseudónimo de Lev Tarassov) llegó con su familia a París en 1920, tras huir de la ciudad a causa de la Revolución. Miembro de la Academia Francesa y biógrafo de fama internacional, Henry Troyat es un autor ampliamente reconocido y galardonado (ha recibido los premios Max Barthou y Goncourt, entre otros). Entre sus obras destaca la biografía de Iván el Terrible. Su estilo vivaz, las anécdotas que sazonan su narración y la curiosidad que despierta en el lector hacen de sus biografías unas lecturas absorbentes y enriquecedoras. Troyat ha plasmado la vida de grandes figuras históricas, como Catalina la Grande, Dostoievski, Flaubert, Gorki y Tolstói.
Datos sacados de la contraportada y al año de edición, añadir que falleció en París en 2007 y es un autor que goza de gran popularidad en Francia. En Internet podéis encontrar abundante información y, sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante y amena lectura:
 

Muere el zar Pedro I el Grande...

Cuando los médicos y a continuación los sacerdotes dan fe de la muerte de Pedro el Grande, un frío amanecer asoma sobre la ciudad dormida. Caen gruesos copos de nieve. Catalina, su viuda, se retuerce las manos y llora tan copiosamente ante los plenipotenciarios reunidos en torno al lecho fúnebre que el capitán Villelois, ayudante de campo de Pedro el Grande, escribirá en sus memorias: `Era inconcebible que pudiese haber tanta agua en el cerebro de una mujer. Infinidad de gente acudía al palacio para verla llorar y suspirar´. Finalmente se anuncia el fallecimiento del zar mediante ciento un cañonazos disparados desde la fortaleza de San Pedro y San Pablo. Las campanas de todas las iglesias tocan a difuntos. Ha llegado el momento de tomar una decisión. La nación entera está esperando que le comuniquen quién tendrá que adorar o temer en el futuro. Consciente de su responsabilidad ante la Historia, catalina se presenta a las ocho de la mañana en una gran sala del palacio donde están reunidos los senadores, los miembros del Santo Sínodo y los altos dignatarios de las cuatro primeras clases de la jerarquía, una especie de consejo de sabios llamado la Generalidad del Imperio.”

 

Buscando un marido para la zarevna Isabel...

Mientras en Ekaterinhof Isabel sueña con estos diferentes partidos cuyo rostro apenas conoce, en San Petersburgo, Ménshikov, como hombre práctico que es, estudia las ventajas de los novios disponibles en el mercado. Desde su punto de vista, la zarevna medio viuda representa una excelente moneda de cambio en las negociaciones diplomáticas en curso. Aún así, estas preocupaciones matrimoniales no le hacen perder de vista la educación de su pupilo imperial. Observando que, desde hace poco, Pedro parece menos extravagante que en el pasado, recomienda a Ósterman que refuerce su lucha contra la pereza natural de su alumno acostumbrándolo a unos horarios fijos, ya se trate d estudios o de solaz. El westfaliano e secundado en esta tarea por el príncipe Alexéi Grigórievich Dolgoruki, `gobernador adjunto´. Éste se presenta a menudo en palacio con su joven hijo, el príncipe Iván, un apuesto mozo de veinte años, elegante y afeminado, que divierte a Su Majestad con su inagotable parloteo.”

 

Ana Ivánovna...

`¡Queremos una zarina autócrata, no queremos al Alto Consejo secreto!´, grita uno de los oficiales, arrodillándose ante ella. Ana Ivánovna, actriz consumada, finge estar sorprendida. Parece descubrir de pronto que se han aprovechado de su buena fe. ¡Creyendo actuar por el bien de todos al renunciar a una parte de sus derechos, resulta que no ha hecho sino servir a los intereses de un puñado de ambiciosos y malvados! `¡Cómo! -exclama-. ¿la carta que firmé en Mitau no respondía a los deseos de toda la nación?´. De repente, los oficiales dan un paso al frente, como en una parada militar, y declaran al unísono: `¡No permitiremos que se le impongan leyes a nuestra soberana! Somos vuestros esclavos, pero no podemos tolerar que unos rebeldes se permitan dirigiros. ¡Decid una palabra y arrojaremos sus cabezas a vuestros pies!´. Ana Ivánovna se domina para no estallar de alegría. En un abrir y cerrar de ojos, su triunfo la resarce de todas las vejaciones pasadas. Creían que la habían engañado y es ella la que está haciendo morder el polvo a sus enemigos, los verjovniki. `Ya no me siento segura aquí -declara, fulminando con la mirada a los dignatarios desleales. A continuación, se vuelve hacia los oficiales y añade-: ¡Obedeced solamente a Simón Andréievich Saltikov!´.”

 

Catalina, antes de ser la Grande...

Si bien el gran duque la desdeña, otros hombres le hacen la corte bastante abiertamente. Incluso su mentor oficial, el virtuosísimo Choglokov, se ha ablandado y le dedica de vez en cuando un requiebro salaz. Sensible tiempo atrás al encanto de los Chernichov, Catalina soporta ahora con gusto el asedio de un nuevo miembro de la familia, llamado Zahar, que está a la altura de los precedentes. En todos los bailes, Zahar está allí devorándola con los ojos y esperando el momento de bailar con ella. Incluso se dice que intercambian notas amorosas. Isabel está ojo avizor. En pleno devaneo, Zahar Chernichov recibe la orden imperial de incorporarse inmediatamente a su regimiento, acantonado lejos de la capital. Pero Catalina no tiene mucho tiempo para lamentar su marcha, pues casi enseguida es felizmente sustituido por el seductor conde Sergéi Saltikov. Descendiente de una de las familias más antiguas del imperio y admitido entre los chambelanes de la pequeña corte granducal, el conde se ha casado con una dama de honor de la emperatriz y ha tenido de ella dos hijos. Pertenece, pues, a la raza de los `verdaderos machos´ y arde en deseos de demostrárselo a la gran duquesa, pero lo frena la prudencia.”

 

Breves pinceladas de un apasionante libro que se devora con avidez gracias al estilo y gracejo del autor. Porque ahora son los escándalos de productores de cine, televisión, los negocios y familiares de parientes ricos, pero en el Antiguo Régimen, mientras la plebe estaba sometida a la moral, los y las gobernantes se dedicaban a los placeres donde se entremezclaban la política y rivalidad de los grandes reinos europeos, las aventuras de alcoba y hasta la búsqueda de candidatos a engendrar un heredero ante la incapacidad del marido de turno. Ideal para lectura de playa, noches de calor para conciliar el sueño y se puede regalar a la suegra para luego sonsacarle sus secretos de alcoba, que no los dirá pero nos hará pasar unas risas mientras defiende furibundamente su castidad matrimonial...

 

martes, 20 de julio de 2021

 

Libro: Los talibán 
-El Islam, el petróleo y el nuevo `Gran Juego´ en Asia Central-
Autor: Ahmed Rashid
Editorial: Ediciones Península S. A.
Traducción: Jordi Fibla
Edición: Séptima edición, octubre de 2001

Las tropas estadounidenses y de sus aliados en la OTAN se retiran de Afganistán tras dos décadas fallidas en sus objetivos de recuperación del país mientras nos llegan noticias de que las fuerzas talibanes se lanzan a la reconquista del territorio tras la retirada militar. Cuando tras la retirada soviética los señores de la guerra y los talibanes se enfrentan, dejarán un legado de destrucción, muerte y fanatismo religioso, peones todos ellos de la lucha por la construcción de oleoductos, los intentos de Pakistán por ser juez y árbitro, las mafias del contrabando, el tráfico de narcóticos y la desintegración de un modo de vida y la llegada de jóvenes para engrosar las fuerzas talibanes. El libro, publicado casi a la vez de los atentados a las Torres Gemelas, es dos décadas después una guía imprescindible para adentrarse en la historia reciente de Afganistán, las distintas etnias que lo habitan, el ascenso del integrismo religioso al poder y la lucha entre las sombras de las repúblicas vecinas por los recursos naturales, la rivalidad religiosa y geopolítica entre Arabia Saudí e Irán o como se ha vuelto en contra de Pakistán el apoyo de sus servicios secretos y financiación de las distintas facciones que libran una guerra en suelo afgano, siendo la población y sobre todo las mujeres quienes sufren la intransigencia religiosa llevada al poder del gobierno de un país...

 

Ahmed Rashid cubre como corresponsal (2001) del Daily Telegraph y la Far Eastern Economic Review la zona de Asia Central, Paquistán y Afganistán. También interviene con regularidad en programas de las cadenas de televisión BBC y CNN y en otros medios de comunicación internacionales. Para el profesor Fred Halliday, de la London School of Economics, Los Talibán es `un análisis impresionante y muy ameno del movimiento talibán […] Es muy difícil que este texto llegue a ser superado: todo apunta a que será la principal obra de referencia sobre los talibán´.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición pero en Internet podéis encontrar más información sobre el autor. Sin más rollos, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

Talibanes...

Las heridas de los talibán son un constante recordatorio de veinte años de guerra que han causado un millón y medio de muertos y devastado el país. La Unión Soviética invirtió en Afganistán unos cinco billones de dólares al año (en total cuarenta y cinco billones), a fin de someter a los muyahidín... y fracasó. Entre 1990 y 1992, Estados Unidos dedicó entre cuatro y cinco billones de dólares para ayudar a los muyahidín. Arabia Saudí aportó unos fondos similares a los norteamericanos, y junto con el apoyo de otros países europeos e islámicos, los muyahidín recibieron en total más de diez billones de dólares. Gran parte de esta ayuda llegó en forma de armamento letal moderno entregado a un sencillo pueblo agrícola que lo utilizó con unos resultados devastadores. Las heridas de guerra de los dirigentes talibán también reflejan el sangriento y brutal estilo bélico que se empleó en Kandahar y sus alrededores en la década de los ochenta. Los pashtunes durrani que habitan al sur de Kandahar recibieron mucha menos ayuda a través de la CIA y ayuda confidencial de Occidente que les armó, financió y proporcionó logística, tal como centros médicos para los muyahidín, en comparación con los pashtunes ghilzai al este del país y alrededor de Kabul. La ayuda fue distribuida por Interservices Intelligence (ISI) de Pakistán, un organismo que tendía a considerar Kandahar como un lugar atrasado y a los durranis con recelo. El resultado fue que el centro médico más cercano de que disponía un muyahidín kandahari se encontraba en Quetta, al otro lado de la frontera, en Paquistán, a dos días de incómodo viaje a camello. Incluso hoy escasean las unidades de primeros auxilios entre los talibán, hay muy pocos médicos y no hay cirujanos en la línea del frente. Prácticamente los únicos centros médicos del país son los hospitales del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)

 

Los talibán toman Kabul...

Veinticuatro horas después de la toma de Kabul, los talibán impusieron el sistema islámico
más estricto que existe en cualquier lugar del mundo. Se prohibió trabajar a todas las mujeres, aun cuando éstas ocupaban la cuarta parte del funcionariado de Kabul, todo el sistema educativo elemental y gran parte del sanitario. El cierre de escuelas y universidades femeninas afectó a más de 70.000 estudiantes, y se impuso un código indumentario estricto, según el cual las mujeres debían ir cubiertas de la cabeza a los pies y llevar velo. Se temía que 25.000 familias sostenidas por viudas de guerra que dependían del trabajo y las donaciones de la ONU se muriesen de hambre. A diario tenían lugar nuevas proclamas. El 28 de septiembre de 1996, Radio Kabul anunció que `a los ladrones se les amputarán manos y pies, los adúlteros serán lapidados y a quienes tomen licores se les castigará con latigazos´. Se prohibió la televisión, los vídeos, las antenas parabólicas y todos los juegos, incluidos el ajedrez, el fútbol y las cometas. Radio Kabul fue rebautizada como Radio Shariat, y eliminaron cualquier tipo de música de sus emisiones. Soldados talibán permanecían en las calles principales y detenían a todos los hombres sin barba. Al contrario que cuando capturaron Herat y otras ciudades, en Kabul había un gran contingente internacional de reporteros y cámaras de televisión, y por primera vez informaron ampliamente sobre las restricciones que imponían los talibán. Establecieron una shura de seis miembros para gobernar Kabul, en la que dominaban los pashtunes durrani y no incluía a un solo kabulí. Ningún miembro de la shura había vivido nunca en una gran ciudad, pero ahora gobernaban una ciudad vibrante, semi moderna y multiétnica, con una población de 1.200.000 habitantes, de la que los pashtunes eran sólo una pequeña minoría. Mientras la recién constituida policía religiosa talibán se dedicaba a imponer la sharia, trataban Kabul como una ciudad ocupada. No acababan de entender que el gobierno de una gran ciudad era distinto al de un pueblo. Parecía que lo único que se interponía en el camino hacia la victoria total de los talibán era Ahmad Shah Masud.”

 

Los niños...

La guerra afectaba a los niños mucho más que en cualquier otro conflicto civil del mundo. Todos los señores de la guerra habían utilizado soldados adolescentes, algunos de sólo doce años, y muchos de ellos eran huérfanos sin ninguna esperanza de tener familia, educación y trabajo, y cuya única salida era ingresar en el ejército. Los talibán, con sus vinculaciones a las madrasas paquistaníes, alentaban a miles de niños a alistarse y luchar. Unidades enteras estaban formadas por chiquillos, que cargaban las baterías artilleras, transportaban munición, vigilaban las instalaciones y luchaban. Es significativo que un gran esfuerzo internacional llevado a cabo en 1998 para limitar la edad mínima de los soldados a los dieciocho años, en lugar de quince, que era el límite de edad en vigor, tropezara con la resistencia de Estados Unidos, Paquistán, Irán y Afganistán. Según un informe publicado en 1999 por Amnistía Internacional, había en todo el mundo 300.000 niños alistados como soldados. La penosa situación de las mujeres y los niños empeoraría mucho más después de que los talibanes tomasen Kabul.”

 

El Gran Juego...

Existía un problema mayor. Hasta julio de 1997, cuando Strobe Talbott pronunció su discurso en Washington, Estados Unidos careció de un plan estratégico para acceder a la energía de Asia Central. Las compañías petroleras estadounidenses se enfrentaban a lo que no podían hacer, en lugar de lo factible, puesto que se les había prohibido tender oleoductos a través de Irán y Rusia. Finalmente, cuando Washington anunció su política de `un corredor de transporte´ desde el Caspio a Turquía (evitando Rusia e Irán), las compañías petroleras se mostraron reacias a secundar el proyecto, debido a los costes y la turbulencia en la región. El problema esencial que Estados Unidos no quería abordar era el logro de la paz, pues hasta que no cesaran las guerras civiles en Asia Central y el Caspio (Afganistán, Tayikistán, Georgia, Chechenia, Naborno-Karabaj, el problema kurdo) y se llegara a un consenso amplio con Irán y Rusia, construir gasoductos no sería seguro ni comercialmente factible, pues a cada paso Irán y Rusia los bloquearían o incluso sabotearían. Irán y Rusia estaban interesados en mantener la inestabilidad de la región, armando a la alianza antitalibán, de modo que los planes norteamericanos para construir un gasoducto nunca podrían tener éxito. Incluso hoy (1999) existe confusión en Estados Unidos sobre la cuestión crítica de si desean salvar las economías deprimidas de Asia Central, permitiéndoles exportar energía a la manera que esos países prefieran, o mantener a Irán y Rusia bloqueados en lo que respecta a los gasoductos.”

 

Paquistán...

Paquistán hizo varios intentos débiles de frenar al ATT, deteniendo la importación de bienes tales como aparatos electrónicos, pero el gobierno siempre retrocedía, pues los talibán se negaban a acatar las nuevas órdenes y la mafia presionaba a los ministros del gobierno. En Islamabad no había camarillas dispuestas a señalar el daño que se infligía a la economía paquistaní u obligar a los talibán a obedecer. El ISI era reacio a emplear la amenaza de retirar el apoyo a los talibán hasta que obedecieran. Para los perplejos inversores extranjeros y paquistaníes, el gobierno parecía dispuesto a debilitar la economía de su propio país en beneficio de los talibán, pues Islamabad permitía de facto una transferencia de ingresos del estado de Paquistán a los talibán. Era una forma de ayuda extraoficial que beneficiaba a los talibán y enriquecía en extremo a los paquistaníes involucrados. Éstos crearon la camarilla más poderosa para que continuara el apoyo de Paquistán a los talibán. La reacción violenta de Afganistán echó leña al fuego de la inestabilidad en Paquistán. En los años ochenta, las repercusiones de la invasión soviética de Afganistán había creado `la cultura de la heroína y el Kaláshnikov´, que socavó la política y la economía de Paquistán. Como escribió el historiador norteamericano Paul Kennedy, `diez años de participación activa en la guerra afgana ha cambiado hasta tal punto el perfil social de Paquistán que cualquier gobierno se enfrenta a graves problemas para gobernar con eficacia. Ahora la sociedad paquistaní está más fracturada, inundada de armamento complejo, embrutecida debido a la creciente violencia civil y abrumada por la expansión de los narcóticos.”
 
Libro que se devora con avidez y que sobrecoge al ver los pocos cambios de la situación tras dos décadas desde su publicación. Lectura para amantes de la historia que quieran tratar de comprender la tragedia de toda una región, cómo los talibanes lograron el poder y, en definitiva, tratar de comprender cómo nadie es capaz de contrarrestar el movimiento talibán y sus califatos de terror integrista musulmán. Ideal para estancias hospitalarias, vacacionales, lectura de noche y bajo la sombrilla en la tumbona. Cuidado con dejarlo a la suegra que puede tratar de imponer una sharia en la sopa boba, cuidadín.
 

martes, 6 de julio de 2021

 
Libro: Los verdugos voluntarios de Hitler 
-Los alemanes corrientes y el Holocausto-
Autor: Daniel Jonah Goldhagen
Editorial: Santillana, S. A. (Taurus)
Traducción: Jordi Fibla
Edición: 1997

Cuando se habla del exterminio de judíos por parte del régimen nazi, suele decirse que fue Hitler y su dictadura quien contaminó a la sociedad alemana el antisemitismo y que la mayoría de la población no sabía la eliminación del judío que se llevaba a cabo en los campos de exterminio, que las tropas que participaron en las matanzas se vieron obligadas por órdenes superiores y que además de a la población judía se trató de forma inhumana a otros colectivos como la etnia gitana, los rivales políticos y personas homosexuales y enfermas mentales, sin olvidad a los enemigos del régimen nazi. La propuesta de hoy es una visión diferente, donde el autor quiere demostrar analizando al alemán corriente que participó en el Holocausto, los perpretadores del mismo. Se nos muestra que el antisemitismo y el odio con rechazo al judío ya formaba parte de la cultura y la sociedad alemanas antes del ascenso de Hitler al poder y que una vez el Estado propiciaba el aislamiento social del judío hasta llegar a la política del exterminio, sólo fue un catalizador de un sentimiento que formaba parte de la cultura alemana que asimiló al judío como un parásito biológico que contaminaba al pueblo alemán y era además culpable de los males de Alemania como nación. Para ello se analizan los batallones policiales, los campos de trabajo y las marchas de la muerte buceando en las vidas de los alemanes corrientes que formaron parte de los tres sistemas de eliminación del pueblo judío mediante el exterminio.

 

Daniel Jonah Goldhagen es profesor ayudante (1997) de estudios gubernamentales y sociales en la Universidad de Harvard y asociado del Centro Minda de Gunzburg de Estudios Europeos de Harvard. Su tesis doctoral, que es la base de esta obra, fue galardonada en 1994 con el premio Gabriel A. Almond de la Asociación Norteamericana de Ciencia Política a la mejor tesis en el campo de la política comparada. Tras la publicación de su libro en Alemania, en 1997 Daniel Jonah Goldhagen recibió el prestigioso Premio de la Democracia.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición pero en Internet podéis encontrar más información y más reciente. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 
Perpetradores...
Los perpetradores trabajaban en instituciones que les asignaban papeles y cometidos concretos, y sin embargo, tanto individual como colectivamente, disponían de libertad para optar por unas u otras acciones. La adopción de una perspectiva que lo reconozca así requiere que se disciernan, analicen e incorporen toda explicación o interpretación de conjunto las opciones elegidas por los ejecutores y, en especial, las pautas de tales acciones. Los datos ideales responderían a las siguientes preguntas:
¿Qué hicieron realmente los ejecutores?
¿Qué hicieron además de lo que era `necesario´?
¿Qué se negaron a hacer?
¿Qué habrían dejado de hacer?
¿De qué manera llevaron a cabo sus tareas?
¿Con qué facilidad se desarrollaron las operaciones en conjunto?
Al examinar la pauta de las acciones llevadas a cabo por los ejecutores a la luz de los requisitos del papel institucional y la estructura de los incentivos, es preciso explorar dos aspectos más allá del simple acto de matar. En primer lugar, los alemanes hicieron objeto a los judíos (y otras víctimas) de una amplia serie de acciones, aparte de asestarles el golpe mortal. A fin de explicar la matanza genocida, es importante comprender la gama de los malos tratos que infligieron a los judíos, lo cual comentaremos en seguida con más detalle. En segundo lugar, las acciones de los perpetradores cuando no se dedicaban a actividades genocidas también vierten luz sobre la matanza. Las percepciones que un análisis de sus actividades al margen del genocidio ofrece sobre su carácter general y su disposición para actuar, así como el medio psicológico social en el que vivían, podrían ser esenciales para comprender las pautas de sus acciones genocidas.”
 

El Volk...

En el siglo XIX la ideología del Volk [el pueblo] que hacía las veces de cemento nacional, un sustituto modesto pero potente de una organización política unida, fue afianzándose cada vez más. Con el `descubrimiento´ de las `razas´ germánica y judía a mediados de siglo, la misma conceptualización de la base del Volk como lingüística y nacional sufrió una transformación al adoptarse el fundamento esencialista y aparentemente científico de raza. En 1847 uno de los polemistas populistas y antisemitas más renombrados captó esta metamorfosis y explicó que la `sensación de vigor´ y `amor a la patria´ se basaban en el `espíritu cristiano germánico´ y `la unidad racial germánica´ (germanische Blutseinhei). Los judíos, de conformidad con la imagen de sangre que era el elixir del pensamiento racial alemán, constituían los `eternos purasangre de la extranjería´. El concepto de `raza´ proporcionó al antisemitismo moderno alemán la coherencia que aún no había alcanzado.”

 

Muerte para las vidas indignas de ser vividas, aparte de las vidas judías...

Es muy poco plausible sostener que Hitler y quienes llevaron a la práctica el llamado programa de eutanasia se dispusieran a matar, y por decenas de millares, a alemanes no judíos con enfermedades mentales, pro que no considerasen, y no digamos creyesen con una certeza similar a la religiosa, que los judíos, a los que concebían como mucho más malignos y peligrosos, deberían compartir ese destino. Con respecto a quienes los nazis marcaban para el sacrificio en el programa de `eutanasia´ (aparte del pequeño porcentaje de judíos entre las víctimas), aunque juzgaban que sus vidas eran `indignas de ser vividas´, los consideraban sin embargo mucho menos amenazantes para Alemania. Los disminuidos congénitos y los enfermos mentales hacían peligrar la salud de la nación de dos maneras: por su potencial para transmitir sus enfermedades a nuevas generaciones y, en segundo lugar, al consumir alimentos y otros recursos. Pero esto era un juego de niños comparado con la supuesta amenaza que planteaban los judíos, a quienes al contrario que a las víctimas del programa de `eutanasia´, se les consideraba voluntariamente malignos, poderosos, empeñados en destruir al pueblo alemán en su totalidad, y tal vez capaces de hacerlo. Hasta que los judíos fuesen destruidos, Alemania estaría afligida por esa plaga.”
 
Batallón policial 101...

La franqueza d ellos alemanes acerca de sus matanzas genocidas, que ponían así a la vista
de tantos otros alemanes, hombres y mujeres, que se encontraban en Polonia, es una indicación de la evidente aprobación por parte de los ejecutores de sus históricas acciones. Después de la guerra negaron en general que hubieran aprobado las matanzas o que se enorgullecieran de ellas, pero nada revela mejor la falsedad de tales negativas que las fotografías que tomaron los miembros de aquel batallón para recordar la época que pasaron en Polonia, de las cuales sólo un pequeño porcentaje ha salido a la luz. El gusto con que aquellos alemanes tomaban abundantes recordatorios fotográficos de sus hazañas, incluidas las operaciones de matanza, en las que aparecen con porte alegre y orgulloso, como hombres que se sienten totalmente cómodos con su entorno, su vocación y las imágenes que preservan, es una prueba convincente de que no se consideraban criminales, y no digamos responsables de uno de los crímenes más grandes del siglo. “

 

Campos de trabajo...

Otro campo de `trabajo´ cercano a Lublin ofrece un ejemplo de crueldad y acción sanguinaria y antieconómica que hace dudar todavía más de que los alemanes se guiaran por criterios productivos en su tratamiento de los judíos, salvo en aspectos terciarios, transitorios. El complejo del campo, que tenía diversos nombres en los documentos alemanes, entre ellos los de `Campo de trabajo de Lublin´ y `Flughafen Lublin´ (Aeropuerto de Lublin), aparece aquí con una de sus apelaciones, el `Flughafenlager´ (el aeropuerto del campo). Sus actividades económicas principales eran la clasificación del botín arrebatado a los judíos perecidos en la Aktion Reinhard y, más adelante, también la producción de cepillos. La planeada producción de armamento nunca se puso en marcha. Esta producción, aunque tenía cierta importancia económica, era un producto secundario de su actividad principal. Lo que producía el campo en cantidades prodigiosas era cadáveres, los de sus `trabajadores´.”
 
Las iglesias alemana protestante y católica no alzaron la voz...
Durante todo el periodo del dominio nazi, mientras el gobierno y el pueblo sometían a los judíos de Alemania y de los países conquistados a una persecución cada vez más severa que culminó en su aniquilación física, las iglesias alemanas protestante y católica, sus órganos de gobierno, sus obispos y la mayoría de sus teólogos contemplaron el sufrimiento que los alemanes infligian en silencio a los judíos. Ningún miembro de la jerarquía, como tampoco ninguna de sus instituciones eclesiásticas, expresaron de una manera explícita su solidaridad con los judíos ni manifestaron explícita y públicamente su condena o protesta contra la persecución. Sólo unos pocos pastores y sacerdotes del nivel más bajo expusieron, o más bien clamaron en solitario, solidarizándose con los judíos, al tiempo que reprochaban severamente a las autoridades eclesiásticas por su silencio. De todos los obispos protestantes de Alemania, sólo uno, el obispo de Wurm, en una carta confidencial a Hitler, protestó por la matanza de judíos. Los obispos restantes permanecieron casi tan impasibles en privado como lo estaban en público, y por lo menos uno (Martin Sasse de Turingia) publicó un panfleto, erizado de virulencia antisemita, en el que justificaba explícitamente los incendios de sinagogas y la violencia antijudía a gran escala.”

 

Libro para tratar de comprender el Holocausto llevado a cabo en la Alemania nazi y que desmonta teorías anteriores de que fue Hitler y su régimen quien llevó a la locura al pueblo alemán para exterminar a los judíos, el aterrador descubrimiento de que el antisemitismo ya estaba presente como ahora hay presentes en la conciencia colectiva europea un resurgir de los nacionalismos racistas contra los inmigrantes ilegales, por poner un ejemplo. El régimen nazi simplemente dio carácter y apoyo institucional al antisemitismo y no fue nada difícil convertir a ciudadanos normales en genocidas y cómplices sin que entraran en conflictos morales y éticos acerca de lo que hacían sufrir a los judíos, que sí podían negarse sin castigos y por tanto que en el fondo del sentimiento de ser alemán, lo judío era algo extraño y nocivo al Volk. Lectura para quienes tratan de encontrar respuestas y como ejemplo de que somos capaces de lo peor como seres humanos contra otros seres humanos bajo el paraguas del nacionalismo, la defensa del marco etnográfico y el racismo amparado por el Estado y la religión.

 

martes, 15 de junio de 2021

 

Libro: Legado de cenizas 

-La historia de la CIA-

Autor: Tim Weiner
Editorial: Random House Mondadori, S. A.
Traducción: Francisco J. Ramos
Edición: Primera edición, octubre de 2008
 
Heredera de la OSS en la II Guerra Mundial, la CIA surge como necesidad de disponer de información de inteligencia sobre el enemigo, la URSS, en la Guerra Fría. Pero desde su comienzo la CIA realizó también labores encubiertas como derrocar gobiernos, alentar golpes de Estado e incluso la eliminación física del enemigo. También desde sus inicios sus mandos se habituaron a mentir al presidente y al pueblo de EEUU. La propuesta de hoy es una crónica descarnada del andar de la agencia desde su creación hasta el derrocamiento de Sadam Hussein en Irak y la guerra contra los talibanes en Afganistán. Basada en archivos desclasificados y testimonios de los protagonistas, se nos muestra en toda su crudeza los hechos que llevaron a la CIA a ser considerada negligente en la obtención de información de inteligencia, de mentir sobre sus actuaciones encubiertas, ocultar sus gastos y formas de recurrir a financiación, la perdida de talentos y finalmente espiar al propio pueblo estadounidense...
 
Tim Weiner es reportero de The New York Times (2008). Lleva veinte años cubriendo los
temas de inteligencia en Estados Unidos y obtuvo el Premio Pulitzer por su trabajo sobre programas secretos para la seguridad nacional. Ha visitado Afganistán y otros países para conocer de primera mano las operaciones secretas de la CIA. Este es su tercer libro, por el que ha recibido numerosos premios, entre otros el National Book Award de no ficción y el Premio de Los Angeles Times al mejor libro de historia de 2007.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición mas en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
La OSS...
La OSS había desarrollado un cuadro exclusivamente norteamericano de analistas de inteligencia, pero a Donovan y a su agente estrella, Allen W. Dulles, les entusiasmaba el espionaje y el sabotaje, habilidades en las que los dos estadounidenses no eran más que meros aficionados. Donovan dependía de la inteligencia británica para formar a sus hombres en aquellas oscuras artes. Los más valientes de la OSS, aquellos que inspiraron leyendas, fueron hombres que habían cruzado las líneas enemigas, disparado cañones, volado puentes o conspirando contra los nazis junto a movimientos de resistencia franceses y balcánicos. En el último año de guerra, con sus fuerzas dispersas por toda Europa, el norte de África y Asia, Donovan quiso lanzar a sus agentes directamente sobre Alemania. Lo hizo, y murieron. De los 21 equipos de dos hombres que entraron en el país, sólo se volvió a saber de uno de ellos. Esa era la clase de misiones con las que soñaba cada día el general Donovan: algunas audaces; otras engañosas.”
 
Intentos de cambio...
Las operaciones encubiertas de la CIA se realizaban `de una manera autónoma e irresponsable en áreas sumamente críticas relacionadas con la gestión de las relaciones exteriores -decía un informe de seguimiento elaborado por la junta presidencial de inteligencia en enero de 1957-. En algunas zonas esto lleva a situaciones que resultan casi increíbles´. Durante sus siguientes cuatro años en el cargo, el presidente Eisenhower trató de cambiar la forma de dirigir la CIA, aunque él mismo diría que era consciente de que no podía cambiar a Allen Dulles. Pero tampoco podía pensar en ninguna otra persona para dirigir la agencia. Esta constituía, según sus propias palabras, `uno de los tipos más peculiares de operación que un gobierno pueda tener´, y `probablemente hace falta una extraña clase de genio para dirigirla´.”
 
Chile...
La CIA ya había derrotado antes a Allende en una ocasión. El presidente Kennedy fue el primero en aprobar un programa de guerra política en su contra más de dos años antes de las elecciones chilenas de septiembre de 1964. La agencia montó sus cañerías e inyectó alrededor de 3 millones de dólares en el aparato político de Chile. Aquello representó casi un dólar por voto para el candidato democratacristiano y pro norteamericano Eduardo Frei. Lyndon Johnson aprobó que se mantuviera la operación, se gastó mucho menos dinero por votante cuando ganó las elecciones a la presidencia estadounidense en 1964. La campaña de Frei se benefició de asesores políticos y de maletines llenos de dinero. La CIA financió asimismo acciones encubiertas anti-Allende por parte de la Iglesia católica y los sindicatos, al tiempo que alentaba la resistencia contra Allende entre los mandos militares chilenos y la policía nacional. El secretario de Estado Rusk le dijo al presidente Johnson que la victoria de Frei era `un triunfo de la democracia´, logrado `en parte como resultado del buen trabajo de la CIA´.”
 
Panamá...
 
"Tras el proceso judicial, la Casa Blanca de Reagan ordenó dos veces a la CIA que hallara un modo de desbancar a Noriega, y poco después de su toma de posesión, el presidente Bush volvió a dar instrucciones a la agencia de que derrocara al dictador. En todas esas ocasiones la agencia vaciló. El general Vernon Walters, por entonces embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, se mostraba especialmente receloso. `Como ex subdirector de la CIA -al igual que mucha gente del Pentágono que había estado en el Mando Sur de las fuerzas estadounidenses-, él no estaba especialmente ansioso por ver a Noriega trasladado a Estados Unidos y sometido a juicio por lo que fuera´, diría Stephen Dachi, que conoció personalmente tanto al general Walters como al general Noriega, y que en 1989 fue el número dos en la embajada estadounidense en Panamá. Los viejos amigos de Noriega en la agencia y en el ejército no querían verle testificar sobre ellos bajo juramento en un tribunal estadounidense.”
 
Irak...
Como concluiría la propia CIA tres años después de la invasión, la ocupación estadounidense de Irak se convirtió en `la causa célebre para los yihadistas, alimentando un profundo resentimiento frente a la injerencia de Estados Unidos en el mundo musulmán y favoreciendo el aumento de los partidarios del movimiento yihadista global´. La declaración llegaba demasiado tarde para resultar alguna ayuda a las fuerzas estadounidenses. `Todo ejército de liberación tiene una vida media más allá de la cual se convierte en ejército de ocupación´, escribía el teniente general David H. Petreus, que durante el primer año de guerra mandó la 101 División Aerotransportada, luego supervisó las actividades de entrenamiento del ejército iraquí en un segundo destino, y finalmente regresó en 2007 como comandante de las fuerzas estadounidenses. `La inteligencia es la clave del éxito´, afirmaba. Sin ella, las operaciones militares se precipitan `en una catastrófica espiral descendente´.”
 
Una nueva CIA para nuevos tiempos...
Con la ayuda de la Casa Blanca y el Congreso, la CIA tiene que crear una nueva generación de agentes capaces de hablar lenguas extranjeras -árabe, chino, urdú- y dispuestos a trabajar en el extranjero durante años y años. No basta con prometer que se encontrará a esos talentos; hasta ahora los responsables del reclutamiento y el
entrenamiento de la agencia han fracasado en esa labor. Después del 11-S, Robert Hutchings, en su calidad de presidente del Consejo de Inteligencia Nacional, recorrió las bases de la CIA en todo el mundo. `Era más consciente del modo en que habíamos creado una ``Pequeña Norteamérica´´ allí donde íbamos, poblada por personas con una insuficiente formación lingüística e incapaces de fundirse con la cultura local -explicaba posteriormente-. Pagamos un elevado y creciente precio por aquella ignorancia´.”
 
Siempre nos quedará la duda de si es legítimo en una democracia utilizar operaciones encubiertas, ya que necesarias sí, que puedan llevarse a cabo en el mayor de los secretos como han utilizado todos los sistemas políticos a lo largo de la Historia y que van unidas al mundo del espionaje. Viaje a la historia de la CIA ideal para amantes de los recovecos ocultos de la historia oficial desde 1945 hasta 2008 y que siguen plenamente vigentes a día de hoy donde salen a la luz operaciones encubiertas de distintas agencias de inteligencia de países como Rusia y China. Ideal para lectura bajo la sombrilla en la playa, guardias nocturnas y estancias hospitalarias. Además podemos aprender un par de tretas para operaciones encubiertas en casa de la suegra...
 

jueves, 27 de mayo de 2021

 

Libro: El islamismo contra el islam 
– Las claves para entender el terrorismo yihadista-
Autor: Gustavo de Arístegui
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: 1ª edición, octubre 2004
 

Hay libros que en el momento de su publicación parecen pecar de obras al servicio del poder de turno y otras veces son obras interesadas en aprovechar la actualidad del momento. La propuesta de hoy es un ensayo que, publicado en 2004 tras los atentados del 11-M en Madrid y gobernando el Partido Popular con España formando parte de la coalición en Irak junto a EEUU y Reino Unido, en el momento de su publicación pudo parecer oportunista e interesada para aprovechar el momento pero que vista más de tres lustros después es un ensayo acertado y certero en sus análisis siendo además una guía básica e imprescindible para adentrarse en el mundo del islamismo. Resulta sobrecogedor ver como el autor anticipa, pero sin caer en la profecía y mediante análisis certero, lo que luego serían os derroteros del terrorismo yihadista, el Estado Islámico y la influencia nociva del islamismo en las sociedades musulmanas corrompiendo los preceptos del Corán...

 
Gustavo de Arístegui (Madrid, 1963) es actualmente (año de la edición) portavoz de Exteriores del Grupo Parlamentario Popular y diputado por Ciudad Real. Casado y con dos hijos, Gustavo de Arístegui es licenciado en Derecho, graduado superior en Ciencias Jurídicas (ICADE) y funcionario de la Carrera Diplomática (1989). Como tal ha ocupado las segundas jefaturas de las embajadas de España en Libia (Trípoli, 1991-1993) y en Jordania (Ammán, 1993-1996). Desde 1996 hasta 2000 fue director general del Gabinete del ministro del Interior. También formó parte de la Comisión Nacional de Libertad Religiosa como experto en islam (1996-2002). Buen conocedor de los Estados islámicos, en el año 2002 fue nombrado para representar a España en la Conferencia Internacional sobre el islam en el mundo que tuvo lugar en El Cairo. Ha publicado numerosos artículos sobre éste y otros asuntos de política internacional, tanto en prensa española como internacional, incluidos los medios árabes. El islamismo contra el islam es su primera obra publicada.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición en 2004. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e ilustrativa lectura:

Islam...

 

El islam en su práctica general es una religión de paz y de tolerancia, una religión que ha tratado de sintetizar un mensaje que en su época resultó realmente revolucionario. Todas las religiones han servido de base para comportamientos fanáticos o excesivos; el cristianismo, el hinduismo, el judaísmo o el islam no han podido sustraerse a ese fanatismo, fundamentalismo o deformación del mensaje. Pero el islam ha sufrido, quizá más que otras religiones, el acoso de fanáticos que tratan de secuestrar su doctrina. Hoy es casi políticamente incorrecto afirmar que por medio del islam se produjo una auténtica liberación de muchos desheredados del mundo, aquellos a los que la sociedad de la época rechazaban por marginados, pobres o intocables. La conversión al islam tuvo una incidencia mayor en los países en los que de forma histórica y estructural se daba algún tipo de discriminación. Para los intocables de la India, por ejemplo, el islam supuso una liberación, aunque no todos se convirtieron. Para los hispanorromanos de la España visigoda, el islam representaba una oportunidad para ascender en la escala social y económica. No se trata de hechos aislados, porque en el África subsahariana las conversiones también tuvieron mucho que ver con las relaciones de subordinación entre tribus y naciones.”

 

Origen del internacionalismo islamista...
 

"Algunos de los nuevos militantes islamistas que acudían a la nueva yihad en Afganistán
procedían del marxismo-leninismo, estaban formados en el internacionalismo proletario, y al convertirse al islamismo habían conservado sus convicciones internacionalistas. La intervención de estos militantes fue determinante para que esta base del islamismo se consolidase rápidamente como una de sus características más importantes. Los líderes islamistas tradicionales no se habían percatado del enorme potencial internacional del fenómeno a corto plazo, aunque no es menos cierto que los islamistas tienen, por definición, una vocación profunda y agresivamente proselitista y por lo tanto universal y no sólo dentro de la umma. Sin embargo, el expansionismo exacerbado del islamismo no se conforma con someter a toda la umma, sino que tiene como objetivo la `reconquista´ de todo país o territorio que haya sido alguna vez musulmán (al-Andalus, Bosnia, Chechenia, Abjasia -región de Georgia-, Kosovo, Mindanao y el resto del sur de Filipinas o cualquier otra zona que se encuentre en circunstancias parecidas) y, una vez logrados estos objetivos, la expansión por todo el orbe de su ideología exaltada.”

 

Occidente...

 

Otra de las frustraciones que acaban convirtiéndose en combustible del radicalismo es lo que muchos musulmanes consideran una política de doble rasero de Occidente. Este apartado está íntimamente ligado, como en tantos otros casos, a la nostalgia, la frustración y el sentimiento de victivismo que se ha tratado a lo largo de todas estas páginas. Una parte de la intelectualidad árabe, no esencialmente islamista radical, considera que Occidente siempre es laxo con los errores de otros y rígido y exigente con los del mundo árabe musulmán, y esta sensación ha sido exportada con éxito al resto del mundo islámico. Los pensadores y la opinión publicada del mundo musulmán, tanto árabe como del resto del mundo, señalan episodios como los de Irak (la primera y segunda guerras del Golfo), el conflicto árabe-israelí, la tenencia de armas no convencionales por parte de Israel, entre otros, como una muestra clara de esa política de doble rasero.”

 

Turquía y el islamismo...

 

Sin embargo, tanto Erdogan como Abdullah Gül pertenecían a una nueva generación de políticos islamistas que estaban llamados a transformar su movimiento ultraconservador en un partido político (AKP, Partido de Justicia y Desarrollo) más moderno, más tolerante que reconoce a la democracia cristiana europea como su modelo y que renuncia al extremismo y condena tajantemente el terrorismo. Esa evolución política positiva desde el islamismo hasta un partido político islámico de vocación, hasta donde se intuye por ahora (2004), perfectamente homologable, democrático y moderado, es justamente la que les ha granjeado el odio y el rechazo del islamismo radical que los ha acusado de apostasía, lo que muy bien podría ser el motivo detrás de los terribles atentados de Estambul del año 2003, que además de un ataque directo contra la comunidad judía turca e intereses británicos representados por el Consulado General del Reino Unido y el banco HSBC, era también un mensaje inequívoco de rechazo del islamismo radical a la política de moderación y aproximación a Occidente de Turquía. Este tipo de evolución política es el que, en mi opinión, tiene que apoyar las instituciones internacionales y las principales democracias del mundo.”

 

España en los 90´s...

 

Los años noventa estuvieron presididos por una creciente preocupación por el auge del terrorismo yihadista de origen argelino. Las investigaciones policiales se centraron en el GIA principalmente, sin perder de vista a otros grupos terroristas. Tal fue el empeño que pusieron los funcionarios en el análisis de este tipo de terrorismo, que la Policía española fue de las primeras que se percató de la aparición de un nuevo y preocupante grupo terrorista en la violenta escena argelina; se trataba de una escisión del GIA promovida por al-Qaeda y por un protegido del mismísimo Bin Laden, Hassán Attab, que fundó el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC). En las cumbres antiterroristas franco-españolas se dedicaba casi tanto tiempo al islamismo radical como al terrorismo de ETA, y aunque no todos estaban convencidos de que la amenaza de ese tipo de terrorismo fuese inminente a finales de los noventa, seguían haciendo los seguimientos y el análisis necesario para tenerla lo más controlada posible.”

 

Breves retazos de una obra indispensable para adentrarse en el islamismo radical que supera su época de publicación y que sigue plenamente vigente como un ensayo certero y quirúrgico de una forma de entender el Corán que ha causado y sigue causando estragos en todo el planeta, tanto el terrorismo como regímenes de corte teocrático que mantienen a sus sociedades sin avanzar ni prosperar. También una crítica a Occidente por no saber o no querer llevar los valores democráticos al mundo islámico. Camino de veinte años de su publicación, se han cumplido muchas, por no decir casi todas, de las proyecciones de un futuro inmediato que analiza el autor. La agresión terrorista a Israel que pagan los palestinos, la agresión a la frontera sur de la Unión Europea por parte del régimen marroquí o que Afganistán vuelva a ser, camino lleva, de convertirse en un Estado talibán sólo confirman que el islamismo radical piensa a largo plazo. Ideal para lectura veraniega, noches en vela y para quien quiera aproximarse al conocimiento de los orígenes y las motivaciones de quienes mandan inmolarse en nombre de Alá y justifican el terrorismo prostituyendo la yihad contra quienes no acaten sus preceptos, tanto a creyentes de otras religiones como a los propios creyentes musulmanes.

 

 

jueves, 13 de mayo de 2021

 


Libro: Los espías del Papa
Autor: Eric Frattini
Editorial: Espasa Calpe, S. A.
Edición: 2008
 

Cuando se habla del mundo del espionaje y de los secretos bien guardados y mejor custodiados nos vienen a la mente las agencias de las distintas potencias a lo largo de la historia reciente pero sin duda es el Vaticano el nombre y lugar que nos traslada a su biblioteca y archivos cuando nos referimos a secretos perdurables a lo largo del tiempo. La propuesta de hoy es un viaje de la mano de las historias de distintos espías al servicio del Papa desde el siglo XVI hasta la época actual. Cuando el Papa extendía su poder en los Estados Pontificios y en los avatares posteriores siempre dispuso de un servicio de inteligencia y contrainteligencia que se dice hoy...

 
Eric Frattini fue corresponsal en Oriente Medio residiendo en Beirut (Líbano), Nicosia (Chipre) y Jerusalén (Israel). Es además autor de casi una veintena de libros y su obra ha sido publicada en diferentes países como Francia, Portugal; Italia, Bulgaria, Rumanía, Brasil, Polonia, Irlanda, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia o Gran Bretaña. El autor ejerce como analista en “Diario de la Noche” de Telemadrid y colabora asiduamente en el programa “Cuarto Milenio”, dirigido por Íker Jiménez. Ha escrito también su primera novela.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición y en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante y fascinante lectura:

David Rizzio, un espía papal en la corte escocesa...

 

Pero la relación cada vez más estrecha relación entre María Estuardo y su secretario y espía David Rizzio comienza a ser incómoda para muchos de los poderosos que rodean a la reina de Escocia. Su matrimonio con Henry Darnley va cada vez peor. Su luna de miel apenas había durado unos días. La propia reina María había acusado a su esposo de ser incompatible con ella. Darnley, por su parte, no sólo se sentía rechazado por su esposa como pareja, sino también como rey. El esposo de María Estuardo se sentía decepcionado por no haber sido proclamado rey de Escocia con pleno derecho, sino solamente consorte, a título honorífico. Los espías de Felipe II han comenzado a dar alertas al monarca sobre la situación que están viviendo la reina y David Rizzio. Finalmente, el rey de España envía una carta a su embajador, Guzmán de Silva, indicándole que `debía hacer saber a la reina de Escocia que debe actuar con moderación [hacia Rizzio] y evitar todo lo que pudiese irritar a la reina de Inglaterra´. El texto de la carta cayó en manos de Isabel I gracias aun infiltrado en la casa del embajador español. Realmente, Felipe II no conocía el temperamento de María Estuardo, el cual pondría en un serio aprieto al espía del Papa.”

 

Tebaldo Fieschi, el experto `troyano´...

 

El apelativo `troyano´continúa siendo un término utilizado en el espionaje del Estado Vaticano para definir a aquellos agentes de la Santa Alianza que consiguen penetrar en organizaciones o países beligerantes hacia los intereses del Estado Vaticano o del Papa. Los primeros `troyanos´fueron utilizados por el cardenal Annibale Albani, jefe de la Santa Alianza (1701-1730), en 1726, durante la investigación contra el corrupto cardenal Niccolò Coscia en la llamada operación `Iscariote¨; pero un espía sienés iba a convertirse en el mejor `troyano´ de toda la historia del espionaje pontificio. Su Nombre era Tebaldo Fieschi. En el mes de febrero de 1702 un agente de la Santa Alianza en Londres, llamado Tebaldo Fieschi informó al cardenal Annibale Albani que los ingleses estaban preparando una gran operación naval contra el territorio español. Posiblemente contra Cádiz o Vigo. Los agentes de la Santa Alianza informaron entonces al Papa sobre el incidente sucedido en Vigo. Una escuadra de buques ingleses y holandeses había abordado por sorpresa a la escuadra española, que traía en sus bodegas un valioso cargamento de plata desde las Américas. Los tesoros habían sido saqueados y los buques hundidos, pero ¿quién era realmente el espía de Clemente XI que dio la voz de alarma?. Fieschi, a sus dieciocho años, era un joven guapo, elegante, culto y rico comerciante de sedas que había nacido en Siena en 1684. Desde su más tierna infancia el ahora espía papal vivió de cerca el poder pontificio debido a que su padre, Giovanni Fieschi, había servido a las órdenes de varios papas. El joven Fieschi se negó a servir a la Iglesia a través del sacerdocio hasta que fue reclutado por el cardenal Paluzzo Paluzzi para servir en el espionaje papal. Se decía incluso que Fieschi se había convertido en uno de los más cercanos confidentes del rey de Inglaterra, aunque esto era tan solo un rumor.”

 

Revolución rusa...

 

El vaticano había recibido, no sin cierto regocijo, la caída del zar Nicolás, fiel aliado de la Iglesia ortodoxa rusa en contra de la Iglesia católica romana, que había sido discriminada y perseguida oficialmente. La caída del zar y la llegada de un gobierno provisional demócrata liberal en marzo de 1917 dio nuevas esperanzas a la Santa Alianza. Con la nueva legislación aprobada, el gobierno intentó reconciliarse con el Papado y el catolicismo en Rusia. Entre estas nuevas leyes estaban las de garantizar el control de los edificios sagrados como iglesias o monasterios a las autoridades católicas; reconocimiento de las prerrogativas vaticanas en asuntos eclesiásticos; así como el permiso para abrir seminarios, escuelas religiosas e imprentas y editoriales para propagar la fe católica entre el pueblo de la nueva Rusia. Pero todo esto cambió cuando en noviembre del mismo año los bolcheviques de Vladimir Lenin se hicieron con el poder. Para los bolcheviques las creencias religiosas eran una cuestión de clases y éstas debían ser erradicadas de la nueva sociedad que querían crear.”

 

Huída de nazis...

 

Para la llamada operación Aussenweg (Camino al Exterior) a través del Vaticano se puso

al frente de ella al joven capitán de las SS Carlos Fuldner. El militar había nacido en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1910, en el seno de una familia de inmigrantes alemanes, pero en 1922 el padre decidió regresar a Alemania, instalándose en la ciudad de Kassel. A principios de 1932, Carlos Fuldner fue admitido en las unidades de élite de las SS. Tenía veintiún años y medía 1,76. El alemán iba a convertirse en la punta de lanza de la evasión de criminales de guerra temerosos de la justicia aliada posbélica durante los próximos cinco años, exactamente hasta 1950. Roma, el Vaticano, España, Portugal, marruecos o Austria se convertirían en zonas seguras de paso y protección para los evadidos que viajaban con documentaciones e identidades falsas creadas en la mayor parte de los casos por los servicios secretos de la Santa Sede. Incluso muchos agentes de la Santa Alianza e instituciones vaticanas actuaron como guías y protectores de criminales de guerra hasta que estos se encontraban en un lugar seguro, fuera del alcance de la justicia internacional.”

 

 

Apasionante lectura en estilo ágil y ameno, ideal para lecturas reposadas en salas de espera, mesillas de noche o tumbona de playa que os enganchará desde su inicio y en general un libro para amantes de la Historia y de saber los entresijos que han movido al mundo occidental. Porque los sistemas, los estadistas, las reinas y los plebeyos siempre pasan pero el Vaticano perdura en los siglos de los siglos desde hace dos milenios y para su supervivencia han sido fundamentales sus espías al servicio del Papa. Cuidado de regalar a la suegra que puede copiar y adoptar tácticas vaticanas para aumentar el control de la sopa boba, cuidadín.

 

 

martes, 27 de abril de 2021

 
Libro: Un pueblo traicionado 
– España de 1874 a nuestros días: corrupción, incompetencia política y división social-
Autor: Paul Preston
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S. A. U.
Traducción: Jordi Ainaud
Edición: Octubre de 2019
 

Dicen que somos lo que ven los demás y puede aplicarse a los países. La propuesta de hoy es un libro sin concesiones sobre el devenir de la corrupción en España desde 1874 hasta nuestros días más recientes incluyendo la intentona secesionista del nacionalismo catalán. El autor está fuera de toda duda como es el hispanista Paul Preston quien con estilo ágil, casi de crónica periodística, hace un repaso a las corruptelas que facilitan la incompetencia política y el resultado de división social. El autor hace un recorrido por la Historia más reciente de España clarificando los hechos y las personas que estafaron al pueblo español y cuyas prácticas, consecuencias y hechos perduran hoy en día en casi todos los ámbitos.

 

Paul Preston (Liverpool, 1946) ocupa la cátedra Príncipe de Asturias de
historia contemporánea española de la London School of Economics & Political Science. Educado en Liverpool y en la Universidad de Oxford, de 1973 a 1991 fue sucesivamente profesor de historia en la Universidad de Reading, en el Centro de Estudios Mediterráneos de Roma y en el Queen Mary College de la Universidad de Londres, donde obtuvo la cátedra de historia contemporánea en 1985, antes de pasar a la London School en 1991. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España y colaborador de diversos periódicos y revistas, en 1986 le fue otorgada la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, en 1994 fue elegido miembro de la Academia Británica y en 2007 recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Además, en 2006 ingresó en la Academia Europea de Yuste, con la cátedra Marcel Proust, y en 1998 ganó el I Premio Así Fue con su obra Las tres Españas del 36, un gran éxito de crítica y público.
Datos sacados de la contraportada y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

España...

Se suele contemplar a España desde los mitos sobre el carácter nacional. Uno de los más duraderos ha sido el de la corrupción y la deshonestidad, que debe mucho a las numerosas traducciones a otras lenguas europeas de las primeras e inmensamente populares novelas picarescas: el Lazarillo de Tormes (1554), de autor anónimo, y El Buscón (o Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños), de Francisco de Quevedo, escrita en 1604, pero publicada en 1626. Durante los siglos XVIII y XIX, España fue el escenario habitual, y convenientemente exótico, de óperas de compositores extranjeros. Entre los ejemplos más claros de óperas basadas en los mitos del carácter nacional, en el caso español, figuran sin duda el Don Giovanni de Mozart, Il trovattore y La forza del destino de Verdi y la Carmen de Bizet. Los artistas que deseaban retratar las pasiones violentas se basaban en una visión de España, su historia y su pueblo que encarnaba el fanatismo, la crueldad y las emociones desbocadas. Esta imagen se remonta a la Reforma, cuando una serie de panfletos de inspiración protestante denunciaron las actividades de la Inquisición española, el Tribunal del Santo Oficio y los horrores de los autos de fe. Más allá del conflicto religioso, la percepción europea de España se vio confirmada por la experiencia de un imperio en América, Italia y Flandes edificado sobre la codicia y alimentado por la sangre. Las guerras napoleónicas, conocidas en España como `guerra de la Independencia´, y las guerras civiles a lo largo del siglo XIX no contribuyeron en absoluto a socavar unos tópicos que sobrevivieron hasta el siglo XX en la literatura generada por la Guerra Civil española.”

 

El desastre de 1898...

Las consecuencias dañinas del desastre de 1898 no tardaron mucho en tener un impacto sobre algunas partes de la economía española, especialmente en Cataluña, de cuyos productos Cuba había sido un mercado cautivo. Los sectores más dependientes del comercio colonial se vieron gravemente afectados, si bien la diversificación de las exportaciones y la renovación tecnológica lograron aliviar las dificultades. Como también hemos visto en el capítulo anterior, al principio la economía experimentó un repunte dado que la paz trajo consigo la caída de la inflación y de la deuda pública y mayores niveles de inversión en bienes de capital. La devaluación de la peseta ocasionada por la derrota impulsó las exportaciones, mientras que el regreso de los indianos supuso la llegada a España de conocimientos de gestión empresarial e importantes capitales. A pesar de todo, los industriales catalanes iniciaron una campaña a favor del cambio político y la modernización de España para aumentar el consumo interno. Además, el desastre de 1898 intensificó la desafección ya existente entre las clases medias catalanas hacia el Estado español. Barcelona, que ya era un hervidero de tensión social debido a la llegada de trabajadores anarquistas procedentes de los latifundios de Andalucía y Murcia y del interior de Cataluña, fue escenario de huelgas esporádicas y atentados terroristas de autoría anarquista y también de agentes provocadores gubernamentales. Aunque la economía española seguía siendo predominantemente agraria, a principios del siglo XX ya se estaba desarrollando una economía capitalista moderna en torno a las industrias textiles y químicas de Cataluña, las fundiciones de hierro y acero del País Vasco y las minas de Asturias.”

 

Dictadura de Primo de Rivera...

La incapacidad de los gobiernos constitucionales anteriores para resolver estos problemas explica el alivio con el que fue recibido el golpe de Estado de Primo de Rivera. El primer grupo que expresó su apoyo al nuevo régimen lo hizo motivado por el entusiasmo en el papel que creía que iba a desempeñar en la represión de los disturbios sociales y por la perspectiva de poner fin al caciquismo. Fomento Nacional del Trabajo se apresuró a informar a Primo de su `adhesión inquebrantable al programa de gobierno y de regeneración de nuestra patria, que traza con competencia innegable, con autoridad indiscutible, el manifiesto´. Las demás organizaciones de industriales y terratenientes catalanes no se quedaron muy atrás. En una serie de reuniones secretas con los altos mandos d ella Lliga Regionalista y de Foment, primo había hecho promesas explícitas de que, una vez en el poder, ampliaría la autonomía de Cataluña a cambio de su apoyo al golpe. El presidente de la Mancomunitat, Josep Puig i Caldafalch, envió una nota optimista a Primo en la que manifestaba: `La lucha se establece, pues, entre un hecho extralegal y la corrupción. En el dilema, optamos por el primero´. No es nada extraño: Primo había realizado con anterioridad numerosas declaraciones favorables al catalanismo y al federalismo.”

 

La Segunda República...

Los socialistas, muy afectados por el curso de los acontecimientos, estaban decididos a evitar el destino de la izquierda alemana y austriaca. A medida que avanzaba 1934 se produjo un incremento en el número de disturbios callejeros. Tampoco los acontecimientos en la política normal contribuían precisamente a calmar los ánimos. Una facción importante del Partido Radical, encabezada por Martínez Barrio , estaba disconforme con la deriva derechista de Lerroux y con el nombramiento como ministro de Comunicaciones del diputado del Partido Agrario por Zamora José María Cid Ruiz-Zorrilla, un hombre de un conservadurismo agresivo. Cuando el dirigente del Partido Agrario José Martínez de Velasco anunció que su formación reconocería a la República -algo a lo que Gil Robles siempre se negó-, ocho de sus 31 diputados se unieron a la CEDA en protesta. En una entrevista concedida a la revista monárquica Blanco y Negro de febrero, Martínez Barrio declaró que una amplia coalición de centro-derecha era preferible a un gobierno radical en minoría lastrado por sus compromisos. Sin embargo, para ello era preciso el reconocimiento inequívoco de la República por parte de la CEDA y el Partido Agrario. En las Cortes, Gil Robles insinuó que su partido ya había hecho demasiados sacrificios y amenazó veladamente con que cualquier intento de poner obstáculos legales en el camino de su programa provocaría violencia.”

 

Corrupción en la dictadura franquista...

Durante los años sesenta, Hoffmann fue el intermediario en la compra de numerosas parcelas a nombre de la esposa de Girón, María Josefa Larrucea Samaniego. Girón se estableció en Fuengirola en 1949 después de que su amigo el alcalde y el jefe de la Falange local, Salvador Sáenz de Tejada Moreno, coaccionara a algunos campesinos para que vendieran la finca Santa Amalia a la esposa de Hoffmann por quince mil pesetas. La esposa de Girón compró los terrenos al cabo de un año por la misma cifra. Su marido procedió entonces a construir una suntuosa casa en parte del terreno que invadía la zona de protección arqueológica del castillo árabe de Sohail. Hoffmann y Girón comenzaron sistemáticamente a adquirir chalets, apartamentos, locales comerciales y tierras. El precio del suelo se disparó después de que éste último utilizara su influencia política para recalificar unos terrenos hasta entonces rústicos y convertirlos en urbanos. También le ayudó su amistad con otro alcalde falangista, Clemente Díaz Ruiz. El patrimonio de Girón aumentó aún más de valor después de que en 1964 lo nombraran presidente de la recién creada Cooperativa de Promotores de la Costa del Sol, que trajo a la zona a importantes promotores, banqueros y hoteleros, como los Banús, Marsans, Meliá y el banquero Ignacio Coca García-Gascón, que tenía estrechos vínculos con la familia Franco. Este fue el comienzo del proceso por el cual grandes extensiones de la costa española se convirtieron en una muralla de hormigón.”

 

Gobierno de Aznar...

La tan cacareada austeridad de Aznar fue sometida a escrutinio público tras la boda de su hija Ana con uno de sus asesores, Alejandro Agag. El enlace, celebrado en el monasterio de El Escorial el 5 de septiembre de 2002, fue un acontecimiento parecido a una boda real. Entre los mil cien invitados figuraban los reyes de España, los jefes de Gobierno de Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como varias personalidades y políticos españoles. Hubo veinticinco testigos en la ceremonia, uno de los cuales fue Francisco Correa, el hombre que más tarde sería el protagonista del famoso caso Gürtel. Agag negó en 2009 haber tenido relación comercial alguna con Correa, pero su nombre apareció en la contabilidad secreta de uno de los socios clave de Correa, su contable, José Luis Izquierdo López. Correa era propietario de varias agencias de viajes y gestión de eventos que gozaban de cierto éxito y ya había organizado las vacaciones de algunos altos cargos del PP, a los que había sido presentado por sus amigos de las juventudes del partido, Nuevas Generaciones, de las que Agag era secretario. Ya entonces hubo quien se preguntó cómo un ex-inspector de Hacienda como Aznar podía permitirse un banquete de boda tan espléndido, que incluía el obsequio del vino de varios bodegueros. Al cabo de once años, las investigaciones del caso Gürtel revelaron que Correa había dado 32.452 euros para pagar los gastos de iluminación y sonido y que varios regalos para la pareja se habían cargado a las cuentas de Gürtel. Aznar siempre negó que se hubiera gastado dinero público en la boda; sin embargo, con independencia de los costes del banquete nupcial, el Ayuntamiento de El Escorial se hizo cargo del importante dispendio en transporte, control de aglomeraciones y aparcamiento para los invitados.”

 

Crisis catalana...

El crecimiento del independentismo comenzó a acelerarse cuando, tras su aplastante victoria en las elecciones generales españolas de noviembre de 2011, el Partido Popular exacerbó la incipiente crisis catalana mediante la combinación de políticas de recentralización y austeridad que obligaron a la Generalitat a recortar el gasto en servicios públicos, especialmente en sanidad y educación. El paro estaba en el origen de muchos desahucios. Haciéndose eco de la indignación del movimiento nacional del 15-M por los efectos de la recesión y la austeridad, en marzo de 2012 se creó la Assemblea Nacional Catalana (ANC), que encauzó estas quejas socioeconómicas para presionar a favor de un referéndum sobre la plena independencia de Cataluña.”

 

Pequeñas pinceladas de un fresco desgarrador que aporta claves a la reciente historia de España. Libro ideal para lecturas nocturnas primaverales, turnos de noche tranquilos y en general para toda aquella persona que se pregunte a dónde fue siempre a parar el dinero público. Corrupción, cultura del pelotazo y mala gestión de los caudales públicos de la que no se libra nadie y que supone una estafa al pueblo español desde todos los colores del espectro político. Lectura recomendable para encarar, cuando llegue, la recuperación económica tras la pandemia. Estilo ágil pero instructivo y didáctico que no podrá culparse de partidista toda vez que es el análisis de un extranjero, que se decía antes.

 

 

jueves, 1 de abril de 2021

 

Libro: Trafalgar
Autor: José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina
Editorial: Editorial Ariel S. A.
Edición: 2004
 
La propuesta de hoy es un libro apasionante sobre la batalla de Trafalgar ocurrida un 21 de octubre de 1805 donde la flota combinada de la Francia napoleónica y la Corona de España se enfrentó a la Royal Navy. Una batalla trascendental para España que perdió a lo más granado de sus oficiales y supuso el fin del control de las comunicaciones con sus dominios en América mientras que Inglaterra se hacía con el dominio del Atlántico y del Mediterráneo. Para la Francia de Napoleón fue el fin de las esperanzas de desembarcar en territorio británico y poner sus objetivos de conquista en el continente. Es también una muestra del mando de Napoleón que si bien en la guerra terrestre le funcionaba, no supo aplicarlo a la flota, anquilosada en la estrategia clásica donde las nuevas estrategias de Nelson hacían estragos como fue el caso de Trafalgar...
 
José Cayuela Fernández es profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha. En el año 2000 obtuvo el premio de Investigación Franklin Pease Memorial, de la Colonial Latin American Review, Nueva York, junto a Mariano Esteban de Vega.
Ángel Pozuelo Reina es investigador y doctor en Historia. Ha escrito diversos artículos así como la tesis España y la demarcación de límites en América meridional, 1750-1804, dirigida por José Cayuela Fernández.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, podéis encontrar más información sobre los autores en Internet y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

Lucha por la hegemonía europea y la dominación del Atlántico...

 

La extensa pugna por la hegemonía continental europea y por la dominación atlántica hunde sus raíces en los siglos XVI y XVII, siendo no obstante desde principios del XVIII cuando dicha pugna se asienta de forma innegable en torno a la concurrencia de los intereses británicos, franceses e hispanos. Esta última tesitura deriva esencialmente dela guerra de Sucesión española entre 1701 y 1714, y de las consecuencias del Tratado de Utrech de 1713, arrastradas durante la mayor parte del siglo XVIII. España había perdido su ascendencia sobre el Viejo Mundo, heredándola Francia, y ello provocó una clara política oceánica por parte de los Borbones de Madrid, que, como resultado, terminaron rivalizando con los propios objetivos de Gran Bretaña. El siglo XVIII se muestra como el escenario de un amplio pulso internacional en el Atlántico, donde se entremezclarían elementos continentales de Europa y donde la Corona de España, por regla general aliada de Francia, se acabaría manifestando como factor decisivo en las relaciones entre Londres y París.”

 

Preparativos de Napoleón para invadir Gran Bretaña...

 

Una vez instaladas la mayoría de las unidades de los cuerpos de ejército en loscampamentos de la costa francesa, y ante la agobiante espera que significaba la inactividad con la perspectiva final de un combate cierto al final, los mariscales y generales de Bonaparte, por orden directa de Louis Berthier, jefe de Estado Mayor de Napoleón, iniciaron un duro entrenamiento de todas las tropas en la zona, especialmente en lo referido al IV Cuerpo de Ejército de Soult y al VI Cuerpo de Ejército de Ney, los más numerosos, convirtiendo el entorno en una auténtica `academia militar´ de inmensa envergadura en lo relativo a la instrucción diaria. Aquella `creatividad ordenada´, aquella ` ansiedad disciplinada´, se transformaría en el alma posterior de la bien tensada fuerza que significó la Grande Armée en movimiento hacia Europa a partir de la cancelación de los planes de invasión a lo largo del otoño y del invierno de 1805.”

La Royal Navy...

 

Por supuesto, en 1805 la Armada británica era ya la primera del mundo. Por el cotejo de diversos datos, hemos podido llegar a la conclusión de que, sin incluir buques en reparación, fuera de circulación, en liquidación o en construcción, así como tampoco buques armados arrendados, el número de buques de guerra en posible uso con una potencia de entre 100 y 50 cañones ascendía a 111 buques operativos, de los cuales la mayoría eran navíos de línea. A la par, hemos contabilizado también 40 buques con una potencia de entre 50 y 44 cañones, así como otros 663 barcos con potencia inferior a los 44 cañones. La cifra conjunta sobrepasaba de este modo, si contamos los navíos en reparación y construcción, 814 barcos, dotada en conjunto la Royal Navy con más de 233.000 hombres (cifra que incluye tanto los destinados a los buques, como los del servicio de la Marina en tierra). Otras fuentes llegan a contabilizar entre finales de 1804 y principios de 1805 hasta 912 barcos, de los cuales 584 estarían en comisión en el océano y 40 en ordinario, así como 56 en comisión de puerto, 101 en ordinario en puerto y 131 en construcción o reparación.”

 

La flota combinada de Francia y España se posiciona para el combate...

 

El 21 de octubre de 1805 ambas escuadras amanecieron en mar abierto, no a mucha
distancia del cabo de Trafalgar, algunas leguas a través de la costa hacia el sur de Cádiz, por el `primero y segundo cuadrante´. La flota combinada se hallaba en línea teórica, pero mal formada, sin ubicación clara de los puestos y ciñendo viento por estribor. La Armada inglesa estaba situada en aquel momento entre cuatro o cinco millas hacia el oeste, al nor-noroeste, dispuesta en este caso en línea de vuelta encontrada y a barlovento de la combinada. De inmediato, el almirante Villeneuve ordenó que se formara línea de batalla natural de la misma mura. Por su parte, a las siete de la mañana la flota británica empezó a arribar en dos columnas a la línea de la combinada en dirección hacia su centro y su retaguardia.”

 

Muerte de Nelson...

 

Efectivamente, el día 26 por fin se conocía, de fuentes inglesas, la muerte oficial del almirante Nelson en combate. De otro lado, la crítica que se realiza a Villeneuve en esta parte del diario debió de convertirse en una de las razones que inculparon popularmente al almirante francés de la derrota. Es decir, se atribuiría a Villeneuve la utilización del supuesto rumor de la muerte de Nelson, antes d ella batalla, para sacar a la combinada. Hoy sabemos que tanto el almirante francés como los mandos españoles conocían de sobra, por informaciones reservadas, la presencia de Nelson en la zona mucho antes de la refriega, con lo cual dicha argumentación tiene poca base. Nelson había muerto en combate, y ahora era el momento de la verdad. Sin embargo la `rumorología´ popular buscaría cualquier causa para señalar como fuese al culpable directo del desastre. Eso sí, en cuanto a la segunda parte de la idea que se expone en el último párrafo del diario, es necesario darle toda la razón al anónimo autor del documento, pues Villeneuve coadyuvó de un modo u otro a `...acelerar la mala salida de las Escuadras y dar fin de ella y de muchas almas, que es lo más sensible´.”

 

 

Pequeñas gotas de agua como muestra de un apasionante océano que es el libro, ideal para lectura reposada, para amantes de la mar y grumetes de agua dulce apasionados de la Historia naval pero también para quienes gustan de saber detalles y pormenores con profusa documentación en los apéndices y notas a pie de página. Un estilo ágil que narra de forma nada farragosa, todo lo contrario, y que atrapa en su lectura logrando que el volumen de páginas se devore con avidez. Ideal además para jóvenes generaciones y clase política que confunde el homenaje a los brillantes marinos de guerra españoles que protagonizaron, y dieron su vida en ella, la batalla de Trafalgar y que no son nombres franquistas de homenaje a la dictadura. Ideal para regalar a la suegra que, aunque disimule alegría y contento por el detalle, sabemos que tiene demasiadas páginas para su gusto lector de revistas de cotilleo.