jueves, 23 de abril de 2026
AROUND MY DREAM (1985)
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El invierno es ya un recuerdo, los días son más largos y las noches cada vez más plácidas que invitan a escuchar música acorde, y no hay género más acorde con el
espíritu primaveral antesala del verano que un género vilipendiado en su momento, con auténticos inquisidores musicales y a la vez con una legión mundial de fans donde las generaciones posteriores a
su fecha de lanzamiento siguen enganchándose a que sea banda sonora primaveral y veraniega. Me refiero al sonido llamado ítalo-disco, temas sin tiempo a respirar de estribillos vocales
y de teclado de sintetizador, de espíritu alegre envuelto en celofán anglosajón entendible porque es un inglés que entiende cualquiera que tenga unos mínimos rudimentos del idioma, aunque quienes
sean de lengua nativa inglesa se tiren de los pelos por la macarrónica pronunciación, pero son frases cortas y entendibles para la EGB de la época. Y el tema de hoy es un exponente clásico del género
y que ha sido versionada y reeditada con sonidos actualizados enganchando como lo hizo en 1985 a nuevos oyentes, que no gastarías un céntimo en comprar el disco, por supuesto, pero que forma parte de
la banda sonora vital eso es fijo, algo que sucede tras escucharla la primera vez...

Tirando de crónicas, la canción supuso el primer sencillo de Silver Pozzoli que cantaba, compone y además es musico, italiano por supuesto. Cuentan las crónicas que fue
asiduo de las listas de éxitos de hasta treinta países y fue en Alemania donde escaló hasta el noveno puesto. En el orbe hispano, receptivo al género, la bonanza del clima permite la majestuosidad de
montar un sarao a la luz de la luna desde la hora del almuerzo y canciones como ésta de Silver Pozzoli son idóneas para animar el sarao. Otro aspecto que hoy puede causar una sonrisa condescendiente,
es el inglés entendible que contribuyó a su popularidad. Desde 1985 el tema ya digo que ha seguido vigente y la original parece incluso que suena anticuada si se ha escuchado previamente una versión
remasterizada o de larga duración. La radio fórmula también ayudaba a su popularidad y aunque era tan gato por liebre como una de vaqueros dirigida por Steno, como que molaba igualmente el sonido,
odiado por el resto de tribus musicales y es un odio que perdura en el tiempo hasta el último suspiro.

El videoclip no tiene desperdicio imitando hechuras británicas, producción cutre de bajo presupuesto que se compensa con amigos y amiguetes de reparto, un rostro
bonito en cuerpo de atún y algo de ingenio para suplir la falta de pasta contante y sonante. La historia visual está al servicio de la letra y chirría el careto del Pozzoli haciendo muecas de
Casanova ochentero y en general es un videoclip exponente de una forma de narrar visualmente la letra. Reitero que el sonido de 1985 puede sonar a basto e incluso cutre si están los tímpanos
habituados a música ochentera actualizada en años posteriores. Forma parte de la memoria musical de varias generaciones, sigue vigente porque se pincha en todo sarao de música ochentera y no puede
faltar en la fonoteca de los 80´s que se precie de ser tal. Sigue abierto el debate de si es realmente un producto musical digno de ser llamado género o simple imitación, pero el público dio su
veredicto hace mucho tiempo y sencillamente se trata de un género musical genuino de la época. Advertir que miembros que fueran entonces de otras tribus musicales que aborrecían esta música pueden
haber mantenido larvados sus odios y escucharla de sopetón siendo ya un pureta puede provocar arcadas, paradas cardio respiratorias así como flatulencia incontrolada, que conste.