miércoles, 1 de julio de 2026
MAH NÁ MAH NÁ (1968)
Hoy quiero rendir homenaje a la que posiblemente sea la canción más universal de todas las canciones, claro que si te digo que es un tema de 1968 interpretado por el
italiano Piero Umiliani y creado para la banda sonora de una película de culto centrado en un falso documental italiano centrado en la sexualidad y el ocio nocturno en Suecia, se te queda cara de
haba. Le sumas que la canción es un conjunto de sílabas sin sentido y sonidos improvisados y te preguntarás cómo es posible que esté grabada a fuego en varias generaciones y que en la actualidad
sigue enganchando y se incrusta en el hipotálamo de quien la escucha por primera vez como el día de su estreno televisivo en la versión de lo que se llamó en el orbe hispano `Teleñecos´ y conocidos
en el resto del mundo por los `Muppets´...

Es una canción universal porque no tiene idioma, es simplemente sonidos con la boca y en esa simplicidad reside su universalidad. Si nadie se acuerda del italiano Piero
Umiliani salvo su entorno, todo el mundo recuerda la primera vez que escuchó la versión televisiva que, cuentan las crónicas, tuvo su debut en 1969 cuando el creador de los Teleñecos, Jim Henson,
utilizó la canción por primera vez en el programa de la televisión estadounidense The Ed Sullivan Show, donde un Teleñeco de pelo salvaje llamado Mahna Mahna y acompañado de dos
criaturas rosas parecidas a vacas y llamadas The Two Snowths, que traducido al cristiano sería algo así como Las Dos Morritos. La versión televisiva de los Teleñecos se repitió en
1977 cuando se estrenó el programa genuino de los conocidos personajes, The Muppet Show, y se convirtió en uno de los momentos más icónicos y memorables de la televisión. El programa y la
canción versionada televisivamente es un momento mítico, de cuando surge algo genuino y novedoso que no cambia pase el tiempo que pase porque sigue sorprendiendo a las generaciones digitales como
sorprendió a las generaciones analógicas.
El videoclip es mítico y rebosa las esencias de los Teleñecos, que con códigos infantiles retrata la realidad al estilo del añorado e inolvidable F. Ibáñez en sus
viñetas, personajes e historietas. Las dos vacas de prominentes morros tienen algo de erótico a la vez que de fascinante por sumergirte en su mundo sin olvidar al majadero que no para quieto y que
hacen que te identifiques con ellos. Una vez que la escuchas es imposible sacarla de las neuronas y en algún momento antes de dejar este mundo la tararearás sin darte cuenta y volviendo a soltar una
carcajada recordando la interpretación televisiva de los Teleñecos. Podéis hacer la prueba si tenéis infancia en vuestro entorno y le ponéis la canción por primera vez para ver el embrujo de una
versión televisiva universal que no entiende de políticas ni de fronteras ni edades, virtud únicamente al alcance del humor
lunes, 22 de junio de 2026
AVIONES PLATEADOS (1986)
Han pasado cuatro décadas desde su lanzamiento y tanto la canción como el grupo formado por Manolo García y Quimi Portet o viceversa son míticos; porque El último de
la fila era un auténtico dúo, felizmente recuperado, con el Manolo de vocalista y Quimi a las guitarras. El dúo, tras diversas vicisitudes interesantes que animan a leer su biografía hasta
llegar al dúo final, enseguida captó la atención del público donde el boca a boca, escuchar el tema en el coche de farra y al día siguiente hacer una de las míticas grabaciones caseras y, en
definitiva, esa popularidad de los trovadores urbanos de los 80´s como el Sabina o el Rosendo por citar ejemplos dispares de estilo musical pero el nexo común de letras que enganchaban porque eran
temas musicales donde te podías identificar con la historia narrada musicalmente...

El tema pertenece a su segundo LP, el primero vería la luz en 1985, que supuso la agradable sorpresa de estar ante un grupo musical y una discografía donde cada nuevo
trabajo era una auténtica sorpresa, provocando las mismas sensaciones al escucharlas que la primera vez. No es una cuestión baladí, son docenas los grupos musicales que sacaban un primer LP grandioso
y se pasan el resto de su trayectoria musical viviendo de las rentas de su primer trabajo porque el resto fueron una ruina, me viene a la mente el grupo Alphaville que sacó en 1984 un LP
excepcional y su segundo fue una auténtica decepción en todos los sentidos. Pero no era el caso de El último de la fila que tiene en el tema de hoy un ejemplo de su magia musical, la letra
te llega al alma porque es eterna como el amor y el desamor y llorar lo amado y perdido, todo ello envuelto en la nebulosa sonora de fondo que le dio al dúo su sonido inconfundible, más adelante sus
letras degeneraron un poco sin llegar a enganchar al instante como ocurre por ejemplo con esta canción.
El videoclip es interesante porque vemos una estética tecno más anglosajona que hispana, de punta en blanco y cierto aire aristocrático que convertía a
Mecano en plebeyos, aunque no estamos ante un dúo tecno y sí un estilo que bebe las mejores esencias de sonido y estéticas imperantes en 1986. Protagonismo del dúo bien escudado de fondo y
protagonismo total de la canción. Tanto si la escuchas por primera vez como si ya eres conocedor de la misma, es una canción para escuchar en realidad más que ver en videoclip, en esas noches de
verano donde anidan los recuerdos que brotan a lomos de la canción. Tema mítico de un dúo mítico en la memoria musical que sigue encontrando adeptos generación tras generación. Hay una versión de
2023 realmente fabulosa donde es la misma canción sutilmente distinta como el paso del tiempo que en realidad no pasa y aflora de nuevo con la magia sonora, única y genuina, de El último de la
fila.
domingo, 17 de mayo de 2026
HOLD ME NOW (1983)

Hay que comenzar hablando del Festival de Eurovisión porque viene a cuento, por un lado porque se acaba de celebrar una nueva y polémica edición con la no participación
de diversos países europeos, España entre ellos. Por otro lado no hay que confundir el título de hoy con la canción de mismo título ganadora del Festival de Eurovisión en 1987 e interpretada por
Johny Logan, australiano, representando a Irlanda. Del tema del boicot sólo decir que es una decisión política bastante hipócrita porque de aplicarse debería ser en todos los ámbitos comenzando por
el deportivo, quedando la cosa en amputar a parte de la ciudadanía europea una cita musical marcada en rojo en el calendario pese a la decadencia de las últimas ediciones del formato. Eurovisión
aparte, la canción de hoy se lanzó a finales de 1983 en el Reino Unido, interpretada por el trío formado por Tom Bailey, Alannah Currie y Joe Leeway que posiblemente no os suenen de nada pero sí el
nombre artístico del grupo, que no es otro que Thompson Twins...
Thompson Twins se funda en 1977 y estuvo en activo, con diversas vicisitudes, hasta 1993, grupo británico de pop encuadrado en la new wawe y que en el orbe
hispano se conoce como tecno pop. Sus ventas superan los 50 millones de discos vendidos y su leyenda comenzó cuando a finales de 1983 se lanza el tema, a lo largo de 1984 iría escalando puestos en
las listas europeas alcanzando el nº 1 en Reino Unido en noviembre de 1983 y sería el mayor éxito de la carrera del grupo en Estados Unidos. Cuenta la leyenda que se compuso en media hora y lo cierto
es que es una de las canciones más deliciosas, amén de genuina, de los 80´s. Letra sencilla y entendible para el inglés de la EGB con un conjunto de sonidos donde hay teclados, xilofón, percusión
latina y hasta un piano.

El videoclip es una muestra estética de la época y una realización al servicio del ritmo. Es una canción que no envejece, si la escuchas por primera vez te atrapa
como en 1983 y quienes la conocen forma parte de su fonoteca particular. Transmite además aquella felicidad existencial de los 80´s como alternativa del peligro casi inminente de un conflicto por las
tensiones de la Guerra Fría, cosa que suena a batallitas del abuelo Cebolleta, pero es verídico. Es una joyita musical y eterna, contando una historia costumbrista y universal como es la
reconciliación de una pareja y las sensaciones y sentimientos que genera tal circunstancia. Canción que forma parte de toda fonoteca que se precie de ser tal de los 80´s y un tema eterno que sigue
sonando como en su lanzamiento y que ha conocido infinidad de versiones extendidas y con arreglos más modernos. A mí me encanta sin caer en la ñoñez y sigue siendo un pequeño instante de abstracción
musical en un presente no muy diferente en tensiones políticas a la Guerra Fría, que hasta ni el Festival de Eurovisión se libra de la quema, oiga.
jueves, 23 de abril de 2026
AROUND MY DREAM (1985)
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El invierno es ya un recuerdo, los días son más largos y las noches cada vez más plácidas que invitan a escuchar música acorde, y no hay género más acorde con el
espíritu primaveral antesala del verano que un género vilipendiado en su momento, con auténticos inquisidores musicales y a la vez con una legión mundial de fans donde las generaciones posteriores a
su fecha de lanzamiento siguen enganchándose a que sea banda sonora primaveral y veraniega. Me refiero al sonido llamado ítalo-disco, temas sin tiempo a respirar de estribillos vocales
y de teclado de sintetizador, de espíritu alegre envuelto en celofán anglosajón entendible porque es un inglés que entiende cualquiera que tenga unos mínimos rudimentos del idioma, aunque quienes
sean de lengua nativa inglesa se tiren de los pelos por la macarrónica pronunciación, pero son frases cortas y entendibles para la EGB de la época. Y el tema de hoy es un exponente clásico del género
y que ha sido versionada y reeditada con sonidos actualizados enganchando como lo hizo en 1985 a nuevos oyentes, que no gastarías un céntimo en comprar el disco, por supuesto, pero que forma parte de
la banda sonora vital eso es fijo, algo que sucede tras escucharla la primera vez...

Tirando de crónicas, la canción supuso el primer sencillo de Silver Pozzoli que cantaba, compone y además es musico, italiano por supuesto. Cuentan las crónicas que fue
asiduo de las listas de éxitos de hasta treinta países y fue en Alemania donde escaló hasta el noveno puesto. En el orbe hispano, receptivo al género, la bonanza del clima permite la majestuosidad de
montar un sarao a la luz de la luna desde la hora del almuerzo y canciones como ésta de Silver Pozzoli son idóneas para animar el sarao. Otro aspecto que hoy puede causar una sonrisa condescendiente,
es el inglés entendible que contribuyó a su popularidad. Desde 1985 el tema ya digo que ha seguido vigente y la original parece incluso que suena anticuada si se ha escuchado previamente una versión
remasterizada o de larga duración. La radio fórmula también ayudaba a su popularidad y aunque era tan gato por liebre como una de vaqueros dirigida por Steno, como que molaba igualmente el sonido,
odiado por el resto de tribus musicales y es un odio que perdura en el tiempo hasta el último suspiro.

El videoclip no tiene desperdicio imitando hechuras británicas, producción cutre de bajo presupuesto que se compensa con amigos y amiguetes de reparto, un rostro
bonito en cuerpo de atún y algo de ingenio para suplir la falta de pasta contante y sonante. La historia visual está al servicio de la letra y chirría el careto del Pozzoli haciendo muecas de
Casanova ochentero y en general es un videoclip exponente de una forma de narrar visualmente la letra. Reitero que el sonido de 1985 puede sonar a basto e incluso cutre si están los tímpanos
habituados a música ochentera actualizada en años posteriores. Forma parte de la memoria musical de varias generaciones, sigue vigente porque se pincha en todo sarao de música ochentera y no puede
faltar en la fonoteca de los 80´s que se precie de ser tal. Sigue abierto el debate de si es realmente un producto musical digno de ser llamado género o simple imitación, pero el público dio su
veredicto hace mucho tiempo y sencillamente se trata de un género musical genuino de la época. Advertir que miembros que fueran entonces de otras tribus musicales que aborrecían esta música pueden
haber mantenido larvados sus odios y escucharla de sopetón siendo ya un pureta puede provocar arcadas, paradas cardio respiratorias así como flatulencia incontrolada, que conste.