lunes, 13 de septiembre de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Puede verse desde el acantilado un pequeño parque infantil, no le falta su tobogán, columpios y un par más de juegos infantiles para balancearse; hay bancos para sentarse y no falta una pequeña fuente donde refrescar el gaznate y está rodeado de árboles que simulan un parque urbanita...
Todas las tardes, lo cual implica que haya tardes que no, por regla general y a la misma hora, esa hora maldita en que los parques infantiles empiezan a quedarse solitarios, aún con luz de atardecer, veo a dos mujeres musulmanas cómo hacen de canguros de dos niñas y un niño. Sé que son musulmanas por sus ropajes, tapadas hasta la suela de los zapatos y sólo con la cara, el rostro, descubierto. Las niñas y el niño no delatan su credo, visten, ríen y juegan como el resto de la infancia, sólo el ligero bronceado de piel les distingue y poniendo atención...
Las mujeres se sientan y gesticulan al hablar. Siempre me llamó la atención que van a horas y momentos en que hay poca o ninguna gente en el pequeño parque infantil y cuando hay alguien se sientan en el banco más solitario y nunca las he visto relacionarse con la gente, esas típicas conversaciones que surgen en el parque infantil mientras la infancia a tu cargo se divierte en su mundo...
Confieso que al principio me daba grima verlas, pensar en todo lo que implica su atuendo que despierta pensamientos encontrados. Una mujer musulmana puede ir al pequeño parque infantil vestida como crea oportuno pero una mujer no musulmana que frecuenta el pequeño parque infantil fuera a un pequeño parque infantil musulmán vestida como acostumbra podría ser detenida, amonestada, multada, encarcelada y juzgada. Es inevitable pensar en la reciprocidad que no existe. A veces lo he comentado con alguien y el discurso suele ser siempre el mismo, que debería estar prohibido que vistan de esa guisa patriarcal y medieval, que si quieren vestir así que se vayan a su secarral en el desierto y resto de comentarios indignados...
Se han cumplido veinte años del atentado a las Torres Gemelas, el mundo parece más mierda que antes y estamos en crisis económica y social como siempre que hay crisis a nivel de plebe. Pero seguimos conservando nuestra democracia con sus defectos pero aún tenemos libertad y tratamos de compartirla, lo cual es reconfortante y si bien puede que sea tarde para que esas dos mujeres cambien de hábitos y puede que en su intimidad del hogar esté sumisa al hombre, pero pueden vestir como quieren y vivir al estilo de su sociedad. Lejos de sentir lástima de consumista bien cebado, pienso que esos niños que vigilan y llevan al pequeño parque infantil, el hecho de que les lleven al pequeño parque infantil, es un triunfo pequeño, pero triunfo, de nuestros valores como sociedad y el futuro juega sin connotaciones religiosas o políticas...
Lástima que el resto vean el parque a ras del suelo, desde el acantilado es como observar a la tierra desde el espacio por primera vez...
Y vivimos en un hermoso planeta, tan hermoso como frágil.

lunes, 6 de septiembre de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Se acerca otro aniversario de los atentados a las torres gemelas de New York, el primer punto de inflexión en el siglo XXI. Luego vendría la crisis en la banca que tuvimos que rescatar aunque ahora nos nieguen un flotador salvo que sea contratado y con seguro de vida por si tenemos la ocurrencia de irnos de este mundo dejando dineros a deber a la entidad bancaria...
Lo malo es que estamos llegando a ese punto en que un flotador no basta para mantenerse a flote en las cada vez más agitadas aguas de la economía a nivel de plebe. Empieza a calar el agua y se hace más perentorio que nunca conseguir al menos una balsa si no se puede acceder a un bote, sin remos por supuesto no vaya a ser que se nos ocurra ir a contracorriente del rumbo marcado. El problema suele surgir por temas de elección del capitán, no importa si viajas en primera o te mantienes a flote con un flotador...
La luz sube imparable y en mi caso particular me basta con la luz de la farola al pie del acantilado, que muchas veces permanece encendida siendo ya de día. El tema de gastar energía tampoco me agobia, qué mejor lavadora que el agua del mar y que mejor secadora que el acantilado, salvo cuando llueve o las gaviotas eligen el tendal como polígono de tiro de cagadas. Cocinar lo tengo apañado con los pinchos del tabernero en mi abrevadero habitual y la complicidad de la camarera para nutrirme a base de pinchos gorroneados con disimulo...
Quien no se consuela es porque no quiere... 
El problema es que no nos dejan ni consuelo al que agarrarse.
 

lunes, 30 de agosto de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Veo desde el acantilado que los últimos soldados caídos en Afganistán regresan con honores solemnes como requiere la ocasión, las circunstancias y los hechos...
Es curiosa la muerte de un soldado, que rinde un último servicio a la patria y las patrias que componen la misma incluso en su despedida de este valle de lágrimas, unas de pena y otras de alegría, depende del ojo de cada cual. Si las cosas pintan bastos, el soldado regresa en su ataúd de forma furtiva y casi clandestina, sólo presentes sus deudos porque no es bueno que el resto de la masa ciudadana vea la realidad de la guerra. Si por el contrario lo exige la situación, regresa como un héroe muerto y su llegada es retransmitida y apadrinada por las autoridades...
Ahora está en boga el maltrato animal, pero nadie aboga por abolir las matanzas entre humanos. A este lado del paredón se está más cómodo que en el otro, donde caen los disparos ya en los cuerpos de los fusilados cayendo con los mismos...
Al final el soldado sólo quiere regresar a casa y abrazar a los suyos porque mientras un civil busca refugio contra la muerte, un soldado camina hacia ella, no por nada en especial salvo que le pagan por ello...
Me pregunto si quienes braman por un mundo sin soldados son conscientes de que hay otros al otro lado del paredón con soldados y que tarde o temprano, cuando nos vean sin soldados, nos tomarán al asalto sin consideraciones progresistas y de buen rollito kármico con el universo y su energía energética...
Se acaba un agosto que parece no querer acabar nunca.

lunes, 23 de agosto de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Estos días se pone de manifiesto que hay lugares en este mundo que parecen estar malditos. La actualidad es la crisis en Afganistán, pero es un país en medio de muchas partes y es hasta normal que dichas partes y de otras partes traten de conquistarlo y/o democratizarlo, aunque nadie desde hace tiempo lo consiga...
Otras partes del mundo que parecen malditas disponen de cercanía a las fronteras del sueño consumista y, mal que bien, tienen posibilidad de alcanzarlo escapando de los sistemas y regímenes que les acosan, adoctrinan, persiguen, trafican y les ejecutan. Luego están las zonas aledañas de volcanes, pero siempre es un riesgo montar la chabola al pie de un volcán...
Pero sí hay un lugar en este mundo que parece maldito de verdad, me refiero a Haití, tierra sobre tierras movedizas que cuando se mueven agrieta el país y a sus habitantes. Por desgracia que sumar, nuestra atención humanitaria está en otras partes donde escapamos de nuestras propias maldiciones. Vemos la destrucción en Haití como quien ve un anuncio de palomitas mientras se almuerza...
No soy un filántropo, reconozco y confieso que he pasado de Haití y su maldita condición en este mundo hasta que me he detenido un instante en sus noticias. Casas derrumbadas, medio derrumbadas y derrumbadas del todo al igual que su clase dirigente y la propia sociedad...
Ojalá hayamos aprendido en Afganistán que nuestro sueño de narcolepsia inducida por el consumismo a todos lo niveles, hasta las ideologías se han convertido en consumismo con grandes campañas de publicidad subliminal que nos hacen creer que tenemos capacidad de decisión, cuando nuestra única capacidad de privilegiados es matarnos unos a otros cuando creemos oportuno sin que nadie nos mate sin permiso, pero ojalá aprendamos que vivir en la opulencia consumista, en el estado del bienestar que nos permite enzarzarnos entre nosotros y exigir derechos para las gallinas de corral, es una pesadilla si otorgamos al resto del mundo el poder que da la desesperación por vivir en la miseria, en condiciones miserables y en miserables dirigentes. Hay que fomentar los valores pero nos hemos dado cuenta, incluso quienes dicen que este sistema no sirve y ofrecen alternativas caducas del siglo XX, de que no somos capaces, no podemos, o que simplemente no nos da la gana, de inculcar los valores que tanto decimos defender en los de al lado, que es por cierto un lado más grande que el nuestro...
Somos débiles, al menos no tan fuertes como nos gusta pensar... 
Pero es agosto y para qué pensar.

lunes, 16 de agosto de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Por algún extraño arcano, cuando se pasa el ecuador de agosto es como si se dejara atrás el año en curso y pasáramos de la mitad al tramo final, como faltando algo que septiembre no logra aliviar entre el trajín de retomar la normalidad tras el verano y sus días de vacaciones...
Todo indica que este otoño, cuando llegue, será de tan nueva normalidad como el pasado. Ya se oyen heraldos de una sexta ola con la variante lambda tras la quinta con la variante delta. No me salen las cuentas del alfabeto porque entre la D y la L hay unas cuantas letras ausentes. Sólo se me ocurren dos motivos, o bien se ha cambiado el orden del alfabeto, son tiempos de populismos revisionistas de vocablos, o bien es que entre la delta y la lambda han surgido nuevas variantes hasta ahora desconocidas por el personal de la plebe...
Partiendo de la base de que la cosa iba a durar quince días, posiblemente los quince días más largos para los presentes que lleguemos, si es que llegamos, al final de todo este circo y teniendo en cuenta que sabemos con certeza que ya no estamos en el primer día, pero somos ignorantes del día en que vivimos de la quincena que nos dijeron, ya no hay razones para ser optimista o pesimista. Vamos todos zarandeados en este barco de tamaño planetario que nos ha tocado para la travesía de la pandemia y sólo queda vencer al mareo y las náuseas para remar en pos del puerto de arribada a ninguna parte...
Si tengo claro que, si llego, estallaremos en una alegría de vivir y recuperar la normalidad entre la zozobra de la recuperación de la economía a todos los niveles tras el día de la derrota del coronavirus, cuando sólo sea otra de esas cosas que no se ven y nos rodean para las que tendremos remedio. Sesudos vividores de los cuentos escribirán mamotretos sobre la pandemia y cómo se vivió y sufrió. Olvidaremos a los héroes y sus heroicidades diarias en su trabajo, las muertes sólo las notarán sus deudos mientras nos lanzamos a vivir...
Hay brisa marina en el acantilado, pero no desaparece la bruma del cansancio.

 

lunes, 9 de agosto de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Son malos tiempos para las buenas causas, las causas perdidas o las causas justas, aunque de justas sí que estamos continuamente. Puede que sean estos tiempos convulsos donde una crisis económica y una pandemia, mundiales ambas, hacen crujir las cuadernas de barco que tripulamos, aunque unos sean pasajeros con sus respectivas clases y otros la tripulación, también con sus clases desde grumetes a almirantes, pero ambas sin saber muy bien quién es el armador...
Casi todas las causas han encontrado eco y difusión a través de Internet logrando la impresión de que una minoría representa a la inmensa minoría, cuando ésta en realidad está compuesta por la inmensa mayoría. Es como si diera vergüenza reconocer que puedo comulgar con algo pero no me gusta la doctrina escrita por los augures de turno donde o estás con ellos o estás contra ellos...
Lo curioso es que esta nueva casta de apostolados en nombre del progreso sólo predica, juzga y sentencia en el orbe civilizado pero no acuden a los lugares donde sencillamente todas las causas son perdidas porque no están autorizadas. Las ideologías han muerto y surgen las causas justas, nobles y de bondad, pero los nuevos augures resulta que son ideólogos de ideologías ya superadas aunque suframos sus estertores...
Al final hay que ser minoritario aunque seamos minoritarios la mayoría, silenciosa y abnegada, pero mayoría al fin y al cabo, lo cual siempre reconforta ante algaradas, barullos y pifostios varios en nombre de causas nobles, causas justas y perdidas causas disfrazadas de populismos de todo tipo de ralea y pelaje...
Estamos en la primera mitad de agosto...
Y produce vértigo pensar en septiembre.

 

lunes, 2 de agosto de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Uno de los cambios que estaban previstos y ha acelerado la pandemia, es el tema de los bancos, concretamente de las sucursales, como si tras haberles rescatado de sus propias pifias mereciera la recompensa de fastidiar al usuario, que los cambios siempre son bienvenidos mas nos están metiendo con calzador en la telebanca donde la masa usuaria debe, porque no hay alternativa, operar desde sus terminales de computadora o aplicaciones digitales en sus cachivaches más digitales aún...
No es que me vuelva joven o me haga viejo, pero ahora que se lleva defender con uñas y dientes, mordiscos incluidos, defender causas justas, peregrinas o simplemente absurdas, nadie alza la voz en defensa de lo que hace la banca con la masa usuaria...
Han alejado tanto mi sucursal del acantilado donde habito que debo sumar gastos de transporte para llegar a la misma. La ventanilla donde despachar asuntos tiene horarios madrugadores y de cierre a la hora del cafelito, así que o tiro de cajero u espero al otro día, sin que nadie defienda mi sueño interrumpido para madrugar y llegar dentro del horario. En dos ocasiones hube de ayudar a dos mujeres en la tercera edad a operar con el cajero, donde todo es visible e intuitivo si eres digital pero que es un galimatías si sigues siendo analógico...
El personal rota cada poco tiempo, así que del personal que me daba trato y persecución personalizada no queda ni rastro, están en la sucursal del Quinto Pino, o sencillamente han desaparecido de mi vida como usuario de banca sin remedio puesto que se han vuelto imprescindibles entre domiciliaciones, recibos y pufos...
Reconozco que gracias a las jodiendas citadas anteriormente pude acabar de digitalizarme en lo que a usuario de telebanca se refiere, pero hay un tramo de edad en la sociedad que les supone un auténtico incordio y hasta calvario...
Lo que no entiendo es que si el usuario cambia de domicilio, género u afiliación deba informar oportunamente a la entidad bancaria donde estoy empufado mientras que la banca si se mete en pufos o cambia de domicilio sólo me informan lo que les obliga la Ley...
Y cuando voy a cambiar de banco...
¡Resulta que se han fusionado!

 

lunes, 26 de julio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Lo único que mis neuronas entienden de política es que hay que avisar o nombrar un sustituto que me represente en las reuniones de vecinos. Por fortuna, en el acantilado no dispongo de vecinos, y mucho menos de vecindario, así que estoy absuelto de asistir a las reuniones, que nunca se convocan, y de practicar política vecinal y diplomacia vaticana en el ascensor...
El caso es que, desde hace un tiempo, veo a mis semejantes hablar constantemente de la política y sus vicisitudes. Escucho en silencio, cualquiera osa rebatir o discutir los argumentos políticos de nadie que igual me pega. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones tengo esa sensación pasajera de que lo que me está largando y dando la turra ya lo había escuchado antes, en la tele, prensa o radio...
Como ejercicio mental siempre que tratan de convencerme o adoctrinarme, mientras sigue la turra me abstraigo y trato de recordar quién o cuál en tal medio dijo lo mismo, exactamente lo mismo mismito, oiga. Con el paso del tiempo y turras varias, logro identificar a tal o cual presentador u presentadora, tertuliano u tertuliana...
Lo más llamativo es que de política la turra es escasa, la mayoría de la misma son insultos al político de turno, graves ofensas de aquellos y airadas protestas con petición de cabezas clavadas en la picas de la plaza mayor. No oigo alternativas, argumentos neutros que sólo da el análisis de las cosas, ni siquiera aprecian lo bueno ni ofrecen alternativas que encajen en lo propuesto. Deduzco por tanto que la culpa es de la clase política donde unos no explican y los otros no ilustran...
Sin embargo, lo único que recuerdo de la política vecinal es a la vecina del séptimo, que cosas.

 

lunes, 19 de julio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

La nueva normalidad, término cada vez más eufemístico de anormalidad, lo convierte todo en una especie de descafeinado, un sucedáneo de la normalidad que añoramos, si bien es verdad que antes de la pandemia renegábamos de la misma...
Puede que sea yo que veo distorsionada la nueva normalidad, las terrazas del cafelito, los comensales en los restaurantes, las mesas de los garitos llenas y las barras vacías, discotecas sin bailarines y hasta el ocio nocturno con permiso para abrir de día, como vampiros que logran inmunidad temporal contra la luz del sol, todo es descafeinado que tragamos con la ilusión de que mañana se acabará todo y volveremos a ser normales en la normalidad...
El mundo civilizado ha cambiado una vez más y puede provocar cuadros depresivos severos si cuando retorne la normalidad esperamos el mundo que teníamos...
La masa silenciosa y las masas silenciadas vamos como troncos arrastrados por la marea y la sensación de que los cambios son acelerados y no tenemos control sobre los mismos. La guerra del coronavirus muestra nuestra fatiga, nuestros juegos de ilusionismo donde nos lanzamos al veraneo, nos aferramos a la normativa y nos ponemos una venda en los ojos mientras nos despojamos de las mascarillas. Los indicadores, las advertencias de una quinta ola ya presencial, son como cantos de sirena que ignoramos aferrados al mástil del verano, que cuando vuelva el otoño será otra historia aunque en el fondo sepamos que será más de la misma historia de los dos últimos otoños...
Nuestra memoria olvida la historia y estamos condenados a repetirla.

lunes, 12 de julio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Necesitaba agenciarme un regalo ineludible para un familiar, pero las telas de araña en la cartera y rascar los trozos de la hucha sobrantes tras romperla para otra urgencia ineludible, me indicaron que lo más oportuno era acudir a uno de esos nuevos negocios, recientes por estos lares, de venta y empeño de cosas en plan EEUU...
El escaparate era atractivo, cachivaches digitales varios, juegos para nostálgicos y frikis de otras décadas precedentes, incluso algún que otro juguete que disfruté de niño y que ahora se venden casi como reliquias, los muñecos han menguado y, por mi parte, soy más grande aunque no tan gilipollas de pagar un pastón por algo que ya tuve. Tampoco faltaba un saxofón, un bajo y hasta un giradiscos, pero nada de lo que yo buscaba. Cuando pregunté, el dependiente me dijo que en ese momento no tenían el artículo...
Caminando cabizbajo de regreso y pensando alternativas asequibles, no pude evitar sorprenderme de las paradojas del mundo mundial que habitamos. Aquí soñamos con viajes de turismo espacial, consumir los apetecibles consumibles para el consumidor y hasta protestamos si nos ponen tal o cual vacuna. Sin embargo, al otro lado del charco está fracasando, una vez más, el paraíso del proletariado, donde las vacunas matan tanto como el coronavirus y el consumo es una quimera lejana...
Todo frenazo es brusco y aunque le quedan unos cuantos noticieros, el populismo, de diestra y siniestra, global toca a su fin en el mundo civilizado; falta el mundo sin apenas civilizar y sin olvidar el no civilizado...
Es curioso como 1989 se alarga en el espacio tiempo como si el Muro cayera en cámara lenta mientras es Historia para nuestro tiempo terrenal...
Ya venden billetes para vuelos orbitales, por alguna razón es como un rayo de esperanza...
Aunque debo encontrarla, hace tiempo que la perdí.
 

lunes, 5 de julio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Leo en la prensa que a un joven le han dado una paliza de muerte. El desencadenante parece ser que fue que una pareja interpretó que les estaba grabando con el móvil cuando en realidad estaba de chateo junto a una amiga y querían mostrarle a su interlocutora el disco bar donde estaban de copeteo tras el levantamiento del cierre en el ocio nocturno. Cuenta la crónica que el tipo que le hostió hasta matarlo le llamó maricón y la víctima respondió que `maricón de qué´. La crónica hace aquí un inciso y narra como la víctima creció en la normalidad, tanto de su entorno familiar como de amistades, de su sexualidad y por eso la pregunta mortal...
Una muerte gratuita y absurda que muestra dos fenómenos de nuestra sociedad. El primero es el tema de la intimidad agredida cuando alguien está tomando imágenes con el móvil, lo usamos para inmortalizar y para conversar, pero la cámara puede pillar a alguien ajeno y que éste se sienta agredido en su intimidad pensando que le graban sin consentimiento. Es algo a lo que no damos importancia pero siempre hay un energúmeno que monta el pifostio, o como en este caso, se lía a hostias y además con la certeza de que es un maricón la víctima, el término gay o simplemente no hetero son conceptos demasiado avanzados para la gente energúmena que pulula por el asfalto...
El segundo es un claro ejemplo demostrativo de que todo es cuestión de educación. La víctima habitaba un entorno que, no toleraba, que ven con normalidad la sexualidad y la diversidad de géneros. Sin embargo, el verdugo posiblemente recibió la misma información y educación general para comprender la variedad de género y sin embargo el poso del concepto de maricón que siempre iba unido a calificaciones como pervertido, por citar un ejemplo, subyace en su educación, posiblemente también en su entorno...
Somos tan inocentes y crédulos, estamos en un bienestar tal como sociedad, que cuando avanzamos como tal tendemos a creer que lo que hace un segundo era injusto resulta justo un segundo después. Algo ha fallado y algo hemos avanzado. La víctima creyó que vivía entre iguales en cuanto a moral y ética pero el autor de la mortal paliza vive en otra realidad, la del segundo antes de que un segundo después la víctima no fuera considerada legalmente una aberración social, ahí hemos fallado y falla el Sistema. No basta que un segundo después las cosas hayan cambiado si no hemos cambiado nosotros...
Una muerte absurda como los absurdos contagios que repuntan de nuevo y que demuestra que seguimos fallando porque cuando uno falla, provoca el fallo colectivo de la sociedad en su conjunto. La víctima tenía nombre pero también tenía, sin ser consciente, la etiqueta de maricón para alguno de sus semejantes...
No era culpa suya, es culpa nuestra como sociedad que pone etiquetas.
 

lunes, 28 de junio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

He salido fuera del acantilado y me he llevado la grata sorpresa de que mis semejantes, en su mayoría, siguen utilizando la mascarilla por el asfalto de la ciudad, sólo algunos fumadores empedernidos y los típicos notas con ella en la barbilla...
El miedo es el mejor enchufe para cualquier solicitud de acatar las medidas de distancia social y no puedo evitar reírme para mis entrañas recordando cuando nos resistíamos a llevar la mascarilla de marras. También hace mal tiempo, de temperaturas frescas en bandeja inferior de la nevera y cielos encapotados de un gris que aleja el verano de las nubes. Posiblemente cuando vuelva el sol terminemos de relajarnos y optemos por no llevar mascarilla siempre que sea posible y de acuerdo a las ordenanzas...
Sin embargo, me siento reconfortado viendo un poco de responsabilidad personal, que se vuelve colectiva, y tal vez algo ha cambiado en nuestro interior...
Quién sabe.

lunes, 21 de junio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

A lo tonto a lo tonto ha llegado el verano, segundo de pandemia...
Desde el acantilado el personal parece contento y animado porque en breves, en otros lugares ya, podremos deambular en espacios abiertos sin la mascarilla, nuevo complemento en el vestir que por estas latitudes veíamos más propios de Oriente que tan lejos quedaba a nuestros ojos y que se veía como algo pintoresco...
Trato de unirme al optimismo general, pero los indicadores, las variantes del virus, el anuncio de que la inmunidad por las vacunas necesitará de refuerzo con otra dosis pasados unos meses y ver a propios y extraños quitando la mascarilla antes de tiempo, el cierre perimetral de ciudades como Lisboa o que no se hable de lugares donde la única riqueza la tienen las ratas, me induce a no ser tan optimista ni unirme a la alegría general...
Me pregunto que si de la misma forma que se llama la atención a quien no lleva mascarilla o hace cosas que rompen la distancia social y las medidas preventivas, tras tardar casi un año en mentalizarnos de la necesidad de las mismas, ahora llamaremos la atención a quien siga con la opción de llevarla puesta. No nos gusta recibir bofetadas de realidad, y estar comiendo, tomando algo y alternar observando que alguien siga utilizando la mascarilla en espacios cerrados puede provocar que el resto señalemos con furia al portador de la misma. En espacios abiertos puede que lleguemos a llamar la atención a quien la porte por llevar la contraria al resto...
Reconozco que me debato entre la opción de aprovechar el levantamiento de las medidas y el recuerdo de las muertes diarias, hospitales al borde del colapso y nuestros mayores aislados en las residencias. Trato de impregnarme de optimismo pero las imágenes vuelven una y otra vez...
Supongo que debería aprovechar el verano y, cual cigarra, no escuchar a las hormigas que nos dicen que haya prudencia, que la pandemia sigue ahí. Aunque hay tanta ansia por volver a la normalidad que es imposible no hacerse el sordo e inevitablemente negar la realidad ante el ruido de fondo de otros problemas y entuertos que nos rodean, casi asediando, en estos días extraños...
Ya es verano, pero de alguna forma sigue siendo un invierno que parece no terminar nunca.
 
 

lunes, 14 de junio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Cuentan que las autoridades correspondientes han decidido nombrar las distintas variantes del coronavirus que pululan por el mundo mediante letras, sustituyendo así nombrarlas por el país donde surgen. Es una buena cosa porque tendemos a estigmatizar y, si bien es cierto, algo hemos evolucionado porque en otros tiempos nos hubiéramos liado a palos con las diversas comunidades chinas que habitan por el mundo...
Es una idea genial, en mi demente opinión, pero me inquieta que el alfabeto sea limitado aunque espero que no haya tantas variantes como combinaciones de letras. Y es genial porque no quiero ni imaginarme que surgiera, por ejemplo, una variante en España y en determinada región, territorio u término municipal porque aquí no desperdiciamos cualquier ocasión de estigmatizar como el resto del orbe y darnos de zurriagazos como sólo aquí sabemos...
También oigo y leo hablar de la llamada inmunidad de rebaño, aunque no sepamos inmunizarnos contra el rebaño, y suena a llamarnos animales, que lo somos. Podrían haber utilizado inmunidad social, inmunidad etnográfica e incluso inmunidad sapiens, pero somos un rebaño para dioses y para nosotros mismos y ahora ansiamos inmunizarnos como antes ansiábamos tantas cosas. Las generaciones digitales lo tienen más simple y todo se limita a una mera cuestión de estar o no estar conectado, ahí está la cuestión...
Igual me compro un rebaño de gallinas para echarme unas risas cuando vengan distintos colectivos a tocarme los cojones por llamar rebaño a las gallinas unos y por rebajar los rebaños a simple condición de gallináceas los otros, incluyendo a las otras...
El problema es que en momentos de pedete lúcido no se atinará a distinguir si alfa delta es una variante del coronavirus o una avioneta volando bajo.
 

lunes, 7 de junio de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Nunca deja de sorprenderme la cantidad de papel publicitario que todos los días encuentro depositada en el buzón pese a estar el mismo en un acantilado...
Parece una metáfora de estos nuevos tiempos, tan viejos como los que eran nuevos, donde se predica de manera contumaz y casi sin opciones de elegir entre las tesis contumaces o declararte enemigo de las mismas, ni siquiera se admiten sugerencias de mejora...
De manera contumaz me bombardean en que nos quedamos sin forestas pero me pregunto cuántas forestas desforestan para papel publicitario. Me dicen de manera contumaz que los culos del ganado vacuno son fuente de contaminación y que renuncie por tanto a los chuletones y embutidos. Si no quiero parecer machista y fascista debo decir el género en asturiano, les neñes ya no es femenino en astur, es género neutro en español, ni siquiera el castellano reconocía tal vocablo...
Querer cambiar el mundo mediante imposición obligando a empujones que se vaya a un extremo o al otro nos hará zozobrar por la borda, ya sea a estribor o a babor, pero nos hundiremos por un costado...
Los cambios son como reciclar, donde tiras y seleccionas la basura y hasta renuncias a los plásticos pero tropecientos mil millones de chinos siguen contaminando y sin citar más latitudes donde nuestras conciencias se limpian limpiando nuestras alcantarillas y embarcando la mierda generada de todo tipo y condición a países que no sabemos localizar en el mapa...
Trato de ser optimista, lo juro, pero resulta difícil en estos tiempos, te alegras por pequeñas cosas que antes pasaban desapercibidas pero siguen siendo tristes las cosas que antes eran alegres. Incluso hay algo de macabro en simular normalidad en las terrazas con distancia y mascarillas, juventud lanzada al jolgorio como en Berlín en abril de 1945 y algunos empeñados en seguir en 1936...
El acantilado en noches despejadas es como un descapotable donde te abstraes mirando la cúpula celeste, buscando quizás una constelación, una estrella o un planeta...
Pero como un descapotable, no me protege de las cagadas de gaviota con horarios nocturnos.

 

lunes, 31 de mayo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Ha sido un último domingo de mayo soleado, como si el verano anunciara su presencia de forma anticipada en primavera...
Sin embargo la pandemia lo tiñe todo de añil pese a los buenos augurios a rebufo de la vacunación colectiva y que se hable ya de donar a países pobres las vacunas es una muy buena noticia mas sin embargo es como andar en equilibrio por un fino alambre sin que nadie lo confiese...
Se acaba mayo y se acerca la noche mágica de las hogueras en otro año de pandemia y restricciones...
Puede que fuera el sol pero el último domingo de mayo ha sido como salir a la superficie y coger una bocanada de aire fresco tras contener la respiración bajo el agua...
Seguimos a oscuras en medio de un túnel pero ahora contamos con un bastón para guiarnos en la oscuridad...
Me pregunto si cesará nuestra ceguera cotidiana para resolver problemas cuando encontremos la salida del túnel...
Lo deseo pero a veces lo dudo, la verdad.
 

lunes, 24 de mayo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Estoy hasta las bowlings de ser un correcto, callado, disciplinado y honrado ciudadano de Segunda, por el tema del fútbol, digo...
Ahora resulta que igual toca elegir vacuna y firmar consentimiento para despejar dudas legales de culpabilidad por mortales o incapacitantes maravillosos efectos secundarios. Bien saben los dioses que estaba dispuesto a cerrar los ojos, poner el brazo y dar las gracias a quien corresponda a los mandos de la jeringuilla. Fiándome de los criterios de los gobernantes, gobernantas, científicos, científicas y gremios del ramo correspondiente, de momento no hay gremias que yo sepa, sabes...
Aprovechando las noches de luna creciente con cielo despejado en el acantilado y basándome en criterios informativos y estadísticos, lo que conlleva los científicos, voy a solicitar la vacuna norcoreana. Antes de que ordenen mi busca y captura por tan delirante solicitud quiero defender mi decisión y deseo, con la venia...
Desde un punto de vista informativo, dedicando tiempo, descanso y escaqueos, nadie me puede negar que nunca se habla para nada de la situación de Corea del Norte, ni una jodida palabra. Como no hay censura en la Cristiandad doy por hecho que el cuarto poder del que disfrutamos en esta esquina del barrio planetario no ha detectado censura del Amado Líder porque lo dirían en las noticias. Así que por mi experiencia de televidente de noticiarios de todo tipo de latitud y pelaje y confiando en la prensa, está claro que en Corea del Norte lo qué quiera Dios y el amado líder que les estén inyectando es efectivo al 100%...
Desde un punto de vista estadístico es evidente que tampoco nunca ni nadie informa de olas de contagio por movilidad, ocio nocturno y abrevaderos sin olvidar garitos de mala nota, puede que no haya en Corea del Norte pero ése es otro tema...
Y cuento con la ventaja de que si me consideran culpable de sumisión insumisa sea pronto indultado ya que el tema de los indultos e indultados estará en boga, de moda y de bronca...
Como decía el poeta, para qué discutir si se puede pelear y te van a indultar.

 

lunes, 17 de mayo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Resulta curioso que cuanto más pregonan comer sano más porquerías procesadas nos inducen a comer. En Indonesia ya venden carne artificial, creo que de pollo, y por estos andurriales llevan días pregonando las bondades de comer insectos a cual más repugnante...
Si fuera que cazando cucarachas se paliaba la hambruna mundial lo entendería, pero no se trata de cazar bichos repugnantes y llevarlos a la boca, con pequeños aliños si acaso, se trata de comprarlos a buen precio y degustarlos debidamente procesados resultando un alimento como los chuches de gominola que tienen forma de bichos repugnantes aunque al menos sabía a fresa, limón y demás agradables sabores al paladar...
Recuerdo que hace eones pregonaban que por estas fechas comeríamos una dieta a base de beneficiosas y nutritivas algas, debidamente cultivadas, que arrinconarían a los alimentos procesados y polisaturados de nuestra dieta de ciudadanos privilegiados del planeta. Pero si bien se pueden comer algas la mayoría seguimos tirando por la lechuga y los langostinos...
Supongo que en la selva y la jungla, perdido cual Robinson Crusoe, me adaptaría a comer bichos de aspecto repugnante y beber agua de lluvia retenida en las hojas pero tengo la suerte o la desgracia de ser animal urbano que gusta de comer deliciosas mierdas que además son más baratas que las algas procesadas, los bichos de aspecto repugnante procesados, carne sintética procesada o carne de mentirijillas a base de boniatos y nabos debidamente procesados y aliñados de cosas que les dan sabor a auténtica carne...
El consumismo nos vende comestibles y nos convence de que es mejor una mierda natural debidamente procesada que un manjar de nutritivos alimentos de toda la vida. Puede que un mañana vendrá donde los platos regionales de toda la vida sea a base de morcillas de escarabajo, jamón de gusano y alubias artificiales, no lo pongo en duda, pero si mis mayores me llegan alguna vez a ver comiendo una cucaracha, una araña o un gusano seguramente me echarían una bronca y hasta me llevaran al galeno para curar mi filia a comer mierda con patas...
El día que vea las raciones de campaña compuestas a base de insectos y bichos repugnantes debidamente procesados como elemento de dotación puede que me crea que ese alimento a base de insectos es viable, pero mientras manden la carne de cañón con raciones a base de lentejas con chorizo, pollo al curry o buey con patatinos no pienso cambiar mi dieta de humano glotón...
Somos papanatas con la comida y nos las damos de sofisticados donde sólo hay consumismo de modas, ya sea de vestir, pensar o comer...
Lo que siempre fue locura ahora es sofisticación gastronómica.
 

lunes, 10 de mayo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 
Hace tiempo me hice con una bicicleta estática, cosas de lorzas sobre todo, de las que carecen de ruedas que puedan trasladarte de un sitio a otro, del punto A al punto B pasando por el punto C...
Al principio tenía mis dudas porque el hecho de no moverte como que me desmotivaba un poco, esa pereza que se adhiere a la mente cuando se adquiere un cachivache de ejercicio o ejercicio sin cachivaches, cuando te llenas la agenda de espacios para cambiar algo de tu vida. Arrinconada la desagradable pereza, me armé de valor y comencé a pedalear. Suave las primeras jornadas quedando con esa gana de más que te invade cuando empiezas un objetivo...
Con el tiempo he aprendido a viajar en mi bicicleta sin ruedas, voy de aquí para allá leyendo un libro, mirando la tele, escuchando música y devorando millas sin moverme del sitio. Creo que finalmente nos hemos hecho amigos y cada vez que me subo al sillín encuentro una reconfortante satisfacción...
Las ventajas son múltiples, desde perder lorzas a ganar fondo físico y tonificar el organismo. De las fiscales e impositivas ni te cuento, no hay que pagar viñeta, zona azul, impuestos o dejar unos buenos aurelios que nunca tengo en un taller. Como además no me desplazo físicamente pues no voy arrasando peatones, entorpeciendo el tráfico a motor o saltando semáforos...
Durante el confinamiento domiciliario no tuve traumas y taras psicológicas, salvo las habituales, por no poder moverme de casa, me subía a la bicicleta estática y viajaba sin lamentarme de estar encerrado. Mi experiencia dilatada en encierros aún más dilatados contribuyó a esa sensación de paz ya que disponía de las comodidades e incomodidades de siempre sin disminuir las primeras ni subir las segundas...
Más que una bicicleta estática, que también, es un auténtico simulador de paisajes, calles, avenidas, villas y villorrios, ciudades y parques. Si cierro los ojos mientras pedaleo puedo ver girar la rueda delantera y hasta la bicicleta cambia de forma pero los recuerdos no cambian de ir en bicicleta con ruedas. Ayuda mucho que indique la distancia, la velocidad, las calorías e incluso el ritmo cardiaco. Me preguntarás si añoro un vehículo con ruedas que me lleve de un punto A al punto B pasando por el punto C, pero mentiría si dijera que lo añoro salvo cuando tengo que ir de un punto a otro, pero es sólo nostalgia, creo...
A fin de cuentas no dejo de tener un vehículo salvo el pequeño detalle de que no tiene ruedas.
 

lunes, 3 de mayo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Parece que en esta pandemia los dioses de todo tipo y espiritualidades no miran por sus rebaños de fieles. El ejemplo más elocuente tal vez sea India con sus piras funerarias, los contagiados agonizando en el interior de sus coches y es de suponer que el sistema de castas tampoco es freno para el coronavirus...
Esta pandemia, como todas las guerras, deberá ser erradicada por el Ser Humano aunque luego demos gracias a los dioses y se saque al santo en procesión, pero de momento encomendarse a una divinidad sólo sirve para ver culpa propia a un castigo divino que justifique el vivir tiempos revueltos...
Si la cosa afecta a toda la población humana del planeta es absurdo poner trabas a la producción masiva de vacunas cueste lo que cueste a los laboratorios que la producen levantando las patentes. Si uno es accionista de un laboratorio es natural que se vea con recelo tal medida pero si la gente humana sigue cayendo como moscas y no hay vacunación global también se quedarán sin clientes para el resto del catálogo de medicamentos que se fabrican. Con patentes universales se evitarían cretinismos humanos como dejar sin vacunar a quienes estando en primera línea de combate son vistos como ajenos cuando forman parte del todo...
Todo se reduce a si queremos erradicar la pandemia o seguir aprovechándose de la misma para vivir del cuento que se nos cuenta a elección del usuario y usuaria, ya sea un cuento nacionalista, demagógico, salvavidas y hasta cuentos de Navidad como que el año próximo será mejor que el anterior. Puesto a contar cuentos me inclino por los cuentos de final feliz que siempre reconforta más y aunque no ayude a conciliar el sueño puede servir para conciliar antagonistas...
Ya es mayo, mes de las flores, en las tumbas que no cesan de recibir inquilinos.

 

lunes, 26 de abril de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Algo hemos avanzado cuando en lugar de cartas y paquetes bomba, de atentados de tiro en la nuca, hemos pasado a que amenacen con las balas en el sobre de correos... 
Seguramente alguien sin otra cosa mejor qué hacer quiso hacer la gracia y un operario de escáner no supo, pudo o quiso ver, sin menoscabo de que no supiera interpretar la imagen, que las cartas contenían algo evidentemente sospechoso...
El operario ya ha sido retirado de sus puesto y llamado al orden, la policía ya está tras los pasos y la pista del remitente pero el asunto sigue candente porque, una vez más, el asunto ha sido politizado. Energúmenos hay en todas partes y sobre todo en política siempre que soplan vientos de populismo alimentados por la vieja casta política que llaman y la nueva casta política que no gustan de que así les llamen. En un extremo del cretinismo político dudan de que las cartas no sean un montaje del otro extremo del cretinismo político. Las armas puede que las cargue el Diablo pero las cartas las remiten seres humanos que se ven influenciados del cretinismo político, ya sea el totalitario de los extremos o los extremados nacionalismos...
Yo recibo en ocasiones cartas amenazantes de mi entidad bancaria antes de que me pongan en busca y captura, pero no culpo de ello a nadie porque nadie tiene la culpa de mis discrepancias de usuario de banca. Sería bueno que los culpables de que alguien mande balas en las cartas hicieran repaso de sus palabras por si fueran culpables de incitar al odio, de que sus manifestaciones públicas inciten a odiar al contrario y de que sus hechos les hacen merecedores de ser señalados como culpables de incitar al odio...
Confieso que cuando voy a mirar el buzón espero una carta de amor, pero sólo encuentro publicidad.

lunes, 19 de abril de 2021

 

RELEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Llegan ecos de noticias al acantilado, heraldos de que por segundo año se suspenden o modifican a mínimos las celebraciones primaverales y veraniegas de fiestas patronales, festejos de semanas grandes y citas lúdicas que eran cosa normal en los viejos tiempos, entendiendo por tales hasta el año 2020 donde las fiestas y los banquetes son celebrados y devorados por el coronavirus y los grandes capitalistas de las multinacionales farmacéuticas...
Lo de las fiestas y festejos anuales hay que tomarlo con resignación, desde la resignación cristiana a la musulmana pasando por el resto como son el budismo, las energías y hasta los fundamentalismos; no así los nacionalismos que están en su salsa en los tiempos revueltos aunque muestren su cretinismo fanático en la gestión de caudales y recursos...
Este segundo año sin fiestas ni festejos carece del optimismo para encararlo del pasado año, aún en trauma de incredulidad la sociedad que asistíamos perplejos al confinamiento y a un ser microscópico que ha derrumbado nuestros gigantes pedestales de humanos inteligentes...
Esta vez el ánimo muestra fatiga. El sucedáneo de normalidad que es la nueva normalidad ha perdido el sabor que recordaba los viejos tiempos, ya no hay un horizonte de fin de la pandemia y aún estamos buscando el final de la vacunación masiva que nos inmunice contra el coronavirus...
Y por los ecos que llegan de movilidad para el verano, el año que viene tampoco estaremos en condiciones de tirar cohetes salvo los que salgan a la órbita terrestre y más allá...
En el más acá, seguimos disparando cohetes contra nosotros mismos.
 

lunes, 12 de abril de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Observo desde el acantilado que en el patio de recreo de una escuela infantil, patio de verde césped, árboles y hasta un huerto, ha dividido en dos el mismo...
Supongo que algo hemos avanzado y donde antes había separatismos por razón de credo, raza o género, ahora es por motivos sanitarios aunque da algo de tristeza ver que la infancia esté separada. Tal vez una metáfora de las barreras que hemos levantado con ahínco, tanto que ahora cuesta quitarlas...
Puede que cuando acabe todo este circo las barreras en el patio de recreo dejen de existir e incluso que cuando sean adultos tengan el recuerdo del separatismo escolar en el patio de recreo y dediquen su vida a que no tengan que volver a existir separaciones, al menos sociales porque de pareja y matrimoniales siempre persisten el paso de los tiempos...
Las barreras mentales son más complicadas de levantar, no digamos ya quitar, y cuando se está jodido recetan barreras químicas. Es cierto que en estos tiempos de zozobra ya te recetan barreras químicas para soportar el día a día y noche tras noche, pero sin la barrera de la etiqueta de enferma u enfermo mental, de que el tratamiento es algo pasajero, casi obligado por la pandemia...
Lo mental siempre despierta recelo y provoca miedo pero nadie hace estudios clínicos sobre los efectos de las vacunas en el colectivo de personas con problemas de salud mental. Lo cual ya dice mucho pero posiblemente el pangolín recibe más atenciones que dicho colectivo. Cuando esto acabe la gente normal con tratamiento psiquiátrico por la pandemia volverán a sus vidas normales...
Pero las personas con problemas de salud mental seguirán siendo vistas como anormales.
 

lunes, 5 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Veo desde el acantilado que, abajo en el valle, han salido margaritas en el césped...

Ya sé que desde un punto de vista astronómico y de calendario hace ya unos días que estamos en primavera, pero en mi demente percepción son las margaritas quienes me dicen que ya es primavera. Ignoro la causa, y tampoco quiero salir de mi ignorancia para no estropear el momento, de que la visión de las margaritas me haya insuflado un no sé qué de ánimo optimista, alegre y jaranero a lo que contribuye una mañana soleada...

Algunas zonas del valle parecen alfombradas por las flores y en otras sólo asoman unas cuantas dejando espacio para la hierba. Trato de calcular cuántas hay, tonto ejercicio sin solución, pero es hermoso contar margaritas, es hermosa la mañana y es hermosa hoy la primavera que atrae a la memoria rostro de mujer...

Noto la fatiga de otra Semana Santa que parece tener de santa sólo el nombre, sin procesiones y capirotes, sólo la nueva normalidad salpicada de días festivos...

Pero hay margaritas y deshojo sus pétalos en la imaginación planteando la pregunta típica de me quiere, no me quiere...

Mas siempre me sale me contagio, no me contagio.

 

 

lunes, 29 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Ha llegado la liturgia horaria del cambio a horario de verano, de adelantar las agujas del reloj...
Además de los relojes habría que adelantar y atrasar el reloj interno de algunas mentes...
 A unas y unos habría que adelantar, a ver si se dejan de estar en horarios que marcaron momentos del pasado, no por nada, simplemente para que estuvieran en la realidad. Poco importan ya los momentos pasados salvo para aprender de los errores y corregir el rumbo. Están atrasados y quieren que el prójimo también lo estemos aunque nuestros relojes marquen la hora real...
Luego están las otras y los otros que tienen sus relojes adelantados, siempre prometiendo un futuro que es irrealizable si no se vive en el presente. Promesas, augurios y hasta amenazas acechantes son sus argumentos, siempre mirando a ese futuro prometedor que no podrá llegar nunca ya que la realidad horaria se descuida y sin pasado no hay futuro...
Las y los muertos no entienden de horarios salvo que les llegó su hora, la única que llega a tiempo aunque vivimos angustiados en su espera sin saber la hora exacta a la que pasa el tren que nos lleve al más allá...
Descuelgo el reloj y abro sus entrañas para acceder a la rueda de las agujas que me miran insolentes por entrar en la intimidad de su mecanismo...
Ya es primavera y el sol se pone un poco más tarde.
 

lunes, 22 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Dicen que cuando dejamos este mundanal ruido han de pasar cinco años para que el Sistema y su burocracia te consideren fallecido pero por lo que veo en las redes sociales no sucede lo mismo...
Lo digo porque tengo un familiar fallecido hace un lustro pero feisbuk sigue considerando que está más vivo que muerto. No hay cumpleaños que no me recuerde que debo felicitar al ausente y resulta tentador colgar un mensaje, como si con ese acto devolviera a la vida a su destinatario, pero como todo quisque sabe que ya no está, y ha pasado un lustro, podrían pensar que estoy en delirante delirio con el consiguiente aviso a las autoridades veterinarias para mi procesamiento a la normalidad sin importar que te condenen a carecer de la misma...
Tampoco el medio lo pone fácil porque si ya es jodido que se te muera alguien y con todo el dolor del alma tener que rellenar formularios y recordar constantemente que no está, pues quitar a alguien del muro virtual es más difícil que limpiar una pintada en el muro de la fachada. Puesto a barruntar sobre el origen de tan misteriosas cosas me lleva a sospechar que les interesa que virtualmente sigamos vivos aunque llevemos años siendo pasto de los gusanos y seguramente tenga que ver con los dineros pero son arcanos tan indescifrables como todos los que tienen que ver con el dinero que siempre se nos escapa sin saber a ciencia cierta el origen de su fuga en nuestros bolsillos...
Prefiero pensar que la entrada de la primavera invita a la meditación intrascendental y si fuera la cosa grave ocurrirían fenómenos paranormales en el muro con espíritus de otra dimensión haciendo fenómenos extraños...
Me queda el consuelo de que al menos mis amistades en feisbuk seguirán siendo tales aunque se mueran, cosas de los internetes, supongo.
 

lunes, 15 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Por mucho que me machaquen los tímpanos no soy capaz de ver a mi prójimo como el enemigo...
Trato con el prójimo, a veces más que con algunos próximos, a diario sin importarme su credo, ideología, género, clase social o nivel de ingresos. Bien es cierto que la más de las veces soy yo el repudiado, pero tampoco me lo tomo a ofensa o síntoma de que tengo un rival pero por algún extraño arcano siempre tratan de enfrentarnos con el prójimo...
Me da en la pituitaria que los y las realmente enfermos y enfermas son quienes se ganan la soldada incitándonos al enfrentamiento cuando es momento de cogernos de las manos y avanzar para acabar con la pandemia, pero posiblemente sólo en la Estación Espacial Internacional los abrazos y apoyos mutuos sean posible. Tampoco les queda otra, estar orbitando la Tierra obliga a juntar esfuerzos y entrar en comunión para lograr el objetivo común de sobrevivir a las adversidades espaciales...
Aquí abajo parece que olvidamos lo que nos ha hecho lograr el logro de llegar como hemos llegado, pero siempre se olvida el génesis de las cosas y nos empeñamos en abocarnos a la conclusión sin haber terminado el presente...
Llegan tambores de nueva ola desde Italia pero no se oyen entre tantas broncas.
 

lunes, 8 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Hoy es jornada de reivindicaciones y de aniversario, la primera por el feminismo y la segunda de recuerdo de cuando tomamos consciencia de que la pandemia nos afecta y que China no quedaba tan lejano...
Lo de reivindicar se ha terminado politizando, por excesos propios del movimiento y porque todo se ha politizado hace tiempo y siempre estamos en periodo electoral, al menos la clase política, ya sea la llamada vieja casta o la que no les gusta que les llamen nueva casta...
Al final del final, todos y todas seremos más viejos, tanto por el tiempo transcurrido como por los disgustos que nos auto infringimos a diario. Parece que no se libra nada ni nadie en esta ventolera que termina de dispersar el siglo XX y nos mete en el ojo del huracán del siglo XXI, al menos en esta parte del planeta civilizado porque en el resto del planeta sin civilizar las cosas son como siempre y con la mujer dos peldaños por debajo del hombre...
Los muertos y las muertas, hay que ser políticamente correcto y no se libra ni la regla gramatical de estos huracanes, no tienen derecho a reivindicar, ya sea el final del odio, el final de la crisis o reclamar daños y perjuicios por ser víctimas de la irresponsabilidad colectiva que propaga el virus y aumenta las muertes, que la muerte nunca es políticamente correcta salvo que se busque como medio de imponer sus tesis al resto...
70.000 compatriotas muertos de todo tipo y pelaje, franquistas, comunistas, republicanos, monárquicos y hasta futboleros de sus respectivos equipos. Ahora son cifras sin etiquetas salvo las de identificación en el tanatorio, números de estadísticas y sólo tienen nombres y apellidos para sus deudos, el banco y pocos más...
Estamos en la fase de agarrarnos a una esperanza, llámese vacuna o próximo verano; y es de esperar que tras la cuarta ola nos pongamos en fase de que hay que vivir que en cualquier momento se va a morir, siempre ocurre en todo conflicto prolongado y todo indica que el coronavirus sigue llevando la iniciativa...
Hace frío en las calles y hace frío en las sepulturas pero también hay frío en las almas de los vivos, como si de alguna forma todos y todas reivindicaramos algo y algo se ha muerto en todas y todos...
Hoy hace un año que entramos en el siglo XXI.
 

lunes, 1 de marzo de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Se cumple un año de la arribada de la pandemia a nuestras costas y hay una extraña sensación de encontrarnos en el mismo sitio si bien con ligeros matices...
Acostumbrados a la inmediatez de las cosas que propicia la revolución digital, los tiempos de encontrar, probar y distribuir las vacunas contra el coronavirus nos destroza los nervios, angustiados ante los días, semanas, meses y un año que parecen no tener fin, de despertar, si no en el mismo día, sí en la misma situación de calma chicha sin viento que nos haga avanzar salvo a pequeños pasos de largos trechos...
Así que, doce meses después, seguimos acojonados ante las malas nuevas de una cuarta ola y si bien ya hemos adoptado a la mascarilla como animal de compañía, son las vacunas las que ahora nos hunden en la incertidumbre. También nos agarramos a tener un buen verano sin comprender ni asimilar que abrir las fronteras al turismo es tener contagio asegurado...
Seguimos soñando despiertos en lo que parece una onírica pesadilla.

lunes, 22 de febrero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Hoy he tenido una de esas alegrías que se aprecian en esta época de pandemia como es que por fin puedo sacar libros en préstamo de la biblioteca, tras casi un año de sequía medio obligatoria...
Una mitad por pura pereza, desgana y tal aunque prefiero decir que solicitar título y autor al funcionariado al cargo de los préstamos, salvo que vaya a tiro fijo, no es lo mismo que pasear entre estantes y categorías, de ojear contra cubiertas y seleccionar un título...
Por unos instantes, mientras leía la buena nueva en un papel informativo, fue como retroceder a los buenos tiempos, que siempre los tildábamos de malos unos y pésimos el resto pero que cercenada la normalidad por esta nueva anormalidad se aprecian como sólo se aprecia lo perdido...
Fue un chute de optimismo y esperanza en el futuro a corto y medio plazo, los plazos los marca de momento el virus, entre titulares donde parece que el mundo está al revés con la policía juzgada por hacer su trabajo mientras se jalea la violencia, el legado de muertos del señor Trump o que volvemos a planificar un verano sin extraer lecciones del año que se va a cumplir de la pandemia...
Pero durante unos instantes logré abstraerme con la alegría de, pidiendo cita previa y un máximo de tiempo de seleccionar lecturas, volver a los viejos tiempos de normalidad...
Es lo bueno de los tiempos tristes, que cualquier alegría es como si fuera un nuevo día.
 

lunes, 15 de febrero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Cuando tras el recuento electoral de unas elecciones todo el mundo se muestra contento y celebra el resultado, lo más seguro es que en realidad ninguno está satisfecho, que aunque parezca lo mismo no es lo mismo estar contento que estar satisfecho...
En el trabajo el común de los mortales tiene jornadas de estar contento y tiene jornadas de estar satisfecho pero en política no funciona igual por lo que veo desde el acantilado. Mientras el electorado muestra su descontento con los votos o quedando en casa, los portavoces se muestran contentos de los resultados y braman como siempre, como si no hubiera pasado una cita electoral. Unos lo tienen fácil porque el enfrentamiento no entiende de resultados ya que si se pierde es culpa del enemigo y si se gana es la prueba de que hay un enemigo, poco importa la fábula que lo creó porque el engaño se ha convertido en verdad tras repetirlo mil veces...
Los otros también están contentos, no podía ser menos, y tratan de acabar con el enfrentamiento pero sin saber cómo no estar enfrentados...
Ni unos ni otros acaban de encontrar la satisfacción, los unos porque sería el fin del negocio y se quedarían sin argumentos que adoctrinar mientras que los otros deberían reconocer que ser oposición no es lo mismo que gestionar, aunque unos y otros son votados para que gestionen y no que se contagien de argumentos minoritarios aunque todos saben que las lealtades del electorado siempre son más firmes que las lealtades hacia los votantes de quienes han sido votados...
Por mi parte, he decidido decretar elecciones en el acantilado para acabar con la dictadura de las gaviotas y sus cagadas. Mi primer paso ha sido crear una plataforma aunque mi intención ha caído en saco roto por parte de la fauna y flora que ni siquiera se han dignado a contestar a mi invitación para que participen del proceso. Las gaviotas no sólo han hecho oídos sordos a mi propuesta y ni se han dignado a entablar una negociación, siguen cagando donde se les antoja pese a mi sensibilidad a su circunstancia especial como aves voladoras desde el punto de vista de quien es animal de estar en el suelo...
Visto lo visto, la plataforma sólo me serviría para coger impulso y tirarme acantilado abajo, disfrutando de las vistas los breves instantes que me proporcione el impulso al lanzarme desde la plataforma. Puedo imaginar los obituarios y las noticias donde informarán de cómo hice una plataforma para suicidarme, sin que nunca supieran que fue creada para un loable esfuerzo de diálogo. La fauna y flora se volverán mudos porque alguien podría señalarles como colaboradores de mi suicidio al no escuchar mis ruegos a dialogar, las gaviotas pasarían del tema, soberbias en su altura y soberanas en su vuelo aunque siempre comen de mis sobras antes que lanzarse a pescar...
Como cantaba el poeta, para qué discutir cómo combatir la pandemia si podemos pelear entre nosotros...
Ya nos mata el coronavirus y sin mancharnos las manos de sangre.
 

lunes, 8 de febrero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Como usuario que soy del coche de San Fernando, he observado en mis trayectos que son tiempos modernos para las y los peatones, antaño monarcas de las aceras pero que con el rollo de vehículos no contaminantes sustitutivos de los de motor y la licencia para la hostelería de aumentar el espacio de sus terrazas para tratar de paliar los estragos económicos en el sector por la pandemia, sufren varias vicisitudes para ejercer de peatones...
Lo primero que somos como ganado sin domesticar, caminando por cualquier lado cuando no parados a conversar, sumando los carriles bicis donde sus usuarios a pedales y monopatín han cogido los vicios de las y los conductores de vehículo a motor que si te pillan fuera del paso de peatones no respetan a quien va caminando porque la culpa es de quien va por mal camino, al menos no por el señalizado para peatones. Poco importa que sean personas mayores, niños o despistados, ciclistas urbanos y monopatineros eléctricos van a toda pastilla sin tener la generosidad de comprender a quienes no comprenden que el carril bici sea a costa de cercenar acera para peatones...
Tras un sesudo análisis de las tribulaciones como peatón, me he puesto a diseñar un dispositivo integrado donde el peatón tenga intermitentes para sus semejantes que no respetan caminar por su derecha y lo hacen por la izquierda, por el centro y hasta en zig zag...
Hace falta un claxon, una bocina o similar para avisar a dueños de chuchos con correa extensible de que su felpudo con patas o su saco de pulgas con patas entorpece y ocupa el espacio vital del caminante...
Sensores, fundamentales para detectar a obstáculos de semejantes, bicicleteros urbanos y monopatineros que por algún extraño arcano siguen por las aceras cuando les conviene porque el carril bici se desvía de su ruta y mejor saltar a la torera la ordenanza de circulación...
No tengo mucha fe en mi artilugio, dejando aparte el desinterés de las autoridades competentes en la materia a quienes he puesto en conocimiento de mi invento y por supuesto no estoy de acuerdo en que me invitasen a salir con gaitas destempladas y llamamientos al personal de seguridad. Además, antes se me había ocurrido un señalizador luminoso para llevar en la quijotera adaptando un par de linternas a un casco de obra para que las gaviotas supieran con claridad meridiana que estoy de paseo y no elijan mi cráneo como campo de maniobras de bombardeo táctico, pero fue inútil y casi me atrevería a afirmar que el casco luminoso era un atractivo irresistible para descargar sobre mi su mierda...
Y es que, pese a la pandemia y sus incordios, seguimos a codazos con el prójimo.

 

lunes, 1 de febrero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Ha entrado el mes de febrero con su típica forma extraña de hacer acto de presencia, después de enero con su Año Nuevo, la noche de reyes y la cuesta consiguiente...
Pero, lentamente, cae sobre el asfalto, filtrándose en el alma, esa tenue pero pesada manta de que es otro día igual al anterior y un mes igual al mes pasado por efecto de la pandemia. Este febrero, con la incertidumbre de si será igual el febrero del año que viene, no habrá carnavaladas por la pandemia del coronavirus...
Queda recordar otros febreros con sus carnavales y que todo semejante tenga que ir enmascarado aumenta la nostalgia de que este febrero no tendrá gentes disfrazadas por las calles, las chirigotas, el ambiente festivo con el anonimato que da ir disfrazado...
De alguna manera la guerra biológica nos obliga a disfrazarnos, unas veces de optimismo ante noticias esperanzadoras, otras de pesimismo ante el aumento de contagios y de fallecidos, alguna vez de escepticismo ante previsiones imprudentes y charlatanerías alternativas, unas cuantas de impotencia al ver que si todas y todos menos una o uno cumplimos las reglas del juego resulta que no sirve de nada el sacrificio...
Yo este febrero me disfrazaré de náufrago, un poco de arena de obra en el suelo de la bañera y agua me bastarán para el atrezo ambiental. Además, al ser mi bañera una isla estaré a salvo del contagio. Tampoco requiere mucho gasto ya que la arena de obra se coge de una ídem, el gasto en agua es mínimo si aprovecho el agua de fregar y en cuanto a ropajes me sirven unas hojas de parra o quedarme en pelota picada, a fin de cuentas es mi jodida isla y no tengo compañía en la misma....
Sin embargo, la pandemia logra que hasta tener fantasías tenga un gusto amargo.

lunes, 25 de enero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Se ve triste la ciudad desde el acantilado, como si se empapara de la tristeza ambiental que emitimos los humanos tras casi un año de pandemia, restricciones y crisis, una crisis que son tantas ya, que lo mejor es unificarlas todas bajo la denominación de crisis pandémica, crisis por la pandemia o estado de crisis que abarque todos los niveles...
Lo único que sabemos con certeza aplastante es que todas y todos saldremos más viejos y con batallitas que contar del pasado, que son el presente...
Escucho mucho últimamente que cuándo volveremos a lo de antes, ese estado que añoramos y al que nos agarramos como a un clavo ardiendo para aguantar un día más y estar en vela otra noche menos y del que tanto renegábamos sin hacer nada por mejorarlo...
Todo apunta a que hasta bien entrada la década no se anunciará el final de la pandemia y este pensamiento hace que me embargue una especie de inquietante serenidad. No es bueno saber la fecha exacta de nuestra muerte porque nos impediría vivir la vida, siempre carcomiendo nuestro ser la fecha de irnos de este mundo y tal vez no saber la fecha exacta de la erradicación del coronavirus sea lo mejor para que, por fin, acatemos la disciplina como sociedad que la mayoría aceptamos como individuos. Escuchar los argumentos negacionistas con sus papanatismos que no ven más allá de sus propias narices sólo logra aumentar la desagradable sensación de que sólo aprendemos a golpes, como si miles muertos diarios no fueran razones suficientes en número para dejar de hacer el gilipollas...
No aprendemos y, mientras sea así, estamos condenados a quemarnos a fuego lento en la hoguera de la pandemia.
 

lunes, 18 de enero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

De poco tiempo acá todos quieren, al menos pretenden porque aún hay poder de elección por el usuario, que me subscriba para casi todo, ese todo que forma parte de la rutina y que das por hecho, que te mantiene anclado a la realidad y forma parte de tu rutina...
Así, son malos tiempos para la lírica de ojear el periódico por Internet ya que tienes un número limitado de noticias que puedes leer en abierto y cuando lo pasas sólo puedes ver titulares porque hay que tener una subscripción. El gobierno de gobiernos debería tomar medidas en esta época de pandemia donde ya no se puede ir al garito habitual a leer, ojear, la prensa. Tampoco a los telecentros porque si consigues terminal te encuentras la barrera de la subscripción de marras...
Luego está el banco, que me avisa de que a partir de tal fecha pasan a cobrar comisión por casi todo, sin ventanilla presencial casi nunca y siempre dispuestos a meterte algún producto financiero que te empufa un poco más, sin llegar a la asfixia pero sí encadenado a la mansedumbre como usuario. No importa que pretendas escapar a otra entidad porque parecen ponerse de acuerdo para el tema de las comisiones al usuario. Reconozco que poder gestionar desde un ordenador lo que antes llevaba tiempo acudiendo a una sucursal es un avance pero también para los bancos que pueden ahorrarse la ventanilla presencial para pensar formas y maneras de atarte un poco más a la entidad con, eso sí, atención personalizada...
Es mala cosa que la ciudadanía no tenga acceso a la información diaria y haya que pagar por ello en su totalidad y es mala cosa que sea un banco quien dicte los gastos al usuario, lejanos ya los tiempos en que se deshacían en tentadoras ofertas para que abrieras una cuenta, sólo un recuerdo cuando aún había poder sobre los dineros propios y que ahora en este nuevo siglo que comenzó en marzo del pasado año obliga a que sea un banco y tener cuenta en el mismo, requisito imprescindible para afrontar ingresos, gastos, recibos y seguros...
Bancos y prensa escrita explican con lujo de detalles que pagar subscripción es una fuente de ventajas, un vergel de comodidades y el paraíso de la atención personalizada cuando en realidad abren otra brecha más en una sociedad ya estratificada hasta los límites por la crisis de crisis sucesivas que llevamos sufriendo la masa usuaria...
Al final llegaremos a la pérdida del dinero en soporte físico porque se irá todo en subscripciones de variados tipos y pelajes, tendremos garantizados todos los servicios, lujos y comodidades que antaño conllevaban llevar dinero para atender los asuntos, sencillamente los asuntos serán cobrados puntualmente y podremos consumir empufándonos, trabajar sin desmayo libres de preocupaciones de gastos y disfrutar del tiempo libre hasta que el tiempo libre sea también tiempo de subscripción...
Prefiero no pensar qué ocurrirá con quienes no podamos hacer una subscripción.
 

lunes, 11 de enero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Anda el clima de invernada y frío siberiano como si fuéramos díscola infancia que no obedece y el tiempo nos obliga a quedarnos en casa sí o sí. Tal vez sea que somos animales de costumbres y cuesta desacostumbrarse de alternar de noche, montar juergas y festejos, reunirnos familiarmente y todas esas cosas que conllevan mezclarnos y ser animales sociables siendo la vara en forma de clima invernal la única forma de que entremos en razón...
Por otras partes se ha provocado un asalto a la legalidad constitucional, algunos hablan de insurrección, y, al igual que por estos lares, ha sucedido que personas normales sean convencidos de mentiras por los políticos de turno aunque los de aquí no sean multimillonarios y no pueden por tanto permitirse estar por encima del bien y del mal. Otra diferencia es que allí el culpable busca su auto indulgencia mientras que los de aquí no sólo lo mandan a la mierda sino que además los culpables de todo somos la masa que respetamos las leyes constitucionales...
Al final todo tiene un final que no deja de ser un comenzar de nuevo, supongo.

lunes, 4 de enero de 2021

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Llega el fin de la época navideña y no ha ocurrido nada porque no pudieran celebrarse como siempre aunque los pronósticos resultan alarmantes y todo apunta a que las próximas pueden ser aún más restrictivas, pero no se ha hundido el mundo por alterar la costumbre familiar...
Tampoco los plazos iniciales de vacunación tienen muchos visos de realidad aunque la plebe nos hemos acomodado en esa esperanza de inmunidad para el verano que tanto se propugnaba, pero la realidad es cruel y hay problemas de todo tipo en el proceso de fabricación y distribución, por no hablar de lo engorrosa que es esta primera vacuna de doble dosis y mantenimiento ultracongelado...
No sé si me disgusta que me engañen otra vez, puedo comprender que estamos en cierto grado de estado de guerra y que hay que levantar la moral, mas si nos hicieran asumir la realidad en lugar de albergar esperanzas en la misma creo que seríamos más responsables y mejor preparados que hasta ahora donde nos dan un plazo tras otro que se incumplen también uno tras otro...
Tal vez habría que poner al frente de las huestes en el tinglado a un banquero, que nunca dudan los banqueros a la hora de exigir el cumplimiento puntual de los plazos y ante lo cual ninguno osamos rechistar al contrario de lo que sucede ahora...
Miro el árbol navideño y él me mira a mi implorando clemencia.

lunes, 28 de diciembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Con el tema de llevar mascarilla sí o sí, he descubierto todo un universo de miradas...
Las hay de enigma oriental, mirada de odalisca que por un segundo hace imaginar a la mente escenas de odaliscas. Las hay con temor, a rozarse y romper la distancia social, que debería ser de dos metros pero la dejamos en unos centímetros. Las hay a lo suyo, con la dueña de los ojos a lo suyo y a la conversación por el móvil. Las hay misteriosas y las hay tristes aunque otras sean alegres...
Supongo que trato de buscar conscientemente algo bueno a la resistencia del subconsciente a ir embozado como mis semejantes, pero pese a lo de llevar mascarilla hay semejantes que siguen llevando orejeras como las acémilas, que siguen erre que erre como si no pasara nada con sus paranoias personales tratando de inocularlas al colectivo sin preguntarnos si nos interesa siquiera...
Han comenzado las vacunaciones, pocas y con retraso en la entrega de pedidos, y cuando hoy he salido al asfalto he tratado de buscar miradas y ojos de alegría o de esperanza al menos, pero no las encuentro ni siquiera cuando me miro al espejo...
Cuando algún día termine todo este circo y nos quitemos la mascarilla será interesante observar si las miradas vuelven a ser las que recuerdo sin mascarilla, aunque seremos más viejos y viejas en la mirada me temo...
Hace frío y viento en el acantilado, también en las miradas de mis semejantes.

 

lunes, 21 de diciembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Nos estamos aferrando, por estos lares, a celebrar la Nochebuena pese a todas las advertencias, hechos y consejos de que sería mejor celebrarlo sin reuniones familiares..
Me resulta curioso, desde un punto de vista científico, que nos indignemos ante cualquier insinuación de dar marcha atrás, de mantener las limitaciones de movilidad geográfica como si siempre hubiéramos sido furibundos celebradores de la cena de Nochebuena; ya no se oye que son fechas tristes por las ausencias, de que no había en realidad nada que celebrar, que se hacía por la infancia, que siempre había discusiones entre los familiares...
La pandemia y sus consecuencias en nuestras vidas no altera nuestra capacidad de ir siempre a la contra, que si nos dicen parar seguimos moviéndonos, que si dicen que nos movamos nos empeñemos en quedar inmóviles. Tal vez las autoridades competentes, entre competencias e incompetentes, se hayan equivocado. Nos pega demasiado el sol, que siempre alienta los espíritus libres a diferencia de otras latitudes donde el frío y la oscuridad obligan a ser disciplinados, y quizás deberían habernos dicho que se ponía barra libre para celebrar la jodida Navidad, así hubiéramos reaccionado como siempre y por llevar la contraria no querríamos celebrar nada y criticando a las autoridades competentes por su irresponsabilidad estimulando la celebración de reunión familiar en plena ofensiva del coronavirus...
Pero han apelado a nuestra responsabilidad individual y a nuestra propia competencia cuando ya hemos demostrado desde el pasado marzo lo incompetentes que somos tanto a nivel personal como colectivo, supongo que de esta forma todas y todos encontraremos incompetentes e incompetencias cuando la tercera ola nos machaque. Las autoridades competentes apelarán a la incompetencia colectiva lo cual enervará a la competencia individual que a su vez se manifestarán por la incompetencia de las autoridades competentes...
A mí siempre me gustaron las fiestas navideñas, teñidas de nostalgia y añorando a quienes nos han dejado por el camino tras recorrer el suyo de unos años acá, quizás haya dejado de ser un bicho raro en lo que a celebrar la Navidad se refiere...
O puede que el raro fuera yo sin saberlo.

lunes, 14 de diciembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

No hemos pasado la segunda ola del coronavirus y ya se escuchan voces alertando de la tercera, sin embargo el soniquete queda atenuado cuando observo desde el acantilado que abre la hostelería, signos en forma de terrazas dispuestas para recibir clientes pese a que la lluvia lo empapa todo, una lluvia suave, casi insultante y casi tímida como pidiendo permiso para caer sobre el asfalto...
Supongo que somos como bañistas que, resignados a no ver la orilla, esperamos las olas suspirando porque no nos arrastren mar adentro. Dicen que la llegada de la primera, y engorrosa, vacuna es el principio del fin aunque a mí me parece, en mi demente opinión, que en realidad es el fin del principio, cosas de la subjetividad supongo...
Por alguna razón mis semejantes afirman que no se pondrán la vacuna, que esperarán a ver si funciona y demás frases de protesta cuando nos van a pedir estar vacunados para todo, desde un trabajo a viajar fuera de la residencia habitual...
El mundo, la sociedad y todo en general, ha cambiado, mutado como siempre que hay una guerra pero de alguna manera nos hemos anestesiado, nos hemos resignado a verlas venir, sobresaturados de información que sólo son conjeturas, pero seguimos protestando y es por esta razón protestante que me siento no optimista. Olvidamos los muertos pensando en reunirnos con los vivos a los que podemos matar por mucho amor que se tenga hacia ellas y ellos...
Hemos entrado en el siglo de la sociedad planetaria aunque no seamos conscientes ni enterados de la novedad pero seguimos desperdigados, separados por montañas virtuales, no somos conscientes de que el coronavirus lo ha trastocado todo pero seguimos enzarzados en nuestras cuitas egoístas y miopes sin ver más allá de nuestras propias narices que quieren oler navidad camuflando la peste de la mortandad...
Es difícil abstraerse como en otras navidades, quejándonos de que ya no son como antaño, que el turrón cada vez es más caro y las tabletas más raquíticas, de montar el belén o el árbol de navidad con esa congoja que produce el recuerdo de las ausencias, ni siquiera el consumismo alivia la sensación y comprar regalos tiene algo de grotesco, casi obsceno...
Así que me quedan dos opciones, una es seguir al rebaño y anestesiarme colectivamente; la otra seguir, tratando de, mirar a la realidad a los ojos, tomar un respiro sin contagiarme tomando un café y tratar de estar preparado para la tercera ola como un surfista estudia el mar para encarar un nuevo desafío...
Una gaviota me observa solemne a prudencial distancia como indagando qué me pasa, mirada extraña a un extraño aunque seamos vecinos y mi mente trata de racionalizar que una gaviota me mire como interesada en mis problemas...
Pero sólo le interesan mis sobras de la comida.

lunes, 7 de diciembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Estoy meditando crear una minoría para hacerme visible a la mayoría de fauna, vegetación y gaviotas que pululan en mi entorno; soy invisible para las mayorías citadas, o me ignoran que es peor, que invaden mi espacio vital...
Y es que observo, desde las alturas del acantilado y su perspectiva, que de unos años acá un montón de minorías invisibles han logrado darse visibilidad y hasta son casi un grupo de presión en la política. Pero tengo algún temor al observar también que las minorías caen en los defectos, vicios y lastres de las mayorías, como crear dogmas donde estás con las minorías o en contra de ellas...
Algunas minorías ahora visibles son dictatoriales como una abrumadora mayoría, se otorgan el don de discernir y juzgar al prójimo, levantar la voz en un debate de minorías te puede llevar a que te cuelguen una etiqueta y aunque luego se descubra que la minoría es tan fullera, pufista y malandrina como la mayoría pues resulta que la etiqueta se mantiene...
Es curioso como alguna minoría logra con sus hechos y palabras que se pierda el respeto por la misma ya que no respetan la diferente. Yo puedo soportar que me llamen mayoría porque una minoría no pueda ya crecer, que un maleante me dé lecciones de democracia y hasta que alguien con minusvalía me diga lo que debo hacer y pensar sin rechistar porque es meterme con alguien que tiene minusvalía...
Pero no voy a dejar de comer carne porque una minoría me diga que la vaca contamina con su metano pero no van a la India a reivindicar que se sacrifique a las vacas, que allí son sagradas y bien alimentadas, incumpliendo sus límites de emisión de metano a la atmósfera...
No voy a dejar de ser lo que pienso cuando las alternativa son quimeras de ideas totalitarias del siglo pasado que han mostrado con sangre que son inútiles...
No puedo ser minoritario en una mayoría de cuerdos que dicen cosas para hacer locuras y luego decir que los locos son minoría y mejor contenidos y amarrados que sueltos y en movimiento...
Pero me da miedo formar mi minoría y que las mayorías me pierdan el respeto dejándose llevar de sus ansias belicosas porque siendo minoría he caído en sus defectos y querer ampliar mi espacio vital pisando derechos que no son de ninguna mayoría y ninguna minoría, son de todos los que formamos parte del acantilado...
Eso sí, los impuestos del acantilado a escote pericote, que una cosa es ser respetuoso con la mayoría y otra ser el paganini de las minorías. 

lunes, 30 de noviembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Da la sensación de que todo llega antes comparado con el antes...

No ha entrado diciembre y ya lucen los ornamentos navideños en las ciudades, villas y villorrios, incluso algún centro comercial ya encendió los mismos recién terminado octubre. Los turrones y dulces navideños ya se muestran en estantes y mostradores provocando una sensación con un leve tono macabro de fondo si me paro a meditar...

Antes, me parece, la navidad empezaba entrado diciembre, al menos esa sensación tengo pero seguramente me dejo invadir por recuerdos de la infancia, cuando las vacaciones escolares eran el marcador de que ya era navidad. Nostalgia, deduzco de las imágenes que afloran a la memoria y aumenta el dolor de las ausencias sumado el macabro entorno de la pandemia...

Tal vez sólo sea que estamos en un punto de no retorno, de que el antes ya no será igual que el después, cuando finalice todo este circo...

Cierro los ojos unos segundos y me digo que los volveré a abrir cuando vuelva la vida normal. Por supuesto que habré de atravesar este segmento de espacio tiempo con los ojos abiertos, pero ahora late el sueño de que los cerraré de nuevo para volver al hoy abriéndolos ya en el mañana...

Lo malo, también lo bueno, es el intervalo entre ambos instantes que hay que vivir, supongo.

lunes, 23 de noviembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Somos animales de comportamientos peculiares, de autoengaños y de contradicciones...

Resulta peculiar que nos digan, recomienden y orienten en el sentido de que procuremos salir lo imprescindible y sin embargo llenamos los paseos, las áreas recreativas y los parques infantiles. Acostumbrados como estamos a discutir al mando, ya es algo natural llevar la contraria con infinidad de argumentos para saltarnos a la torera las recomendaciones por mucho que las y los veteranos que han pasado por la UCI nos digan que no sabemos el infierno que es estar allí, tumbado boca abajo , entubado y en coma inducido; de estar postrado viendo los estragos a nuestro alrededor...
Dicen que habrá vacunaciones y nos engañamos pensando que tras el pinchazo vendrá la normalidad sin querer ver y asimilar que, aunque nos pinchen, seguirá la neonormalidad, las mascarillas, las normas preventivas y demás parafernalia de esta guerra biológica y mundial. Rezongamos que yo no me vacunaré cuando hasta hace un minuto ansiaba un remedio contra el coronavirus. Nos engañamos pensando que todo pasará cuando nos engañamos diciendo que porque yo no haga ni siga las recomendaciones sanitarias no pasa nada, qué somos como individuos más que una gota de agua en el mar y el mar es tan inmenso que no se nota...
Nos contradecimos continuamente ora aplaudiendo ora insultando al gremio de la sanidad. Hablamos de libertades pero votamos para que legislen quienes quieren recortarlas. Hablamos de respeto a nuestros mayores que nos dieron la vida y el mundo que disfrutamos mejor que en otros mundos pero luego afirmamos que no contamos con ellos porque nos toca hacerlo a los más jóvenes sin pensar que a la vuelta de la esquina los viejos seremos nosotros y otros los jóvenes...
Empieza a pesar todo el cúmulo de pesadas cosas por la pandemia y prefiero no engañarme pensando que el próximo verano todo será distinto cuando no la añorada normalidad pero lo único cierto es que serán una fechas navideñas extrañas, es tontería mirar más allá del corto plazo cuando eres carne de cañón y todo indica que el coronavirus ya forma parte del paisaje como otros virus contra los que somos vacunados desde el nacimiento. Imaginando un futuro hipotético, las generaciones vacunadas desde su nacimiento contra el coronavirus se preguntarán qué clase de masa aborregada formamos que no queríamos vacunarnos, que nos engañábamos a nosotros mismos actuando como si no pasara nada y que rogábamos la salvación cuando rechazábamos el salvavidas...
He colocado un espantapájaros en el acantilado esperando engañarlas para que no invadan las gaviotas mi espacio vital, no sé hasta que punto un espantapájaros y un espantagaviotas son efectivos universales y resulta extraño que un admirador de la naturaleza como yo quiera expulsar a la misma de mis alrededores, pero nunca escuché hablar de espantagaviotas y me aferro al espantapájaros...
Pero sólo me engaño a mí mismo.

lunes, 16 de noviembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

He comentado en alguna que otra reflexión que soy de los que gustan sentir entre sus manos el papel de periódico, ojear titulares, ver noticias y luego, de manera reposada, ir deteniéndome en la letra pequeña...
El caso es que leo, no sin cierto estupor pero tampoco con demasiada sorpresa, que un ciclista de un grupo de tres se apeó de la bicicleta para insultar y menear a una persona del gremio sanitario que venía de tratar a domicilio a una, o puede que a uno, usuaria del sistema de salud. Los dos acompañantes del ciclista ni se inmutaron ni trataron de evitar la agresión...
Otro titular habla del acuerdo para aprobar unos presupuestos entre el gobierno de turno y la formación política heredera de ETA y su rosario de un pasado reciente de vidas, miembros e ilusiones cercenadas a golpe de atentados terroristas sin renunciar a su lenguaje combativo y ofensivo para quienes recordamos a las víctimas porque los atentados formaban parte del paisaje de nuestras vidas...
Antes de la pandemia ya había que tragar sapos y soportar carros y carretas pero ahora todo parece magnificarse como si la generosidad de la mayoría silenciosa sólo sirviera de acicate para las vocingleras y folloneras minorías gritonas...
Desde las alturas límpidas del acantilado puede palparse la nube de miedo que nos rodea como sociedad, tanto a nivel local como planetario. El tipo de la bicicleta tiene miedo igual que los filoetarras tienen miedo a pararse a pensar en todo el daño provocado...
Ahora esas miedosas minorías tratan de inocular su propio miedo pero quieren las bondades del Sistema que tratan de aniquilar y de paso aniquilarnos a nosotros mismos y a nuestra memoria que siempre es el legado para las generaciones futuras. No hay diferencia entre el miedo al virus o el miedo al resto de cosas que producen miedo, la única diferencia es cómo se modula por la sociedad la intensidad del mismo...
Se termina un ciclo de miedo a todos los niveles y no porque nos hayamos convertidos en seres miedosos, es porque el hastío y la fatiga nos hace perder el miedo a quienes juegan a meter miedo, no será mañana ni inmediato pero la rueda del populismo ya no avanza, quedan los rescoldos en todo el mundo en forma de algaradas callejeras, jóvenes y no tan viejos que han visto como el populismo prometía mucho pero ha sido incapaz de lograr nada salvo gestión ineficaz, totalitarismos del siglo XX que encontraron en la crisis económica y luego en la pandemia oídos desesperados que abrazaban sus tesis sin ser conscientes de lo que abrazaban...
Hace sol y, por una vez, veo a las gaviotas sin miedo, al fin y al cabo las cagadas son parte de un proceso natural y es normal que no entiendan mis tribulaciones humanas sobre sus cagamentos...
No es argumento para ir yo a cagar en el espacio vital del prójimo...
Y viceversa.

lunes, 9 de noviembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Dicen que a perro flaco todo son pulgas y tal vez por ello encontramos alivio en el anuncio de una vacuna, aunque quede un 10% en el limbo de la no eficacia de la misma...
También ha cambiado el semblante cuando el señor Donald Trump ha visto que su populismo ha sido derrotado por la esperanza de un cambio a mejor, que ha dejado las cosas de tal forma que cualquier cambio será una mejoría...
Incluso hemos llegado a ese punto en que cualquier pasado es mejor, sobre todo el que existía antes del pasado mes de marzo cuando comenzó para occidente la pandemia, tal vez nos damos cuenta de que entonces nos quejábamos por todo y ahora vemos esperanza donde antes todo era negativismo...
Pasamos del frío al calor apretando un botón, que cantaba el poeta...
Se cumple aquello de que sólo se valora aquello que se pierde y todos los días perdemos semejantes en número creciente aunque no se les valore tanto en ocasiones...
Un multimillonario no garantiza que gobierne en bien de los que no los son tanto y menos de los que menos tienen, tampoco la vacuna garantiza una eficacia total pero la esperanza sigue viva aunque se ahogue en llegar al sueño occidental mientras quienes soñamos nos ahogamos en nuestras propias pesadillas que achacamos a lo ajeno, como es el virus...
Pero a pesar de todo, este lunes se tiñe de esperanza y alumbra algo de luz...
Aunque no sea el final del túnel y sólo el brillo de nuestra esperanza.
 

lunes, 2 de noviembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Es curioso cómo siempre encontramos una excusa a título individual amparándonos en el sentido colectivo como ocurre con el tema de la pandemia y evitar su propagación...
Por una parte nos reconforta leer, escuchar y ver que se cumplen las normas de salir y relacionarse lo menos posible para evitar un nuevo confinamiento domiciliario pero, a la vez, nos auto engañamos pensando que porque salga uno mismo mismamente no se incumplen las normas. Vamos al vermut, a comer, a visitar, pero no nos sentimos culpables de quitar la jodida mascarilla al entrar en un negocio hostelero, nos las quitamos en todo momento y no sólo cuando se haga el acto de comer o beber...
Sólo aprendemos por las malas, por las bravas. Ahora nos preguntaremos con incredulidad qué ha fallado y echaremos las culpas a los de siempre y a las de siempre, siguiendo el autoengaño de que nosotros hicimos las cosas bien cuando en realidad se trata de hacer lo que nos indican sin engañarnos en el porque yo lo haga no pasa nada, que la cosa no irá a peor, que tenemos derecho a hacer...
En esta guerra, que aún no nos dicen que es tal, seguimos a rebufo del virus y mientras siga así la situación vamos perdiendo por mucho que nos engañemos a nosotras y nosotros mismos...
Reviso mis provisiones de papel higiénico y de pistachos mientras observo desde el acantilado que las personas humanas somos como animales cuando vienen mal dadas y hemos olvidado lo que es sufrir restricciones en nuestra libertad consumista. Van a ser una navidades distintas como ha sido todo en la fallida nueva normalidad hasta que aprendamos a obedecer a sin pensar, que es más difícil de lo que parece a simple vista...
No sirve que todas y todos hagamos lo correcto mientras haya uno, una o varios que, amparados en la obediencia general, se permiten la desobediencia particular...
Y así nos irá por mucho que rezonguemos...
Así nos va.

lunes, 19 de octubre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Al acantilado llegan alaridos de indignación porque las consultas al galeno han dejado de ser presenciales y se realizan por teléfono...
Sin embargo, en mi demente caso, veo más ventajas que inconvenientes. Para empezar, evitas engorrosos reconocimientos y auscultaciones que detecten cualquier mierda y salgas de la consulta enfermo cuando habías entrado sano...
Por teléfono se tiende a la amabilidad y nos obliga a escuchar al interlocutor médico, mientras que en la consulta solemos tener tendencia a interrumpir y contar cosas, que ni tienen que ver con la dolencia, interrumpiendo al médico u médíca de turno en ese momento...
La consulta telefónica siempre supone un ahorro para el bolsillo y para el sistema, puesto que no pueden recetar medicamentos caros y sí los típicos y asequibles, en la cita presencial pueden atinar más el diagnóstico y en consecuencia recetar medicamentos especializados y más caros de lo normal...
Puede que, como ha ocurrido con el veraneo, el ocio nocturno y pasear la mascota, basta que sepamos y nos digan que al médico lo justo y urgentemente necesario para que hagamos lo contrario poniéndonos enfermos o con necesidad inmediata de acudir a consulta, quién sabe...
Por último, suele ocurrir que se va a consulta y por distintas causas no está en funciones el galeno habitual y te sientes raro ante una cara nueva, sobre todo cuando hay varios suplentes y no acaban de asignarnos uno para casi siempre. Pero por teléfono una voz, un tono, un timbre de voz siempre suena mejor que en presencia donde al desconocer la faz del interlocutor podemos imaginar al médico u médica habitual...
Al comenzar todo este circo, me aprovisioné en el acantilado de remedios curativos como son el elixir bucal, digno heredero de aquellos crecepelos decimonónicos que lo mismo servían para un dolor de muelas que para un estreñimiento. No falta espuma de afeitar para molestias en la piel como quemaduras, rozamientos o granos diversos; y manzanilla, que siempre alivia de molestias estomacales. Tiritas, agua oxigenada y mercromina componen finalmente mi pequeño botiquín para pasar la pandemia sin solicitar cita médica...
Y sí, si me pusiera jodido de verdad tendría que acudir sí o sí a consulta y puede que urgencias, no lo niego a su señoría, pero al menos ganamos que ahora vamos al médico cuando es necesario y no como antes de la pandemia...
Pero por si acaso pintan bastos, todos los días enciendo un velón a San Cucufato de Antioquia, que no se si sirve para curar en salud pero al menos tengo lumbre sin gastar mechero...
Y es que si no me consuelo es porque no quiero, oiga.

lunes, 12 de octubre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

 

He visionado un episodio de esos programas de encierro en la variante de parejas que van a una isla para que los miembros de las mismas y los atributos de los mismos sean tentados por otros tantos y tantas. La versión oficial es poner a prueba la fortaleza de los vínculos emocionales aunque da la impresión de que la mayoría de las parejas ya estaban rotas porque ellos y ellas sucumben a caer en la tentación...
Como comportamiento de manada social se hace evidente que es una generación libre de tabús como la virginidad, la fidelidad de pareja y entregarse a bacanales de alcohol y discoteca. Pero pude observar que en un momento dado alguno y alguna sufren una soledad existencial que no desaparece entre vapores etílicos y fiestas de alcoba. Ellas se aferran a sus peluches, dotados de ánima por sus propietarias y que ellos no dudan en ultrajar si la pareja de turno se deja ser seducida, cosa que hace él también. La cosa termina con un solitario cameo donde dicen que no eran felices en realidad y allí sí con sus nuevas parejas...
Buscar el amor es incompatible con el sexo inmediato y químicamente puro. Saciada la sed, la curiosidad y la frescura juvenil queda un vacío que no suplen las farras. Es triste y supongo que cada avance en las cosas supone un retroceso de otras. La liberación de la mujer se mostraba en este programa como un avance real y tangible pero también surgen comportamientos que por alguna razón son tildados, con razón, de machistas pero se consumen como producto televisivo...
Me temo que son carne de religión en su futuro a medio plazo. Un buen evangelio y una vida de contrición y arrepentimiento son mano de santo para el vacío existencial que se les avecina. Lo cierto es que no se fían pese a compartir lecho y da la impresión de que se aferran para que el paso del tiempo no les escupa que están solos y solas...
Día de fiesta y jornada de luto se abrazan este doce de octubre y puede que hayamos avanzado tanto que nos gusta más joder que abrazar aunque abracemos las causas más peregrinas ante el miedo al coronavirus y sus consecuencias. Yo me propuse abrazar a una gaviota como gesto de buena voluntad y mejor vecindad pero sólo recibo picotazos, alguna cagada y una gran incomprensión sobre mi existencia...
Pero no me quejo, asumo la circunstancia y medito sádicas formas de terminar con las gaviotas, siempre es mejor una buena gaviota a la que joder que joder al prójimo...
Aunque el prójimo no deje de joderme a mí.

lunes, 5 de octubre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Hay un tufillo en el acantilado que emana de la sociedad a miedo inducido a todos los niveles...

Al miedo a la pandemia, recuperado tras el falso espejismo de un extraño verano en la neonormalidad, que hace surgir otros miedos como el laboral, económico y hasta de salud donde una cita en atención primaria se cotiza a precio de azafrán. El miedo político también se ha instalado rápidamente desde marzo donde unos quieren sumar el miedo que ya había, los otros que el miedo no reste sumandos y algunos alertando de que la cosa va en serio pero a los que ya nadie escucha...

El miedo puede provocar reacciones un tanto extrañas en la masa social, así, donde antes se aplaudía en sentido homenaje palmero a los héroes de trinchera de esta guerra, ahora son insultados por los mismos que daban palmas. Pero hasta el gremio sanitario sufre ya niveles de agotamiento y tratan de alertarnos de lo que nos viene y ya está encima...

El acantilado daba miedo al principio con esa altura que da tiempo a freír un huevo antes de tocar suelo si me caigo, las jodidas gaviotas graznando y cagando, ya sé que lo de las cagadas de gaviota empieza a sonar a freudiano pero es una cruz este tema de las cagadas de gaviota. Mas vencí el miedo por varias razones y motivos donde destacaría no tener otro sitio donde aposentar mis posaderas y que de momento nadie cobra tributos por vivir en un acantilado fundido con la naturaleza a lo que hay que sumar cierta rapidez felina cuando alguna autoridad se deja caer por estos andurriales y me escabullo antes de que me fichen...

Pero el viento aúlla y las gaviotas cagan que da miedo.

lunes, 28 de septiembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Resulta curioso que quienes más deberían ser leales son los que más rebuznan que sufren deslealtad. Previamente defendían los acosos en forma de pitadas y caceroladas a domicilio como síntoma de salud democrática hasta que les fueron a sus propios domicilios...

Ser leal a las instituciones democráticas tratando de dinamitar las mismas por implosión social no es admisible cuando se forma parte del gobierno de una nación. Pero a los gobernados siempre se les pide lealtad, con apoyo social en las calles, con apoyo de los votos en las urnas y apoyarse esperando que nos recompensen por prestar apoyo...

Hay pocos apoyos en el acantilado y cuando encuentro alguno resulta que es bastante inestable. Podría construir uno con todo lujo de detalles como una barandilla cromada, un pequeño alicatado y mecedora para ver las puestas de sol y hasta un tejado domótico para evitar las siempre molestas, y en ocasiones engorrosas de quitar, cagadas de las jodidas gaviotas...

Pero ya no sería el acantilado de siempre, alteraría el paisaje y el derecho de las gaviotas a cagar donde les plazca o les pegue el retortijón en pleno vuelo, sería una deslealtad con la madre naturaleza que me acoge en el acantilado. Sin duda mi pequeña infraestructura de apoyo me generaría ganancias, éxito social y cierta influencia política para promover la aprobación por parte de las autoridades competentes para declarar la zona libre de gaviotas. A estas alturas del acantilado no me preocupa el futuro y que mi pequeño apoyo termine siendo el primero de una serie de apoyos donde volvería la soledad existencial en forma de acantilado convertido en urbanización y donde ya nadie vería atardecer ni sufriría las cagadas de gaviotas...

La primera medida que he tomado es convocar una reunión extraordinaria de la comunidad biológica del acantilado, gaviotas, pájaros diversos, una representación de árboles y arbustos sin derecho a voto ni veto amén de la fauna autóctona. Incluso había apañado algo de alpiste como gesto de buena voluntad a las jodidas gaviotas...

Pero me siguen cagando encima sin ser conscientes de que disfrutan del acantilado porque no intervengo y no me apoyo en nada...

Claro que, en el acantilado, mi único apoyo soy yo.

lunes, 21 de septiembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Existen muchos tipos de confinamiento pero el más liviano, quedarnos en el domicilio rodeados de nuestras cosas, comunicaciones audiovisuales en tiempo real, posibilidad de recibir suministros a domicilio y el resto de cosas que nos dan comodidad pues no somos capaces de soportarlo..

Sin embargo no llegan más que voces de protesta, ecos en el acantilado de insatisfacción por el confinamiento domiciliario sin pararnos a pensar que no es para tanto y la suerte de no sufrir más que un confinamiento domiciliario. Se suelen mezclar los estragos económicos de esta guerra biológica mundial que nos toca vivir con las quejas sobre el confinamiento domiciliario, siempre es desagradable despertar de un sueño como ha sido este verano que agoniza donde se apostó por no seguir confinados de golpe y turismo de sopetón...

Pero ya era jodido estar confinado antes de la pandemia pero en condiciones normales las y los confinados son minorías que suelen sufrir en silencio, resignándose a tomar todos los días y noches la pastilla que mantiene el confinamiento. En el confinamiento domiciliario hay un sentido de colectivo, de masa total sin excepciones que no se da en el confinamiento químico donde el espejo recuerda constantemente que se está sola, solo...

Otros confinados antes de la pandemia son quienes viven sin piernas, algún órgano, enfermedades que te postran en la cama, pero tienen una relación con sus semejantes mientras que el confinamiento químico es soledad. Una soledad existencial y metafísica como han sufrido muchos y muchas en el confinamiento domiciliario sin sacar conclusiones que den fortaleza para soportar el nuevo e inminente confinamiento domiciliario que nos acecha...

Por mi parte, he tratado de confinar químicamente a las gaviotas probando distintos medicamentos recolectados entre las amistades pero, si bien he conseguido algún que otro resultado parcial, no aprecio cambios en sus comportamientos salvo un cierto aleteo de pedete lúcido cuando algún ejemplar se tragaba la pastilla que ladinamente dejo al alcance de su pico...

Al final me resulta más caro invitar a las amistades a cenar para que donen una pastilla tras comentar mi situación que confinarme en el acantilado, lo cual es igual que irse de vacaciones y romper antes de tiempo el confinamiento...

En este año cero de nueva normalidad, la cuesta de enero comienza en septiembre.

lunes, 14 de septiembre de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Llegan ecos al acantilado de protestas por quienes han vuelto de vacaciones quejándose de que durante el periodo vacacional quienes no tuvieron vacaciones no hicieron bien su trabajo y que quienes deberían velar por el bienestar común resulta que estaban de vacaciones...
Antaño, era nota de pedigrí lucir un buen bronceado, pero ver a las y los repúblicos bronceados ahora es causa de reproches y acusaciones de tomar el sol en lugar de estar trabajando. Es duro volver del veraneo y toparse con la misma mierda que había antes de irse, pasa en los escolares, la clase obrera, la burguesía y hasta en las autoridades que parecen volver a sus deberes y meten prisa en cuestión de horas cuando estuvieron semanas sin hacer nada porque estaban de vacaciones...
Puede ser peor en octubre cuando regresen los veraneantes de septiembre y echen culpas de que no se ha hecho nada en este mes en curso, tal vez porque estamos reprochando y acusando a quienes estaban de vacaciones en agosto, es la pescadilla que se muerde la cola...
Tal vez aprendamos para el siguiente periodo estival que lo mejor es no irse de vacaciones más allá del terruño, tal vez podamos imponer a los turistas más medidas de prevención ya desde sus países de origen, tal vez nos demos cuenta de una puñetera vez de que hay una pandemia, una guerra en todos los aspectos salvo la destrucción física y tal vez alguna mente pensante diga que si no hay mascarillas, ejemplo ilustrativo, hay que confesarlo y no temer la ira ciudadana. Para el próximo periodo estival debemos tener de todo para corregir los errores...
Supongo que quienes no tenemos periodo vacacional somos las y los culpables de todo, culpar a una minoría es mejor que acusar a la inmensa mayoría que sólo desea que todo pase y poder irse de vacaciones el año que viene...
Pero lo único que se ve venir es otra segunda ofensiva del coronavirus.
 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Llegan al acantilado los ecos de mis semejantes, distintos en las semejanzas, que se refieren al coronavirus como el bicho, dando ánima tangible para no querer ver que es un jodido virus, microscópico y letal, admirable en su eficiencia de contagio y estragos en el organismo donde recala...
Ojalá fuera un jodido bicho, con patas y cabeza, un bicho al que puedes dar caza y exterminarlo pero nos gusta que nos engañen, nos encanta engañarnos y nos agarramos a los mismos como clavos ardiendo. Supongo que es inherente a ser humano el tratar de proyectar una imagen mental de aquello que nos aterra, pero yo soy incapaz de creer en el bicho. No quiero engañarme y puedo dejar que me engañen si es por el bien común, que tal vez sea también el menos común de los bienes...
Septiembre siempre es un mes abrupto, donde las vacaciones de verano no son las mismas que en julio u agosto, pero en este año cero de la pandemia es como si septiembre marcara un antes y un después, se acaba el espejismo de verano en la nueva normalidad que nos hace retroceder a la fase uno y pensar en las navidades se tiñe de añil...
Pero reconozco que al principio de todo este circo traté de proyectar la imagen de un bicho como ánima del coronavirus y hasta cogí un martillo para acabar con él y logrando únicamente destrozarme los dedos a martillazos siendo devoto desde entonces de San Gel Hidroalcohólico y cofrade de Santa Mascarilla, puestos a engañarme nada mejor que un buen engaño de mano de santo y milagro virginal...
Yo he tratado de engañar a las gaviotas con aviso de desahucio de los nidos por impago pero no han hecho ni puto caso y se han cagado en la notificación, lo cual, no engaña a nadie.
 

lunes, 31 de agosto de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Se termina un extraño agosto, sin saber si será el primero u el último, de un extraño verano en el que extrañamos cosas habituales en otros veranos...
Al igual que los días de la semana, los meses tienen sus propias personalidades si se vive en latitudes con cuatro estaciones. Así, cuando finaliza agosto, es como si la mezcla de amarillo y verde fosforito de agosto se tiñe de ese marrón tirando a oscuro que es septiembre, antesala del gris tenue de octubre...
Ni que decir tiene que tal código de colores y personalidades de los meses del año y días de la semana existe únicamente en mis entendederas, un truco para no ver la rueda de la rutina en la rutina diaria de pandemia, crisis económica y revueltas sociales como ocurre en toda crisis en que la masa laboral no es enviada a los campos de batalla de forma que no haya nada que reconstruir, masa laboral disponible y un nuevo orden que reajustara la geopolítica...
Supongo que la perspectiva del acantilado me da una visión distinta de la que tendría a ras del suelo como veo en mis semejantes distintos en la semejanza...
Quienes ahora son infancia puede que atinen mejor que quienes ahora son adultos cuando les toque hacer un mundo para sus descendientes y el siglo ya estará entrado en años relegando a la historia nuestro presente lastrado por nuestro pasado que, lejos de ser memoria, sólo será una crónica de desencuentros, absurdos y catetos en su mayoría...
Agosto se despide con una mañana soleada y septiembre espera su turno mientras el mundo espera una vacuna, unos para prevenir y los otros para seguir viviendo en su contra...
Pero a lo tonto a lo tonto, se me ha ido agosto.

lunes, 24 de agosto de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Tras un mes de agosto de falso veraneo vuelve a oírse el término guerra para referirse a la lucha que libramos todas y todos contra la pandemia del coronavirus y reconozco que me reconforta porque todo es desde hace meses economía de guerra con todas sus implicaciones a nivel social, político y económico pero nunca nos lo hicieron creer del todo...
Nos aferramos a la reapertura del ocio, el turismo y hacer vida normal olvidando que lo que teníamos que hacer era una vida de nueva normalidad...
Ahora las campanas tocan a rebato y nos vemos conmocionados entre la falsa percepción que teníamos de la nueva normalidad y la realidad de la misma que no es otra que prepararnos para una segunda ofensiva, aunque luego las previsiones fallen y logren frenarse los rebrotes de forma localizada, pero hay un extraño aroma a cordita en el ambiente...
Brilla la ciudad reflejando la luz del sol, como el inicio de una explosión atómica aunque se detiene en ese instante sin llegar al hongo nuclear.. Pero hay una bomba latente en sus calles, en las gentes, en las casas, en cada aliento...
Pero sólo es la nueva normalidad.

lunes, 17 de agosto de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Dicen las crónicas que en tiempos de pestilencias siempre surgen profetas del apocalipsis, gurús con soluciones alternativas, teorías conspiranoícas y por último quienes alientan la rebelión...

Profetas del apocalipsis no faltan en esta nueva peste global en forma de coronavirus y se entremezclan con las teorías de la conspiración que van desde el inefable microchip en la futura vacuna pasando por el fin de los tiempos, que siempre ponen los nuevos profetas saltándose el calendario...

Soluciones alternativas al coronavirus hay para todos los gustos y hasta para sibaritas paladares como es la orina de vaca entre otras perlas. No faltan los habituales y las habituales en estos casos donde ya predicaban las bondades de sus bebercios pero que viven una edad de oro ante la incertidumbre sanitaria que sufre la sociedad que añora el tiempo perdido, arrebatado más bien, en el mes de marzo. Lo de las soluciones lo abarca todo y desde un punto de vista político, sanitario, social y económico todos y todas tienen soluciones pero no pueden, no quieren, no desean o simplemente se la bufa, reunirse para cotejar soluciones...

El sueño vacacional europeo se hace añicos a cada nuevo contagio y los presagios auguran un septiembre complicado a todos los niveles, no hay cientos de muertes diarias, es cierto, pero por lo demás volvemos a una historia que suena conocida mientras suenan fanfarrias de tinte electoral, de humo para escurrir el bulto y culpar como siempre a los demás, cosa nefasta para la sociedad porque la divide en adeptos y en enemigos...

Yo iba paseando el otro día por la ciudad cuando al cruzar un paso de peatones comenzaron a caer del cielo cagadas de gaviota para estupor de quienes estábamos cruzando si bien no hubo que lamentar que nos cagaran encima. Podría montar un pifostio exigiendo responsabilidades, denunciando acoso y cagamentos sobre mi persona y hasta montar una manifestación, con mascarilla y distancia social, para el exterminio de las gaviotas. Las autoridades manifestarían que soy un particular, que lo de las cagadas de gaviota es algo aleatorio y fuera de su ámbito de decisión. En comisaría sería la estrella del día y me derivarían a salud mental con un claro cuadro clínico de paranoia que motive mi ingreso, mecánicamente contenido, para no armar un contencioso, junto con dosis intravenosas de Haloperidol como mandan los cánones. En la manifestación por mis derechos se sumarían tribus urbanas que acabarían montando una algarada con descarga de los antidisturbios antes de que la cosa se ponga turbia...

Enciendo un cigarro mientras oteo la ciudad donde todo parece normal, como cuando se viaja cada ciertos años a un pueblo y parece que nada cambia pero donde todo ha cambiado...

Algo así se siente al otear la ciudad desde el acantilado y su horizonte.

 

lunes, 10 de agosto de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Observo desde las alturas del acantilado que las autoridades de distintas localidades proceden con inusitada rapidez a cambiar nombres de calles. Es lo bueno de las placas que indican el nombre de una calle en comparación con las estatuas...
Una estatua es derribada de su pedestal, requiere unos considerables gastos en sueldos de operarios, alquiler de grúa, transporte y un sitio donde guardarla o convertirla en chatarra. Con la placa que indica el nombre de una calle es todo más sencillo y económico. Sólo es necesario una escalera, un operario y un destornillador sin descartar un martillo si la placa se resiste...
Pero retirar el nombre a una calle contempla ciertos trastornos para la ciudadanía y el gremio de correos y empresas de reparto. Te acuestas en tal o cual dirección y cuando te despiertas al día siguiente estás en otra distinta aunque sea la misma calle, la misma casa y uno mismo. Me recuerda aquel cosmonauta que despegó soviético y cuando volvió resultó que era ruso...
Sin embargo, dar nombre a una calle siempre deja cierto regusto a revancha larvada que por fin puede hacerse realidad, poco importa lo que piensen las vecinas y vecinos de dicha calle, los repúblicos se creen, con la sabiduría infusa que otorgan los votos, que todos opinan lo mismo sobre cambiar el nombre de una calle. Cada vez que se quita un nombre para poner otro siempre se hacen grandilocuentes manifestaciones a los medios: se repara una injusticia, se castiga una conducta intolerable, incluso se llega a decir que es en defensa de la democracia...
Sin embargo, el cambio de nombre de una calle tiene algo de dictatorial, de imponer un nombre sin consultar a las y los afectados que se ven obligados a poner una dirección diferente a la de toda la vida con la duda de si los destinatarios se darán cuenta del cambio sin pensar que es una carta que les ha llegado por error, rompiendo la magia epistolar al quedar sin respuesta...
Me pregunto la razón de tanta diligencia en cambiar los nombres de las calles sin someterlo a votación de la ciudadanía, quedando la espada de Damocles de que cuando gobiernen los otros decidan cambiarlas de nuevo sin de nuevo consultar a la ciudadanía...
Menos mal que nadie puede cambiar los hechos que llevaron a otorgar el nombre de alguien a una calle porque estaríamos de zozobra en zozobra. Stalin quitaba de las fotos a los y las purgadas para que no quedara constancia de los mismos y las mismas. En democracia quitamos nombres a las calles para borrar la memoria que siempre guarda el callejero de una localidad, nombres de personas con luces y sombras pero cuyos hechos se homenajeaban cuando se decidía poner su nombre a una calle...
Todas y todos vamos a morir y cambiar el nombre a una calle, a una avenida, por motivaciones que son en realidad políticas y otorgarse la representación de todos y todas aprovechando la rabia que da la indignación y sin consulta popular, es matar un poco la democracia. Me resulta chocante y desconcertante, desde un punto de vista científico, que quienes son elegidos y elegidas democráticamente olviden los hechos que lograron lo que hoy tenemos y les da la representación de la ciudadanía...
Yo he colocado una placa en el acantilado advirtiendo a las jodidas gaviotas de que éste ya no es su cagadero, pero no hacen ni puto caso. Está claro que lo que para mí es un confortable lar para ellas sólo es su cagadero. Podría ponerme a su altura y cagar para arriba pero me acabaría cayendo toda la mierda a mí consiguiendo por mí mismo lo que hasta ahora era privilegio de las gaviotas: que me caiga mierda en la cabeza...
Aunque, ahora que me miro, lo que me está cayendo es el pelo.
 
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lunes, 3 de agosto de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Ayer fue un día histórico aunque haya pasado desapercibido para la gran masa en la gran mesa de la pandemia donde somos el plato principal y entre los calores de un verano extraño...
Ayer fue la comprobación y el examen final para que la industria privada, el capitalismo, se lance a la exploración del espacio que nos rodea y, con el tiempo, su explotación de recursos e instalaciones en nuestro satélite...
Una vez más el capitalismo es la fuerza motriz que abre nuevas fronteras, al menos ahora no se hace en nombre de la religión, de los imperios ni por conquista en nombre de una nación. Aunque en realidad será así, como siempre, pero que sea la iniciativa privada garantiza que ,mientras haya beneficios posibles, se gastará dinero en volver pero para quedarnos y con el tiempo establecernos...
El comunismo lo intentó aunque por el camino se olvidara de su utopía social y fraternal para mostrar un tipo de totalitarismo fascista de izquierda. Al final se quedaron en la etapa de los transbordadores cuando colapsó el imperio soviético y tampoco el capitalismo se interesó mucho en volver ya que la prioridad era afianzar el universo de los satélites artificiales y el transbordador espacial era más caro de lo previsto y costaba demasiadas muertes...
He seguido el examen final desde su lanzamiento gracias al canal de la NASA. No pude evitar volver a la infancia cuando soñaba con ser astronauta pero la estética del programa ARTEMISA es distinta con sus trajes de nuevo diseño gracias a los avances de la tecnología; el acoplamiento a la EEI y ayer su regreso...
Tal vez habitar en un acantilado me haga por inercia mirar a las estrellas en lugar de al suelo donde andan todos estrellados y tratando de que nos estrellemos los demás, olvidando las estrellas aunque alguno y alguna parezcan vivir en ellas...
Tal vez la solución sea el espacio y alcanzar la capacidad de mandar al mismo a quien no entienda las reglas del juego, antes se tiraba a mujeres atadas de pies y manos para ver si eran brujas logrando soltarse. Lo de menos era la vida de la pobre desdichada de turno, era el orden de las cosas donde la brujas no tenían cabida. Sería el mismo principio: mandamos al espacio a quienes no respeten las reglas del juego, asumiendo el riesgo de que cambien las normas un día y seamos nosotros los enviados a las estrellas, y si vuelven sabemos que son dignos de este planeta y si no vuelven es que no lo eran. Ya nos juzgarán en el futuro como héroes o como traidores, que sabrán de nuestro presente...
Por desgracia sabrán tan poco del presente como nosotros de nuestro pasado.

lunes, 27 de julio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Hay dos cosas, sin menoscabo de otras, malas en las ideologías cuando éstas caducan o demuestran con hechos que son inútiles: que los ideólogos se quedan sin ideología y se vuelven peligrosos al proponer causas peregrinas, trasnochadas o caducas; y que los seguidores de las mismas deban abrir los ojos a la realidad huérfanos de coordenadas que creían y pensaban eternas...
Las dos primeras décadas de este siglo XXI eran demasiado iguales a las de finales del siglo XX, con ideologías obsoletas en una sociedad consumista y conectada en tiempo real, más urbana en hábitos y consumo que abarca pueblos, aldeas, villorrios y ciudades. Ha sido necesario un enemigo ajeno al ser humano de gravedad y estragos mundiales, biológico como es un virus, para tomar conciencia planetaria como complemento al mercado global. Como siempre en estos casos, es nuestro mundo civilizado el que muta, con más países enganchados al tren que perdieron el siglo pasado. Los nacionalismos agonizan en sus propias babas y los ideólogos buscan regresar de su exilio dorado en volandas por la plebe para evitar la Justicia, otros se contagian repetidas veces y siguen erre que erre y el otro deja a sus compatriotas morir y contagiarse porque los ricos nunca lloran salvo cuando la mierda les salpica...
El problema es que el consumismo no es una ideología pero crecen otras a su sombra. La juventud mantiene vigente el prohibido prohibir y sin encomendarse a familia, autoridades y salud salen a exponerse al contagio y ser vectores de propagación. Caerán de la burra cuando caigan en las UCI como moscas y éstas se den festines en sus ataúdes, siempre ha sido así sin motivo para que ahora sea diferente...
Hace un precioso día soleado en el acantilado y hasta las gaviotas parecen tomarse un respiro. Pero hay olor a cordita biológica y, por algún extraño arcano, se entristece el alma.
 

lunes, 20 de julio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Andan molestos algunos repúblicos porque se creen espiados en sus móviles, como si no nos espiaran ya nuestros movimientos, datos y filiación por defecto e instalado de fábrica...
Desde el acantilado reconforta que quienes atentan contra el bienestar común sean espiados para evitar que tengan que ser expiados por sus atentados a la legalidad. Lo que no reconforta tanto, ni en las alturas, es que pillen el espionaje dando lugar a escándalos. Estas cosas deben hacerse con sigilo, entrar y salir sin ser detectados...
Acostumbrado desde mi mas tierna infancia a los escándalos de la TIA en sus operaciones de campo, lo mejor sería disfrazarse como hacía el Mortadelo para salir airoso de entuertos, meteduras de pata y malos entendidos. Lo ideal sería adoptar la postura de raciocinio y mente cabal del Filemón, pero esa actitud no da resultados porque la otra parte no ve más allá de sus propias falacias convirtiendo a sus votantes en Rompetechos y adoratrices de exiliado de ópera bufa como entremés de un sainete grotesco donde lo que menos importa es que se mueran sus gentes, que somos todos, para seguir achicando culpas y que sus vergüenzas no les resten votos...
Al igual que ocurre con la figura humana de Juan Carlos I, tal vez el superintendente Vicente era amigo de amasar y no declarar a las autoridades fiscales una pequeña, casi modesta, fortuna y los remedios del profesor Bacterio caen en saco roto u bien hay que tirarlos a tomar por el saco...
Creo que la obra de F. Ibáñez debería ser lectura obligada antes de dormir, antes de cerrar los ojos hastiados por el tumultuoso presente porque hace mucho que no nos reímos en comunión que sólo logramos ante las desgracias pero que olvidamos rápido el resto del mundo vislumbrando una nueva forma para todos los ámbitos...
La era de acuario no cambió nada que no fuera a cambiar por su propio movimiento inercial el ser humano pero la obra gráfica de F. Ibáñez posiblemente haya cambiado en su momento la inercia de una sociedad...
Lo malo es que las cagadas de gaviota joden el papel que da gusto; cosas de tener libros en un acantilado, supongo.

lunes, 13 de julio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

El problema de las advertencias es que se advierten para quienes no las escuchan pero sólo las escuchan quienes no necesitan de advertencias por incumplir las leyes, normas y recomendaciones...
Es verdad que hay cosas que mosquean como es el tema de las mascarillas donde no advirtieron que eran fundamentales y necesarias pero que en ese momento no había disponibles. La sensación que me queda es que prefieren no decir la verdad a decirla y advertir y la advertencia al final es baladí porque no las escuchan, y mucho menos las acatan, a quienes van dirigidas...
Un círculo vicioso más donde esperamos el rebrote gordo tratando de mirar hacia otro lado más veraniego y optimista, sordos a las advertencias de sanitarios y sabios familiares de fallecidos sin ser despedidos en un último adios...
Luego están las advertencias políticas cargadas de agresividad y rabia poco contenida. Con el gobierno catalán no gano para sustos, he de medir mis cifras para que no se sientan ultrajados en una fecha o ahorrar porque según el presidente catalán le debo como compatriota que no me considera tal más de medio millón de aurelios, parte proporcional, claro...
Desconozco si las jodidas gaviotas son un vector de transmisión del coronavirus pero voy a escribir a las autoridades del acantilado y su horizonte advirtiendo del peligro y la necesidad, imperiosa desde un punto de vista sanitario, de exterminarlas de una vez por todas...
Supongo que no me harán caso como han hecho con anteriores advertencias. El ciudadano y la ciudadanía no tenemos derecho de advertencia y sólo el deber de escucharlas y acatarlas pero el resto sí puede, sea lo qué sea por peregrina y absurda que sean las advertencias y se salten a la torera los marcos legales para poner un marco acorde al tamaño de su fotografía institucional...
Se siente el alboroto del gallinero hasta en el acantilado y siento un escalofrío porque se han olvidado de la realidad, del coronavirus y del prójimo...
Estamos escupiendo para arriba y es cuestión de propagación que nos caiga encima.

lunes, 6 de julio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Es curioso lo rápido que hemos pasado de un estado bélico a otro veraniego en estos extraños días de extraña neonormalidad que vivimos...
Da la sensación de que sólo el gremio sanitario, los veteranos que salieron vivas y vivos de las UCI y los familiares de los treinta mil fallecidos oficiales sean los únicos que son conscientes de que puede llegar un rebrote que nos devuelva al combate y que nos estamos saltando la distancia social, la mascarilla y olvidando a los colectivos vulnerables...
En la juventud puede entenderse, siempre arrogante ante la muerte y una vitalidad que logra que se adapten a la circunstancia. Es normal que salgan, se reúnan, se emparejen y hasta que se enamoren pero también que se contagien y propaguen el coronavirus. La juventud toma consciencia de la muerte cuando se mata alguien de la cuadrilla en un absurdo accidente, la muerte repentina de los progenitores, pero en la guerra la juventud es la savia de la vida, el futuro cuando toda esta mierda se termine...
Pero no comprendo que los tramos de edad que ya no tienen una dinámica juvenil, personas responsables en sus puestos de trabajo, padres y madres sin tacha y todo aquel que tiene cuatro décadas en velas de cumpleaños se salten a la torera las sencillas normas de llevar mascarilla y mantener distancia social...
A veces desciendo por el acantilado y paro en un abrevadero típico de barrio, es pequeño pero suficiente, ambiente cotidiano de parroquianos que se conocen de décadas en el trabajo y que ya jubilados se siguen viendo en la barra del bar. Son un grupito acogedor, de risas con la camarera, de arreglar el mundo a golpe de cervezas, chupito, cafés. La barra tiene forma de L y en la parte corta es donde se junta un grupito de cinco, apelotonados con el taburete de árbitro que marca la distancia y la diferencia entre quien está sentado y está de pie. Es cierto que entran con mascarilla pero es cruzar la puerta del garito y mandan a tomar por el culo mascarilla y distancia, hablándose como antes de la pandemia, a la puerta del bar soltando salivazos inocuos en marzo y contagiosos ahora en julio...
Supongo que cuando falte uno de los parroquianos, contagien a sus seres amados o volvamos al confinamiento tomen consciencia de su responsabilidad personal que afecta a la responsabilidad colectiva. Si la juventud observa que la tercera edad, que su entorno y la política hacen caso omiso de las advertencias y recomendaciones sanitarias qué podemos esperar de quienes sólo ven la alegría de vivir si quienes conocemos la tristeza de la muerte nos la pasamos por el forro...
Alguien me comentó que la neonormalidad es una mierda y habría que añadir que nuestra consciencia de responsabilidad colectiva es una mierda aún mayor sin menosprecio de otras mierdas que afloran en estos días extraños y que se suman a las mierdas que ya teníamos antes de la neonormalidad...
Las gaviotas parecen ajenas a todo lo humano aunque al mirar sus cabriolas aladas y sus planeos es como si nos observaran, como si me observaran...
Pero yo también las observo a ellas.

lunes, 29 de junio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

La capacidad del Ser Humano, y de su cerebro mental, para adaptarse a las adversidades siempre ha sido encomiada y encomiable como sucede ahora con las mascarillas para prevenir el coronavirus...
Habitual del sofá en horas de documentales sobre la fauna salvaje, y salvando las distancias, me propuse observar al prójimo y sus mascarillas. Superado el trauma de vivir en la jodida nueva normalidad, apartar las excusas primeras de que no se soporta con calor, que te ahogas si la llevas y caminas a trote cochinero, inútil para galguear por los parques y circuitos con ínfulas de aficionado a correr, finalmente pasamos por el aro una vez más...
Persona de reconocido prestigio pufista, con algo de leyenda negra en las entidades financieras, no puedo permitirme más que la mascarilla quirúrgica a precio establecido y de un solo uso. Pero veo a mis semejantes que poco a poco han integrado la mascarilla como prenda de vestir, a la fuerza siempre ahorcan, con diversos y variados estampados; como si el estampado la mimetizara con el resto de la vestimenta y ropajes, como si la quirúrgica fuera una amplificación del recuerdo constante del coronavirus...
Sí he podido observar que, sea la de precio de plebe de gallinero o estampadas con diseños de Gotxu & Galbana para ingresos pudientes, ambos tipos de usuarios y usuarias siguen cometiendo las mismas torpezas que propician la propagación de virus, ya sea llevándolas de bufanda, llevarlas en el bolsillo y quitárselas a la mínima ocasión que sirva de justificación para saltarse la distancia social, la obligatoriedad de poner la mascarilla...
Aunque la mona se ponga mascarilla estampada, mona nos quedamos, engañándonos mutuamente con nuestras mascarillas de diseño integradas en el vestuario como si así se evitara la pandemia que en realidad nos sumergió en ella hace meses y queremos crear una nueva normalidad lo más parecida a la que perdimos en marzo y comenzamos a perder mucho antes...
Confundimos salir a lo necesario con irnos de farra y vacaciones, el Sistema nos alerta de los rebrotes pero motiva el dinamismo económico del turismo...
En realidad siempre hemos llevado mascarilla porque siempre nos la han puesto. Yo me fío de la ciencia y si en un quirófano, si los políticos y nuestros héroes y heroínas sanitarias las usan, prefiero llevar la mascarilla azul que me recuerda constantemente que esta mierda no se ha terminado, que me recuerda que esto ni es normalidad ni es nada y sí simplemente una nueva normalidad condicionada por la pandemia, no quiero olvidar ni quiero engañarme colectivamente...
Preferimos oir que se puede ir a la playa y no que lo recomendable es no arriesgarse, pero mis semejantes prefieren sacudirse el polvo del confinamiento, ponerse la mascarilla de la ilusión de ir a la playa, fiestas, saraos, reuniones gastronómicas y demás; obligando a quienes preferimos ver la realidad a tener que redoblar las precauciones y a llevar mascarilla, el sacrificio de no ver una sonrisa, oculta y potencialmente contagiosa del coronavirus...
Menos mal que en el acantilado no hace falta llevar mascarilla aunque sí un paraguas para que las cagadas de gaviota no terminen con mi cuero cabelludo, menos mal.

lunes, 22 de junio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Una vez a la semana suelo comprar el periódico, ya me gustaba sentir el tacto del papel desde niño y más tarde un periódico solía ser una alternativa a tiempos muertos, tiempos a punto de morir y horas moribundas que a veces contaban como horas extras...
La sección de comentarios de los lectores siempre fue de las de ir a tiro fijo, una forma de sentir el pulso de la ciudad...
Durante el estado de alarma y el confinamiento domiciliario volví a la rutina de coger el periódico, no todos los días pero sí cada dos o tres, una excusa barata para salir al exterior a respirar dentro de la excepción que marcaba el estado de alarma. Sentarme tranquilo en el sofá al lado de la ventana y mirar titulares en una primera pasada y seguido de una lectura reposada que propiciaba el no poder salir y que la actividad estaba paralizada...
A lo largo de casi cien días he visto como la tribuna de opinión de los lectores, y alguna carta al director, convertía a los remitentes en expertos en pandemia, expertos en coronavirus y expertos en señalar fallas en el mobiliario urbano, tapas de alcantarillas sueltas y demás zarandajas que se llevan a la tribuna de opinión. Pero también la de los vigilantes de balcón atentos a cazar adolescentes, adultos y dueños de mascotas que no recogen la mierda que cagan las mismas...
Ahora todo ha pasado aunque siga en todas partes, pero ya es hora de volver a la cita semanal con el periódico impreso y no hay tiempo muerto porque ha vuelto la actividad, pero me gustó el reencuentro como si no pasara el tiempo, tener entre mis manos a mi amigo fiel sentado en el sofá ya no será una rutina casi diaria...
Nunca se echa de menos aquello que puedes recuperar cuando quieras, pero espero echar de menos comprar el periódico casi todos los días...
Significará que hemos vencido al coronavirus.

lunes, 15 de junio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Está en boga, como forma de protesta contra el racismo, el derribar y decapitar estatuas, esas cosas donde cagan los pájaros y que jalonan los paisajes urbanos y rurales. Lo bueno de las estatuas es que con el paso del tiempo se desconocen los méritos e incluso quién era y su vida del personaje esculpido...
Los revisionismos suelen ser miopes por cuanto se juzga con cánones contemporáneos lo que es pasado, con desconocimiento de las coordenadas que llevaron a esculpir a alguien y ser homenajeado por sus contemporáneos. El olvido es el peor de los males porque obliga a repetir los errores olvidados. Quitar una estatua puede ser el inicio a largo plazo de que los deméritos se repitan. Sería mejor enseñar e ilustrar quién era, qué hizo, porqué le erigieron la estatua. Pero es más fácil derribar que enseñar e ilustrar, siempre se tapan las vergüenzas propias y se culpa a las ajenas...
Ninguna estatua resiste un juicio revisionista. Las primeras en derrumbar serían las religiosas de todo tipo, pelaje y panteón divino. Luego las políticas, también con personajes de todo tipo y pelaje donde se derriban hasta ciclistas por ser campeones nacionales...
Ojalá se derribara una estatua y se derrumbaran las mentes que la sustentan, a veces con completo desconocimiento de quién cojones es el de la estatua, pero se amparan en sus hechos que son logros para unos, pérdidas para otros y batallitas del abuelo Cebolleta para la inmensa y silenciosa mayoría...
Yo quisiera derribar alguna que otra estatua de dos patas andantes que siguen en los pedestales de 1936 y erigir en su lugar otras más modernas, pero las estatuas de dos patas andantes son duras como el acero e incrustado su pedestal en las mentes de sus votantes con firmes pilares...
Por si fuera poco, con el rollo de la pandemia las religiones ven señales y pruebas de sus privados apocalipsis, terceras profecías de Fátima, microchips en las vacunas, plan diseñado para acabar con parte de la población, estatuas en suma que lejos de ser derribadas se afianzan en la sociedad con su miedo inducido...
Queda el consuelo de que los pájaros no se quedarán sin su cagadero porque no miran dónde cagan.

lunes, 8 de junio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Lo peor de llegar a un objetivo marcado es asimilar la propia llegada...
Al comienzo de ir en pos del objetivo se mezclan sensaciones extrañas, dudas de si seremos capaces, optimismo contagioso para que no decaigan los ánimos y algunas veces de forma involuntaria y otras de forma voluntaria pero obligatoria, iniciamos el camino sin saber muy bien cómo se ha llegado a esa situación que nos obliga al trote cochinero sin mirar atrás...
Enfilado el camino al objetivo marcado, se suceden distintos estados de ánimo, de tensión, de soledad, de rabia, de inconformismo soterrado hasta que ya no sientes las piernas y simplemente caminas uniéndote al resto porque no hay opción..
Pero te ilusionas con el objetivo, te dices que merece la pena aunque alguien siempre jode el esfuerzo colectivo y acaba jodiendo el esfuerzo personal, pero ya no te detienes ni piensas, sólo hay el objetivo...
Y llega la llegada, con una mezcla de euforia y de temor, ansiosos de disfrutar del objetivo y las promesas que traía consigo. Miras alrededor y todo sigue en apariencia igual pero los semejantes hemos cambiado, eso se piensa mientras te adaptas a la nueva normalidad...
Esperaba ver la luz a la llegada pero sólo veo la siniestra y macabra oscuridad que existía al comienzo.

lunes, 1 de junio de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Estaba tranquilamente ojeando la prensa cuando leo que han colisionado un patinete y una bicicleta con el agravante de que ambos `pilotos´ dieron con abundancia el positivo en alcoholemia...
Al final resulta que los nuevos santones de la vida urbana saludable que se alimentan de alimentos que no provocan aerofagia y sus nocivos gases en las reses sustituyendo la carne por cosas que no lo son pero saben a carne, también le pegan a la botella y suben a sus vehículos no contaminantes poniendo en peligro, no ya su propia integridad, sino la de los vulgares peatones, nuevos parias de la circulación que entre terrazas ampliadas quitando acera y los carriles-bici nos vemos marginados a seres esquivos de toda cosa que se mueva...
Me pregunto qué pasará cuando los coches de conducción autónoma sean realidad cotidiana y su dueño suba con una cogorza al vehículo, ponga el modo conducción automática y, por razones desconocidas hasta que se resuelva la investigación, se escoñe contra otro vehículo, contra un ser humano u bien contra un vehículo no contaminante. Conociendo al paisanaje pasará lo mismo que cuando vas conduciendo y te dan por atrás al ralentí en un semáforo, que te joden las cervicales y que indemnice el seguro...
A este ritmo de evolución de los vehículos no contaminantes para carril-bici se hará, tarde o temprano, necesaria la creación de una policía de carril-bici que vele por el tráfico. Puede parecer una medida drástica o patética ocurrencia según se mire y no lo voy a negar, pero cuando el tráfico se recupere en su cantidad normal y cotidiana cuando termine la pandemia, está claro que o quitan carriles para unos y ponen para otros o seremos los sufridos peatones quienes suframos más reducción de espacio peatonal...
Miro el tráfico desde el acantilado, fluido pero de mayor volumen que semanas atrás, un latido de la ciudad que va recuperando su ritmo cardíaco aunque contamine sus pulmones...
Lo echaba de menos.

lunes, 25 de mayo de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Lo bueno de no poder ir nunca de vacaciones, más allá del acantilado, es que cuando no se puede ir de vacaciones no me disgusta y cuando permiten de nuevo ir de vacaciones no me importa...
Los arenales serán la prueba definitiva de nuestro talante solidario y responsabilidad individual y colectiva. No me imagino a la gente esperando delante de un semáforo a que se ponga en verde como han hecho en alguna catedral, claro que no poder practicar levantamiento de vaso en barra fija y tener que hacerlo sentado a una mesa tampoco me convence...
Por una parte se pierde la posibilidad de catar escote de la camarera cuando se inclina para fregar vasos y tazas, si bien es cierto que había auténticos codazos y mordiscos entre los parroquianos por coger el taburete de vistas panorámicas...
Pero un cafelito en la mesa no es lo mismo que en la barra. La mesa es más de café con bollería, pero no es sólo el jodido café, aunque sea jodido pillar el taburete de las vistas panorámicas, es sentarse a la barra, echar un vistazo al mostrador, la lotería o la tele en una esquina...
La nueva normalidad nos convierte en orugas que vamos mudando hasta ser crisálidas en lugar de mariposas porque nos hemos convertido en una sociedad de insectos. Cual hormiguero, caminamos evitando al contrario como si siguiéramos un rastro químico, sin conversaciones ni abrazos, vamos allí, aquí, acullá, siempre evitando coger papeletas para el sorteo del viaje al más allá...
Pega el sol en el acantilado, una gaviota toca los cojones por no variar y el murmullo del tráfico, aunque atenuado, ya se nota en fase dos...
¿Sabría el poeta a dónde van las fases como sabe a dónde van las lágrimas?

lunes, 18 de mayo de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

Somos seres de contradicciones, capaces de manifestar el amor universal mientras bombardeamos a quienes no amamos justificando en que no nos aman. Ahora con la nueva normalidad parece que volvemos a las contradicciones, queremos que los niveles de polución se mantengan siempre así, prohibiremos el tráfico en los cascos urbanos para poner viales de vehículos no contaminantes pero sin preguntarnos de dónde saldrán los dineros para mantener la infraestructura vial urbana toda vez que las vacinillas a pedales no pagan impuestos. Queremos reactivar la economía sin preguntarnos si merece la pena la apuesta o esperar un nuevo reparto de cartas, convencidos de que lo peor ya pasó y podemos ya caminar sin marcar el paso...
El sueño de bajos niveles de contaminación durará lo que dure la pandemia aunque sea hermosa la ciudad sin su boina de contaminación y desde el acantilado luce hermosa bajo los rayos del sol. El sueño de avenidas urbanas convertidas en vergel libre de contaminación del tráfico durará lo que dure la nueva normalidad y se vuelva a la rutina consumista, la comodidad de ir en coche particular...
Lo bueno que tiene la esperanza en estos casos es que cuando todo esto termine habremos cambiado sutilmente y podrán ponerse unos ladrillos a la realidad para que sea de ensueño. Si no somos capaces de llevar una mascarilla cómo pensamos que seremos capaces de renunciar a nuestras comodidades cuando el virus sea historia...
El mundo cambiará como ha hecho ya dos veces en este jovenzuelo siglo en 2001 y en 2008, cambios rápidos y sutiles, recordemos cómo era viajar en avión hasta el 11-S, recordemos la alegría inducida por el consumismo a pagos aplazados y recordaremos la alegría de recuperarnos de una crisis hasta que nos llegó ésta de ahora, distinta y extraña donde no apreciamos las ventajas de no ser una guerra entre humanos, pero mientras rendimos homenajes al gremio médico y los demás gremios que nos hicieron pasar un cómodo confinamiento domiciliario también les relegamos al olvido cuando nos lanzamos en la nueva normalidad a mezclarnos unos con otros sin respetar las normas de distancia social...
Puede que estemos en la nueva normalidad pero seguimos tan anormales como en la vieja.

lunes, 11 de mayo de 2020

 

REFLEXIONES EN VOZ ALTA de Skizo´s Blues

 

En estos días extraños que nos toca vivir, una de las cosas que más extrañé y en falta era no poder ir a la biblioteca...
Además del placer de encontrar un libro, un título y un autor sin esperar encontrarme y que me encuentro para que me acompañe el tiempo que dure su lectura, disfruto paseando entre las estanterías, mirando en tal o cual sección, aunque ya tenga más o menos decidido qué libro llevarme, paseo entre libros, autores y títulos. Me reconforta ver la biblioteca aunque no sea usuario salvo para tomar y devolver libros en préstamo...
Pero en estos días extraños de extraños permisos para extrañas salidas de extrañas sensaciones, no podré ir a la biblioteca a disfrutar de momentos de abstracción ni elegir un libro, un titulo, un autor porque será un funcionario quien lo saque de su estante y me lo entregue previa solicitud mía del título y autor del libro...
Es necesario y parte del esfuerzo común de la masa silenciosa, un trastorno más que se ignora cuando pienso en la cifra de muertes por el coronavirus. Pero no puedo evitar visualizar los libros, títulos y autores guardando su propia cuarentena de catorce días antes de poder ser tomados en préstamo, no sienten ni padecen aunque su lectura nos haga sentir y padecer, reír y llorar, extasiarnos o simplemente evadirnos de la realidad...
Algún día se escribirá sobre estos días extraños de extrañas noches y seremos parte de la historia, novela o ensayo que se publique; más tarde cuando sólo seamos polvo de estrellas, seremos parte de una biblioteca donde algún usuario del futuro se encuentre con un libro, un título y un autor que le acompañará el tiempo que dure su lectura y volveremos a la vida por fugaces instantes en párrafos...
En esta guerra tenemos la suerte de que los libros no son pasto de las llamas y de la destrucción, seguirán ahí cuando un día acabe esta guerra aunque muchos lectores y lectoras yacen muertos y son cifras de la mortalidad de una pandemia mundial, números de una macabra estadística...
Por fortuna me quedan mis libros, pocos, alguno escogido, otros rescatados del naufragio, unos cuantos adquiridos a lo largo de los años pero debo despedirme de un ejemplar que tenía en préstamo antes del confinamiento domiciliario y que ahora debo devolver. Será un viaje extraño a la biblioteca y espero que no haya cola. Esperaré unos días para evitar la inherente aglomeración cada vez que nos sueltan un poco más la correa del confinamiento, que levantan un centímetro las restricciones...
Miro mis libros, que parecen mirar al libro que tengo en préstamo, que parecen despedirse de extraña manera en estos días extraños, igual que le mira el viejo armario, privado de su muleta, para volver a la cojera de antaño...
Y es que, donde esté un buen libro, que se quite la cuña.