jueves, 27 de mayo de 2021

 

Libro: El islamismo contra el islam 
– Las claves para entender el terrorismo yihadista-
Autor: Gustavo de Arístegui
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: 1ª edición, octubre 2004
 

Hay libros que en el momento de su publicación parecen pecar de obras al servicio del poder de turno y otras veces son obras interesadas en aprovechar la actualidad del momento. La propuesta de hoy es un ensayo que, publicado en 2004 tras los atentados del 11-M en Madrid y gobernando el Partido Popular con España formando parte de la coalición en Irak junto a EEUU y Reino Unido, en el momento de su publicación pudo parecer oportunista e interesada para aprovechar el momento pero que vista más de tres lustros después es un ensayo acertado y certero en sus análisis siendo además una guía básica e imprescindible para adentrarse en el mundo del islamismo. Resulta sobrecogedor ver como el autor anticipa, pero sin caer en la profecía y mediante análisis certero, lo que luego serían os derroteros del terrorismo yihadista, el Estado Islámico y la influencia nociva del islamismo en las sociedades musulmanas corrompiendo los preceptos del Corán...

 
Gustavo de Arístegui (Madrid, 1963) es actualmente (año de la edición) portavoz de Exteriores del Grupo Parlamentario Popular y diputado por Ciudad Real. Casado y con dos hijos, Gustavo de Arístegui es licenciado en Derecho, graduado superior en Ciencias Jurídicas (ICADE) y funcionario de la Carrera Diplomática (1989). Como tal ha ocupado las segundas jefaturas de las embajadas de España en Libia (Trípoli, 1991-1993) y en Jordania (Ammán, 1993-1996). Desde 1996 hasta 2000 fue director general del Gabinete del ministro del Interior. También formó parte de la Comisión Nacional de Libertad Religiosa como experto en islam (1996-2002). Buen conocedor de los Estados islámicos, en el año 2002 fue nombrado para representar a España en la Conferencia Internacional sobre el islam en el mundo que tuvo lugar en El Cairo. Ha publicado numerosos artículos sobre éste y otros asuntos de política internacional, tanto en prensa española como internacional, incluidos los medios árabes. El islamismo contra el islam es su primera obra publicada.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición en 2004. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e ilustrativa lectura:

Islam...

 

El islam en su práctica general es una religión de paz y de tolerancia, una religión que ha tratado de sintetizar un mensaje que en su época resultó realmente revolucionario. Todas las religiones han servido de base para comportamientos fanáticos o excesivos; el cristianismo, el hinduismo, el judaísmo o el islam no han podido sustraerse a ese fanatismo, fundamentalismo o deformación del mensaje. Pero el islam ha sufrido, quizá más que otras religiones, el acoso de fanáticos que tratan de secuestrar su doctrina. Hoy es casi políticamente incorrecto afirmar que por medio del islam se produjo una auténtica liberación de muchos desheredados del mundo, aquellos a los que la sociedad de la época rechazaban por marginados, pobres o intocables. La conversión al islam tuvo una incidencia mayor en los países en los que de forma histórica y estructural se daba algún tipo de discriminación. Para los intocables de la India, por ejemplo, el islam supuso una liberación, aunque no todos se convirtieron. Para los hispanorromanos de la España visigoda, el islam representaba una oportunidad para ascender en la escala social y económica. No se trata de hechos aislados, porque en el África subsahariana las conversiones también tuvieron mucho que ver con las relaciones de subordinación entre tribus y naciones.”

 

Origen del internacionalismo islamista...
 

"Algunos de los nuevos militantes islamistas que acudían a la nueva yihad en Afganistán
procedían del marxismo-leninismo, estaban formados en el internacionalismo proletario, y al convertirse al islamismo habían conservado sus convicciones internacionalistas. La intervención de estos militantes fue determinante para que esta base del islamismo se consolidase rápidamente como una de sus características más importantes. Los líderes islamistas tradicionales no se habían percatado del enorme potencial internacional del fenómeno a corto plazo, aunque no es menos cierto que los islamistas tienen, por definición, una vocación profunda y agresivamente proselitista y por lo tanto universal y no sólo dentro de la umma. Sin embargo, el expansionismo exacerbado del islamismo no se conforma con someter a toda la umma, sino que tiene como objetivo la `reconquista´ de todo país o territorio que haya sido alguna vez musulmán (al-Andalus, Bosnia, Chechenia, Abjasia -región de Georgia-, Kosovo, Mindanao y el resto del sur de Filipinas o cualquier otra zona que se encuentre en circunstancias parecidas) y, una vez logrados estos objetivos, la expansión por todo el orbe de su ideología exaltada.”

 

Occidente...

 

Otra de las frustraciones que acaban convirtiéndose en combustible del radicalismo es lo que muchos musulmanes consideran una política de doble rasero de Occidente. Este apartado está íntimamente ligado, como en tantos otros casos, a la nostalgia, la frustración y el sentimiento de victivismo que se ha tratado a lo largo de todas estas páginas. Una parte de la intelectualidad árabe, no esencialmente islamista radical, considera que Occidente siempre es laxo con los errores de otros y rígido y exigente con los del mundo árabe musulmán, y esta sensación ha sido exportada con éxito al resto del mundo islámico. Los pensadores y la opinión publicada del mundo musulmán, tanto árabe como del resto del mundo, señalan episodios como los de Irak (la primera y segunda guerras del Golfo), el conflicto árabe-israelí, la tenencia de armas no convencionales por parte de Israel, entre otros, como una muestra clara de esa política de doble rasero.”

 

Turquía y el islamismo...

 

Sin embargo, tanto Erdogan como Abdullah Gül pertenecían a una nueva generación de políticos islamistas que estaban llamados a transformar su movimiento ultraconservador en un partido político (AKP, Partido de Justicia y Desarrollo) más moderno, más tolerante que reconoce a la democracia cristiana europea como su modelo y que renuncia al extremismo y condena tajantemente el terrorismo. Esa evolución política positiva desde el islamismo hasta un partido político islámico de vocación, hasta donde se intuye por ahora (2004), perfectamente homologable, democrático y moderado, es justamente la que les ha granjeado el odio y el rechazo del islamismo radical que los ha acusado de apostasía, lo que muy bien podría ser el motivo detrás de los terribles atentados de Estambul del año 2003, que además de un ataque directo contra la comunidad judía turca e intereses británicos representados por el Consulado General del Reino Unido y el banco HSBC, era también un mensaje inequívoco de rechazo del islamismo radical a la política de moderación y aproximación a Occidente de Turquía. Este tipo de evolución política es el que, en mi opinión, tiene que apoyar las instituciones internacionales y las principales democracias del mundo.”

 

España en los 90´s...

 

Los años noventa estuvieron presididos por una creciente preocupación por el auge del terrorismo yihadista de origen argelino. Las investigaciones policiales se centraron en el GIA principalmente, sin perder de vista a otros grupos terroristas. Tal fue el empeño que pusieron los funcionarios en el análisis de este tipo de terrorismo, que la Policía española fue de las primeras que se percató de la aparición de un nuevo y preocupante grupo terrorista en la violenta escena argelina; se trataba de una escisión del GIA promovida por al-Qaeda y por un protegido del mismísimo Bin Laden, Hassán Attab, que fundó el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC). En las cumbres antiterroristas franco-españolas se dedicaba casi tanto tiempo al islamismo radical como al terrorismo de ETA, y aunque no todos estaban convencidos de que la amenaza de ese tipo de terrorismo fuese inminente a finales de los noventa, seguían haciendo los seguimientos y el análisis necesario para tenerla lo más controlada posible.”

 

Breves retazos de una obra indispensable para adentrarse en el islamismo radical que supera su época de publicación y que sigue plenamente vigente como un ensayo certero y quirúrgico de una forma de entender el Corán que ha causado y sigue causando estragos en todo el planeta, tanto el terrorismo como regímenes de corte teocrático que mantienen a sus sociedades sin avanzar ni prosperar. También una crítica a Occidente por no saber o no querer llevar los valores democráticos al mundo islámico. Camino de veinte años de su publicación, se han cumplido muchas, por no decir casi todas, de las proyecciones de un futuro inmediato que analiza el autor. La agresión terrorista a Israel que pagan los palestinos, la agresión a la frontera sur de la Unión Europea por parte del régimen marroquí o que Afganistán vuelva a ser, camino lleva, de convertirse en un Estado talibán sólo confirman que el islamismo radical piensa a largo plazo. Ideal para lectura veraniega, noches en vela y para quien quiera aproximarse al conocimiento de los orígenes y las motivaciones de quienes mandan inmolarse en nombre de Alá y justifican el terrorismo prostituyendo la yihad contra quienes no acaten sus preceptos, tanto a creyentes de otras religiones como a los propios creyentes musulmanes.

 

 

jueves, 13 de mayo de 2021

 


Libro: Los espías del Papa
Autor: Eric Frattini
Editorial: Espasa Calpe, S. A.
Edición: 2008
 

Cuando se habla del mundo del espionaje y de los secretos bien guardados y mejor custodiados nos vienen a la mente las agencias de las distintas potencias a lo largo de la historia reciente pero sin duda es el Vaticano el nombre y lugar que nos traslada a su biblioteca y archivos cuando nos referimos a secretos perdurables a lo largo del tiempo. La propuesta de hoy es un viaje de la mano de las historias de distintos espías al servicio del Papa desde el siglo XVI hasta la época actual. Cuando el Papa extendía su poder en los Estados Pontificios y en los avatares posteriores siempre dispuso de un servicio de inteligencia y contrainteligencia que se dice hoy...

 
Eric Frattini fue corresponsal en Oriente Medio residiendo en Beirut (Líbano), Nicosia (Chipre) y Jerusalén (Israel). Es además autor de casi una veintena de libros y su obra ha sido publicada en diferentes países como Francia, Portugal; Italia, Bulgaria, Rumanía, Brasil, Polonia, Irlanda, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia o Gran Bretaña. El autor ejerce como analista en “Diario de la Noche” de Telemadrid y colabora asiduamente en el programa “Cuarto Milenio”, dirigido por Íker Jiménez. Ha escrito también su primera novela.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición y en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante y fascinante lectura:

David Rizzio, un espía papal en la corte escocesa...

 

Pero la relación cada vez más estrecha relación entre María Estuardo y su secretario y espía David Rizzio comienza a ser incómoda para muchos de los poderosos que rodean a la reina de Escocia. Su matrimonio con Henry Darnley va cada vez peor. Su luna de miel apenas había durado unos días. La propia reina María había acusado a su esposo de ser incompatible con ella. Darnley, por su parte, no sólo se sentía rechazado por su esposa como pareja, sino también como rey. El esposo de María Estuardo se sentía decepcionado por no haber sido proclamado rey de Escocia con pleno derecho, sino solamente consorte, a título honorífico. Los espías de Felipe II han comenzado a dar alertas al monarca sobre la situación que están viviendo la reina y David Rizzio. Finalmente, el rey de España envía una carta a su embajador, Guzmán de Silva, indicándole que `debía hacer saber a la reina de Escocia que debe actuar con moderación [hacia Rizzio] y evitar todo lo que pudiese irritar a la reina de Inglaterra´. El texto de la carta cayó en manos de Isabel I gracias aun infiltrado en la casa del embajador español. Realmente, Felipe II no conocía el temperamento de María Estuardo, el cual pondría en un serio aprieto al espía del Papa.”

 

Tebaldo Fieschi, el experto `troyano´...

 

El apelativo `troyano´continúa siendo un término utilizado en el espionaje del Estado Vaticano para definir a aquellos agentes de la Santa Alianza que consiguen penetrar en organizaciones o países beligerantes hacia los intereses del Estado Vaticano o del Papa. Los primeros `troyanos´fueron utilizados por el cardenal Annibale Albani, jefe de la Santa Alianza (1701-1730), en 1726, durante la investigación contra el corrupto cardenal Niccolò Coscia en la llamada operación `Iscariote¨; pero un espía sienés iba a convertirse en el mejor `troyano´ de toda la historia del espionaje pontificio. Su Nombre era Tebaldo Fieschi. En el mes de febrero de 1702 un agente de la Santa Alianza en Londres, llamado Tebaldo Fieschi informó al cardenal Annibale Albani que los ingleses estaban preparando una gran operación naval contra el territorio español. Posiblemente contra Cádiz o Vigo. Los agentes de la Santa Alianza informaron entonces al Papa sobre el incidente sucedido en Vigo. Una escuadra de buques ingleses y holandeses había abordado por sorpresa a la escuadra española, que traía en sus bodegas un valioso cargamento de plata desde las Américas. Los tesoros habían sido saqueados y los buques hundidos, pero ¿quién era realmente el espía de Clemente XI que dio la voz de alarma?. Fieschi, a sus dieciocho años, era un joven guapo, elegante, culto y rico comerciante de sedas que había nacido en Siena en 1684. Desde su más tierna infancia el ahora espía papal vivió de cerca el poder pontificio debido a que su padre, Giovanni Fieschi, había servido a las órdenes de varios papas. El joven Fieschi se negó a servir a la Iglesia a través del sacerdocio hasta que fue reclutado por el cardenal Paluzzo Paluzzi para servir en el espionaje papal. Se decía incluso que Fieschi se había convertido en uno de los más cercanos confidentes del rey de Inglaterra, aunque esto era tan solo un rumor.”

 

Revolución rusa...

 

El vaticano había recibido, no sin cierto regocijo, la caída del zar Nicolás, fiel aliado de la Iglesia ortodoxa rusa en contra de la Iglesia católica romana, que había sido discriminada y perseguida oficialmente. La caída del zar y la llegada de un gobierno provisional demócrata liberal en marzo de 1917 dio nuevas esperanzas a la Santa Alianza. Con la nueva legislación aprobada, el gobierno intentó reconciliarse con el Papado y el catolicismo en Rusia. Entre estas nuevas leyes estaban las de garantizar el control de los edificios sagrados como iglesias o monasterios a las autoridades católicas; reconocimiento de las prerrogativas vaticanas en asuntos eclesiásticos; así como el permiso para abrir seminarios, escuelas religiosas e imprentas y editoriales para propagar la fe católica entre el pueblo de la nueva Rusia. Pero todo esto cambió cuando en noviembre del mismo año los bolcheviques de Vladimir Lenin se hicieron con el poder. Para los bolcheviques las creencias religiosas eran una cuestión de clases y éstas debían ser erradicadas de la nueva sociedad que querían crear.”

 

Huída de nazis...

 

Para la llamada operación Aussenweg (Camino al Exterior) a través del Vaticano se puso

al frente de ella al joven capitán de las SS Carlos Fuldner. El militar había nacido en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1910, en el seno de una familia de inmigrantes alemanes, pero en 1922 el padre decidió regresar a Alemania, instalándose en la ciudad de Kassel. A principios de 1932, Carlos Fuldner fue admitido en las unidades de élite de las SS. Tenía veintiún años y medía 1,76. El alemán iba a convertirse en la punta de lanza de la evasión de criminales de guerra temerosos de la justicia aliada posbélica durante los próximos cinco años, exactamente hasta 1950. Roma, el Vaticano, España, Portugal, marruecos o Austria se convertirían en zonas seguras de paso y protección para los evadidos que viajaban con documentaciones e identidades falsas creadas en la mayor parte de los casos por los servicios secretos de la Santa Sede. Incluso muchos agentes de la Santa Alianza e instituciones vaticanas actuaron como guías y protectores de criminales de guerra hasta que estos se encontraban en un lugar seguro, fuera del alcance de la justicia internacional.”

 

 

Apasionante lectura en estilo ágil y ameno, ideal para lecturas reposadas en salas de espera, mesillas de noche o tumbona de playa que os enganchará desde su inicio y en general un libro para amantes de la Historia y de saber los entresijos que han movido al mundo occidental. Porque los sistemas, los estadistas, las reinas y los plebeyos siempre pasan pero el Vaticano perdura en los siglos de los siglos desde hace dos milenios y para su supervivencia han sido fundamentales sus espías al servicio del Papa. Cuidado de regalar a la suegra que puede copiar y adoptar tácticas vaticanas para aumentar el control de la sopa boba, cuidadín.

 

 

martes, 27 de abril de 2021

 
Libro: Un pueblo traicionado 
– España de 1874 a nuestros días: corrupción, incompetencia política y división social-
Autor: Paul Preston
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S. A. U.
Traducción: Jordi Ainaud
Edición: Octubre de 2019
 

Dicen que somos lo que ven los demás y puede aplicarse a los países. La propuesta de hoy es un libro sin concesiones sobre el devenir de la corrupción en España desde 1874 hasta nuestros días más recientes incluyendo la intentona secesionista del nacionalismo catalán. El autor está fuera de toda duda como es el hispanista Paul Preston quien con estilo ágil, casi de crónica periodística, hace un repaso a las corruptelas que facilitan la incompetencia política y el resultado de división social. El autor hace un recorrido por la Historia más reciente de España clarificando los hechos y las personas que estafaron al pueblo español y cuyas prácticas, consecuencias y hechos perduran hoy en día en casi todos los ámbitos.

 

Paul Preston (Liverpool, 1946) ocupa la cátedra Príncipe de Asturias de
historia contemporánea española de la London School of Economics & Political Science. Educado en Liverpool y en la Universidad de Oxford, de 1973 a 1991 fue sucesivamente profesor de historia en la Universidad de Reading, en el Centro de Estudios Mediterráneos de Roma y en el Queen Mary College de la Universidad de Londres, donde obtuvo la cátedra de historia contemporánea en 1985, antes de pasar a la London School en 1991. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España y colaborador de diversos periódicos y revistas, en 1986 le fue otorgada la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, en 1994 fue elegido miembro de la Academia Británica y en 2007 recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Además, en 2006 ingresó en la Academia Europea de Yuste, con la cátedra Marcel Proust, y en 1998 ganó el I Premio Así Fue con su obra Las tres Españas del 36, un gran éxito de crítica y público.
Datos sacados de la contraportada y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

España...

Se suele contemplar a España desde los mitos sobre el carácter nacional. Uno de los más duraderos ha sido el de la corrupción y la deshonestidad, que debe mucho a las numerosas traducciones a otras lenguas europeas de las primeras e inmensamente populares novelas picarescas: el Lazarillo de Tormes (1554), de autor anónimo, y El Buscón (o Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños), de Francisco de Quevedo, escrita en 1604, pero publicada en 1626. Durante los siglos XVIII y XIX, España fue el escenario habitual, y convenientemente exótico, de óperas de compositores extranjeros. Entre los ejemplos más claros de óperas basadas en los mitos del carácter nacional, en el caso español, figuran sin duda el Don Giovanni de Mozart, Il trovattore y La forza del destino de Verdi y la Carmen de Bizet. Los artistas que deseaban retratar las pasiones violentas se basaban en una visión de España, su historia y su pueblo que encarnaba el fanatismo, la crueldad y las emociones desbocadas. Esta imagen se remonta a la Reforma, cuando una serie de panfletos de inspiración protestante denunciaron las actividades de la Inquisición española, el Tribunal del Santo Oficio y los horrores de los autos de fe. Más allá del conflicto religioso, la percepción europea de España se vio confirmada por la experiencia de un imperio en América, Italia y Flandes edificado sobre la codicia y alimentado por la sangre. Las guerras napoleónicas, conocidas en España como `guerra de la Independencia´, y las guerras civiles a lo largo del siglo XIX no contribuyeron en absoluto a socavar unos tópicos que sobrevivieron hasta el siglo XX en la literatura generada por la Guerra Civil española.”

 

El desastre de 1898...

Las consecuencias dañinas del desastre de 1898 no tardaron mucho en tener un impacto sobre algunas partes de la economía española, especialmente en Cataluña, de cuyos productos Cuba había sido un mercado cautivo. Los sectores más dependientes del comercio colonial se vieron gravemente afectados, si bien la diversificación de las exportaciones y la renovación tecnológica lograron aliviar las dificultades. Como también hemos visto en el capítulo anterior, al principio la economía experimentó un repunte dado que la paz trajo consigo la caída de la inflación y de la deuda pública y mayores niveles de inversión en bienes de capital. La devaluación de la peseta ocasionada por la derrota impulsó las exportaciones, mientras que el regreso de los indianos supuso la llegada a España de conocimientos de gestión empresarial e importantes capitales. A pesar de todo, los industriales catalanes iniciaron una campaña a favor del cambio político y la modernización de España para aumentar el consumo interno. Además, el desastre de 1898 intensificó la desafección ya existente entre las clases medias catalanas hacia el Estado español. Barcelona, que ya era un hervidero de tensión social debido a la llegada de trabajadores anarquistas procedentes de los latifundios de Andalucía y Murcia y del interior de Cataluña, fue escenario de huelgas esporádicas y atentados terroristas de autoría anarquista y también de agentes provocadores gubernamentales. Aunque la economía española seguía siendo predominantemente agraria, a principios del siglo XX ya se estaba desarrollando una economía capitalista moderna en torno a las industrias textiles y químicas de Cataluña, las fundiciones de hierro y acero del País Vasco y las minas de Asturias.”

 

Dictadura de Primo de Rivera...

La incapacidad de los gobiernos constitucionales anteriores para resolver estos problemas explica el alivio con el que fue recibido el golpe de Estado de Primo de Rivera. El primer grupo que expresó su apoyo al nuevo régimen lo hizo motivado por el entusiasmo en el papel que creía que iba a desempeñar en la represión de los disturbios sociales y por la perspectiva de poner fin al caciquismo. Fomento Nacional del Trabajo se apresuró a informar a Primo de su `adhesión inquebrantable al programa de gobierno y de regeneración de nuestra patria, que traza con competencia innegable, con autoridad indiscutible, el manifiesto´. Las demás organizaciones de industriales y terratenientes catalanes no se quedaron muy atrás. En una serie de reuniones secretas con los altos mandos d ella Lliga Regionalista y de Foment, primo había hecho promesas explícitas de que, una vez en el poder, ampliaría la autonomía de Cataluña a cambio de su apoyo al golpe. El presidente de la Mancomunitat, Josep Puig i Caldafalch, envió una nota optimista a Primo en la que manifestaba: `La lucha se establece, pues, entre un hecho extralegal y la corrupción. En el dilema, optamos por el primero´. No es nada extraño: Primo había realizado con anterioridad numerosas declaraciones favorables al catalanismo y al federalismo.”

 

La Segunda República...

Los socialistas, muy afectados por el curso de los acontecimientos, estaban decididos a evitar el destino de la izquierda alemana y austriaca. A medida que avanzaba 1934 se produjo un incremento en el número de disturbios callejeros. Tampoco los acontecimientos en la política normal contribuían precisamente a calmar los ánimos. Una facción importante del Partido Radical, encabezada por Martínez Barrio , estaba disconforme con la deriva derechista de Lerroux y con el nombramiento como ministro de Comunicaciones del diputado del Partido Agrario por Zamora José María Cid Ruiz-Zorrilla, un hombre de un conservadurismo agresivo. Cuando el dirigente del Partido Agrario José Martínez de Velasco anunció que su formación reconocería a la República -algo a lo que Gil Robles siempre se negó-, ocho de sus 31 diputados se unieron a la CEDA en protesta. En una entrevista concedida a la revista monárquica Blanco y Negro de febrero, Martínez Barrio declaró que una amplia coalición de centro-derecha era preferible a un gobierno radical en minoría lastrado por sus compromisos. Sin embargo, para ello era preciso el reconocimiento inequívoco de la República por parte de la CEDA y el Partido Agrario. En las Cortes, Gil Robles insinuó que su partido ya había hecho demasiados sacrificios y amenazó veladamente con que cualquier intento de poner obstáculos legales en el camino de su programa provocaría violencia.”

 

Corrupción en la dictadura franquista...

Durante los años sesenta, Hoffmann fue el intermediario en la compra de numerosas parcelas a nombre de la esposa de Girón, María Josefa Larrucea Samaniego. Girón se estableció en Fuengirola en 1949 después de que su amigo el alcalde y el jefe de la Falange local, Salvador Sáenz de Tejada Moreno, coaccionara a algunos campesinos para que vendieran la finca Santa Amalia a la esposa de Hoffmann por quince mil pesetas. La esposa de Girón compró los terrenos al cabo de un año por la misma cifra. Su marido procedió entonces a construir una suntuosa casa en parte del terreno que invadía la zona de protección arqueológica del castillo árabe de Sohail. Hoffmann y Girón comenzaron sistemáticamente a adquirir chalets, apartamentos, locales comerciales y tierras. El precio del suelo se disparó después de que éste último utilizara su influencia política para recalificar unos terrenos hasta entonces rústicos y convertirlos en urbanos. También le ayudó su amistad con otro alcalde falangista, Clemente Díaz Ruiz. El patrimonio de Girón aumentó aún más de valor después de que en 1964 lo nombraran presidente de la recién creada Cooperativa de Promotores de la Costa del Sol, que trajo a la zona a importantes promotores, banqueros y hoteleros, como los Banús, Marsans, Meliá y el banquero Ignacio Coca García-Gascón, que tenía estrechos vínculos con la familia Franco. Este fue el comienzo del proceso por el cual grandes extensiones de la costa española se convirtieron en una muralla de hormigón.”

 

Gobierno de Aznar...

La tan cacareada austeridad de Aznar fue sometida a escrutinio público tras la boda de su hija Ana con uno de sus asesores, Alejandro Agag. El enlace, celebrado en el monasterio de El Escorial el 5 de septiembre de 2002, fue un acontecimiento parecido a una boda real. Entre los mil cien invitados figuraban los reyes de España, los jefes de Gobierno de Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como varias personalidades y políticos españoles. Hubo veinticinco testigos en la ceremonia, uno de los cuales fue Francisco Correa, el hombre que más tarde sería el protagonista del famoso caso Gürtel. Agag negó en 2009 haber tenido relación comercial alguna con Correa, pero su nombre apareció en la contabilidad secreta de uno de los socios clave de Correa, su contable, José Luis Izquierdo López. Correa era propietario de varias agencias de viajes y gestión de eventos que gozaban de cierto éxito y ya había organizado las vacaciones de algunos altos cargos del PP, a los que había sido presentado por sus amigos de las juventudes del partido, Nuevas Generaciones, de las que Agag era secretario. Ya entonces hubo quien se preguntó cómo un ex-inspector de Hacienda como Aznar podía permitirse un banquete de boda tan espléndido, que incluía el obsequio del vino de varios bodegueros. Al cabo de once años, las investigaciones del caso Gürtel revelaron que Correa había dado 32.452 euros para pagar los gastos de iluminación y sonido y que varios regalos para la pareja se habían cargado a las cuentas de Gürtel. Aznar siempre negó que se hubiera gastado dinero público en la boda; sin embargo, con independencia de los costes del banquete nupcial, el Ayuntamiento de El Escorial se hizo cargo del importante dispendio en transporte, control de aglomeraciones y aparcamiento para los invitados.”

 

Crisis catalana...

El crecimiento del independentismo comenzó a acelerarse cuando, tras su aplastante victoria en las elecciones generales españolas de noviembre de 2011, el Partido Popular exacerbó la incipiente crisis catalana mediante la combinación de políticas de recentralización y austeridad que obligaron a la Generalitat a recortar el gasto en servicios públicos, especialmente en sanidad y educación. El paro estaba en el origen de muchos desahucios. Haciéndose eco de la indignación del movimiento nacional del 15-M por los efectos de la recesión y la austeridad, en marzo de 2012 se creó la Assemblea Nacional Catalana (ANC), que encauzó estas quejas socioeconómicas para presionar a favor de un referéndum sobre la plena independencia de Cataluña.”

 

Pequeñas pinceladas de un fresco desgarrador que aporta claves a la reciente historia de España. Libro ideal para lecturas nocturnas primaverales, turnos de noche tranquilos y en general para toda aquella persona que se pregunte a dónde fue siempre a parar el dinero público. Corrupción, cultura del pelotazo y mala gestión de los caudales públicos de la que no se libra nadie y que supone una estafa al pueblo español desde todos los colores del espectro político. Lectura recomendable para encarar, cuando llegue, la recuperación económica tras la pandemia. Estilo ágil pero instructivo y didáctico que no podrá culparse de partidista toda vez que es el análisis de un extranjero, que se decía antes.

 

 

jueves, 1 de abril de 2021

 

Libro: Trafalgar
Autor: José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina
Editorial: Editorial Ariel S. A.
Edición: 2004
 
La propuesta de hoy es un libro apasionante sobre la batalla de Trafalgar ocurrida un 21 de octubre de 1805 donde la flota combinada de la Francia napoleónica y la Corona de España se enfrentó a la Royal Navy. Una batalla trascendental para España que perdió a lo más granado de sus oficiales y supuso el fin del control de las comunicaciones con sus dominios en América mientras que Inglaterra se hacía con el dominio del Atlántico y del Mediterráneo. Para la Francia de Napoleón fue el fin de las esperanzas de desembarcar en territorio británico y poner sus objetivos de conquista en el continente. Es también una muestra del mando de Napoleón que si bien en la guerra terrestre le funcionaba, no supo aplicarlo a la flota, anquilosada en la estrategia clásica donde las nuevas estrategias de Nelson hacían estragos como fue el caso de Trafalgar...
 
José Cayuela Fernández es profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha. En el año 2000 obtuvo el premio de Investigación Franklin Pease Memorial, de la Colonial Latin American Review, Nueva York, junto a Mariano Esteban de Vega.
Ángel Pozuelo Reina es investigador y doctor en Historia. Ha escrito diversos artículos así como la tesis España y la demarcación de límites en América meridional, 1750-1804, dirigida por José Cayuela Fernández.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, podéis encontrar más información sobre los autores en Internet y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

Lucha por la hegemonía europea y la dominación del Atlántico...

 

La extensa pugna por la hegemonía continental europea y por la dominación atlántica hunde sus raíces en los siglos XVI y XVII, siendo no obstante desde principios del XVIII cuando dicha pugna se asienta de forma innegable en torno a la concurrencia de los intereses británicos, franceses e hispanos. Esta última tesitura deriva esencialmente dela guerra de Sucesión española entre 1701 y 1714, y de las consecuencias del Tratado de Utrech de 1713, arrastradas durante la mayor parte del siglo XVIII. España había perdido su ascendencia sobre el Viejo Mundo, heredándola Francia, y ello provocó una clara política oceánica por parte de los Borbones de Madrid, que, como resultado, terminaron rivalizando con los propios objetivos de Gran Bretaña. El siglo XVIII se muestra como el escenario de un amplio pulso internacional en el Atlántico, donde se entremezclarían elementos continentales de Europa y donde la Corona de España, por regla general aliada de Francia, se acabaría manifestando como factor decisivo en las relaciones entre Londres y París.”

 

Preparativos de Napoleón para invadir Gran Bretaña...

 

Una vez instaladas la mayoría de las unidades de los cuerpos de ejército en loscampamentos de la costa francesa, y ante la agobiante espera que significaba la inactividad con la perspectiva final de un combate cierto al final, los mariscales y generales de Bonaparte, por orden directa de Louis Berthier, jefe de Estado Mayor de Napoleón, iniciaron un duro entrenamiento de todas las tropas en la zona, especialmente en lo referido al IV Cuerpo de Ejército de Soult y al VI Cuerpo de Ejército de Ney, los más numerosos, convirtiendo el entorno en una auténtica `academia militar´ de inmensa envergadura en lo relativo a la instrucción diaria. Aquella `creatividad ordenada´, aquella ` ansiedad disciplinada´, se transformaría en el alma posterior de la bien tensada fuerza que significó la Grande Armée en movimiento hacia Europa a partir de la cancelación de los planes de invasión a lo largo del otoño y del invierno de 1805.”

La Royal Navy...

 

Por supuesto, en 1805 la Armada británica era ya la primera del mundo. Por el cotejo de diversos datos, hemos podido llegar a la conclusión de que, sin incluir buques en reparación, fuera de circulación, en liquidación o en construcción, así como tampoco buques armados arrendados, el número de buques de guerra en posible uso con una potencia de entre 100 y 50 cañones ascendía a 111 buques operativos, de los cuales la mayoría eran navíos de línea. A la par, hemos contabilizado también 40 buques con una potencia de entre 50 y 44 cañones, así como otros 663 barcos con potencia inferior a los 44 cañones. La cifra conjunta sobrepasaba de este modo, si contamos los navíos en reparación y construcción, 814 barcos, dotada en conjunto la Royal Navy con más de 233.000 hombres (cifra que incluye tanto los destinados a los buques, como los del servicio de la Marina en tierra). Otras fuentes llegan a contabilizar entre finales de 1804 y principios de 1805 hasta 912 barcos, de los cuales 584 estarían en comisión en el océano y 40 en ordinario, así como 56 en comisión de puerto, 101 en ordinario en puerto y 131 en construcción o reparación.”

 

La flota combinada de Francia y España se posiciona para el combate...

 

El 21 de octubre de 1805 ambas escuadras amanecieron en mar abierto, no a mucha
distancia del cabo de Trafalgar, algunas leguas a través de la costa hacia el sur de Cádiz, por el `primero y segundo cuadrante´. La flota combinada se hallaba en línea teórica, pero mal formada, sin ubicación clara de los puestos y ciñendo viento por estribor. La Armada inglesa estaba situada en aquel momento entre cuatro o cinco millas hacia el oeste, al nor-noroeste, dispuesta en este caso en línea de vuelta encontrada y a barlovento de la combinada. De inmediato, el almirante Villeneuve ordenó que se formara línea de batalla natural de la misma mura. Por su parte, a las siete de la mañana la flota británica empezó a arribar en dos columnas a la línea de la combinada en dirección hacia su centro y su retaguardia.”

 

Muerte de Nelson...

 

Efectivamente, el día 26 por fin se conocía, de fuentes inglesas, la muerte oficial del almirante Nelson en combate. De otro lado, la crítica que se realiza a Villeneuve en esta parte del diario debió de convertirse en una de las razones que inculparon popularmente al almirante francés de la derrota. Es decir, se atribuiría a Villeneuve la utilización del supuesto rumor de la muerte de Nelson, antes d ella batalla, para sacar a la combinada. Hoy sabemos que tanto el almirante francés como los mandos españoles conocían de sobra, por informaciones reservadas, la presencia de Nelson en la zona mucho antes de la refriega, con lo cual dicha argumentación tiene poca base. Nelson había muerto en combate, y ahora era el momento de la verdad. Sin embargo la `rumorología´ popular buscaría cualquier causa para señalar como fuese al culpable directo del desastre. Eso sí, en cuanto a la segunda parte de la idea que se expone en el último párrafo del diario, es necesario darle toda la razón al anónimo autor del documento, pues Villeneuve coadyuvó de un modo u otro a `...acelerar la mala salida de las Escuadras y dar fin de ella y de muchas almas, que es lo más sensible´.”

 

 

Pequeñas gotas de agua como muestra de un apasionante océano que es el libro, ideal para lectura reposada, para amantes de la mar y grumetes de agua dulce apasionados de la Historia naval pero también para quienes gustan de saber detalles y pormenores con profusa documentación en los apéndices y notas a pie de página. Un estilo ágil que narra de forma nada farragosa, todo lo contrario, y que atrapa en su lectura logrando que el volumen de páginas se devore con avidez. Ideal además para jóvenes generaciones y clase política que confunde el homenaje a los brillantes marinos de guerra españoles que protagonizaron, y dieron su vida en ella, la batalla de Trafalgar y que no son nombres franquistas de homenaje a la dictadura. Ideal para regalar a la suegra que, aunque disimule alegría y contento por el detalle, sabemos que tiene demasiadas páginas para su gusto lector de revistas de cotilleo.