Una sección de El Bis

martes, 5 de octubre de 2021

 

VINO GRIEGO (1974)

 

Homenaje a las Islas Canarias, de triste actualidad por la erupción volcánica en la isla de La Palma y nada mejor que un hijo de la tierra y embajador canario y español que ha cosechado triunfos y popularidad en todo el orbe hispano y aledaños. Se trata además de un jornalero de la música que, como un volcán, se instaló en el cariño y la popularidad del público pese a que hay toda una generación traumatizada desde la infancia cuando las madres agotaban los discos de José Vélez. Porque un buen día entró en los hogares por la pequeña pantalla de la mano del José Mª Iñigo siendo un fenómeno de ventas según cuentan las crónicas...

 

Presencia elegante y a la vez atractiva, un atractivo que por alguna razón no despertaba celos de los machos alfas y que enamoraba a las parientas. Con porte y percha de galán de una belleza exótica y buena voz que sabía interpretar los temas tanto con la voz como con el lenguaje corporal. Cosecharía éxito y popularidad llegando a representar a España en Eurovisión e igual de popular por tierras americanas. Habitual en televisión desde 1975, sus canciones forman parte de la memoria musical de la segunda mitad de los 70´s cuando sorprendió con su talento al gran público.

 

Tampoco tiene desperdicio el vídeo, totalmente de la época y que anunciaba la era del videoclip clásico donde se contaba una historia visual más o menos acorde a la canción. Son temas que no envejecen si bien están constreñidos en un estilo musical que ahora ya no se estila, pero es un artista a descubrir y sus temas, como éste de Vino griego, permanecen actuales como actual es siempre el amor. Porque José Vélez era un cantante romántico, un interprete con talento y contagiaba optimismo con su sonrisa y su piel morena del sol canario...
A descubrir y recordar.
 

viernes, 3 de septiembre de 2021

 

GRACIAS POR LA MÚSICA (1980)

 

Se habla estos días, con gran promoción, del proyecto de resucitar musicalmente el mítico grupo sueco ABBA en base a tecnología digital. He visto algunas imágenes y la verdad es que se nota la imagen sintética, pero es una buena excusa para tratar y rendir homenaje a uno de los productos más exitosos en el orbe hispano del cuarteto nórdico. Lanzado en 1980, era un LP con estética de transición de los 70´s a los 80´s con los monos que tan en moda se pusieron aquella temporada. En 1979 ya habían dado el bombazo en español con la ñoña Chiquitita. Aunque el grupoo ya era un fenómeno musical, este LP supuso que se afianzaran en el mercado hispano, donde cuentan las crónicas que triunfaron con el disco en México y Argentina, sin menoscabo del resto del continente.

 

Pero hay toda una generación que era infancia en 1980 que crecieron traumatizados tras dosis intensivas de escuchar a ABBA en español, era un disco que compraban las madres y que los padres grababan a cassete, con lo cual el tormento auditivo se extendía en los desplazamientos en automóvil. Es curioso que el LP contiene el Chiquitita de marras y era el principal gancho comercial pese a que ya se tenía el sencillo. Son correctas adaptaciones de sus éxitos en inglés, pero escucharlo de continuo y a tierna edad, es como el Tratamiento Ludoviko con ataques de ansiedad y aerofagia compulsiva. Es un producto marca de la época, tanto en lanzamiento y promoción como en estética de las vestimentas. Es cierto que ABBA en español suenan un poco a falsete, como si aprendieran a pronunciar las letras pero sin aprender ni jota del idioma. La canción del vídeo es representativa del carácter traumático del LP y si los escuchas la primera vez entra bien, pero empiezas a sentir malestar, como náuseas si no eres de sangre ñoña. Informes sin confirmar, afirman que en la URSS se administraban dosis sonoras intensivas del LP combinado con Haloperidol a los disidentes soviéticos...
Imprescindible en cualquier fonoteca de la época que se precie de tal.
 
 

jueves, 12 de agosto de 2021

 

20 ÉXITOS DE ORO DEL DÚO DINÁMICO (1980)

 

Los ritmos tecnopoperos reinaban en la nueva década y entre efluvios de movida y radio fórmula salían al mercado discos recopilatorios de grupos ya de antaño aunque sólo fueran de ayer. Y si hubo un grupo que junto con recopilatorios de los Beatles era producto rentable, sin duda figura este LP lanzado en 1980 y que era un recopilatorio del eterno Dúo Dinámico integrado por Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, auténticos jornaleros de la industria discográfica y ejemplo de que en el orbe hispano podían hacerse temas con sonidos más propios de aquella del orbe anglosajón...

 

Populares desde el estreno de la película Botón de ancla de 1961, el nombre artístico ya era vanguardista y los arreglos orquestales son sencillamente magníficos en sus temas con una cuidada producción de los mismos que colocaban al sonido del dúo en pedestal propio. La canción que os pongo es, para mí, una de las mejores y una de las más eternas de todas. La letra, contando una historia, los arreglos orquestales que crean un ambiente sonoro que te encandila a poco que tengas sensibilidad musical y, en definitiva, un sonido propio que forma parte de la música hispana y que sigue sonando vanguardista, no importa tu tribu musical y que no conozcas nada de su discografía porque cuando los escuchas por primera vez su sonido se queda grabado y en algún momento de la vida al menos, seguro que el Dúo Dinámico tiene una canción que te acompañe.

 

Y aunque 1970, lanzamiento de la canción incluida en el recopilatorio, quedaba en la prehistoria para la muchachada tecnopopera y resto de tribus musicales, siempre había una madre que adquiría el recopilatorio que pasaba a formar parte de la fonoteca hogareña. Ganan con los años y su música, su sonido y sus letras siguen vigentes, más ahora que todo son distorsiones de voz para anular los múltiples gallos, desafines y voz con tabaquismo. El legado del Dúo Dinámico trasciende el mismo en la versión de productores de sus integrantes, pero sus canciones son historia de la música por sí mismas...
Y el sonido a mí me chifla, pero sin ser ñoño, que conste.
 

jueves, 29 de julio de 2021

 

I WON´T LET YOU DOWN (1981)

 

Hay canciones atemporales pese a que son mascarón de su Era, es el caso de la canción del grupo británico PhD, sonido ochentero pleno con soniquete de sintetizador que se graba a fuego en el hipotálamo pese a que hablamos de 1981. Jim Diamond como vocalista, Tony Hymas a los teclados y Simon Philips a la batería, dotan a la canción de una magia sonora que sigue sorprendiendo y enganchando si se escucha por primera vez. Lo del soniquete no es coña marinera, es la típica canción que nunca recuerdas pero en cuanto oyes el comienzo te engancha una y otra vez...

 

Y aunque la canción ya suena bien por sí misma, es con el videoclip que alcanza rango de mítica en su estilo. Factura cinematográfica en cuanto a la historia que cuenta y cómo la cuenta, que ocupa también un lugar en el pedestal de los videoclips, cuando el cine era el referente tanto técnica como en montaje. Un estilo de videoclip que puede darse por desaparecido hoy en día salvo alguna excepción. Engancha la canción y engancha el vídeoclip pese a que el resto de sus discografía es bastante desconocida en la actualidad. Una canción que sigue fresca, vigente y con el encanto de los tiempos en que el videoclip alcanzaba forma y parte propia a la hora de lanzar un disco.
A descubrir si no la conoces.

sábado, 17 de julio de 2021

 

SMOOTH OPERATOR (1984)

 
Muchos y muchas, cuando se les pregunta por Sade, siguen recordando a la cantante Sade Adu y sus canciones, pero Sade, como tal, era un grupo británico compuesto además por Stuart Colin, Paul Spencer y Andrew Hale aunque la imagen icónica sea la belleza de la cantante. Llegaron a vender más de cincuenta millones de discos en todo el mundo, recordemos que había dos mundos y nos referimos al occidental. Su primer LP fue todo un éxito y la canción de hoy sigue sonando en la radio fórmula de temas de la Era...
 
Sonido genuino, historias con las que nos identificamos y una elegancia en el escenario donde Sade Adu brillaba eclipsando al resto de la banda si bien su sonido es sencillamente magnífico. Sus canciones se hicieron un hueco incluso en el orbe hispano pese a la dificultad con el inglés de EGB que se estilaba entonces. Es un sonido y unas canciones que suenan tan frescas como en el momento de su lanzamiento, casi atemporal el sonido a la vez que inconfundible. Cuentan las crónicas que en los 90´s Sade Adu, de madre británica y padre nigeriano, priorizó su vida privada a la musical, pero forma parte del recuerdo perenne de quienes disfrutaron de su lanzamiento y posterior singladura musical, a la vez que sigue hechizando a quienes la descubren por primera vez.
 
La canción es un clásico y quizás el resto de la discografía va cayendo injustamente en el olvido. La elegancia y el dominio del escenario son marca de la casa y el virtuosismo en sonido, arreglos y cuidada producción. Eran además una banda que en directo no defraudaban y su música gana con el tiempo aunque pase para los demás. Es un grupo clásico de los 80´s a descubrir por la nuevas generaciones y soplo de aire fresco ante la auténtica bazofia musical con arreglos de estudio y distorsión de voces para arreglar los gallos y las aspiraciones de aire, escuchar a Sade puede resultar relajante, motivante y todo un delicioso placer para el oído...
Sade, un grupo pero donde siempre se recuerda a Sade Adu.
 
 
 
 
 
 

 

viernes, 4 de junio de 2021

 

DANCING WITH TEARS IN MY EYES (1984)

 

Aunque hoy sea un grupo un tanto relegado al olvido, en 1984 Ultravox era uno de los grupos representantes de la New Wave, Nueva Ola para el orbe hispano, que remontaba sus orígenes a más de diez años antes en 1973 cuando se forma. Este tema sería su segundo sencillo de su séptimo LP y enseguida se hizo habitual de las listas en cantidad de países. Sonido inconfundible dentro del género y arreglos de teclado que se incrustan en el hipotálamo. Ya tenían su legión de fans pero con este tema lograron atraer a nuevos parroquianos y parroquianas cuyos acordes formarían parte de la memoria musical de toda una generación y que escuchada hoy lleva a los 80´s casi por instinto a generaciones posteriores y que les engancha como entonces si la escuchan por primera vez...

 

 

Me gusta poner el vídeo de la canción de turno con subtítulos en español aunque no se trate
del videclip original, pero en esta ocasión es mejor el vídeo oficial porque es un exponente de los videoclips de la época clásica de los mismos, cuando se buscaba contar una historia en imágenes acorde a la letra. Los videoclips británicos eran sin duda de lo mejor de entonces ya que lograban un aire cinematográfico de los mismos que el resto de países y productoras musicales trataban de imitar o cuando menos estar a la altura, sirva de reliquia en estos tiempos de voces distorsionadas y coreografías de bolera un viernes noche con varias copas de más en lupanares y garitos de mala nota con chicas ligeras de ropa.

 

 

Si no la conoces no podrás sacudirla de tus neuronas en varias horas y te hará escucharla de nuevo sin poder resistirte. Sigue tan fresca de sonido como en su época y es una buena excusa para descubrir la discografía de un grupo que es leyenda en su género. Y si ya la conoces no hará falta decir que te lleva a los recuerdos que afloran ante determinadas canciones. Sirva pues de homenaje y recuerdo a un grupo que sigue siendo querido y recordado, que ser romántico no implica ser ñoño u ñoña, que conste.

 

 

jueves, 8 de abril de 2021

 

THE LADY IN RED (1986)

 

Hay dos motivos fundamentales para recordar el año de 1986, uno por el accidente nuclear de Chernóbil que agrietó de forma definitiva el sistema soviético y el otro porque fue el año del lanzamiento de, posiblemente, la más redonda balada romántica de los 80´s. Es cierto que estaban Scorpions y sus baladas, pero la romanticona y que toca la fibra sensible de hasta el más duro de los machos alfa sin duda es Chis de Burg y su dama de rojo quien se lleva la gloria de permanecer atemporal...

 

La canción es un producto redondo de magníficos arreglos,

letra que dice algo y la armonía de la voz con los sonidos tecno en los coros. El tema resultó un éxito en todo el mundo capitalista y en el orbe hispano, aunque no se dominaba la comprensión del inglés, caló también porque la canción, el sonido y el ambiente romántico sin caer en la ñoñez provocaba que se dedujera de qué iba la letra. Chris de Burg vocaliza de una forma en que cualquier tímpano con conocimientos de inglés de EGB y prestando un poco de atención se lograra comprender trozos de la letra. Ya digo que no es ñoña aunque a priori tenía todas las papeletas para serlo pero cualquiera que en un momento de su vida haya quedado prendado de una damisela no podrá evitar evocarla, o evocarlas, cada vez que la escucha.
 
Es una canción que no debe faltar en cualquier fonoteca de los 80´s y de esas canciones donde nadie recuerda ya el resto del LP y apenas se vislumbra en la memoria quién era el intérprete pero siempre recordadas en cuanto escuchas sus primeros compases que es la canción de la dama de rojo. Si nunca se ha escuchado produce un festival de emociones que te engancha aunque lo tuyo sea el rock duro, el tecno o la mierda de voces distorsionadas en estudio y ritmos iguales con letras que son un insulto a la inteligencia musical. Se la dedicó y compuso pensando en su mujer pero habla de la mujer que te deja en un estado de gilipollez transitoria que puede durar toda la vida.
Imprescindible.