miércoles, 3 de noviembre de 2021

 
Libro: Perdedores 
-Testimonios de alemanes y japoneses durante la Segunda Guerra Mundial-
Autor: Nigel Cawthorne
Editorial: Sello Editorial, S. L.
Traducción: Daniel Aldea Rossell
Edición: 1ª edición, abril 2011
 
Visitamos la II Guerra Mundial de la mano de diarios y testimonios que el autor recopila para mostrar la realidad de la derrota en la ciudadanía alemana y japonesa. La desilusión, la cruda realidad de los bombardeos, las batallas en la jungla, cobran una nueva dimensión al leer los pensamientos de personas que plasmaron los mismos en diarios, anotaciones y testimonios durante y al finalizar la contienda. Gente anónima que quedan solapados por las batallas y escenarios, olvidados salvo para los suyos y que de alguna forma no fueron conscientes de la magnitud de la derrota y que sirven para recordarnos que los conflictos bélicos, más allá de la propaganda, arrasan con vidas además de la destrucción y padecimientos que provocan...
 
Nigel Cawthorne es un prolífico escritor angloamericano con más de 90 títulos a su espalda. Es especialmente reconocido por sus obras de historia militar y por sus colaboraciones en The Guardian, The Daily Telegraph, Daily Mail y The New York Times, además de otros medios como la BBC.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición, y sin más verborrea unas breves reseñas que os animen a su interesante y apasionada lectura:
 
Piloto de la Luftwaffe Fritz Mölders a bordo de un caza Messerschmitt Me 109 durante la invasión de Francia...
... A unos 5.000 metros pongo en fila a mi grupo, elijo rápidamente un objetivo y ¡nos lanzamos a por él! Dirijo el avión un poco más a la derecha; sobrevolamos Compiégne. Tras un rápido intercambio de fuego, fragmentos del caza enemigo vuelan a mi alrededor. Percibo un fuerte estallido en mi aparato -momentos de pánico- pero el motor sigue funcionando, por suerte. En mi costado, dos Me se encargan del adversario. El Leutnant Claus derriba a uno de ellos. ¿Dónde está el avión de reconocimiento? ¡Debemos deshacernos de él! Ahí abajo, cerca del suelo, un Bloch sigue con él. Desciendo en picado hacia el Bloch, pero voy demasiado deprisa, no puedo disparar; de repente estoy en su costado; veo al piloto con claridad; se mantiene pegado obstinadamente al avión de reconocimiento que debe proteger; lleva la cabina abierta y yo ladeo un poco mi aparato. Me mira horrorizado y ¡zuuum!, sale disparado a toda velocidad. Es lo que pretendía que hiciera. Porque ahora puedo descender directamente sobre el avión de reconocimiento. Pero el tipo es un piloto fantástico. Sobrevuela un pueblo a poca altura, por debajo de la torre de una iglesia y a lo largo de un valle fluvial; lo tengo brevemente en mi mira, presa segura, cargo, descendemos, pasamos entre dos álamos, ahora estoy sólo a 50 metros de él; subo el morro para evitar un cable telefónico y vuelvo a bajar para sobrevolar un prado a sólo un metro de altura; lo tengo a tiro. Lo pillo desprevenido, se precipita al suelo dejando una larga columna de fuego de treinta metros a su cola. No hará más fotografías.”
 
Soldados alemanes reponiendo fuerzas en París en 1943 mientras se reconstruye su regimiento tras la derrota en Stalingrado...
Los siguientes días nos dedicamos al turismo. Aunque estábamos en pies desde la mañana
hasta la noche, sólo pudimos ver los monumentos principales de París. Recorrimos la amplia avenida de los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo a la Plaza de la Concordia. De vez en cuando nos deteníamos para observar los escaparates. Era una lástima que no dispusiéramos de más dinero, pues aquellas tiendas ofrecían productos que ya escaseaban en Alemania. Cuando empezaban a dolernos los pies, descansábamos en uno de los muchos cafés y observábamos a los transeuntes mientras disfrutábamos de un café au lait acompañado de deliciosas petits fours. París seguía bullendo como si la guerra no existiera. Lamentablemente, el Louvre estaba cerrado... Existía una orden especial que prohibía a los grupos separarse por la noche. Al ser aficionado a la ópera, me hubiera gustado asistir a una representación, pero mis compañeros se decidieron por el Folies Bergére. Pese a ir prácticamente desnudas, la representación fue artística y poco vulgar. El cuerpo de la mujer no sólo existe para la lujuria del hombre... La última mañana en París fuimos a Montmartre, el barrio donde viven los artistas, visitamos algunas de sus exposiciones, comimos en uno de los restaurantes bohemios... Fue como estar de vacaciones, excepto que nuestras esposas no podían estar con nosotros.”
 
Interrogatorio a una partidaria nazi de 21 años que trabajaba en la fábrica Focke-Wulf en Bremen sobre la ocupación de Alemania tras la derrota nazi...
No tengo ningún problema con el gobierno de ocupación ni con los soldados. Ya no tengo bicicleta; me la robaron los polacos. Intenté pedir ayuda a unos cuantos soldados ingleses, y tuve la sensación de que, de haberme entendido, me la habrían proporcionado. Para cuando logré hacerles entender lo que deseaba de ellos, los polacos habían desaparecido... Tanto yo como el resto de la gente sólo creíamos lo que leíamos en los periódicos, etc. Creía que todos los hombres menores de 65 años serían trasladados a otros lugares para trabajar. Creía que todos los que nos quedáramos aquí tendríamos que hacer trabajos forzados y tendríamos estatus de esclavos, picando piedra, retirando escombros ey cosas así. Temía que nos trasladaran arbitrariamente de una ciudad a otra. Temía que no dispusiéramos de la comida suficiente para sobrevivir. Temía las violaciones y la violencia y el desorden general. También temía graves limitaciones de la movilidad. Esperaba que sólo nos dejaran salir de casa unas dos o tres horas al día. Por otro lado, esperaba que terminaran los bombardeos; aquello era un consuelo parcial.”
 
Juzo Mori, suboficial del Ejército del Aire destacado en el portaaviones Soryu durante la segunda oleada contra Pearl Harbor...
los objetivos asignados de los torpederos-bombarderos del Soryu eran los acorazados
estadounidenses que esperábamos encontrar fondeados en el muelle del Arsenal Naval de Oahu. Acometimos nuestro ataque a máxima velocidad y baja altura, y cuando me encontraba casi en la posición para soltar mi torpedo, me di cuenta dew que mi objetivo asignado no era un acorazado, sino un crucero. Volaba justo por detrás del teniente Nagai, y sobrevolamos la isla de Oahu antes de descender a posición de ataque. Pese al plan original de atacar a los acorazados enemigos, el teniente Nagai no modificó la trayectoria que nos llevaba directamente al crucero. Sin embargo yo no tenía muchas esperanzas de sobrevivir al ataque, pues esperábamos una intensa resistencia enemiga. Si debíamos morir, pensé, al menos quiero saber que hemos torpedeado a un acorazado. Dado que ya se habían producido las oleadas sobre Akagi y Kaga, el ataque de los aparatos del Soryu fue recibido con un intenso fuego antiaéreo procedente de la flota enemiga. Mi bombardero se estremeció y sacudió con los impactos de las ametralladoras y metralla enemigas. Pese a mi intención de desviarme del curso del crucero, ahora justo enfrente de mi aparato, para atacar al grupo de acorazados fondeados junto a Fort Island, recibí órdenes de volar en línea recta hacia la nube mortal de fuego antiaéreo. Debido a esto y a la topografía circundante, sobrevolé directamente los acorazados enemigos en Fort Island y después tracé un amplio giro hacia la izquierda. El fuego antiaéreo no afectó a la maniobra, por lo que fijé como mi nuevo objetivo un acorazado fondeado a cierta distancia del grupo principal que ya estaba siendo torpedeado por otros aparatos del Soryu. Aquel parecía ser el único acorazado que aún no había sufrido daños.”
 
Reflexiones del soldado japonés Kubota en su diario durante el cerco de Bataan en 1942...
22 de febrero: Han pasado dos meses desde el desembarco. Aún no hay señal de la bandera blanca ondeando en Bataan. Nuestras tácticas contra el enemigo se limitaban a luchar y avanzar. Hemos pagado un precio muy alto. Ahora los hemos cercado. Habrá menos sacrificios, pero la guerra se alargará irremediablemente. ¿Cuándo caerá Bataan? Seguramente para abril o mayo. Los soldados Shimizu y Ishikami han sido enviados de vuelta a la base. Nuestra rutina se ha normalizado aunque el intercambio de fuego continúa. Sólo el río fluye tranquilamente. Desconocemos lo que nos depara el mañana. Hoy estamos vivos, pero tal vez mañana no. Ni siquiera podemos controlar lo que nos ocurrirá en las siguientes horas. Cada vez que un proyectil hace estallar un árbol, las hojas y la metralla caen sobre nosotros y nos sentimos aliviados. Sin embargo, vivir bajo la amenaza de la artillería no resulta fácil. Ahora debemos responder a su provocación. Empezamos a disparar. El fuego aumenta de intensidad y, a través del humo y el polvo, vemos sufrir a nuestros camaradas... El enemigo empieza a bombardear en cuanto se pone el sol. Las enormes copas de estos árboles se astillan como cerillas y un proyectil nos sobrevuela con un sonido sibilante y estalla detrás de nuestra posición. El polvo y las piedras caen como una lluvia torrencial. Tras un instante de silencio, circula la noticia de que todo el mundo está bien y todos respiramos aliviados.”
 
Testimonio de un estudiante de instituto sobre el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima...
Jamás olvidaré aquel día. Tras terminar los saludos matinales en el patio de la escuela,
estábamos esperando en el aula a que empezara el trabajo de demolición. De repente, un amigo gritó: `¡Un B-29!´. Al mismo tiempo vio un fogonazo muy intenso. El edificio se derrumbó de golpe y quedamos atrapados entre los escombros. No sé cuánto tiempo pasé inconsciente. Cuando desperté, no podía moverme. Tenía cortes en la cara y en las manos que me dolían mucho. Había perdido los dientes de delante y tenía la camiseta empapada en sangre. Me arrastré como pude y asomé la cabeza por entre los escombros. La escuela había desaparecido. Se había desvanecido y ahora sólo quedaba un montón de escombros. Más allá de la escuela, hacia el centro de la ciudad, sólo se veían llamas. Tenía tanto miedo que no podía dejar de temblar. Avanzando lentamente, pude salir del edificio derruidos, y caminando en contra del viento para escapar de los numerosos incendios, me abrí paso entre las ruinas de la ciudad.”
 
Breves pinceladas de un mosaico de testimonios que van desde el optimismo y euforia de la victoria al pesimismo de la derrota y ver como inexorablemente todo un mundo se hace trizas. Ideal para lecturas reposada en vigilias nocturnas o en mesita de noche. Un recordatorio de los estragos de la guerra y voz de los derrotados que nunca se escucha sepultadas entre imágenes de noticiarios y las grandes crónicas con personajes históricos. Son testimonios de personas normales atrapadas en la vorágine de su tiempo y que conviene escuchar para recordarnos que la paz es un tesoro que debemos cuidar y velar entre todos, que el todos ya abarca a todas sin falta de añadirlo pese a las soflamas feministas de lenguaje inclusivo que se gasta la suegra últimamente...
 

martes, 26 de octubre de 2021

 

Libro: Imperiofobia y leyenda negra 
– Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español-
Autor: María Elvira Roca Barea
Editorial: Ediciones Siruela, S. A.
Edición: 4ª edición, junio de 2019
 

Apasionante lectura para el orbe hispano el título que os proponemos hoy y que versa sobre los motivos y circunstancias que han fomentado la leyenda negra sobre los imperios de turno, especialmente el caso de la leyenda negra española que con el auge del protestantismo dio lugar en el siglo XVI a identificar el Imperio español con Satanás y al mundo católico como símbolo de represión inquisitorial. La propaganda contra el Imperio español ha creado unos tópicos que perduran hoy en día y que incluso han sido asumidos por la propia Hispanidad, tenemos ejemplos en el populismo indigenista en Hispanoamérica o en los nacionalismos periféricos que siguen utilizando la leyenda negra. Con la revolución industrial y la expansión de la influencia estadounidense en el continente americano, España siguió siendo acusada de oscurantismo, catolicismo inquisitorial y que su Imperio en América es la causa de todos los males que azotan a las repúblicas hispanoamericanas. Un libro fascinante que nos muestra las circunstancias, los hechos y las motivaciones de que se considere los 300 años de Imperio español como algo dañino, empezando por llamar colonias y colonialismo español lo que eran territorios de la Corona española donde se fundaron universidades y la integración racial mientras que el colonialismo europeo procuraba eliminar a la población indígena y explotar los recursos, sin embargo el éxito de gestión del Imperio español que Francia, Inglaterra y Alemania trataron de imitar nunca fue efectivo pese a que perdura todo lo contrario para el gran público, para ello se compara la leyenda negra de otros imperios para demostrar y mostrar los porqué de que perdure la leyenda negra y la hispanofobia.

No hay datos de la autora en la contraportada, así que unos breves pasajes que os animen a su ilustrativa y apasionante lectura:
 
Imperio romano...
En la propaganda anti romana los historiadores saben de la existencia de tópicos reiterados que, organizados como modelos, fueron empleados no sólo por Mitrídates sino también en otros importantes núcleos del Mediterráneo Oriental como Judea, Armenia, Alejandría, las ciudades griegas continentales y del Asia Menor, etcétera. Aparecen reflejados en cartas y discursos como los que hemos visto, pero se manifiestan también de otro modo: en vaticinios y profecías que anuncian la destrucción del imperio, generalmente en medio de grandes catástrofes o por la venida de un salvador, rey o profeta. Los oráculos forman parte del modelo de la propaganda antiimperial. Los veremos de nuevo en el caso del Imperio español y es seguramente una de la más interesantes manifestaciones de este complejo combinado de admiración y envidia que el imperio despierta en la órbita de su influencia y que se manifiesta en las leyendas negras. Son los imperiales como semidioses y semidemonios, y las divinidades se ocupan preferentemente de enviar mensajes que anuncian a los oprimidos que aquella terrible hybris tendrá su castigo”
Rusia...
 
Algunos autores, como García Cárcel, consideran que la leyenda negra en realidad no existe sino que es el resultado de la tendencia de los españoles a perderse en los laberínticos senderos sobre su identidad. También los rusos mantienen con ellos mismos una relación conflictiva y no por ese motivo se han inventado la rusofobia. Los rusos como imperio se cuestionan a sí mismos desde el principio. En tiempos de Catalina II las ideas hostiles a la guerra y a la expansión territorial circulaban libremente y en abundancia. El hábito de la autoexposición y la manera torrencial en que los rusos tienden a mostrarse así mismos, lo mejor y lo peor de ellos, causa, principalmente entre los protestantes europeos, gran desasosiego. Es lógico; estos son educados en la idea d ella contención y en el principio de que la buena educación exige velar cuidadosamente el interior de cada cual. Para Anatoli Lieven resulta evidente que la rusofobia no procede sólo de la hostilidad hacia la Unión Soviética en los tiempos de la Guerra Fría. Hay por tanto , en el caso de los rusos ese componente de respetabilidad intelectual característico de los prejuicios antiimperiales en oposición a otras clases de prejuicios. Va ligado a la rusofobia desde la Ilustración. Este factor quedó diluido cuando en 1917 triunfó la revolución y Rusia pasó a ser la tierra prometida sin necesidad de llegar al más allá. Diluido pero no muerto.”
 
Aportación alemana a la leyenda negra española...
Para la oligarquía de la Frisia Oriental los españoles eran `Erzfeinde und Verhöner der löblichen Teutschen´ (archienemigos y vilipendiadores de la ilustre nación alemana). Otro panfleto dice imprimirse como `un recordatorio muy necesario en el que se ponen de manifiesto la tiranía, el carácter taimado, los usos y las prácticas de los españoles con el objeto de preservar el bien común, la libertad y la prosperidad de toda la cristiandad´. Durante las décadas de los treinta y los cuarenta del siglo XVI la virulencia propagandística va en aumento y, para cuando muere el emperador, los españoles son ya la personificación de Satanás: `se denunciaba el advenimiento del Anticristo y su séquito español en panfletos, libelos ilustrados, cantos de iglesia y sermones dominicales y se instaba a que los feligreses tomaran partido sin ambages en contra de los españoles´.”
 
Trato a los pueblos indígenas...
Nadie con un mínimo de cultura niega ya el papel pionero que tuvieron los legisladores y la maquinaria imperial española en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Hay que colocar en su contexto y en su tiempo las ideas revolucionarias expresadas primero por los dominicos, y luego por otras órdenes. La justicia exige que se mencione a los dominicos en primer lugar, esas bestias negras de la intolerancia y la barbarie, se gún la imagen habitual que de ellos ha transmitido el protestantismo primero, y más tarde, la Ilustración. Muchos intelectuales y hombres de gobierno, incluidos los propios reyes, asumieron sus ideas en España. Hasta entonces nadie se había planteado que los pueblos conquistados pudieran tener derechos o que los individuos de una civilización salvaje, considerada universalmente no cristiana e inferior, fuesen también seres humanos que merecían respeto. Y esto, que ha cambiado nuestra noción de lo humano a nivel planetario es, nos guste o no, un trabajo de la Iglesia romana. En general, las iglesias protestantes no sintieron por los indios interés ni cultural ni religioso, con algunas excepciones dignas de admiración.”
 
Hispanofobia en EEUU legitimando la guerra contra España en 1898...
Uno de los episodios más famosos que creó la prensa amarilla estadounidense es el de Clemencia Arango, que venía a actualizar el viejo tópico de la leyenda negra según el cual los españoles son moralmente depravados. Sucedió en 1897. Clemencia era una atractiva joven que fue detenida a bordo del barco estadounidense `Olivette´ acusada de llevar cartas a los rebeldes exiliados. Hearst y sus colegas crearon una fantástica historia de vejaciones, indecentes manoseos y todo lo imaginable en el registro a la joven, que fue llevada a cabo por varias matronas del servicio de policía. El titular `¿Protege nuestra bandera a las mujeres?´ iba acompañado de un dibujo donde se veía a una indefensa y desnuda Clemencia rodeada de policías españoles. Era pues un deber básico de la decencia intervenir en aquella guerra. Hay que decir en honor a la verdad que Clemencia Arango, nada más llegar a Nueva York, intentó por todos los medios deshacer lo que ella creía un equívoco y contó a todo el que quiso oírla que la policía española la había tratado con total corrección. Lo que sucede es que su voz no llegó nunca a la opinión pública. Ya lo dice el viejo lema: `No dejes que la verdad te estropee un buen titular´. Aparte de todo lo esperable en este contexto, la guerra tuvo una consecuencia inesperada: hizo emerger una contestación también estadounidense a la explosión de hispanofobia amarillista, la cual, andando el tiempo, daría lugar a una corriente de revisión histórica que todavía producirá muchos frutos y que se muestra en vertientes diversas. Afectan poco o nada a España, pero tiene mucha importancia para el porvenir de la cultura hispana.”
 
Apasionante e ilustrativa lectura para desentrañar las razones de la hispanofobia surgida a rebufo del protestantismo primero, la Ilustración posteriormente y que aún perdura en el mundo anglosajón, y en nacionalistas periféricos prófugos de la justicia española, que a base de leyenda negra acusaron al Imperio español de satánico y a la Iglesia católica de su ramera. Apropiada lectura para el orbe hispano donde el populismo político explota la leyenda negra y hacen el juego a quienes ven en el odio a lo hispano una fuerza para cortar el auge y riqueza cultural heredada de una historia imperial que ya hubieran querido para sí los naturales nativos exterminados y explotados de los distintos imperios posteriores donde ni británicos ni franceses llegaron a la altura y duración del Imperio español que dio lugar a la Hispanidad. Nada de dejar a la suegra, que cogería ideas para crear una leyenda negra de los sufridos usuarios de su sopa boba...
 

miércoles, 22 de septiembre de 2021

 

 
Libro: Crónicas de la América profunda
Autor: Joe Bageant
Editorial: Los libros del lince, s.l.
Traducción: Pablo Manzano Migliozzi
Edición: Mayo de 2008
 

Aún tenemos frescas en la memoria las imágenes del asalto al Congreso de los EEUU por una horda de furibundos y armados seguidores y votantes del advenedizo del Donald Trump al final de su mandato. Todavía nos preguntamos cómo alguien como Trump fue votado para presidente de la nación referente para las democracias del mundo y que obtuviera ochenta millones de votos en las últimas elecciones. Todavía estamos asombrados de ver a Donal Trump presidente fotografiarse con una Biblia ante una iglesia y apoyado por distintas congregaciones cristianas que daban gracias a Dios por tener a Donald Trump de presidente. Y todavía imaginamos a un grupo de palurdos bebedores de cerveza, amantes de las armas de fuego y trazas de tramperos como sus votantes. La propuesta de hoy es un libro donde el autor toma de referencia su localidad natal en tierras de Virginia y a sus vecinos cuando regresa tras una vida fuera de allí. Sin piedad, Joe Bageant nos muestra con el saber de quien forma parte pero pudo salir un fresco de la clase obrera blanca estadounidense atrapados en un círculo vicioso por las grandes fortunas del partido republicano, el Sistema, la televisión y el fundamentalismo cristiano expansionista que, al igual que el fundamentalismo musulmán, busca implantar un orden basado en un texto religioso tergiversado, la Biblia en este caso...

 

Joe Bageant, fallecido en 2011, trabajó treinta años de su vida como redactor de mesa en el Oeste hasta que un día decidió regresar al barrio pobre de Winchester (Virginia) donde había nacido y escribir una primera crónica contando las tristes vidas de sus vecinos, la gente que había ido con él al instituto. Mandó el texto por e-mail y, de la noche a la mañana, se convirtió en uno de los blogueros más leídos de su país. “Soy, indudablemente, un producto de internet”, dice, aunque aquella primera vez no sabía ni qué debía hacer para proponer a alguien que colgara un documento en una web. La publicación de su primer libro en Estados Unidos fue apoteósica: en dos semanas había agotado 30.000 ejemplares. La crítica y los escritores norteamericanos han saludado su obra con admiración.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, aunque el escritor falleció en 2011. Y sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante lectura:

 

Obreros blancos y pobres...

El desarrollo intelectual y vital de esta gente, la de los currantes más jodidos, no sólo se ve entorpecido por la estrechez mental provinciana de la sociedad en la que han nacido. Son seres predestinados a convertirse en siervos y permanecer toda la vida así por la existencia de una red local de familias adineradas, gente de la banca y la construcción, abogados y empresarios, a los que les va muy bien por tener mano de obra barata, incondicional y obediente, capaz de pagar alquileres elevados y costosas facturas médicas. Esa élite social realiza una importante inversión en el cultivo de estas fuerzas de trabajo a base de no invertir en absoluto (¡a eso se le llama sacar dinero de la nada!) en educación y calidad de vida, salvo en las suyas propias. Lugares como Winchester son, tal como ellos dicen, `paraísos del inversor´. Lo cual se traduce en que son ciudades con impuestos bajos, pocas o nulas normativas locales, ningún movimiento sindical y una cámara de comercio dispuesta como una manada de putas a dar la bienvenida a cualquier nueva industria contaminante de ácido para baterías a cuyos empleados les esté prohibido la afiliación sindical. `¡La contaminación me la suda, tío! Vamos a vender unos terrenitos, amigo. ¡Vamos a trapichear con bienes raíces, que es lo que mola!´. Grandes constructores, agentes inmobiliarios, abogados..., todo el mundo se lleva su tajada del pastel, todos excepto los mediocres y gilipollas palurdos no sindicados, que serán contratados con sueldos míseros en esa fantástica nueva fábrica de humos contaminantes.”

 

El exterior, un mundo desconocido...

Para la mayoría de los trabajadores que viven aquí, el mundo exterior, es decir, todo lo que se encuentra más allá del Royal Lunch, de Rubbermaid o de Winchester, Virginia, es una fantasía, algo que carece de existencia real. Claro que hay quien decide viajar a Orlando, o a Branson, Misuri, o a la Pensilvania holandesa, pero si te pasas los días aletargado por un trabajo repetitivo y por las noches te espera la tarea de cambiar los neumáticos del coche, reparar la instalación eléctrica de tu casa, llevarle a tu anciana madre una carga de leña -como hizo Tom al día siguiente de nuestra conversación-, o recuperarte de dicho trabajo tumbándote en el sofá contemplando el recibo de los últimos gastos realizados con tus tarjetas de crédito, ¿de dónde vas a sacar el tiempo y los medios necesarios para pensar en las consecuencias del calentamiento global? Eres como un muerto viviente, así que un par de noches a la semana te dejas caer por el Royal Lunch y riegas con cerveza tu masa gris inerte. Recuerdo que hace algún tiempo vi a una multitud reunida en un bar que miraba atentamente y en absoluto silencio un canal de televisión donde salían unos afganos jugando al polo con una cabra decapitada. Si aquellos no eran muertos vivientes, a saber qué eran.”

 

Una casa en propiedad, que es una caravana en realidad...

En la mayor parte de los casos el comprador no puede escoger a su depredador. A quien entra en un establecimiento comercial, pongamos por caso la Earl, Fabricación y Venta de Casas Móviles, nadie le dejará salir por la misma puerta para que vaya a otro sitio a comparar ofertas. Y ésa es una de aquellas cosas que nunca fallan. Los vendedores tienen unas cuantas tácticas para desalentar la comparación de precios y productos para colocar el suyo. Por ejemplo, aunque la comprobación bancaria del crédito que tiene un comprador potencial le cuesta al vendedor unos pocos dólares, siempre le carga al cliente un importe de veinticinco dólares o más a cuenta de dicha comprobación o de `gastos de solicitud´. Me han dicho que en ocasiones los gastos de solicitud alcanzan los 150 dólares. Por lo general a esto hay que añadir un depósito de entre 300 y 400 dólares que uno debe pagar antes de que lo dejen salir, y así consiguen atar al cliente a esa `atractiva casa prefabricada multiespacio´. Los fabricantes y vendedores cuentan maravillas de lo mucho que han mejorado las casas modulares, y no dejan de resaltar lo bonitas que son y el hecho de que no tienen nada que ver con las caravanas, pero sin embargo siguen siendo cajas de madera laminada que se transportan sobre ruedas rumbo al terreno en el que finalmente van a ser montadas, como ocurre con cualquier caravana.”

 

Cristianismo fundamentalista...

La religión fundamentalista nos exige gratitud por todo lo que Dios nos ha concedido. De modo que esta gente está más que agradecida de ganar apenas tres dólares por encima del salario mínimo: `Al fin y al cabo, ¿no estamos mejor de lo que estaban nuestros padres?´. Quizá, si no fuera porque la mayoría de sus padres contaban con seguro médico y se las apañaban sin que hubieran de trabajar los dos miembros de la pareja. Pero, claro, ellos tienen más `cosas´ de las que llegaron a poseer sus padres. Así pagan por un par de zapatillas de marca para sus hijos ,más de los que sus padres pagaban por la comida de un mes. Como la cifra de las nóminas ha ido creciendo con los años, su casa está repleta de chismes, y con eso les basta para creer que nadan en la abundancia y que tienen el deber de sentirse agradecidos, pese a que alguna que otra vez no les queda más remedio que comprar la comida con tarjeta de crédito. Porque en la India la gente pasa hambre, ¿no? De acuerdo: a juzgar por los traseros descomunales que ocupan los bancos de la iglesia, aquí nadie pasa hambre. Dios provee Big Macs y bollería industrial para todos. Son un montón de cosas por las que tenemos que dar las gracias. Pero por encima de todo debemos estar agradecidos por formar parte de esta iglesia. Hay que reconocer que, a diferencia de las escuelas públicas o los centros cívicos, la iglesia fundamentalista es una de las estructuras sociales que todavía funcionan en América y donde todo el mundo es bienvenido, rico o pobre, bueno o malo. Si echan un vistazo a los fieles que acuden a todas estas iglesias verán que no son en absoluto malas personas, sólo trabajadores cuya vida interior fue aniquilada a golpes hacia finales del siglo XX. Forman parte del resurgimiento global del fundamentalismo que empezó a producirse cuando el materialismo se elevó triunfante después de la era de la Ilustración. (¡Pobre y querida Ilustración! ¡Qué poco duró! Sólo faltaron para liquidarla del todo dos guerras mundiales, Verdún, Dresde y Auschwitz, los gulags, las armas nucleares y ahora el inminente desastre ecológico.) Dos generaciones consecutivas de ciudadanos que se criaron en escuelas cristianas en medio de la hostilidad tenaz y el miedo avivados por la guerra fría. ¿Acaso debe sorprendernos que se vean tan seducidos por el anuncio del Apocalipsis? Todos y cada uno de ellos se asoman a la ventana en sus hogares y lo que ven coincide con lo que les enseñaron: se aproxima el fin del mundo.”

 

Asistencia médica...

No son miedos injustificados. Les diré que, al igual que la mayor parte de los hospitales regionales de esta clase en el corazón del país, el Winchester Medical Center es el mayor generador de bancarrotas de nuestra zona. En estados Unidos las facturas médicas son la principal causa de quiebra personal para la gente que carece de seguro de salud. La mitad de los no asegurados debe dinero a los hospitales, y en un momento u otro un tercio de ellos acaban siendo perseguidos por las agencias de cobros, que no dudan un segundo en demandarlos incluso por una suma de apenas cien dólares. En 2005, un estudio de la Universidad de Harvard reveló que el cincuenta por ciento de los expedientes de quiebra personal eran consecuencia total o parcial de los desembolsos para gastos médicos, y esto supone un incremento del 2.200 por ciento desde 1981. La deuda media de los individuos que tienen que pagar a los médicos de su propio bolsillo y que han terminado declarándose insolventes es de 12.000 dólares. En Estados Unidos cada treinta segundos alguien se declara en bancarrota como consecuencia de un problema de salud grave.”

 

Una visión de una parte de la sociedad de EEUU que eligió a alguien como Donald Trump para presidente y cuyas consecuencias globales nos afectan a todos. Un libro donde el tiempo ha dado la razón no a un visionario, a un miembro de la clase trabajadora blanca que pudo salir del círculo vicioso para ver mundo y darse cuenta de la explotación sin redención a la que está condenada la clase obrera blanca y pobre que lejos del glamour del consumismo son los nuevos siervos del sistema capitalista en EEUU y cuyos fundamentos encuentran ecos en los populismos de derechas de todo el mundo civilizado. Imprescindible para comprender y entender los derroteros políticos en EEUU que permitió a Donald Trump ser presidente y que les empujo a tomar al asalto el templo de la democracia convencidos de su patriotismo y estar bendecidos por Dios en sus acciones cuando en realidad son carne de cañón obrera y voto inducido por los mismos que les empujan a la servidumbre.
 

 

jueves, 9 de septiembre de 2021

 

Libro: La Inquisición española
-Una revisión histórica-

Autor: Henry Kamen

Editorial: Editorial Crítica S. A.
Traducción: María Morrás
Edición: 1999
 

Cuando en Europa, y en Occidente en general, se piensa en la Inquisición, nos viene a la mente España y los tópicos asociados a la leyenda negra que siguen vigentes, tópicos que se dan en todas las naciones europeas. Pero Inquisición es sinónimo de autos de fe, hogueras con brujas y salas de tortura sin escatimar en medios de crueldad y sufrir dolor. Es lo que uno se espera cuando se pilla un título sobre la Inquisición española y la propuesta de hoy es un estudio y análisis de la Inquisición española que comienza en los albores de la conquista de Granada y se prolonga por todo el imperio español hasta su derogación ya entrado el siglo XIX. El autor nos muestra con pruebas y datos la realidad de un estamento que evolucionó de la busca y captura de judaizantes y falsos conversos a combatir la herejía, sorprende que en realidad la Inquisición ejercía su poder en las urbes y cómo los distintos reinos de España aceptaron o rechazaron al Santo Oficio. Es un libro con rigor y que nos ilustra e ilumina sobre la Inquisición y su poder en España. Se echa en falta un estudio de la Inquisición en los virreinatos, que no colonias, en América que sin duda daría para otro volumen...

 
Henry Kamen es un prestigioso escritor e hispanista británico, miembro de la Royal Historical Society y profesor del Consejo superior de Investigaciones Científicas en Barcelona. Ha publicado un gran número de obras destinadas a la comprensión de la historia moderna española. `La Inquisición española´ es un estudio que consiguió el reconocimiento unánime del mundo académico y el favor del público, convirtiéndose en un clásico de la historiografía. Kamen ha trabajado y reformado el texto original en su afán ineludible por ofrecer una revisión avalada por años de investigación de la aún indescifrable, oscura y compleja Inquisición española.
Datos sacados de la contraportada actualizados al año de edición y en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e ilustrativa lectura:
 
La convivencia de tres culturas en los reinos de España en el siglo XV...
Las comunidades de cristianos, judíos y musulmanes nunca habían vivido en pie de igualdad; la llamada convivencia fue siempre una relación entre desiguales. Dentro de esa desigualdad, las minorías trataron de desempeñar sus papeles dentro del marco establecido tratando de evitar los conflictos. En la Murcia del siglo XV, los musulmanes eran una mano de obra indispensable tanto en el campo como en la ciudad, y como tal eran protegidos por las leyes municipales. Por su parte, los judíos contribuían a la economía local de manera esencial como artesanos y pequeños productores en las industrias de marroquinería, joyería y textil. También tenían importancia por su papel en el fisco y en la medicina. En teoría, ambas minorías tenían restringida la movilidad a áreas específicas de las ciudades en las que vivían; en la práctica, las leyes acerca de la separación raramente se llevaban a la práctica. En Valladolid, por esta misma época, los musulmanes aumentaron en número e importancia, escogían libremente su lugar de residencia y poseían casas, tierras y viñedos. Aunque no tenían los mismos derechos de los cristianos, los musulmanes de Valladolid no estaban marginados. La tolerancia de la coexistencia pavimentó el camino para la conversión masiva de 1502.”

El Reino de Aragón se opone a la Inquisición...

 

En el seno de la Corona de Aragón se dio una fuerte oposición a que se instaurara el tribunal castellano. Aunque Castilla y Aragón se habían unido con el matrimonio de los Reyes Católicos, permanecieron separados a nivel político y cada reino conservó su administración y sus libertades. En los reinos orientales, los fueros conferían la autoridad suprema no tanto a la persona del rey, como sucedía en Castilla, cuanto en el rey y las Cortes conjuntamente; cuando no había Cortes, sus representantes en la Diputación de cada uno de los reinos vigilaban el cumplimiento de las leyes. El resurgimiento de la Inquisición papal suponía una amenaza para los conversos, pero no era una innovación y suscitó pocas críticas. Asunto diferente fue cuando los inquisidores castellanos fueron nombrados en reinos donde los fueros estipulaban que los cargos más importantes debían ser desempeñados por los oriundos del país. Las clases privilegiadas conversas encontraron en ello un argumento constitucional en que basar su hostilidad.”

 

El Índice de libros prohibidos...

El primer Índice impreso que se utilizó en España, publicado bajo los auspicios del inquisidor general Valdés en septiembre de 1551, no era más que una reimpresión del Índice compilado por la Universidad de Lovaina en 1550, con un apéndice especialmente dedicado a los libros españoles. Se tomaron medidas para que el Índice fuera distribuido por los tribunales. Cada tribunal podía modificar su versión local, así que conocemos por lo menos cinco Índices publicados entre 1551 y 1552 por los tribunales de Toledo, Valladolid, Valencia, Granada y Sevilla. La obra de dieciséis autores, en especial la de los líderes de la Reforma, fue condenada en su totalidad; por lo demás, la Inquisición se conformó con prohibir otras 61 obras específicas, decretando también regulaciones sobre Biblias, libros en hebreo y árabe, y otras impresas sin autorización.”

 

Auto de fe...

Aunque el propósito de los autos eran impresionar a la gente, es posible que en el siglo XVII se convirtieran en una ocasión menos atrayente para el público; o al menos ésa es la impresión que se desprende de una representación pictórica del auto de fe de Sevilla del 13 de abril de 1660 en la que el público se muestra mayoritariamente indiferente a la ceremonia de doce horas que se desarrollaba ante sus ojos. En el siglo XVIII, la falta de víctimas y el coste creciente de las ceremonias públicas supuso la caída gradual en desuso de los autos de fe. Felipe V, de la recién entronizada Casa de Borbón, fue el primer monarca español que se negó a asistir a un auto de fe que fue celebrado en 1701 para festejar su ascensión al trono. El reinado de Felipe vio el final de la persecución en masa en España. En la segunda mitad del siglo, la Inquisición ya celebraba sólo autos privados. No nos adelantemos a atribuir esto a un aumento d ella tolerancia. La sencilla razón es que los heréticos habían sido purgados con tanto éxito que, al acabar con su existencia, el tribunal se privó a sí mismo de combustible para sus hogueras.”

 

Cristianos viejos y cristianos nuevos...

Los ecos de la aplicación de los criterios de limpieza de sangre se prolongan hasta el siglo XVIII. En 1751, el ministro José de Carvajal halló tan convincente el tratado de Agustín Salucio que ordenó que le hicieran una copia, y el conde de Floridablanca consideró injustas las condenas por impureza, porque `se castiga la más santa acción del hombre, que es su conversión a nuestra santa fe, con la misma pena que el mayor delito, que es apostatar de ella´. Pese a tales críticas, el concepto de limpieza de sangre sobrevivió a la abolición de la Inquisición. Un resultado menos notorio, pero no menos importante de la limpieza, fue la perpetuación del concepto del `honor´ en su peor sentido social. La pureza de sangre llegó a estar tan lejos de toda relación con el problema judío, que en 1788 encontramos al conde de Aranda, ministro de Carlos III, utilizando la frase `limpieza de sangre´ en el sentido de limpieza de toda mácula de oficios y comercios serviles, así que a finales del siglo comenzó a utilizarse el término sinónimo de `limpieza de oficios´. Oficialmente, la limpieza de sangre dejó de ser reconocida como necesaria por una Real orden del 31 de enero de 1835 dirigida a la Sociedad económica de Madrid, aunque hasta 1859 era todavía necesaria para entrar como cadete en los cuerpos de oficiales. El último acto oficial fue una ley del 16 de mayo de 1865 aboliendo las pruebas de limpieza para los matrimonios y para ciertos cargos gubernamentales. La supresión de las barreras legales no podía, evidentemente, borrar de un plumazo una actitud enraizada en una práctica secular. A comienzos del siglo XIX, Blanco White aún recordaba cómo en su pueblo, cerca de Sevilla, incluso los niños guardaban memoria del oprobio sufrido por tal o cual familia que había tenido algún encontronazo con la Inquisición varias generaciones atrás.”

 

Sefarad...

Pero la añoranza por Sefarad impregnó el pensamiento de los judíos de la Europa
occidental, estimulando el desarrollo de las ideas y la literatura. Paradójicamente, los conversos que vivían en el extranjero pensaban que eran diferentes a los otros, diferentes incluso a los otros judíos, precisamente porque procedían de Sefarad. El cultivo de las costumbres ibéricas se convirtió en un rasgo característico e las comunidades en el exilio. En Ansterdam había libertad de prensa a disposición de los que quisieran publicar, pero Sefarad seguía representando el hogar, y muchos eran profundamente conscientes de que sus raíces estaban allí. Entre ellos estaba el joven Spinoza, de origen español aunque pensamiento especulativo judío, un hecho que llevó al exilio a los personajes conversos más conocidos de este periodo. Isaac Cardoso (m. 1680), profesor en Madrid y Valladolid y médico de Felipe IV, dejó el país en 1648 y fue a vivir como judío a Venecia, donde publicó su Philosophia libera (1673), que era una exposición de filosofía atomista basada en Gassendi y que poco debía al judaísmo.” 

 

Leyenda negra...

En los Países Bajos se temía que los españoles intentaran introducir la Inquisición como un medio para sojuzgar el país. Durante las guerras religiosas en Francia, los hugonotes temieron que Enrique III en complicidad con Felipe II de España, proyectara establecer una Inquisición nacional. Guillermo de Orange y el conde de Egmont se sintieron tan inquietos por ello, que pidieron en 1561 al cardenal Granvela que desmintiera el informe. Felipe II aseguró a Granvela que el modelo español de Inquisición no podía ser trasladado a los Países Bajos o a Italia. Incluso en Inglaterra, donde ejerció cierta influencia como consorte de la reina María Tudor, no se dieron jamás pasos para introducir el tribunal. La verdad es que la mayoría de los países europeos ya tenían su propia maquinaria para dar cuenta de los herejes, y no necesitaban ayuda exterior. Además de esto, el tribunal español no era por naturaleza una institución principalmente antiprotestante, y habría necesitado una sustancial modificación para ser introducido en algunos estados europeos. Finalmente, la política exterior de Felipe II no era siempre antiprotestante, así que la imagen de una España como potencia rabiosamente católica es una tergiversación de la realidad de la política internacional del siglo XVI.”

 

Lectura recomendable para amantes de los entresijos de la historia y quienes desean conocer algo sobre la Inquisición española, ideal para lecturas vacacionales fuera de temporada, estancias hospitalarias y de mesita de noche. El acierto del autor es mostrar los hechos dentro de su contexto sin inclinarse a favor u en contra y es el lector quien saca sus propias conclusiones que derriban los tópicos de la leyenda negra surgida por la preponderancia de España en Europa durante el siglo XVI pero también ilumina sobre una institución que ya existía en otros reinos de Europa antes de su implantación en España. Cuidadín de regalar a la suegra que podría establecer un régimen inquisitorial en la sopa boba, cuidadín...

 

miércoles, 25 de agosto de 2021

 

Libro: Cumbres 
– seis reuniones que forjaron el siglo XX-
Autor: David Reynolds
Editorial: Editorial Ariel, S. A.
Traducción: Isabel Ferrer y Carlos Milla
Edición: 1ª edición, septiembre de 2008
 

Para entender el presente hay que comprender el pasado, y no se puede comprender el mundo del siglo XX que nos ha llevado hasta este siglo XXI sin entender el sentido de las cumbres entre líderes mundiales, que ahora son moneda corriente. El término fue acuñado por Churchill en plena efervescencia de las crónicas de alpinistas llegando al Everest y otras cumbres hasta entonces inalcanzables, pero las reuniones al máximo nivel entre líderes tuvieron su pistoletazo de salida en 1938 en la ciudad de Múnich con la reunión entre el británico Chamberlain y el alemán Hitler. El autor nos lleva de la mano para conocer la parte oculta de las cumbres entre líderes, cómo se preparan, cómo llegaban los protagonistas al encuentro, las relaciones entre los asesores, las aspiraciones y las formas de negociar...

 

David Reynolds es profesor de Historia Internacional en la Universidad de Cambridge. Ha
sido profesor visitante en las universidades de Harvard y Nihon en Tokio. Es autor o editor de una docena de libros sobre la historia del siglo XX. Galardonado con el premio Wolfson de Historia.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero en Internet podéis encontrar información más extensa del autor. Y sin más zarandajas, unas breves reseñas que os incite a su apasionante lectura:

 

Orígenes del término `cumbre´...

El término `cumbre´ fue acuñado por Winston Churchill. En un discurso pronunciado en Edimburgo el 14 de febrero de 1950, durante los días oscuros de la guerra fría, pidió `otra conversación con la Unión Soviética al más alto nivel´ y añadió que `no es fácil ver cómo podrían empeorar las cosas con un parlamento en la cumbre´. No se sabe con certeza qué indujo a Churchill a aplicar el término `cumbre´ a la diplomacia, pero por entonces la palabra aparecía a continuamente en la prensa británica con motivo de la reanudación, a finales de la década de 1940, de las expediciones para escalar el Everest, el pico más alto del mundo. Al repetir su llamamiento a `una conferencia al nivel más alto´ el 11 de mayo de 1953, Churchill pidió una voluntad de paz `en la cumbre de las naciones´. Pronunció este discurso en la Cámara de los Comunes mientras se acometía el octavo intento de escalar el Everest: la cumbre se coronó a finales de ese mismo mes.”

 

Antecedentes del siglo XIX...

El Congreso de Berlín se celebró, en gran medida, gracias a las vías de ferrocarril. Disraelí tardó cuatro días en viajar de Londres a Berlín, pero eso fue porque insistió en hacer paradas por las noches para conservar intactas sus energías; el viaje de vuelta, impulsado por el éxito, duró menos de tres. Los jefes de gobierno no fueron los únicos que aprovecharon la mejora en las comunicaciones. También se beneficiaron los monarcas, muchos de los cuales estaban, como es lógico, emparentados a través de la red de matrimonios tejida en torno a los hijos y nietos de la reina Victoria. El más célebre aficionado a la diplomacia dinástica fue Guillermo II de Alemania, quien, dos años después de ser nombrado káiser en 1888, había echado al veterano Bismark y afirmado: `Yo soy dueño y señor en la política alemana y mi país debe seguirme allí adonde vaya´. Y fue en todas direcciones, literal y metafóricamente, pues le encantaba viajar en tren y por mar para reunirse con sus parientes monárquicos, si bien carecía de una política coherente y tendía a los cambios de rumbo. Su diplomacia personal fue un auténtico quebradero de cabeza para sus ministros -uno de ellos, el conde Philipp zu Eulenburg, dijo con hastío que `una conversación entre dos príncipes sólo es propicia cuando se limitan a hablar del tiempo´-, que tenían que hacer verdaderos esfuerzos para lidiar con los vaivenes de ánimo de su káiser y compensar sus intervenciones.”

 

Munich 1938...

Como cumbre, la de Munich fue muy distinta de las de Berchtesgaden y Goedberg. Para empezar, también asistieron Daladier y Mussolini: el primer ministro francés, comedido e incómodo; el máximo dirigente italiano deleitándose en su papel de mediador. Éste se había pasado la cena en el tren nocturno procedente de Roma haciendo observaciones sociológicas despectivas acerca de los británicos, atribuyendo la pasión por la paz del país al desequilibrio en el número de hombres y mujeres después de la Gran Guerra. `Cuatro millones de mujeres con carencias sexuales... Incapaces de abrazar a un hombre, abrazan a toda la humanidad´. También en contraste con las demás cumbres, la organización en Munich fue desastrosa. Chamberlain llegó al aeropuerto a mediodía, acompañado del inevitable Wilson, además de Strang y Malkin. Los llevaron directamente al Führerbau -la sede del partido nazi, cerca de Königsplatz, en el noroeste de Munich- y allí se les comunicó que la reunión se iniciaría de inmediato. Chamberlain no había consultado con Daladier previamente, mientras que Hitler y Mussolini habían tenido ocasión de hablar largo y tendido. Ambos dictadores contaban asimismo con el apoyo de sus ministros de Asuntos Exteriores, mientras que, una vez más, Halifax se había quedado en casa. Los participantes no se sentaron en torno a una mesa, sino en sillas en un amplio círculo, con los británicos demasiado lejos de los franceses para coordinarse, aunque Chamberlain tampoco albergaba el menor deseo de hacerlo.”

 

Jruschov y sus tribulaciones sobre Kennedy...

Jruschov, aunque también deseaba una cumbre, veía las cosas de otra manera. `No entiendo a Kennedy -dijo a su hijo después de lo de Bahía Cochinos-. ¿Qué le pasa? ¿Es posible que sea tan indeciso?´. La incapacidad del presidente para volcar el poder norteamericano sobre Castro reforzó la creencia del líder soviético de que había llegado el momento de una reunión; la sorprendente debilitado de seguir adelante con una cumbre le dio aún más seguridad. Como Kennedy, Jruschov quería algo más que una charla en Viena, pero su agenda era muy distinta. Como dejaron claro las instrucciones a Bolshakov, el Kremlin veía improbable una prohibición de los ensayos nucleares y ésta no figuraba entre sus prioridades. Para los soviéticos, el tema más importante seguía siendo Berlín. Sin embargo, el 21 de mayo Bobby dijo a Bolshakov que el presidente `tratará este asunto con Jruschov en Viena, pero sólo para hablar de él y no para llegar a un acuerdo en este encuentro´. Los dos líderes se dirigían con paso vigoroso hacia la cumbre, pero seguían mapas muy distintos.”

 

Preparando el encuentro de Nixon y Mao...

Siguieron diecisiete horas de conversaciones con Zhou Enlai. Kissinger se encontró con un hombre inteligente, culto y encantador; duro a la hora de negociar, pero que, a diferencia de Gromiko, pensaba las cosas a lo grande. `No hubo las típicas tretas, el esfuerzo por anotarse puntos, la rigidez ni los intentos de intimidación propios de los rusos´, explicó Kissinger a Nixon más tarde. Zhou `habló con una claridad y una elocuencia casi naturales´, prácticamente sin emplear notas escritas. `Se sentía tan cómodo con los temas filosóficos, el análisis histórico o el sondeo táctico como con la conversación superficial. Su dominio de los datos, y en particular su conocimiento de la actualidad norteamericana, era notable´. En pocas palabras, afirmó Kissinger, deshaciéndose en elogios, Zhou Enlai `es, junto con Charles de Gaulle, el político extranjero más impresionante que he conocido´. En realidad, como sabemos ahora, Mao trataba a Zhou como su factótum diplomático a todas horas del día y la noche, obligándolo a veces a postrarse ante él de forma incluso más abyecta que Gromiko ante Jruschov. En 1972, Mao le negó a Zhou un tratamiento para un cáncer de vejiga por temor a que su primer ministro viviera más tiempo que él, y ni siquiera permitía que se le hiciera un diagnóstico completo. El político que deslumbro a Kissinger era, en realidad, el `esclavo sobornado´ de Mao.”

 

Llevar los acuerdos a la práctica...

El tercer aspecto de la puesta en práctica, lo que podríamos llamar la ejecución, es el más difícil: dejar al descubierto las grietas tapadas en la cumbre durante la precipitada búsqueda de un acuerdo. La violación de los acuerdos de Munich de 1938 por parte de Hitler en la primavera siguiente fue una de las principales razones por las que gran Bretaña ofreció garantías a Polonia y Europa se precipitó hacia la segunda guerra mundial; los acuerdos de Yalta se vinieron abajo en la primavera de 1945 cuando Churchill y Stalin se olieron la traición. Y la actitud de Beguin después de Camp David, que a juicio de Carter se dedicó a dar largas y engañar, emponzoñó su posterior relación. O de lo contrario, los líderes recurren al engaño en un intento de hacer que las realidades internas de su propia nación se adapten a lo acordado en la cumbre, como en el gobierno de Blair en 2002-2003. Los apretones de mano en la cima señalan un breve momento de convergencia entre los mandatarios. Respetar esas promesas después del descenso a la cruda realidad nacional a menudo resulta muy difícil o incluso políticamente imposible.”

 

Breves pinceladas de un libro que se devora con avidez y que nos muestra aspectos de las cumbres entre líderes mundiales desconocidos para el gran público y que nos muestra de forma inquietante cómo decisiones que afectan a las vidas de millones de personas y al devenir histórico son dependientes del trabajo de los subalternos previo a la cumbre, el estado de ánimo de los líderes o simplemente ignorar a los consejeros para dejarlo todo en manos del encanto personal. Ideal para amantes de la historia y sus entresijos, nostálgicos de la Guerra Fría y para jóvenes de la revolución digital que no creen que este maravilloso mundo que disfrutan ha estado pendiente de un hilo nuclear hasta 1989. Se puede regalar a la suegra y con el cuento de preparar una cumbre acerca de la sopa boba, sacar unos aurelios para gastos de organización...

 

miércoles, 10 de agosto de 2021

 

Libro: Las Zarinas -poderosas y depravadas-
Autor: Henri Troyat
Editorial: Ediciones B, S. A.
Traducción: Teresa Clavel
Edición: 1ª edición, marzo 2003
 

Si pensamos en el Antiguo Régimen y en Rusia, nos vienen a la memoria Pedro El Grande como Zar y Catalina La Grande como Zarina, pero en el intervalo entre ambos se sucedieron tres zarinas que quedan solapadas por su predecesora. El autor rescata del olvido a las susodichas en un delicioso estilo donde condensa a la vez que desgrana de forma amena, entretenida e ilustrativa, una época donde los monarcas tenían un poder absoluto que gobernaban sobre sus súbditos pero también eran humanos en sus debilidades, desde la comida hasta el sexo pasando por la crueldad. En ese sentido la mujer podía ser tan absolutista y depravada como sus homólogos masculinos coronados. Asistimos a las intrigas sucesorias, los cortesanos más intrigantes aún y remando siempre a favor de sus monarcas, amantes y lujuria de los sentidos que sólo el poder permite y la siempre fascinante historia de Rusia...

 
Nacido en Moscú en 1911, Henry Troyat (pseudónimo de Lev Tarassov) llegó con su familia a París en 1920, tras huir de la ciudad a causa de la Revolución. Miembro de la Academia Francesa y biógrafo de fama internacional, Henry Troyat es un autor ampliamente reconocido y galardonado (ha recibido los premios Max Barthou y Goncourt, entre otros). Entre sus obras destaca la biografía de Iván el Terrible. Su estilo vivaz, las anécdotas que sazonan su narración y la curiosidad que despierta en el lector hacen de sus biografías unas lecturas absorbentes y enriquecedoras. Troyat ha plasmado la vida de grandes figuras históricas, como Catalina la Grande, Dostoievski, Flaubert, Gorki y Tolstói.
Datos sacados de la contraportada y al año de edición, añadir que falleció en París en 2007 y es un autor que goza de gran popularidad en Francia. En Internet podéis encontrar abundante información y, sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante y amena lectura:
 

Muere el zar Pedro I el Grande...

Cuando los médicos y a continuación los sacerdotes dan fe de la muerte de Pedro el Grande, un frío amanecer asoma sobre la ciudad dormida. Caen gruesos copos de nieve. Catalina, su viuda, se retuerce las manos y llora tan copiosamente ante los plenipotenciarios reunidos en torno al lecho fúnebre que el capitán Villelois, ayudante de campo de Pedro el Grande, escribirá en sus memorias: `Era inconcebible que pudiese haber tanta agua en el cerebro de una mujer. Infinidad de gente acudía al palacio para verla llorar y suspirar´. Finalmente se anuncia el fallecimiento del zar mediante ciento un cañonazos disparados desde la fortaleza de San Pedro y San Pablo. Las campanas de todas las iglesias tocan a difuntos. Ha llegado el momento de tomar una decisión. La nación entera está esperando que le comuniquen quién tendrá que adorar o temer en el futuro. Consciente de su responsabilidad ante la Historia, catalina se presenta a las ocho de la mañana en una gran sala del palacio donde están reunidos los senadores, los miembros del Santo Sínodo y los altos dignatarios de las cuatro primeras clases de la jerarquía, una especie de consejo de sabios llamado la Generalidad del Imperio.”

 

Buscando un marido para la zarevna Isabel...

Mientras en Ekaterinhof Isabel sueña con estos diferentes partidos cuyo rostro apenas conoce, en San Petersburgo, Ménshikov, como hombre práctico que es, estudia las ventajas de los novios disponibles en el mercado. Desde su punto de vista, la zarevna medio viuda representa una excelente moneda de cambio en las negociaciones diplomáticas en curso. Aún así, estas preocupaciones matrimoniales no le hacen perder de vista la educación de su pupilo imperial. Observando que, desde hace poco, Pedro parece menos extravagante que en el pasado, recomienda a Ósterman que refuerce su lucha contra la pereza natural de su alumno acostumbrándolo a unos horarios fijos, ya se trate d estudios o de solaz. El westfaliano e secundado en esta tarea por el príncipe Alexéi Grigórievich Dolgoruki, `gobernador adjunto´. Éste se presenta a menudo en palacio con su joven hijo, el príncipe Iván, un apuesto mozo de veinte años, elegante y afeminado, que divierte a Su Majestad con su inagotable parloteo.”

 

Ana Ivánovna...

`¡Queremos una zarina autócrata, no queremos al Alto Consejo secreto!´, grita uno de los oficiales, arrodillándose ante ella. Ana Ivánovna, actriz consumada, finge estar sorprendida. Parece descubrir de pronto que se han aprovechado de su buena fe. ¡Creyendo actuar por el bien de todos al renunciar a una parte de sus derechos, resulta que no ha hecho sino servir a los intereses de un puñado de ambiciosos y malvados! `¡Cómo! -exclama-. ¿la carta que firmé en Mitau no respondía a los deseos de toda la nación?´. De repente, los oficiales dan un paso al frente, como en una parada militar, y declaran al unísono: `¡No permitiremos que se le impongan leyes a nuestra soberana! Somos vuestros esclavos, pero no podemos tolerar que unos rebeldes se permitan dirigiros. ¡Decid una palabra y arrojaremos sus cabezas a vuestros pies!´. Ana Ivánovna se domina para no estallar de alegría. En un abrir y cerrar de ojos, su triunfo la resarce de todas las vejaciones pasadas. Creían que la habían engañado y es ella la que está haciendo morder el polvo a sus enemigos, los verjovniki. `Ya no me siento segura aquí -declara, fulminando con la mirada a los dignatarios desleales. A continuación, se vuelve hacia los oficiales y añade-: ¡Obedeced solamente a Simón Andréievich Saltikov!´.”

 

Catalina, antes de ser la Grande...

Si bien el gran duque la desdeña, otros hombres le hacen la corte bastante abiertamente. Incluso su mentor oficial, el virtuosísimo Choglokov, se ha ablandado y le dedica de vez en cuando un requiebro salaz. Sensible tiempo atrás al encanto de los Chernichov, Catalina soporta ahora con gusto el asedio de un nuevo miembro de la familia, llamado Zahar, que está a la altura de los precedentes. En todos los bailes, Zahar está allí devorándola con los ojos y esperando el momento de bailar con ella. Incluso se dice que intercambian notas amorosas. Isabel está ojo avizor. En pleno devaneo, Zahar Chernichov recibe la orden imperial de incorporarse inmediatamente a su regimiento, acantonado lejos de la capital. Pero Catalina no tiene mucho tiempo para lamentar su marcha, pues casi enseguida es felizmente sustituido por el seductor conde Sergéi Saltikov. Descendiente de una de las familias más antiguas del imperio y admitido entre los chambelanes de la pequeña corte granducal, el conde se ha casado con una dama de honor de la emperatriz y ha tenido de ella dos hijos. Pertenece, pues, a la raza de los `verdaderos machos´ y arde en deseos de demostrárselo a la gran duquesa, pero lo frena la prudencia.”

 

Breves pinceladas de un apasionante libro que se devora con avidez gracias al estilo y gracejo del autor. Porque ahora son los escándalos de productores de cine, televisión, los negocios y familiares de parientes ricos, pero en el Antiguo Régimen, mientras la plebe estaba sometida a la moral, los y las gobernantes se dedicaban a los placeres donde se entremezclaban la política y rivalidad de los grandes reinos europeos, las aventuras de alcoba y hasta la búsqueda de candidatos a engendrar un heredero ante la incapacidad del marido de turno. Ideal para lectura de playa, noches de calor para conciliar el sueño y se puede regalar a la suegra para luego sonsacarle sus secretos de alcoba, que no los dirá pero nos hará pasar unas risas mientras defiende furibundamente su castidad matrimonial...

 

martes, 20 de julio de 2021

 

Libro: Los talibán 
-El Islam, el petróleo y el nuevo `Gran Juego´ en Asia Central-
Autor: Ahmed Rashid
Editorial: Ediciones Península S. A.
Traducción: Jordi Fibla
Edición: Séptima edición, octubre de 2001

Las tropas estadounidenses y de sus aliados en la OTAN se retiran de Afganistán tras dos décadas fallidas en sus objetivos de recuperación del país mientras nos llegan noticias de que las fuerzas talibanes se lanzan a la reconquista del territorio tras la retirada militar. Cuando tras la retirada soviética los señores de la guerra y los talibanes se enfrentan, dejarán un legado de destrucción, muerte y fanatismo religioso, peones todos ellos de la lucha por la construcción de oleoductos, los intentos de Pakistán por ser juez y árbitro, las mafias del contrabando, el tráfico de narcóticos y la desintegración de un modo de vida y la llegada de jóvenes para engrosar las fuerzas talibanes. El libro, publicado casi a la vez de los atentados a las Torres Gemelas, es dos décadas después una guía imprescindible para adentrarse en la historia reciente de Afganistán, las distintas etnias que lo habitan, el ascenso del integrismo religioso al poder y la lucha entre las sombras de las repúblicas vecinas por los recursos naturales, la rivalidad religiosa y geopolítica entre Arabia Saudí e Irán o como se ha vuelto en contra de Pakistán el apoyo de sus servicios secretos y financiación de las distintas facciones que libran una guerra en suelo afgano, siendo la población y sobre todo las mujeres quienes sufren la intransigencia religiosa llevada al poder del gobierno de un país...

 

Ahmed Rashid cubre como corresponsal (2001) del Daily Telegraph y la Far Eastern Economic Review la zona de Asia Central, Paquistán y Afganistán. También interviene con regularidad en programas de las cadenas de televisión BBC y CNN y en otros medios de comunicación internacionales. Para el profesor Fred Halliday, de la London School of Economics, Los Talibán es `un análisis impresionante y muy ameno del movimiento talibán […] Es muy difícil que este texto llegue a ser superado: todo apunta a que será la principal obra de referencia sobre los talibán´.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición pero en Internet podéis encontrar más información sobre el autor. Sin más rollos, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

Talibanes...

Las heridas de los talibán son un constante recordatorio de veinte años de guerra que han causado un millón y medio de muertos y devastado el país. La Unión Soviética invirtió en Afganistán unos cinco billones de dólares al año (en total cuarenta y cinco billones), a fin de someter a los muyahidín... y fracasó. Entre 1990 y 1992, Estados Unidos dedicó entre cuatro y cinco billones de dólares para ayudar a los muyahidín. Arabia Saudí aportó unos fondos similares a los norteamericanos, y junto con el apoyo de otros países europeos e islámicos, los muyahidín recibieron en total más de diez billones de dólares. Gran parte de esta ayuda llegó en forma de armamento letal moderno entregado a un sencillo pueblo agrícola que lo utilizó con unos resultados devastadores. Las heridas de guerra de los dirigentes talibán también reflejan el sangriento y brutal estilo bélico que se empleó en Kandahar y sus alrededores en la década de los ochenta. Los pashtunes durrani que habitan al sur de Kandahar recibieron mucha menos ayuda a través de la CIA y ayuda confidencial de Occidente que les armó, financió y proporcionó logística, tal como centros médicos para los muyahidín, en comparación con los pashtunes ghilzai al este del país y alrededor de Kabul. La ayuda fue distribuida por Interservices Intelligence (ISI) de Pakistán, un organismo que tendía a considerar Kandahar como un lugar atrasado y a los durranis con recelo. El resultado fue que el centro médico más cercano de que disponía un muyahidín kandahari se encontraba en Quetta, al otro lado de la frontera, en Paquistán, a dos días de incómodo viaje a camello. Incluso hoy escasean las unidades de primeros auxilios entre los talibán, hay muy pocos médicos y no hay cirujanos en la línea del frente. Prácticamente los únicos centros médicos del país son los hospitales del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)

 

Los talibán toman Kabul...

Veinticuatro horas después de la toma de Kabul, los talibán impusieron el sistema islámico
más estricto que existe en cualquier lugar del mundo. Se prohibió trabajar a todas las mujeres, aun cuando éstas ocupaban la cuarta parte del funcionariado de Kabul, todo el sistema educativo elemental y gran parte del sanitario. El cierre de escuelas y universidades femeninas afectó a más de 70.000 estudiantes, y se impuso un código indumentario estricto, según el cual las mujeres debían ir cubiertas de la cabeza a los pies y llevar velo. Se temía que 25.000 familias sostenidas por viudas de guerra que dependían del trabajo y las donaciones de la ONU se muriesen de hambre. A diario tenían lugar nuevas proclamas. El 28 de septiembre de 1996, Radio Kabul anunció que `a los ladrones se les amputarán manos y pies, los adúlteros serán lapidados y a quienes tomen licores se les castigará con latigazos´. Se prohibió la televisión, los vídeos, las antenas parabólicas y todos los juegos, incluidos el ajedrez, el fútbol y las cometas. Radio Kabul fue rebautizada como Radio Shariat, y eliminaron cualquier tipo de música de sus emisiones. Soldados talibán permanecían en las calles principales y detenían a todos los hombres sin barba. Al contrario que cuando capturaron Herat y otras ciudades, en Kabul había un gran contingente internacional de reporteros y cámaras de televisión, y por primera vez informaron ampliamente sobre las restricciones que imponían los talibán. Establecieron una shura de seis miembros para gobernar Kabul, en la que dominaban los pashtunes durrani y no incluía a un solo kabulí. Ningún miembro de la shura había vivido nunca en una gran ciudad, pero ahora gobernaban una ciudad vibrante, semi moderna y multiétnica, con una población de 1.200.000 habitantes, de la que los pashtunes eran sólo una pequeña minoría. Mientras la recién constituida policía religiosa talibán se dedicaba a imponer la sharia, trataban Kabul como una ciudad ocupada. No acababan de entender que el gobierno de una gran ciudad era distinto al de un pueblo. Parecía que lo único que se interponía en el camino hacia la victoria total de los talibán era Ahmad Shah Masud.”

 

Los niños...

La guerra afectaba a los niños mucho más que en cualquier otro conflicto civil del mundo. Todos los señores de la guerra habían utilizado soldados adolescentes, algunos de sólo doce años, y muchos de ellos eran huérfanos sin ninguna esperanza de tener familia, educación y trabajo, y cuya única salida era ingresar en el ejército. Los talibán, con sus vinculaciones a las madrasas paquistaníes, alentaban a miles de niños a alistarse y luchar. Unidades enteras estaban formadas por chiquillos, que cargaban las baterías artilleras, transportaban munición, vigilaban las instalaciones y luchaban. Es significativo que un gran esfuerzo internacional llevado a cabo en 1998 para limitar la edad mínima de los soldados a los dieciocho años, en lugar de quince, que era el límite de edad en vigor, tropezara con la resistencia de Estados Unidos, Paquistán, Irán y Afganistán. Según un informe publicado en 1999 por Amnistía Internacional, había en todo el mundo 300.000 niños alistados como soldados. La penosa situación de las mujeres y los niños empeoraría mucho más después de que los talibanes tomasen Kabul.”

 

El Gran Juego...

Existía un problema mayor. Hasta julio de 1997, cuando Strobe Talbott pronunció su discurso en Washington, Estados Unidos careció de un plan estratégico para acceder a la energía de Asia Central. Las compañías petroleras estadounidenses se enfrentaban a lo que no podían hacer, en lugar de lo factible, puesto que se les había prohibido tender oleoductos a través de Irán y Rusia. Finalmente, cuando Washington anunció su política de `un corredor de transporte´ desde el Caspio a Turquía (evitando Rusia e Irán), las compañías petroleras se mostraron reacias a secundar el proyecto, debido a los costes y la turbulencia en la región. El problema esencial que Estados Unidos no quería abordar era el logro de la paz, pues hasta que no cesaran las guerras civiles en Asia Central y el Caspio (Afganistán, Tayikistán, Georgia, Chechenia, Naborno-Karabaj, el problema kurdo) y se llegara a un consenso amplio con Irán y Rusia, construir gasoductos no sería seguro ni comercialmente factible, pues a cada paso Irán y Rusia los bloquearían o incluso sabotearían. Irán y Rusia estaban interesados en mantener la inestabilidad de la región, armando a la alianza antitalibán, de modo que los planes norteamericanos para construir un gasoducto nunca podrían tener éxito. Incluso hoy (1999) existe confusión en Estados Unidos sobre la cuestión crítica de si desean salvar las economías deprimidas de Asia Central, permitiéndoles exportar energía a la manera que esos países prefieran, o mantener a Irán y Rusia bloqueados en lo que respecta a los gasoductos.”

 

Paquistán...

Paquistán hizo varios intentos débiles de frenar al ATT, deteniendo la importación de bienes tales como aparatos electrónicos, pero el gobierno siempre retrocedía, pues los talibán se negaban a acatar las nuevas órdenes y la mafia presionaba a los ministros del gobierno. En Islamabad no había camarillas dispuestas a señalar el daño que se infligía a la economía paquistaní u obligar a los talibán a obedecer. El ISI era reacio a emplear la amenaza de retirar el apoyo a los talibán hasta que obedecieran. Para los perplejos inversores extranjeros y paquistaníes, el gobierno parecía dispuesto a debilitar la economía de su propio país en beneficio de los talibán, pues Islamabad permitía de facto una transferencia de ingresos del estado de Paquistán a los talibán. Era una forma de ayuda extraoficial que beneficiaba a los talibán y enriquecía en extremo a los paquistaníes involucrados. Éstos crearon la camarilla más poderosa para que continuara el apoyo de Paquistán a los talibán. La reacción violenta de Afganistán echó leña al fuego de la inestabilidad en Paquistán. En los años ochenta, las repercusiones de la invasión soviética de Afganistán había creado `la cultura de la heroína y el Kaláshnikov´, que socavó la política y la economía de Paquistán. Como escribió el historiador norteamericano Paul Kennedy, `diez años de participación activa en la guerra afgana ha cambiado hasta tal punto el perfil social de Paquistán que cualquier gobierno se enfrenta a graves problemas para gobernar con eficacia. Ahora la sociedad paquistaní está más fracturada, inundada de armamento complejo, embrutecida debido a la creciente violencia civil y abrumada por la expansión de los narcóticos.”
 
Libro que se devora con avidez y que sobrecoge al ver los pocos cambios de la situación tras dos décadas desde su publicación. Lectura para amantes de la historia que quieran tratar de comprender la tragedia de toda una región, cómo los talibanes lograron el poder y, en definitiva, tratar de comprender cómo nadie es capaz de contrarrestar el movimiento talibán y sus califatos de terror integrista musulmán. Ideal para estancias hospitalarias, vacacionales, lectura de noche y bajo la sombrilla en la tumbona. Cuidado con dejarlo a la suegra que puede tratar de imponer una sharia en la sopa boba, cuidadín.
 

martes, 6 de julio de 2021

 
Libro: Los verdugos voluntarios de Hitler 
-Los alemanes corrientes y el Holocausto-
Autor: Daniel Jonah Goldhagen
Editorial: Santillana, S. A. (Taurus)
Traducción: Jordi Fibla
Edición: 1997

Cuando se habla del exterminio de judíos por parte del régimen nazi, suele decirse que fue Hitler y su dictadura quien contaminó a la sociedad alemana el antisemitismo y que la mayoría de la población no sabía la eliminación del judío que se llevaba a cabo en los campos de exterminio, que las tropas que participaron en las matanzas se vieron obligadas por órdenes superiores y que además de a la población judía se trató de forma inhumana a otros colectivos como la etnia gitana, los rivales políticos y personas homosexuales y enfermas mentales, sin olvidad a los enemigos del régimen nazi. La propuesta de hoy es una visión diferente, donde el autor quiere demostrar analizando al alemán corriente que participó en el Holocausto, los perpretadores del mismo. Se nos muestra que el antisemitismo y el odio con rechazo al judío ya formaba parte de la cultura y la sociedad alemanas antes del ascenso de Hitler al poder y que una vez el Estado propiciaba el aislamiento social del judío hasta llegar a la política del exterminio, sólo fue un catalizador de un sentimiento que formaba parte de la cultura alemana que asimiló al judío como un parásito biológico que contaminaba al pueblo alemán y era además culpable de los males de Alemania como nación. Para ello se analizan los batallones policiales, los campos de trabajo y las marchas de la muerte buceando en las vidas de los alemanes corrientes que formaron parte de los tres sistemas de eliminación del pueblo judío mediante el exterminio.

 

Daniel Jonah Goldhagen es profesor ayudante (1997) de estudios gubernamentales y sociales en la Universidad de Harvard y asociado del Centro Minda de Gunzburg de Estudios Europeos de Harvard. Su tesis doctoral, que es la base de esta obra, fue galardonada en 1994 con el premio Gabriel A. Almond de la Asociación Norteamericana de Ciencia Política a la mejor tesis en el campo de la política comparada. Tras la publicación de su libro en Alemania, en 1997 Daniel Jonah Goldhagen recibió el prestigioso Premio de la Democracia.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición pero en Internet podéis encontrar más información y más reciente. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 
Perpetradores...
Los perpetradores trabajaban en instituciones que les asignaban papeles y cometidos concretos, y sin embargo, tanto individual como colectivamente, disponían de libertad para optar por unas u otras acciones. La adopción de una perspectiva que lo reconozca así requiere que se disciernan, analicen e incorporen toda explicación o interpretación de conjunto las opciones elegidas por los ejecutores y, en especial, las pautas de tales acciones. Los datos ideales responderían a las siguientes preguntas:
¿Qué hicieron realmente los ejecutores?
¿Qué hicieron además de lo que era `necesario´?
¿Qué se negaron a hacer?
¿Qué habrían dejado de hacer?
¿De qué manera llevaron a cabo sus tareas?
¿Con qué facilidad se desarrollaron las operaciones en conjunto?
Al examinar la pauta de las acciones llevadas a cabo por los ejecutores a la luz de los requisitos del papel institucional y la estructura de los incentivos, es preciso explorar dos aspectos más allá del simple acto de matar. En primer lugar, los alemanes hicieron objeto a los judíos (y otras víctimas) de una amplia serie de acciones, aparte de asestarles el golpe mortal. A fin de explicar la matanza genocida, es importante comprender la gama de los malos tratos que infligieron a los judíos, lo cual comentaremos en seguida con más detalle. En segundo lugar, las acciones de los perpetradores cuando no se dedicaban a actividades genocidas también vierten luz sobre la matanza. Las percepciones que un análisis de sus actividades al margen del genocidio ofrece sobre su carácter general y su disposición para actuar, así como el medio psicológico social en el que vivían, podrían ser esenciales para comprender las pautas de sus acciones genocidas.”
 

El Volk...

En el siglo XIX la ideología del Volk [el pueblo] que hacía las veces de cemento nacional, un sustituto modesto pero potente de una organización política unida, fue afianzándose cada vez más. Con el `descubrimiento´ de las `razas´ germánica y judía a mediados de siglo, la misma conceptualización de la base del Volk como lingüística y nacional sufrió una transformación al adoptarse el fundamento esencialista y aparentemente científico de raza. En 1847 uno de los polemistas populistas y antisemitas más renombrados captó esta metamorfosis y explicó que la `sensación de vigor´ y `amor a la patria´ se basaban en el `espíritu cristiano germánico´ y `la unidad racial germánica´ (germanische Blutseinhei). Los judíos, de conformidad con la imagen de sangre que era el elixir del pensamiento racial alemán, constituían los `eternos purasangre de la extranjería´. El concepto de `raza´ proporcionó al antisemitismo moderno alemán la coherencia que aún no había alcanzado.”

 

Muerte para las vidas indignas de ser vividas, aparte de las vidas judías...

Es muy poco plausible sostener que Hitler y quienes llevaron a la práctica el llamado programa de eutanasia se dispusieran a matar, y por decenas de millares, a alemanes no judíos con enfermedades mentales, pro que no considerasen, y no digamos creyesen con una certeza similar a la religiosa, que los judíos, a los que concebían como mucho más malignos y peligrosos, deberían compartir ese destino. Con respecto a quienes los nazis marcaban para el sacrificio en el programa de `eutanasia´ (aparte del pequeño porcentaje de judíos entre las víctimas), aunque juzgaban que sus vidas eran `indignas de ser vividas´, los consideraban sin embargo mucho menos amenazantes para Alemania. Los disminuidos congénitos y los enfermos mentales hacían peligrar la salud de la nación de dos maneras: por su potencial para transmitir sus enfermedades a nuevas generaciones y, en segundo lugar, al consumir alimentos y otros recursos. Pero esto era un juego de niños comparado con la supuesta amenaza que planteaban los judíos, a quienes al contrario que a las víctimas del programa de `eutanasia´, se les consideraba voluntariamente malignos, poderosos, empeñados en destruir al pueblo alemán en su totalidad, y tal vez capaces de hacerlo. Hasta que los judíos fuesen destruidos, Alemania estaría afligida por esa plaga.”
 
Batallón policial 101...

La franqueza d ellos alemanes acerca de sus matanzas genocidas, que ponían así a la vista
de tantos otros alemanes, hombres y mujeres, que se encontraban en Polonia, es una indicación de la evidente aprobación por parte de los ejecutores de sus históricas acciones. Después de la guerra negaron en general que hubieran aprobado las matanzas o que se enorgullecieran de ellas, pero nada revela mejor la falsedad de tales negativas que las fotografías que tomaron los miembros de aquel batallón para recordar la época que pasaron en Polonia, de las cuales sólo un pequeño porcentaje ha salido a la luz. El gusto con que aquellos alemanes tomaban abundantes recordatorios fotográficos de sus hazañas, incluidas las operaciones de matanza, en las que aparecen con porte alegre y orgulloso, como hombres que se sienten totalmente cómodos con su entorno, su vocación y las imágenes que preservan, es una prueba convincente de que no se consideraban criminales, y no digamos responsables de uno de los crímenes más grandes del siglo. “

 

Campos de trabajo...

Otro campo de `trabajo´ cercano a Lublin ofrece un ejemplo de crueldad y acción sanguinaria y antieconómica que hace dudar todavía más de que los alemanes se guiaran por criterios productivos en su tratamiento de los judíos, salvo en aspectos terciarios, transitorios. El complejo del campo, que tenía diversos nombres en los documentos alemanes, entre ellos los de `Campo de trabajo de Lublin´ y `Flughafen Lublin´ (Aeropuerto de Lublin), aparece aquí con una de sus apelaciones, el `Flughafenlager´ (el aeropuerto del campo). Sus actividades económicas principales eran la clasificación del botín arrebatado a los judíos perecidos en la Aktion Reinhard y, más adelante, también la producción de cepillos. La planeada producción de armamento nunca se puso en marcha. Esta producción, aunque tenía cierta importancia económica, era un producto secundario de su actividad principal. Lo que producía el campo en cantidades prodigiosas era cadáveres, los de sus `trabajadores´.”
 
Las iglesias alemana protestante y católica no alzaron la voz...
Durante todo el periodo del dominio nazi, mientras el gobierno y el pueblo sometían a los judíos de Alemania y de los países conquistados a una persecución cada vez más severa que culminó en su aniquilación física, las iglesias alemanas protestante y católica, sus órganos de gobierno, sus obispos y la mayoría de sus teólogos contemplaron el sufrimiento que los alemanes infligian en silencio a los judíos. Ningún miembro de la jerarquía, como tampoco ninguna de sus instituciones eclesiásticas, expresaron de una manera explícita su solidaridad con los judíos ni manifestaron explícita y públicamente su condena o protesta contra la persecución. Sólo unos pocos pastores y sacerdotes del nivel más bajo expusieron, o más bien clamaron en solitario, solidarizándose con los judíos, al tiempo que reprochaban severamente a las autoridades eclesiásticas por su silencio. De todos los obispos protestantes de Alemania, sólo uno, el obispo de Wurm, en una carta confidencial a Hitler, protestó por la matanza de judíos. Los obispos restantes permanecieron casi tan impasibles en privado como lo estaban en público, y por lo menos uno (Martin Sasse de Turingia) publicó un panfleto, erizado de virulencia antisemita, en el que justificaba explícitamente los incendios de sinagogas y la violencia antijudía a gran escala.”

 

Libro para tratar de comprender el Holocausto llevado a cabo en la Alemania nazi y que desmonta teorías anteriores de que fue Hitler y su régimen quien llevó a la locura al pueblo alemán para exterminar a los judíos, el aterrador descubrimiento de que el antisemitismo ya estaba presente como ahora hay presentes en la conciencia colectiva europea un resurgir de los nacionalismos racistas contra los inmigrantes ilegales, por poner un ejemplo. El régimen nazi simplemente dio carácter y apoyo institucional al antisemitismo y no fue nada difícil convertir a ciudadanos normales en genocidas y cómplices sin que entraran en conflictos morales y éticos acerca de lo que hacían sufrir a los judíos, que sí podían negarse sin castigos y por tanto que en el fondo del sentimiento de ser alemán, lo judío era algo extraño y nocivo al Volk. Lectura para quienes tratan de encontrar respuestas y como ejemplo de que somos capaces de lo peor como seres humanos contra otros seres humanos bajo el paraguas del nacionalismo, la defensa del marco etnográfico y el racismo amparado por el Estado y la religión.

 

martes, 15 de junio de 2021

 

Libro: Legado de cenizas 

-La historia de la CIA-

Autor: Tim Weiner
Editorial: Random House Mondadori, S. A.
Traducción: Francisco J. Ramos
Edición: Primera edición, octubre de 2008
 
Heredera de la OSS en la II Guerra Mundial, la CIA surge como necesidad de disponer de información de inteligencia sobre el enemigo, la URSS, en la Guerra Fría. Pero desde su comienzo la CIA realizó también labores encubiertas como derrocar gobiernos, alentar golpes de Estado e incluso la eliminación física del enemigo. También desde sus inicios sus mandos se habituaron a mentir al presidente y al pueblo de EEUU. La propuesta de hoy es una crónica descarnada del andar de la agencia desde su creación hasta el derrocamiento de Sadam Hussein en Irak y la guerra contra los talibanes en Afganistán. Basada en archivos desclasificados y testimonios de los protagonistas, se nos muestra en toda su crudeza los hechos que llevaron a la CIA a ser considerada negligente en la obtención de información de inteligencia, de mentir sobre sus actuaciones encubiertas, ocultar sus gastos y formas de recurrir a financiación, la perdida de talentos y finalmente espiar al propio pueblo estadounidense...
 
Tim Weiner es reportero de The New York Times (2008). Lleva veinte años cubriendo los
temas de inteligencia en Estados Unidos y obtuvo el Premio Pulitzer por su trabajo sobre programas secretos para la seguridad nacional. Ha visitado Afganistán y otros países para conocer de primera mano las operaciones secretas de la CIA. Este es su tercer libro, por el que ha recibido numerosos premios, entre otros el National Book Award de no ficción y el Premio de Los Angeles Times al mejor libro de historia de 2007.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición mas en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
La OSS...
La OSS había desarrollado un cuadro exclusivamente norteamericano de analistas de inteligencia, pero a Donovan y a su agente estrella, Allen W. Dulles, les entusiasmaba el espionaje y el sabotaje, habilidades en las que los dos estadounidenses no eran más que meros aficionados. Donovan dependía de la inteligencia británica para formar a sus hombres en aquellas oscuras artes. Los más valientes de la OSS, aquellos que inspiraron leyendas, fueron hombres que habían cruzado las líneas enemigas, disparado cañones, volado puentes o conspirando contra los nazis junto a movimientos de resistencia franceses y balcánicos. En el último año de guerra, con sus fuerzas dispersas por toda Europa, el norte de África y Asia, Donovan quiso lanzar a sus agentes directamente sobre Alemania. Lo hizo, y murieron. De los 21 equipos de dos hombres que entraron en el país, sólo se volvió a saber de uno de ellos. Esa era la clase de misiones con las que soñaba cada día el general Donovan: algunas audaces; otras engañosas.”
 
Intentos de cambio...
Las operaciones encubiertas de la CIA se realizaban `de una manera autónoma e irresponsable en áreas sumamente críticas relacionadas con la gestión de las relaciones exteriores -decía un informe de seguimiento elaborado por la junta presidencial de inteligencia en enero de 1957-. En algunas zonas esto lleva a situaciones que resultan casi increíbles´. Durante sus siguientes cuatro años en el cargo, el presidente Eisenhower trató de cambiar la forma de dirigir la CIA, aunque él mismo diría que era consciente de que no podía cambiar a Allen Dulles. Pero tampoco podía pensar en ninguna otra persona para dirigir la agencia. Esta constituía, según sus propias palabras, `uno de los tipos más peculiares de operación que un gobierno pueda tener´, y `probablemente hace falta una extraña clase de genio para dirigirla´.”
 
Chile...
La CIA ya había derrotado antes a Allende en una ocasión. El presidente Kennedy fue el primero en aprobar un programa de guerra política en su contra más de dos años antes de las elecciones chilenas de septiembre de 1964. La agencia montó sus cañerías e inyectó alrededor de 3 millones de dólares en el aparato político de Chile. Aquello representó casi un dólar por voto para el candidato democratacristiano y pro norteamericano Eduardo Frei. Lyndon Johnson aprobó que se mantuviera la operación, se gastó mucho menos dinero por votante cuando ganó las elecciones a la presidencia estadounidense en 1964. La campaña de Frei se benefició de asesores políticos y de maletines llenos de dinero. La CIA financió asimismo acciones encubiertas anti-Allende por parte de la Iglesia católica y los sindicatos, al tiempo que alentaba la resistencia contra Allende entre los mandos militares chilenos y la policía nacional. El secretario de Estado Rusk le dijo al presidente Johnson que la victoria de Frei era `un triunfo de la democracia´, logrado `en parte como resultado del buen trabajo de la CIA´.”
 
Panamá...
 
"Tras el proceso judicial, la Casa Blanca de Reagan ordenó dos veces a la CIA que hallara un modo de desbancar a Noriega, y poco después de su toma de posesión, el presidente Bush volvió a dar instrucciones a la agencia de que derrocara al dictador. En todas esas ocasiones la agencia vaciló. El general Vernon Walters, por entonces embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, se mostraba especialmente receloso. `Como ex subdirector de la CIA -al igual que mucha gente del Pentágono que había estado en el Mando Sur de las fuerzas estadounidenses-, él no estaba especialmente ansioso por ver a Noriega trasladado a Estados Unidos y sometido a juicio por lo que fuera´, diría Stephen Dachi, que conoció personalmente tanto al general Walters como al general Noriega, y que en 1989 fue el número dos en la embajada estadounidense en Panamá. Los viejos amigos de Noriega en la agencia y en el ejército no querían verle testificar sobre ellos bajo juramento en un tribunal estadounidense.”
 
Irak...
Como concluiría la propia CIA tres años después de la invasión, la ocupación estadounidense de Irak se convirtió en `la causa célebre para los yihadistas, alimentando un profundo resentimiento frente a la injerencia de Estados Unidos en el mundo musulmán y favoreciendo el aumento de los partidarios del movimiento yihadista global´. La declaración llegaba demasiado tarde para resultar alguna ayuda a las fuerzas estadounidenses. `Todo ejército de liberación tiene una vida media más allá de la cual se convierte en ejército de ocupación´, escribía el teniente general David H. Petreus, que durante el primer año de guerra mandó la 101 División Aerotransportada, luego supervisó las actividades de entrenamiento del ejército iraquí en un segundo destino, y finalmente regresó en 2007 como comandante de las fuerzas estadounidenses. `La inteligencia es la clave del éxito´, afirmaba. Sin ella, las operaciones militares se precipitan `en una catastrófica espiral descendente´.”
 
Una nueva CIA para nuevos tiempos...
Con la ayuda de la Casa Blanca y el Congreso, la CIA tiene que crear una nueva generación de agentes capaces de hablar lenguas extranjeras -árabe, chino, urdú- y dispuestos a trabajar en el extranjero durante años y años. No basta con prometer que se encontrará a esos talentos; hasta ahora los responsables del reclutamiento y el
entrenamiento de la agencia han fracasado en esa labor. Después del 11-S, Robert Hutchings, en su calidad de presidente del Consejo de Inteligencia Nacional, recorrió las bases de la CIA en todo el mundo. `Era más consciente del modo en que habíamos creado una ``Pequeña Norteamérica´´ allí donde íbamos, poblada por personas con una insuficiente formación lingüística e incapaces de fundirse con la cultura local -explicaba posteriormente-. Pagamos un elevado y creciente precio por aquella ignorancia´.”
 
Siempre nos quedará la duda de si es legítimo en una democracia utilizar operaciones encubiertas, ya que necesarias sí, que puedan llevarse a cabo en el mayor de los secretos como han utilizado todos los sistemas políticos a lo largo de la Historia y que van unidas al mundo del espionaje. Viaje a la historia de la CIA ideal para amantes de los recovecos ocultos de la historia oficial desde 1945 hasta 2008 y que siguen plenamente vigentes a día de hoy donde salen a la luz operaciones encubiertas de distintas agencias de inteligencia de países como Rusia y China. Ideal para lectura bajo la sombrilla en la playa, guardias nocturnas y estancias hospitalarias. Además podemos aprender un par de tretas para operaciones encubiertas en casa de la suegra...
 

jueves, 27 de mayo de 2021

 

Libro: El islamismo contra el islam 
– Las claves para entender el terrorismo yihadista-
Autor: Gustavo de Arístegui
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: 1ª edición, octubre 2004
 

Hay libros que en el momento de su publicación parecen pecar de obras al servicio del poder de turno y otras veces son obras interesadas en aprovechar la actualidad del momento. La propuesta de hoy es un ensayo que, publicado en 2004 tras los atentados del 11-M en Madrid y gobernando el Partido Popular con España formando parte de la coalición en Irak junto a EEUU y Reino Unido, en el momento de su publicación pudo parecer oportunista e interesada para aprovechar el momento pero que vista más de tres lustros después es un ensayo acertado y certero en sus análisis siendo además una guía básica e imprescindible para adentrarse en el mundo del islamismo. Resulta sobrecogedor ver como el autor anticipa, pero sin caer en la profecía y mediante análisis certero, lo que luego serían os derroteros del terrorismo yihadista, el Estado Islámico y la influencia nociva del islamismo en las sociedades musulmanas corrompiendo los preceptos del Corán...

 
Gustavo de Arístegui (Madrid, 1963) es actualmente (año de la edición) portavoz de Exteriores del Grupo Parlamentario Popular y diputado por Ciudad Real. Casado y con dos hijos, Gustavo de Arístegui es licenciado en Derecho, graduado superior en Ciencias Jurídicas (ICADE) y funcionario de la Carrera Diplomática (1989). Como tal ha ocupado las segundas jefaturas de las embajadas de España en Libia (Trípoli, 1991-1993) y en Jordania (Ammán, 1993-1996). Desde 1996 hasta 2000 fue director general del Gabinete del ministro del Interior. También formó parte de la Comisión Nacional de Libertad Religiosa como experto en islam (1996-2002). Buen conocedor de los Estados islámicos, en el año 2002 fue nombrado para representar a España en la Conferencia Internacional sobre el islam en el mundo que tuvo lugar en El Cairo. Ha publicado numerosos artículos sobre éste y otros asuntos de política internacional, tanto en prensa española como internacional, incluidos los medios árabes. El islamismo contra el islam es su primera obra publicada.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición en 2004. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante e ilustrativa lectura:

Islam...

 

El islam en su práctica general es una religión de paz y de tolerancia, una religión que ha tratado de sintetizar un mensaje que en su época resultó realmente revolucionario. Todas las religiones han servido de base para comportamientos fanáticos o excesivos; el cristianismo, el hinduismo, el judaísmo o el islam no han podido sustraerse a ese fanatismo, fundamentalismo o deformación del mensaje. Pero el islam ha sufrido, quizá más que otras religiones, el acoso de fanáticos que tratan de secuestrar su doctrina. Hoy es casi políticamente incorrecto afirmar que por medio del islam se produjo una auténtica liberación de muchos desheredados del mundo, aquellos a los que la sociedad de la época rechazaban por marginados, pobres o intocables. La conversión al islam tuvo una incidencia mayor en los países en los que de forma histórica y estructural se daba algún tipo de discriminación. Para los intocables de la India, por ejemplo, el islam supuso una liberación, aunque no todos se convirtieron. Para los hispanorromanos de la España visigoda, el islam representaba una oportunidad para ascender en la escala social y económica. No se trata de hechos aislados, porque en el África subsahariana las conversiones también tuvieron mucho que ver con las relaciones de subordinación entre tribus y naciones.”

 

Origen del internacionalismo islamista...
 

"Algunos de los nuevos militantes islamistas que acudían a la nueva yihad en Afganistán
procedían del marxismo-leninismo, estaban formados en el internacionalismo proletario, y al convertirse al islamismo habían conservado sus convicciones internacionalistas. La intervención de estos militantes fue determinante para que esta base del islamismo se consolidase rápidamente como una de sus características más importantes. Los líderes islamistas tradicionales no se habían percatado del enorme potencial internacional del fenómeno a corto plazo, aunque no es menos cierto que los islamistas tienen, por definición, una vocación profunda y agresivamente proselitista y por lo tanto universal y no sólo dentro de la umma. Sin embargo, el expansionismo exacerbado del islamismo no se conforma con someter a toda la umma, sino que tiene como objetivo la `reconquista´ de todo país o territorio que haya sido alguna vez musulmán (al-Andalus, Bosnia, Chechenia, Abjasia -región de Georgia-, Kosovo, Mindanao y el resto del sur de Filipinas o cualquier otra zona que se encuentre en circunstancias parecidas) y, una vez logrados estos objetivos, la expansión por todo el orbe de su ideología exaltada.”

 

Occidente...

 

Otra de las frustraciones que acaban convirtiéndose en combustible del radicalismo es lo que muchos musulmanes consideran una política de doble rasero de Occidente. Este apartado está íntimamente ligado, como en tantos otros casos, a la nostalgia, la frustración y el sentimiento de victivismo que se ha tratado a lo largo de todas estas páginas. Una parte de la intelectualidad árabe, no esencialmente islamista radical, considera que Occidente siempre es laxo con los errores de otros y rígido y exigente con los del mundo árabe musulmán, y esta sensación ha sido exportada con éxito al resto del mundo islámico. Los pensadores y la opinión publicada del mundo musulmán, tanto árabe como del resto del mundo, señalan episodios como los de Irak (la primera y segunda guerras del Golfo), el conflicto árabe-israelí, la tenencia de armas no convencionales por parte de Israel, entre otros, como una muestra clara de esa política de doble rasero.”

 

Turquía y el islamismo...

 

Sin embargo, tanto Erdogan como Abdullah Gül pertenecían a una nueva generación de políticos islamistas que estaban llamados a transformar su movimiento ultraconservador en un partido político (AKP, Partido de Justicia y Desarrollo) más moderno, más tolerante que reconoce a la democracia cristiana europea como su modelo y que renuncia al extremismo y condena tajantemente el terrorismo. Esa evolución política positiva desde el islamismo hasta un partido político islámico de vocación, hasta donde se intuye por ahora (2004), perfectamente homologable, democrático y moderado, es justamente la que les ha granjeado el odio y el rechazo del islamismo radical que los ha acusado de apostasía, lo que muy bien podría ser el motivo detrás de los terribles atentados de Estambul del año 2003, que además de un ataque directo contra la comunidad judía turca e intereses británicos representados por el Consulado General del Reino Unido y el banco HSBC, era también un mensaje inequívoco de rechazo del islamismo radical a la política de moderación y aproximación a Occidente de Turquía. Este tipo de evolución política es el que, en mi opinión, tiene que apoyar las instituciones internacionales y las principales democracias del mundo.”

 

España en los 90´s...

 

Los años noventa estuvieron presididos por una creciente preocupación por el auge del terrorismo yihadista de origen argelino. Las investigaciones policiales se centraron en el GIA principalmente, sin perder de vista a otros grupos terroristas. Tal fue el empeño que pusieron los funcionarios en el análisis de este tipo de terrorismo, que la Policía española fue de las primeras que se percató de la aparición de un nuevo y preocupante grupo terrorista en la violenta escena argelina; se trataba de una escisión del GIA promovida por al-Qaeda y por un protegido del mismísimo Bin Laden, Hassán Attab, que fundó el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC). En las cumbres antiterroristas franco-españolas se dedicaba casi tanto tiempo al islamismo radical como al terrorismo de ETA, y aunque no todos estaban convencidos de que la amenaza de ese tipo de terrorismo fuese inminente a finales de los noventa, seguían haciendo los seguimientos y el análisis necesario para tenerla lo más controlada posible.”

 

Breves retazos de una obra indispensable para adentrarse en el islamismo radical que supera su época de publicación y que sigue plenamente vigente como un ensayo certero y quirúrgico de una forma de entender el Corán que ha causado y sigue causando estragos en todo el planeta, tanto el terrorismo como regímenes de corte teocrático que mantienen a sus sociedades sin avanzar ni prosperar. También una crítica a Occidente por no saber o no querer llevar los valores democráticos al mundo islámico. Camino de veinte años de su publicación, se han cumplido muchas, por no decir casi todas, de las proyecciones de un futuro inmediato que analiza el autor. La agresión terrorista a Israel que pagan los palestinos, la agresión a la frontera sur de la Unión Europea por parte del régimen marroquí o que Afganistán vuelva a ser, camino lleva, de convertirse en un Estado talibán sólo confirman que el islamismo radical piensa a largo plazo. Ideal para lectura veraniega, noches en vela y para quien quiera aproximarse al conocimiento de los orígenes y las motivaciones de quienes mandan inmolarse en nombre de Alá y justifican el terrorismo prostituyendo la yihad contra quienes no acaten sus preceptos, tanto a creyentes de otras religiones como a los propios creyentes musulmanes.

 

 

jueves, 13 de mayo de 2021

 


Libro: Los espías del Papa
Autor: Eric Frattini
Editorial: Espasa Calpe, S. A.
Edición: 2008
 

Cuando se habla del mundo del espionaje y de los secretos bien guardados y mejor custodiados nos vienen a la mente las agencias de las distintas potencias a lo largo de la historia reciente pero sin duda es el Vaticano el nombre y lugar que nos traslada a su biblioteca y archivos cuando nos referimos a secretos perdurables a lo largo del tiempo. La propuesta de hoy es un viaje de la mano de las historias de distintos espías al servicio del Papa desde el siglo XVI hasta la época actual. Cuando el Papa extendía su poder en los Estados Pontificios y en los avatares posteriores siempre dispuso de un servicio de inteligencia y contrainteligencia que se dice hoy...

 
Eric Frattini fue corresponsal en Oriente Medio residiendo en Beirut (Líbano), Nicosia (Chipre) y Jerusalén (Israel). Es además autor de casi una veintena de libros y su obra ha sido publicada en diferentes países como Francia, Portugal; Italia, Bulgaria, Rumanía, Brasil, Polonia, Irlanda, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia o Gran Bretaña. El autor ejerce como analista en “Diario de la Noche” de Telemadrid y colabora asiduamente en el programa “Cuarto Milenio”, dirigido por Íker Jiménez. Ha escrito también su primera novela.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición y en Internet podéis encontrar más información acerca del autor. Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante y fascinante lectura:

David Rizzio, un espía papal en la corte escocesa...

 

Pero la relación cada vez más estrecha relación entre María Estuardo y su secretario y espía David Rizzio comienza a ser incómoda para muchos de los poderosos que rodean a la reina de Escocia. Su matrimonio con Henry Darnley va cada vez peor. Su luna de miel apenas había durado unos días. La propia reina María había acusado a su esposo de ser incompatible con ella. Darnley, por su parte, no sólo se sentía rechazado por su esposa como pareja, sino también como rey. El esposo de María Estuardo se sentía decepcionado por no haber sido proclamado rey de Escocia con pleno derecho, sino solamente consorte, a título honorífico. Los espías de Felipe II han comenzado a dar alertas al monarca sobre la situación que están viviendo la reina y David Rizzio. Finalmente, el rey de España envía una carta a su embajador, Guzmán de Silva, indicándole que `debía hacer saber a la reina de Escocia que debe actuar con moderación [hacia Rizzio] y evitar todo lo que pudiese irritar a la reina de Inglaterra´. El texto de la carta cayó en manos de Isabel I gracias aun infiltrado en la casa del embajador español. Realmente, Felipe II no conocía el temperamento de María Estuardo, el cual pondría en un serio aprieto al espía del Papa.”

 

Tebaldo Fieschi, el experto `troyano´...

 

El apelativo `troyano´continúa siendo un término utilizado en el espionaje del Estado Vaticano para definir a aquellos agentes de la Santa Alianza que consiguen penetrar en organizaciones o países beligerantes hacia los intereses del Estado Vaticano o del Papa. Los primeros `troyanos´fueron utilizados por el cardenal Annibale Albani, jefe de la Santa Alianza (1701-1730), en 1726, durante la investigación contra el corrupto cardenal Niccolò Coscia en la llamada operación `Iscariote¨; pero un espía sienés iba a convertirse en el mejor `troyano´ de toda la historia del espionaje pontificio. Su Nombre era Tebaldo Fieschi. En el mes de febrero de 1702 un agente de la Santa Alianza en Londres, llamado Tebaldo Fieschi informó al cardenal Annibale Albani que los ingleses estaban preparando una gran operación naval contra el territorio español. Posiblemente contra Cádiz o Vigo. Los agentes de la Santa Alianza informaron entonces al Papa sobre el incidente sucedido en Vigo. Una escuadra de buques ingleses y holandeses había abordado por sorpresa a la escuadra española, que traía en sus bodegas un valioso cargamento de plata desde las Américas. Los tesoros habían sido saqueados y los buques hundidos, pero ¿quién era realmente el espía de Clemente XI que dio la voz de alarma?. Fieschi, a sus dieciocho años, era un joven guapo, elegante, culto y rico comerciante de sedas que había nacido en Siena en 1684. Desde su más tierna infancia el ahora espía papal vivió de cerca el poder pontificio debido a que su padre, Giovanni Fieschi, había servido a las órdenes de varios papas. El joven Fieschi se negó a servir a la Iglesia a través del sacerdocio hasta que fue reclutado por el cardenal Paluzzo Paluzzi para servir en el espionaje papal. Se decía incluso que Fieschi se había convertido en uno de los más cercanos confidentes del rey de Inglaterra, aunque esto era tan solo un rumor.”

 

Revolución rusa...

 

El vaticano había recibido, no sin cierto regocijo, la caída del zar Nicolás, fiel aliado de la Iglesia ortodoxa rusa en contra de la Iglesia católica romana, que había sido discriminada y perseguida oficialmente. La caída del zar y la llegada de un gobierno provisional demócrata liberal en marzo de 1917 dio nuevas esperanzas a la Santa Alianza. Con la nueva legislación aprobada, el gobierno intentó reconciliarse con el Papado y el catolicismo en Rusia. Entre estas nuevas leyes estaban las de garantizar el control de los edificios sagrados como iglesias o monasterios a las autoridades católicas; reconocimiento de las prerrogativas vaticanas en asuntos eclesiásticos; así como el permiso para abrir seminarios, escuelas religiosas e imprentas y editoriales para propagar la fe católica entre el pueblo de la nueva Rusia. Pero todo esto cambió cuando en noviembre del mismo año los bolcheviques de Vladimir Lenin se hicieron con el poder. Para los bolcheviques las creencias religiosas eran una cuestión de clases y éstas debían ser erradicadas de la nueva sociedad que querían crear.”

 

Huída de nazis...

 

Para la llamada operación Aussenweg (Camino al Exterior) a través del Vaticano se puso

al frente de ella al joven capitán de las SS Carlos Fuldner. El militar había nacido en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1910, en el seno de una familia de inmigrantes alemanes, pero en 1922 el padre decidió regresar a Alemania, instalándose en la ciudad de Kassel. A principios de 1932, Carlos Fuldner fue admitido en las unidades de élite de las SS. Tenía veintiún años y medía 1,76. El alemán iba a convertirse en la punta de lanza de la evasión de criminales de guerra temerosos de la justicia aliada posbélica durante los próximos cinco años, exactamente hasta 1950. Roma, el Vaticano, España, Portugal, marruecos o Austria se convertirían en zonas seguras de paso y protección para los evadidos que viajaban con documentaciones e identidades falsas creadas en la mayor parte de los casos por los servicios secretos de la Santa Sede. Incluso muchos agentes de la Santa Alianza e instituciones vaticanas actuaron como guías y protectores de criminales de guerra hasta que estos se encontraban en un lugar seguro, fuera del alcance de la justicia internacional.”

 

 

Apasionante lectura en estilo ágil y ameno, ideal para lecturas reposadas en salas de espera, mesillas de noche o tumbona de playa que os enganchará desde su inicio y en general un libro para amantes de la Historia y de saber los entresijos que han movido al mundo occidental. Porque los sistemas, los estadistas, las reinas y los plebeyos siempre pasan pero el Vaticano perdura en los siglos de los siglos desde hace dos milenios y para su supervivencia han sido fundamentales sus espías al servicio del Papa. Cuidado de regalar a la suegra que puede copiar y adoptar tácticas vaticanas para aumentar el control de la sopa boba, cuidadín.

 

 

martes, 27 de abril de 2021

 
Libro: Un pueblo traicionado 
– España de 1874 a nuestros días: corrupción, incompetencia política y división social-
Autor: Paul Preston
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S. A. U.
Traducción: Jordi Ainaud
Edición: Octubre de 2019
 

Dicen que somos lo que ven los demás y puede aplicarse a los países. La propuesta de hoy es un libro sin concesiones sobre el devenir de la corrupción en España desde 1874 hasta nuestros días más recientes incluyendo la intentona secesionista del nacionalismo catalán. El autor está fuera de toda duda como es el hispanista Paul Preston quien con estilo ágil, casi de crónica periodística, hace un repaso a las corruptelas que facilitan la incompetencia política y el resultado de división social. El autor hace un recorrido por la Historia más reciente de España clarificando los hechos y las personas que estafaron al pueblo español y cuyas prácticas, consecuencias y hechos perduran hoy en día en casi todos los ámbitos.

 

Paul Preston (Liverpool, 1946) ocupa la cátedra Príncipe de Asturias de
historia contemporánea española de la London School of Economics & Political Science. Educado en Liverpool y en la Universidad de Oxford, de 1973 a 1991 fue sucesivamente profesor de historia en la Universidad de Reading, en el Centro de Estudios Mediterráneos de Roma y en el Queen Mary College de la Universidad de Londres, donde obtuvo la cátedra de historia contemporánea en 1985, antes de pasar a la London School en 1991. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España y colaborador de diversos periódicos y revistas, en 1986 le fue otorgada la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, en 1994 fue elegido miembro de la Academia Británica y en 2007 recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Además, en 2006 ingresó en la Academia Europea de Yuste, con la cátedra Marcel Proust, y en 1998 ganó el I Premio Así Fue con su obra Las tres Españas del 36, un gran éxito de crítica y público.
Datos sacados de la contraportada y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

España...

Se suele contemplar a España desde los mitos sobre el carácter nacional. Uno de los más duraderos ha sido el de la corrupción y la deshonestidad, que debe mucho a las numerosas traducciones a otras lenguas europeas de las primeras e inmensamente populares novelas picarescas: el Lazarillo de Tormes (1554), de autor anónimo, y El Buscón (o Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños), de Francisco de Quevedo, escrita en 1604, pero publicada en 1626. Durante los siglos XVIII y XIX, España fue el escenario habitual, y convenientemente exótico, de óperas de compositores extranjeros. Entre los ejemplos más claros de óperas basadas en los mitos del carácter nacional, en el caso español, figuran sin duda el Don Giovanni de Mozart, Il trovattore y La forza del destino de Verdi y la Carmen de Bizet. Los artistas que deseaban retratar las pasiones violentas se basaban en una visión de España, su historia y su pueblo que encarnaba el fanatismo, la crueldad y las emociones desbocadas. Esta imagen se remonta a la Reforma, cuando una serie de panfletos de inspiración protestante denunciaron las actividades de la Inquisición española, el Tribunal del Santo Oficio y los horrores de los autos de fe. Más allá del conflicto religioso, la percepción europea de España se vio confirmada por la experiencia de un imperio en América, Italia y Flandes edificado sobre la codicia y alimentado por la sangre. Las guerras napoleónicas, conocidas en España como `guerra de la Independencia´, y las guerras civiles a lo largo del siglo XIX no contribuyeron en absoluto a socavar unos tópicos que sobrevivieron hasta el siglo XX en la literatura generada por la Guerra Civil española.”

 

El desastre de 1898...

Las consecuencias dañinas del desastre de 1898 no tardaron mucho en tener un impacto sobre algunas partes de la economía española, especialmente en Cataluña, de cuyos productos Cuba había sido un mercado cautivo. Los sectores más dependientes del comercio colonial se vieron gravemente afectados, si bien la diversificación de las exportaciones y la renovación tecnológica lograron aliviar las dificultades. Como también hemos visto en el capítulo anterior, al principio la economía experimentó un repunte dado que la paz trajo consigo la caída de la inflación y de la deuda pública y mayores niveles de inversión en bienes de capital. La devaluación de la peseta ocasionada por la derrota impulsó las exportaciones, mientras que el regreso de los indianos supuso la llegada a España de conocimientos de gestión empresarial e importantes capitales. A pesar de todo, los industriales catalanes iniciaron una campaña a favor del cambio político y la modernización de España para aumentar el consumo interno. Además, el desastre de 1898 intensificó la desafección ya existente entre las clases medias catalanas hacia el Estado español. Barcelona, que ya era un hervidero de tensión social debido a la llegada de trabajadores anarquistas procedentes de los latifundios de Andalucía y Murcia y del interior de Cataluña, fue escenario de huelgas esporádicas y atentados terroristas de autoría anarquista y también de agentes provocadores gubernamentales. Aunque la economía española seguía siendo predominantemente agraria, a principios del siglo XX ya se estaba desarrollando una economía capitalista moderna en torno a las industrias textiles y químicas de Cataluña, las fundiciones de hierro y acero del País Vasco y las minas de Asturias.”

 

Dictadura de Primo de Rivera...

La incapacidad de los gobiernos constitucionales anteriores para resolver estos problemas explica el alivio con el que fue recibido el golpe de Estado de Primo de Rivera. El primer grupo que expresó su apoyo al nuevo régimen lo hizo motivado por el entusiasmo en el papel que creía que iba a desempeñar en la represión de los disturbios sociales y por la perspectiva de poner fin al caciquismo. Fomento Nacional del Trabajo se apresuró a informar a Primo de su `adhesión inquebrantable al programa de gobierno y de regeneración de nuestra patria, que traza con competencia innegable, con autoridad indiscutible, el manifiesto´. Las demás organizaciones de industriales y terratenientes catalanes no se quedaron muy atrás. En una serie de reuniones secretas con los altos mandos d ella Lliga Regionalista y de Foment, primo había hecho promesas explícitas de que, una vez en el poder, ampliaría la autonomía de Cataluña a cambio de su apoyo al golpe. El presidente de la Mancomunitat, Josep Puig i Caldafalch, envió una nota optimista a Primo en la que manifestaba: `La lucha se establece, pues, entre un hecho extralegal y la corrupción. En el dilema, optamos por el primero´. No es nada extraño: Primo había realizado con anterioridad numerosas declaraciones favorables al catalanismo y al federalismo.”

 

La Segunda República...

Los socialistas, muy afectados por el curso de los acontecimientos, estaban decididos a evitar el destino de la izquierda alemana y austriaca. A medida que avanzaba 1934 se produjo un incremento en el número de disturbios callejeros. Tampoco los acontecimientos en la política normal contribuían precisamente a calmar los ánimos. Una facción importante del Partido Radical, encabezada por Martínez Barrio , estaba disconforme con la deriva derechista de Lerroux y con el nombramiento como ministro de Comunicaciones del diputado del Partido Agrario por Zamora José María Cid Ruiz-Zorrilla, un hombre de un conservadurismo agresivo. Cuando el dirigente del Partido Agrario José Martínez de Velasco anunció que su formación reconocería a la República -algo a lo que Gil Robles siempre se negó-, ocho de sus 31 diputados se unieron a la CEDA en protesta. En una entrevista concedida a la revista monárquica Blanco y Negro de febrero, Martínez Barrio declaró que una amplia coalición de centro-derecha era preferible a un gobierno radical en minoría lastrado por sus compromisos. Sin embargo, para ello era preciso el reconocimiento inequívoco de la República por parte de la CEDA y el Partido Agrario. En las Cortes, Gil Robles insinuó que su partido ya había hecho demasiados sacrificios y amenazó veladamente con que cualquier intento de poner obstáculos legales en el camino de su programa provocaría violencia.”

 

Corrupción en la dictadura franquista...

Durante los años sesenta, Hoffmann fue el intermediario en la compra de numerosas parcelas a nombre de la esposa de Girón, María Josefa Larrucea Samaniego. Girón se estableció en Fuengirola en 1949 después de que su amigo el alcalde y el jefe de la Falange local, Salvador Sáenz de Tejada Moreno, coaccionara a algunos campesinos para que vendieran la finca Santa Amalia a la esposa de Hoffmann por quince mil pesetas. La esposa de Girón compró los terrenos al cabo de un año por la misma cifra. Su marido procedió entonces a construir una suntuosa casa en parte del terreno que invadía la zona de protección arqueológica del castillo árabe de Sohail. Hoffmann y Girón comenzaron sistemáticamente a adquirir chalets, apartamentos, locales comerciales y tierras. El precio del suelo se disparó después de que éste último utilizara su influencia política para recalificar unos terrenos hasta entonces rústicos y convertirlos en urbanos. También le ayudó su amistad con otro alcalde falangista, Clemente Díaz Ruiz. El patrimonio de Girón aumentó aún más de valor después de que en 1964 lo nombraran presidente de la recién creada Cooperativa de Promotores de la Costa del Sol, que trajo a la zona a importantes promotores, banqueros y hoteleros, como los Banús, Marsans, Meliá y el banquero Ignacio Coca García-Gascón, que tenía estrechos vínculos con la familia Franco. Este fue el comienzo del proceso por el cual grandes extensiones de la costa española se convirtieron en una muralla de hormigón.”

 

Gobierno de Aznar...

La tan cacareada austeridad de Aznar fue sometida a escrutinio público tras la boda de su hija Ana con uno de sus asesores, Alejandro Agag. El enlace, celebrado en el monasterio de El Escorial el 5 de septiembre de 2002, fue un acontecimiento parecido a una boda real. Entre los mil cien invitados figuraban los reyes de España, los jefes de Gobierno de Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como varias personalidades y políticos españoles. Hubo veinticinco testigos en la ceremonia, uno de los cuales fue Francisco Correa, el hombre que más tarde sería el protagonista del famoso caso Gürtel. Agag negó en 2009 haber tenido relación comercial alguna con Correa, pero su nombre apareció en la contabilidad secreta de uno de los socios clave de Correa, su contable, José Luis Izquierdo López. Correa era propietario de varias agencias de viajes y gestión de eventos que gozaban de cierto éxito y ya había organizado las vacaciones de algunos altos cargos del PP, a los que había sido presentado por sus amigos de las juventudes del partido, Nuevas Generaciones, de las que Agag era secretario. Ya entonces hubo quien se preguntó cómo un ex-inspector de Hacienda como Aznar podía permitirse un banquete de boda tan espléndido, que incluía el obsequio del vino de varios bodegueros. Al cabo de once años, las investigaciones del caso Gürtel revelaron que Correa había dado 32.452 euros para pagar los gastos de iluminación y sonido y que varios regalos para la pareja se habían cargado a las cuentas de Gürtel. Aznar siempre negó que se hubiera gastado dinero público en la boda; sin embargo, con independencia de los costes del banquete nupcial, el Ayuntamiento de El Escorial se hizo cargo del importante dispendio en transporte, control de aglomeraciones y aparcamiento para los invitados.”

 

Crisis catalana...

El crecimiento del independentismo comenzó a acelerarse cuando, tras su aplastante victoria en las elecciones generales españolas de noviembre de 2011, el Partido Popular exacerbó la incipiente crisis catalana mediante la combinación de políticas de recentralización y austeridad que obligaron a la Generalitat a recortar el gasto en servicios públicos, especialmente en sanidad y educación. El paro estaba en el origen de muchos desahucios. Haciéndose eco de la indignación del movimiento nacional del 15-M por los efectos de la recesión y la austeridad, en marzo de 2012 se creó la Assemblea Nacional Catalana (ANC), que encauzó estas quejas socioeconómicas para presionar a favor de un referéndum sobre la plena independencia de Cataluña.”

 

Pequeñas pinceladas de un fresco desgarrador que aporta claves a la reciente historia de España. Libro ideal para lecturas nocturnas primaverales, turnos de noche tranquilos y en general para toda aquella persona que se pregunte a dónde fue siempre a parar el dinero público. Corrupción, cultura del pelotazo y mala gestión de los caudales públicos de la que no se libra nadie y que supone una estafa al pueblo español desde todos los colores del espectro político. Lectura recomendable para encarar, cuando llegue, la recuperación económica tras la pandemia. Estilo ágil pero instructivo y didáctico que no podrá culparse de partidista toda vez que es el análisis de un extranjero, que se decía antes.

 

 

jueves, 1 de abril de 2021

 

Libro: Trafalgar
Autor: José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina
Editorial: Editorial Ariel S. A.
Edición: 2004
 
La propuesta de hoy es un libro apasionante sobre la batalla de Trafalgar ocurrida un 21 de octubre de 1805 donde la flota combinada de la Francia napoleónica y la Corona de España se enfrentó a la Royal Navy. Una batalla trascendental para España que perdió a lo más granado de sus oficiales y supuso el fin del control de las comunicaciones con sus dominios en América mientras que Inglaterra se hacía con el dominio del Atlántico y del Mediterráneo. Para la Francia de Napoleón fue el fin de las esperanzas de desembarcar en territorio británico y poner sus objetivos de conquista en el continente. Es también una muestra del mando de Napoleón que si bien en la guerra terrestre le funcionaba, no supo aplicarlo a la flota, anquilosada en la estrategia clásica donde las nuevas estrategias de Nelson hacían estragos como fue el caso de Trafalgar...
 
José Cayuela Fernández es profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha. En el año 2000 obtuvo el premio de Investigación Franklin Pease Memorial, de la Colonial Latin American Review, Nueva York, junto a Mariano Esteban de Vega.
Ángel Pozuelo Reina es investigador y doctor en Historia. Ha escrito diversos artículos así como la tesis España y la demarcación de límites en América meridional, 1750-1804, dirigida por José Cayuela Fernández.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, podéis encontrar más información sobre los autores en Internet y, sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

Lucha por la hegemonía europea y la dominación del Atlántico...

 

La extensa pugna por la hegemonía continental europea y por la dominación atlántica hunde sus raíces en los siglos XVI y XVII, siendo no obstante desde principios del XVIII cuando dicha pugna se asienta de forma innegable en torno a la concurrencia de los intereses británicos, franceses e hispanos. Esta última tesitura deriva esencialmente dela guerra de Sucesión española entre 1701 y 1714, y de las consecuencias del Tratado de Utrech de 1713, arrastradas durante la mayor parte del siglo XVIII. España había perdido su ascendencia sobre el Viejo Mundo, heredándola Francia, y ello provocó una clara política oceánica por parte de los Borbones de Madrid, que, como resultado, terminaron rivalizando con los propios objetivos de Gran Bretaña. El siglo XVIII se muestra como el escenario de un amplio pulso internacional en el Atlántico, donde se entremezclarían elementos continentales de Europa y donde la Corona de España, por regla general aliada de Francia, se acabaría manifestando como factor decisivo en las relaciones entre Londres y París.”

 

Preparativos de Napoleón para invadir Gran Bretaña...

 

Una vez instaladas la mayoría de las unidades de los cuerpos de ejército en loscampamentos de la costa francesa, y ante la agobiante espera que significaba la inactividad con la perspectiva final de un combate cierto al final, los mariscales y generales de Bonaparte, por orden directa de Louis Berthier, jefe de Estado Mayor de Napoleón, iniciaron un duro entrenamiento de todas las tropas en la zona, especialmente en lo referido al IV Cuerpo de Ejército de Soult y al VI Cuerpo de Ejército de Ney, los más numerosos, convirtiendo el entorno en una auténtica `academia militar´ de inmensa envergadura en lo relativo a la instrucción diaria. Aquella `creatividad ordenada´, aquella ` ansiedad disciplinada´, se transformaría en el alma posterior de la bien tensada fuerza que significó la Grande Armée en movimiento hacia Europa a partir de la cancelación de los planes de invasión a lo largo del otoño y del invierno de 1805.”

La Royal Navy...

 

Por supuesto, en 1805 la Armada británica era ya la primera del mundo. Por el cotejo de diversos datos, hemos podido llegar a la conclusión de que, sin incluir buques en reparación, fuera de circulación, en liquidación o en construcción, así como tampoco buques armados arrendados, el número de buques de guerra en posible uso con una potencia de entre 100 y 50 cañones ascendía a 111 buques operativos, de los cuales la mayoría eran navíos de línea. A la par, hemos contabilizado también 40 buques con una potencia de entre 50 y 44 cañones, así como otros 663 barcos con potencia inferior a los 44 cañones. La cifra conjunta sobrepasaba de este modo, si contamos los navíos en reparación y construcción, 814 barcos, dotada en conjunto la Royal Navy con más de 233.000 hombres (cifra que incluye tanto los destinados a los buques, como los del servicio de la Marina en tierra). Otras fuentes llegan a contabilizar entre finales de 1804 y principios de 1805 hasta 912 barcos, de los cuales 584 estarían en comisión en el océano y 40 en ordinario, así como 56 en comisión de puerto, 101 en ordinario en puerto y 131 en construcción o reparación.”

 

La flota combinada de Francia y España se posiciona para el combate...

 

El 21 de octubre de 1805 ambas escuadras amanecieron en mar abierto, no a mucha
distancia del cabo de Trafalgar, algunas leguas a través de la costa hacia el sur de Cádiz, por el `primero y segundo cuadrante´. La flota combinada se hallaba en línea teórica, pero mal formada, sin ubicación clara de los puestos y ciñendo viento por estribor. La Armada inglesa estaba situada en aquel momento entre cuatro o cinco millas hacia el oeste, al nor-noroeste, dispuesta en este caso en línea de vuelta encontrada y a barlovento de la combinada. De inmediato, el almirante Villeneuve ordenó que se formara línea de batalla natural de la misma mura. Por su parte, a las siete de la mañana la flota británica empezó a arribar en dos columnas a la línea de la combinada en dirección hacia su centro y su retaguardia.”

 

Muerte de Nelson...

 

Efectivamente, el día 26 por fin se conocía, de fuentes inglesas, la muerte oficial del almirante Nelson en combate. De otro lado, la crítica que se realiza a Villeneuve en esta parte del diario debió de convertirse en una de las razones que inculparon popularmente al almirante francés de la derrota. Es decir, se atribuiría a Villeneuve la utilización del supuesto rumor de la muerte de Nelson, antes d ella batalla, para sacar a la combinada. Hoy sabemos que tanto el almirante francés como los mandos españoles conocían de sobra, por informaciones reservadas, la presencia de Nelson en la zona mucho antes de la refriega, con lo cual dicha argumentación tiene poca base. Nelson había muerto en combate, y ahora era el momento de la verdad. Sin embargo la `rumorología´ popular buscaría cualquier causa para señalar como fuese al culpable directo del desastre. Eso sí, en cuanto a la segunda parte de la idea que se expone en el último párrafo del diario, es necesario darle toda la razón al anónimo autor del documento, pues Villeneuve coadyuvó de un modo u otro a `...acelerar la mala salida de las Escuadras y dar fin de ella y de muchas almas, que es lo más sensible´.”

 

 

Pequeñas gotas de agua como muestra de un apasionante océano que es el libro, ideal para lectura reposada, para amantes de la mar y grumetes de agua dulce apasionados de la Historia naval pero también para quienes gustan de saber detalles y pormenores con profusa documentación en los apéndices y notas a pie de página. Un estilo ágil que narra de forma nada farragosa, todo lo contrario, y que atrapa en su lectura logrando que el volumen de páginas se devore con avidez. Ideal además para jóvenes generaciones y clase política que confunde el homenaje a los brillantes marinos de guerra españoles que protagonizaron, y dieron su vida en ella, la batalla de Trafalgar y que no son nombres franquistas de homenaje a la dictadura. Ideal para regalar a la suegra que, aunque disimule alegría y contento por el detalle, sabemos que tiene demasiadas páginas para su gusto lector de revistas de cotilleo.